Nº 445
22/1/2001

El secretario de Estado de Cooperación abre un nuevo frente al Gobierno

CORTÉS ENFRENTA A MINISTROS Y COMPLICA A LOS AZNAR

En muchos sectores del PP empieza a hablarse del "caso Cortés" para designar a las presiones, zancadillas, navajazos que están acompañando a los últimos movimientos del secretario de Estado de Cooperación, Miguel Ángel Cortés, para aumentar su influencia en el Gobierno. Lejos de amainar, la tempestad levantada en el mundo cultural y artístico que rodea al PP por la creación de una sociedad promotora de la cultura española en el mundo, controlada por Cortés, amenaza con transformarse en maremoto. La cercanía personal de¡ secretario de Estado al matrimonio Aznar no es ajena a la batalla que ya ha enfrentado a dos ministros y en la que está tomando parte la prensa afín al Gobierno.

Inmaculada SÁNCHEZ

La ”inteligentzia" de Aznar anda revuelta. EL SIGLO del pasado 23 de octubre ya daba cuenta en su reportaje de portada de que las huestes de Pilar del Castillo y las de Miguel Ángel Cortés, piezas angulares ambos de¡ mundo intelectual que rodea al presidente, mantenían una sorda pugna en la que la actual ministra estaba ganando la batalla. Pero el secretario de Estado de Cooperación, íntimo de los Aznar desde que iniciaron su carrera política en la Presidencia de Castilla y León, no iba a dejarse apartar sin presentar batalla. Y la está ofreciendo, según quienes le conocen, muy a su estilo.

La espoleta de la tensión se activó el mes pasado, cuando uno de los últimos consejos de ministros de¡ año aprobaba la creación de la Sociedad Estatal de Acción Cultural en el Exterior (SEACEX), dependiente orgánicamente del Ministerio de Hacienda, como todas las sociedades estatales, y tutelada por Asuntos Exteriores y Cultura pero que todo el mundo cultural del PP entendió como una afrenta de Miguel Ángel Cortés a Pilar del Castillo.

Dos medios de comunicación afines al Gobierno y que compiten por el liderazgo informativo en los sectores culturales, el Abc de José Antonio Zarzalejos y La Razón de Luis María Anson, se lanzaron contra el proyecto, especialmente el primero que, además de adelantar en exclusiva el alumbramiento de la sociedad, editorializaba en casi todas sus informaciones al respecto preguntándose "¿Para qué sirve el Ministerio de Cultura o el Instituto Cervantes? ¿Quién debe encabezar el proyecto cultural de la presente Administración?".

En las altas esferas del PP se conoce la pasión de Miguel Ángel Cortés por los museos, las grandes exposiciones y los eventos tanto como su abultado número de enemigos dentro del partido. "Es un hombre conflictivo hasta consigo mismo", asegura una de las fuentes consultadas que le conoce y sigue de cerca su trayectoria.

Incluso antes de la llegada al poder, su cargo como secretario general de la Fundación para los Análisis y Estudios Sociales (FAES) en que lo colocó Aznar, lo llevó a enfrentarse con Génova y el entonces secretario de Programas del partido, José María Michavila, en una sórdida disputa por el control del programa electoral de 1993. Llegaron a editarse dos programas ‑uno, el coordinado por Cortés a través de FAES y otro, el oficial de Génova‑ que se fundieron en uno después de la intervención de Francisco Álvarez Cascos, entonces secretario general. Pero se presentó a la prensa en dos formatos: uno más reducido y otro ampliado. El segundo fue el refugio de la "versión Cortés", según las fuentes oficiosas del momento. El conflicto no pasó a mayores pero dejó claro a quien estuviera atento que dentro del PP Miguel Ángel Cortés, aun sin despacho en Génova, tenía un status especial.

Eso parecen haber recordado ahora quienes han puesto el grito en el cielo con la creación de la ya famosa SEACEX. Aunque en la Secretaría de Estado de Cortés ‑y también en Cultura, alertados de que no es momento de peleas internas‑ intentan quitar hierro al asunto, el proyecto ha levantado suspicacias por dos motivos fundamentales. El primero, su duración ilimitada. Todas las sociedades estatales creadas como instrumentos de gestión de eventos tienen fecha de defunción, salvo la SEACEX. El segundo, la designación como presidente de Juan Carlos Elorza, conocido amigo de Miguel Ángel Cortés.

En la Secretaría de Estado de Cooperación se esfuerzan en explicar que lino existe ninguna aviesa intención" detrás de la Sociedad sino, únicamente, la intención de rentabilizar una estructura que ya había demostrado su eficacia desde el 97 para la organización de las conmemoraciones de los centenarios de Felipe II y Carlos V. Y ahí, precisamente, está el germen de la avalancha de críticas que intenta hacer frente Cortés desde hace un mes: la SEACEX hereda no sólo la infraestructura de la Sociedades Estatales para la conmemoración de los Centenarios de los dos conocidos monarcas sino, automáticamente, según el acuerdo del Consejo de Ministros, a su presidente, el ya citado Elorza.

El reparto de cargos y parabienes públicos en el escenario cultural del PP, aunque declaradamente liberal, no ha contentado a todos y el mantenimiento de Elorza "sin límite temporal” a la vista en un cargo que maneja presupuestos cifrados en miles de millones ha hecho rechinar los goznes de muchas puertas.

En Asuntos Exteriores son plenamente conscientes del caso y han congelado, por el momento, los movimientos de la nueva Sociedad. De hecho, nadie es capaz de informar de sus pasos, aunque existe oficialmente desde el 15 de diciembre pasado. La Sociedad Estatal para la Conmemoración del V Centenario de Carlos V todavía debe clausurar, el próximo marzo, sus últimas exposiciones en cartel ‑el 4 la de Barcelona y el 15 la de México‑ y nadie parece conocer su previsto futuro. Todavía ha de reunirse su Con­sejo de Administración ‑el mismo del que el Abc se encargó de recordar que sólo cuenta con tres miembros del Ministerio de Cultura de los doce que lo constituyen‑ para abordar desde las actividades hasta el presupuesto que todavía permanece en el terreno de las hipótesis aunque nadie lo estima menor de 4.000 millone. Los actos conmemorativos de la Sociedad que la dará origen alcanzaron los 3.788 millones y se supone que la SEACEX abordará todas las exposiciones que se quieran programar en el extranjero.

También, poco antes de acabar el año, el secretario de Estado de Cooperación ha creado la Fundación Carolina dentro de la Agencia Española de Cooperación Internacional para la concesión de becas de gran calidad, con el objetivo de captar para España la formación de los líderes iberoamericanos y ha reordenado las distintas acciones culturales dispersas en las embajadas en la Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas, que también ha adscrito a la citada Agencia.

“Únicamente se trata de racionalizar y, además -explican en Exteriores- las competencias culturales del Ministerio, el más antiguo en nuestra historia, son inmemoriales y la Dirección General de Relaciones Culturales tiene la friolera de 70 años'. Sin embargo, las iniciativas de Cortés ya han llevado, en más de una ocasión, la tensión al Consejo de Ministros entre el titular de Exteriores, Josep Piqué, y la de Cultura, Pilar M Castillo, según fuentes bien informadas.

Piqué, aterrizado en la cancillería española por designio de Aznar, no puso pegas a la inclusión de Cortés en su equipo, pero tampoco está cómodo con los problemas con otros compañeros de gabinete que le traen sus maniobras. Por otra parte, según quienes conocen el desarrollo del caso, Rato y Montoro, los responsables económicos del Ejecutivo, han preferido no entrar en conflicto con los planes de Cortés, aunque no los compartan, debido a la especial relación de éste con el matrimonio Aznar.

'Él conoce a Aznar y es capaz de venderle "burras" de las que nadie más podría convencerle", explica una de las citadas fuentes. Quienes así hablan saben de la confianza del secretario de Estado con la pareja presidencial, nacida en Valladolid cuando ésta llegó a ocupar la presidencia de Castilla y León.

Aznar le conoció a través de Luis Miguel Enciso, supernumerario del Opus Dei, que fue portavoz de AP en el Senado, y rápidamente le nombró portavoz del partido en las Cortes regionales. Desde entonces no se separaron. El líder del PP le puso al frente de la Comisión Nacional de Cultura del partido cuando la creó en 1994 y de la FAES también desde su nacimiento.

Tras llegar a La Moncloa, todos en el PP le daban por nuevo ministro de Cultura, pero la "carambola Tocino", al rechazar Pilar del Castillo la cartera de Medio Ambiente, le dejó en la Secretaría de Estado de Cultura debido a la obsesión de Aznar por alcanzar un número determinado de ministras.

Ello no enturbió su relación con La Moncloa. Cortés se dedicó a prepararle al nuevo presidente reuniones y encuentros con personajes del mundo cultural y artístico ya como nuevo líder del país y, aunque las ocupaciones del presidente han ido alejándole de esa vocación que tan bien describieron sus hagiógrafos Isabel Durán y José Díez Herrera como "ministro de Cultura bis”, el Secretario de Estado de Cooperación ha seguido cultivando los encuentros con Ana Botella.

Cortés, aunque niega pertenecer al Opus Dei, es católico practicante y próximo a su mundo ideológico, a pesar de su reciente ruptura matrimonial, y ello, unido a su interés por los actos culturales, le ha mantenido cerca de la esposa del presidente. Como secretario de Estado de Cultura, acompañó a Ana Botella en un polémico viaje a México para inaugurar una exposición cultura¡ patrocinada por el Estado español dentro del programa con el que la segunda dama del país pretende adornar su papel público. Ahora, desde la Secretaría de Estado de Cooperación, el control de Cortés sobre los fondos repartidos entre ONG dedicadas al desarrollo también encaja perfectamente con la otra faceta que Ana Botella cultiva como personaje público: su aliento a las labores humanitarias.

Quienes conocen a ambos aseguran que la actual crisis personal del secretario de Estado, motivada por su separación conyugal, no le ha arrebatado la confianza de Botella, en la que Cortés no duda en apoyarse.

Es por eso que las alertas respecto a su polémica actuación dentro del Ministerio han elevado el tono hasta casi la alarma en los entornos mediáticos del PP, que pretenden parar los pies a un dirigente que, en su opinión, puede llegar a hacer mucho daño a Aznar.

En esa clave interpretan distintas fuentes el "aviso" lanzado la semana pasada por La Razón en un confidencial en el que alerta de la existencia de "¿Un nuevo Roldán?" en el PP. Aunque al día siguiente el mismo rotativo intentaba despistar sobre las cábalas que ya circulaban en el partido, mayoritariamente dirigidas hacia el polémico Cortés, asegurando que "nadie sabe" a quién se refería su comentario, el daño parece ya estar hecho.

La columna hablaba de su separación, su amistad con los Aznar, su ambición política, su condición liberal y su presunto sectarismo para acusarle de "crear una sociedad que le permitirá enmascarar sus verdaderas intenciones económicas y políticas". "Estamos ante una bomba de relojería", señalaba el diario de Luis María Anson, miembro de la Real Academia de la Lengua y beligerante contra Cortés en la "crisis SEACEX”.

EL ESCÁNDALO CORTÉS

Miguel Ángel Cortés, uno de los personajes más inquietantes del aznarismo, ha vuelto a las andadas entre el regocijo de algunos ,miembros del Gobierno que, de haber entrado en colisión directa con la ministra Pilar del Castillo, consideran que ha llegado el momento que el presidente conozca, de verdad, el alcance de los líos en los que le puede meter el personaje vallisoletano.

La espoleta ha sido la creación "con nocturnidad y alevosía" de la Sociedad de Acción Cultural en el Exterior, agencia con fondos públicos destinada teóricamente a difundir la presencia cultural de España en el mundo. Naturalmente, el candidato a presidir dicho ente no es otro que Juan Carlos Elorza, un ex cura vitoriano, íntimo amigo de Cortés, que ha venido presidiendo con todo lujo la Sociedad Estatal para la Conmemoración de los Centenarios de Felipe II y Carlos V. Cortés, una vez más, amparado en sus conexiones personales con Ana Botella la esposa del presidente, sigue echando pulsos a los ministros y creando fricciones internas.

Cuando el pasado 15 de diciembre el Consejo de Ministros aprobaba, sin muchas explicaciones, la Sociedad Estatal de Acción Cultural en el Exterior, el vicepresidente primero, Mariano Rajoy, sabía que se estaba fraguando una gran polémica en el interior del Gobierno y del Partido, pero era la ocasión de que José Maria Aznar se percatara, de una vez por todas, de que su amigo Miguel Ángel Cortés no es un personaje "exportable". En efecto.

Rajoy, que le había sufrido como secretario de Estado de Cultura durante su corta etapa como ministro de Educación y Cultura, conocía perfectamente la maniobra de Cortés (Ileva la conspiración y la maldad política impresa en el alma", dice del vallisoletano un estrecho colaborador del vicepresidente) y su enorme capacidad para provocar polémica. Se lo había prevenido Esperanza Aguirre, a la que Cortés intentó boicotear de forma permanente, rabioso porque entendía que el ministro tenía que ser él.

Aguirre le soportó porque su nombramiento fue impuesto por Ana Botella ‑ni siquiera por Aznar‑ y tampoco ella tenía el peso necesario dentro del PP como para echar un pulso al viscoso Cortés.

Fue, sin embargo, Pilar del Castillo la que consiguió prescindir de él después de las elecciones de marzo cuando entró a formar parte del Gobierno. Del Castillo, esposa de Guillermo Gortázar, que formó parte del extinto Clan de Valladolid no quería ver ni en pintura al secretario general de FAES, la fundación aznarista donde ambos habían coincidido durante años cuando estaban en la oposición. La primera condición que puso para entrar en el Ministerio fue no tener que cargar con él. No hubo problema porque Piqué no estaba en disposición de decir que no al presidente: el nuevo acomodo ‑era la secretaria de Cooperación, un cargo alejado de la esfera neta del poder. Un apartamiento.

Pero Cortés no estaba dispuesto a ser un convidado de piedra en modo alguno. De modo, que fiel a su propio estilo y aprovechando un descuido consigue levantar a Del Castillo buena parte de las competencias en materia de cultura y descafeinando el Ministerio. La ventaja para Cortés es que Rodrigo Rato, con quien tuvo muy graves enfrentamientos poco antes de llegar el PP al poder, hasta el punto que el hoy jefe del Área Económica tuvo que agarrarle por las solapas para incriminarle que dejara de atacar la oreja del césar", hoy por hoy no quiere problemas y le da igual quién gestione los fondos públicos. "Cortés es de los típicos personajes que cuando le ves que camina en tu propia acera, tienes que cambiarte rápidamente de dirección", suele decir con mucho cinismo el teórico candidato a la sucesión de Aznar.

Cortés no sólo quería tener las competencias culturales de España en el exterior (en realidad su actual Secretaria de Estado es igual a nada), sino que también perseguía ubicar a un viejo amigo, Juan Carlos Elorza. En el fondo, esto de la cultura, si se administra bien, siempre se convierte en un buen negocio. La Sociedad Estatal para la Conmemoración de los Centenarios de Felipe II y Carlos V ha contado con una enorme millonada procedentes de las arcas públicas (no menos de 4.000 millones de pesetas) y privadas y toda la parefernalia oficiales, a sesores y gastos de representación. ¡Éstos son los que tanto criticaron al PSOE! Cortés ya quiso nombrar a Elorza presidente del Patrimonio del Estado, pero La Zarzuela vetó el nombramiento.

Amigos y apoyos mediáticos. La Casa Real no debía tener en su momento buenas referencias de Elorza, que no han debido mejorar tras su paso por las citadas sociedades conmemorativas. Un periódico tan poco sospechoso como el Abc editorializaba el 16 de diciembre sobre la gestión de esas sociedades presididas por Elorza con estas elocuentes palabras: "Tampoco la experiencia pasada respecto a algunas de dichas sociedades aconseja tranquilidad sobre la gestión de los fondos..." ¿Quería denunciar Abc que en la gestión de esos fondos ha habido irregularidades?

En determinados ambientes del PP de Castilla y León tampoco se habla demasiado bien de Elorza cuando ha capitaneado esponsorizaciones a favor de campañas culturales o artísticas, como la del vino pro salvación de la Catedral de Burgos. Lo que es sorprendente es que la oposición no haya llevado este tema al Parlamento y haya exigido cuentas claras respecto a esos miles de millones salidos de las arcas públicas. Que el ex director del Museo de Burgos atesore en su casa particular obras de arte de valor incalculable no deja tampoco de sorprender, incluso, a sus compañeros de partido.

Aunque Cortés tenga muchos críticos dentro del PP también cuenta con algunos valiosos apoyos en el mundo de los medios de comunicación. Así, Miguel Ángel Gozalo, el presidente de la Agencia Efe, se cuenta entre ellos, Gozalo inició una fructífera colaboración con Cortés, a través de FAES, que ha continuado hasta la actualidad.

En la primera legislatura Cortés nombró a la hija de Gozalo asesora ejecutiva de la Secretaria de Estado de Cultura cuando él la ocupaba y logró que Aznar aceptara el nombramiento del periodista como presidente de la agencia EFE pese a la oposición de Miguel Ángel Rodríguez, a quien no gustaba la "viscosidad" de Gozalo, quien ya en un principio pretendía el puesto de director general de RTVE.

Las presiones a periodistas, incluso afines al Gobierno, que se están dando con motivo del enfrentamiento de Cortés con el Ministerio de Cultura están alcanzando niveles desconocidos. Hasta el punto que un columnista tan poco sospechoso de atacar al Partido Popular, su política y al presidente Aznar, como Alfonso Ussía, no tuvo más remedio que dedicar su página semana en la revista Tiempo ( (15‑01‑01) titulada El Poder a denunciar las presiones intolerables por parte de los emisarios de Cortés. Esa denuncia decía textualmente:
"El poder, sin pedirme permiso, se sentó en mi mesa y pidió un blanquito frío, y una ración de aceitunas rellenas. El poder, con el viento sur, se convirtió en amable consejero: ‑Haces mal escribiendo contra Miguel Ángel Cortés. No vas a comerte una rosca en el extranjero, ni una conferencia, ni una convención. Sí quieres, y me prometes no meter la pata, porque está muy cabreado contigo, me llamas y organizo un almuerzo para que fuméis la pipa de la paz. Pero con la condición de que le dejes tranquilo por un tiempo. Te vendrá bien"

El texto del comentarista no tiene desperdicio. El problema es si Aznar lo sabe... Y lo consiente. Porque es un secreto a voces.

Alberto CUESTA


PADRE DEL CLAN DE VALLADOLID

Miguel Ángel Cortés nació en 1958 en la capital de Castilla y León, a orillas del Pisuerga, y fue él y su impulso quien hizo nacer el antaño unido y poderoso Clan de Valladolid como poder fáctico dentro del PP. Licenciado en Derecho y hombre culto, sus orígenes políticos están, al igual que muchos de los miembros del citado Clan, en las juventudes de la UCD con Antonio Fontán como catalizador.

Siguió a Aznar de Valladolid a Madrid como diputado nacional y vivió su momento más delicado con el estallido del caso Naseiro. El escándalo sacó a la luz la empresa Futuro Financiero, en la que participaba él junto a Arturo Moreno, Salvador Palop y otros jóvenes liberales del partido y a la que se acusó de captar financiación irregular para el PP. La investigación interna dirigida por Alberto Ruiz-Gallardón no le afectó y mantuvo su estatus, aunque sus relaciones con determinados dirigentes del partido se deterioraron desde entonces.

Su principal instrumento de poder dentro del partido -nunca ha ocupado despacho en Génova- ha sido siempre la FAES. Tras la llegada al poder y el languecimiento de la fundación la revista de pensamiento editada por Antonio Fontán, Nueva Revista, ha ejercido de polo de atracción de los pensadores del partido y, aunque en la primera legislatura Cortés hubo de retirarse de su consejo editorial, debido a "sus obligaciones como secretario de estado", al iniciarse ésta y vista la marcha de buena parte de sus colaboradores a ocupar cargos junto a la nueva ministra de Cultura, Pilar del Castillo, Cortés ha decidido reincorporarse al mismo.


Hemeroteca Inicio