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Nº
438
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27/11/2000
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El ex ministro se construye una casa en Atanzón (Guadalajara) sin licenciaEl molino ilegal de Arias SalgadoRafael Arias‑Salgado, ex ministro de Fomento y actual presidente de Carrefour, se está edificando una casa en Atanzón (Guadalajara) sin ningún tipo de autorización. Para ello ha derribado un molino centenario junto al río Ungría. El alcalde, socialista, dice que hay que apoyar a la gente importante que viene de fuera; la Comisión de Urbanismo conoce los hechos, pero aún no se ha pronunciado; el PSOE alcarreño pasa del tema, y la Confederación Hidrográfica del Tajo ha abierto un expediente sancionador. Gonzalo SAN SEGUNDO El vicepresidente económico, Rodrigo Rato, tiene su casa‑molino en la localidad madrileña de Carabaña, junto al río Tajuña, que utiliza para descansar los fines de semana, montar a caballo y celebrar reuniones más o menos secretas. Y el ex ministro de Fomento y actual presidente de Carrefour España, Rafael Arias‑Salgado, no iba a ser menos. Se la está construyendo, de tres plantas, en la localidad de Atanzón, a 19 kilómetros al este de Guadalajara, a orillas del río Ungría, afluente del Tajuña. Y lo hace de forma ilegal, sin ningún tipo de permisos ni licencias, según las fuentes consultadas y la documentación que obra en poder de El SIGLO. "De acuerdo, no tiene licencia para construir, pero esto se hace en todas partes", reconoce el alcalde socialista de Atanzón, Alberto Pérez. Y añade: "Le dije (por Arias‑Salgado), mientras haces el proyecto, construyes, como se ha hecho siempre aquí en el pueblo". El munícipe, ante la observación de que construir sin licencia es una ilegalidad, se alteró en exceso e incriminó a los periodistas que lo que estábamos haciendo allí era hacer "daño al pueblo". Similar aptitud adoptó el constructor de la casa‑molino, Jesús Cañas, primo del alcalde, quien irrumpió en el despacho de éste como si fuera el regidor, amenazando a los periodistas con denunciarlos por haber tomado fotografías de la vivienda. "Esta mañana (por el pasado lunes, 20) he recibido órdenes de que no fotografiasen la casa ni pasara nadie a la finca'. La finca no está vallada, ni hay límites de propiedad, ni guardas que la cuiden. Sin duda, el ex ministro estaba al corriente (ver recuadro Dos faxes y un escándalo). La historia de la casa campestre del presidente de Carrefour es reciente. A principios de este año, cuando aún era diputado y ministro de Fomento, Arias‑Salgado adquirió un molino con más de 100 años de antigüedad, la finca rústica que le circunda, una presa y la concesión de aguas a Vicenta Carralafuente, vecina de Atanzón, por unos siete u ocho millones de pesetas, según gente del pueblo. La propiedad estuvo en venta durante más de un año por doce millones. Atanzón es un pueblo que vive de la agricultura, con 400 casas y cuya población, unos 150 habitantes, se multiplica por 20 en verano, según su alcalde. La casa del ex ministro se halla enclavada entre chopos, en un pequeño valle al abrigo de una sierra cubierta de vegetación de monte bajo y salpicada de encinas. Buena tierra para la caza menor. Y también parece estar a resguardo de cualquier intervención o sanción, a tenor de las irregularidades que presenta y la actitud pasiva o permisiva de las autoridades con competencias urbanísticas. Arias‑Salgado realizó la operación de compra‑venta por medio de su sociedad patrimonial, Ferloan, S.L.. En mayo del año pasado, esta empresa estuvo a punto de costarle un grave disgusto al entonces ministro de Fomento. La oposición reveló que no había declarado en el Registro de Actividades de la Cámara su condición de accionista mayoritario y administrador único de la misma, lo que constituía una vulneración de la ley electoral. Arias-Salgado se salvó de la reprobación en la Comisión del Estatuto del Diputado por tan sólo ocho votos (ver recuadro Ferloan, la empresa patrimonial). Ahora, el presidente de Carrefour España transgrede leyes urbanísticas y, como en aquella ocasión, puede que no pase a mayores. El pueblo de Atanzón, especialmente su alcalde, Pérez, de profesión agricultor, le está muy agradecido al ex ministro por haber elegido el lugar para establecer su residencia de descanso. Y por algo más: por la instalación de un repetidor de telefonía móvil para los aparatos de Movistar, del grupo Telefónica. El edil de Atanzón dice que había pedido la torreta "hace dos años", pero su instalación se realizó el pasado mes de septiembre, según fuentes de Telefónica. Será una coincidencia. En cualquier caso, los vecinos del pueblo, además del propio Arias‑Salgado, se benefician de la medida, privilegio que no tienen, por ejemplo, los habitantes de la vecina localidad de Centenera, a tan sólo seis kilómetros de Atanzón. Da la impresión, tal y como se ha desarrollado los acontecimientos, que el ex ministro lo tenía todo calculado, excepto que las irregularidades llegarían a conocimiento de la prensa. Esperó al viernes 28 de abril, día en que el Consejo de Ministros lo cesó como miembro del Gobierno, pero no cesaría como diputado del PP por Madrid hasta septiembre, para solicitar al Ayuntamiento de Atanzón la licencia municipal para 1a rehabilitación (sic) del molino de Atanzón", según publicó el diario Guadalajara 2000 el pasado mes de agosto, con un presupuesto de obras de 11.891.000 pesetas. El Ayuntamiento registró la petición con fecha 15 de mayo. El 29 del mismo mes, el alcalde contestó a Ferloan que su solicitud había sido trasladada al técnico municipal "al objeto de que emita el preceptivo informe", de acuerdo con la Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanística (Ley del Suelo). Arias-Salgado firmó el recibí de dicho escrito. El 5 de junio, el arquitecto técnico municipal, Manuel González Guijarro, emitió su primer informe: "La licencia solicitada de rehabilitación ( ...) en finca rústica puede concederse según normativa vigente, siempre y cuando las obras a realizar no afecten a elementos estructurales, ya que en este caso, se deberá presentar proyecto de obra mayor, firmado y visado por técnico competente". Y finaliza: "Debido a que la rehabilitación se realiza en terreno rústico el expediente se debe mandar para su aprobación a la Comisión de Comunidades de Castilla‑La Mancha". Arias‑Salgado no perdió el tiempo. Sin esperar a la concesión de la licencia inició las obras. "Comenzaron a finales de abril”, atestigua el constructor Cañas. El 12 de junio, González Guijarro emitió su segundo informe, en el que ya se habla, implícitamente, de irregularidades. Tras inspeccionar, por orden del alcalde, las obras que se estaban llevando a cabo, observa el técnico municipal: "Que el molino de Atanzón ha sido demolido en su totalidad, quedando dos zonas anexas sin demoler, existiendo piedras acumuladas de la demolición” (...) “que se ha realizado una nueva cimentación por lo que la obra pasa a ser de obra mayor, necesitando Proyecto de Ejecución (...)". Y requiere al Ayuntamiento para que "tome las medidas pertinentes". El ex ministro Arias había sido pillado in fraganti. Pero éste ni se inmutó. Prosiguió construyendo su casa‑molino como si tal cosa. Y el alcalde dejó que las aguas discurrieran como si no hubiera sucedido nada. "Ferloan presentó el proyecto en junio al Ayuntamiento", sostiene Pérez. Las gruesas evidencias de ilegalidad y ciertas recomendaciones llevaron al ex ministro de Fomento a presentar ante el Ayuntamiento un proyecto de reconstrucción de vivienda anexa al molino. "Lo presentó en junio", sostiene el alcalde Pérez. La realidad es que dicho proyecto, firmado por Pedro Pedrero Ruiz, fue visado por el Colegio de Arquitectos de Guadalajara el pasado 4 de septiembre, según ha podido comprobar este semanario. Y hasta el viernes, 27 de octubre, no fue tratado por el Pleno de la Corporación municipal (4 concejales, todos del PSOE). En él se acordó que se enviara a la Comisión de Urbanismo de Guadalajara, al tratarse de una finca rústica, y a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), al realizarse las obras junto a un río. Los miembros de dicha Comisión, que preside Joaquín López Ros, director general de Urbanismo y Vivienda de la junta de Castilla-La Mancha, conocen, al menos algunos de ellos, la situación irregular de la casa‑molino del ex ministro, pero, al cierre de esta edición, aún no se habían reunido para estudiar el proyecto. Por su parte, Francisco Prieto, jefe del Área del Régimen de Usuarios de la CHT, reconoce que ni Ferloan ni Arias‑Salgado tienen autorización para construir, aunque la han solicitado. "El Servicio de Vigilancia del Dominio Público Hidráulico lo denunciado y se ha abierto un expediente sancionador, que se tramitará con la audiencia del interesado". Y añade: "Lo normal en este caso es que se considere una infracción leve y es posible que se le imponga una pequeña multa". En realidad, poca cosa, a tenor de lo observado por el arquitecto técnico González Guijarro y ampliado con más contundencia en el dictamen que emitió la secretaria de¡ Ayuntamiento de Atanzón, Yolanda Lorente, el pasado 12 de junio. En él se muestra radicalmente en desacuerdo con la pasividad del alcalde y las infracciones urbaníticas cometidas por Arias‑Salgado. Asimismo, recuerda la funcionaria que el cumplimiento de las leyes obliga a todos, y que, en caso contrario, como es éste, el alcalde debe proceder a la suspensión inmediata de las obras, a la demolición de las mismas y a abrirle al infractor un expediente sancionador por desobediencia. El 30 de ese mismo mes, el Pleno de la corporación municipal acordó la suspensión de las obras, con tres votos favorables y uno en contra: el del alcalde. No sirvió de nada. Las obras continuaron a buen ritmo, hasta que el mencionado periódico alcarreño informó de las mismas. Era agosto y se paralizaron durante unos días. En septiembre prosiguieron y hasta la fecha. Todo apunta a que la casa‑molino del presidente de Carrefour en el valle del río Ungría contará con el apaño legal. "Yo voté al alcalde en las últimas elecciones, pero desapruebo lo que está haciendo respecto a la casa del ex ministro", afirma un vecino de Atanzón que prefiere guardar el anonimato. Y se pregunta: '”¿Quién se atreve ahora a derribar la casa?" No será porque no existan precedentes. Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Madrid ha obligado recientemente al matrimonio Miguel Boyer (ex ministro de Economía con el PSOE) e Isabel Preysler a derribar parte de la pista de padel‑tenis que se había construido junto a su vivienda en la madrileña zona residencia¡ de Puerta de Hierro, porque no guardaba la distancia suficiente con la casa de al lado. ¿Es diferente ante la ley Arias‑Salgado que Boyer o cualquier otro ciudadano? Para algunos, parece que sí. El propio Partido Socialista de Guadalajara se ha desinteresado del tema, según manifiesta su diputado por esa provincia, Francisco Javier Garcia Breva: "Uno de nuestros concejales de Atanzón me contó lo que pasaba, pero de momento en el partido no vamos a tomar ninguna decisión, ni creo que la vayamos a tomar". Es más: “Pasamos del asunto". ¿Pasarán también las autoridades con competencias urbanísticas? En cualquier caso, y de acuerdo con la investigación documentada y contrastada de EL SIGLO, Arias‑Salgado, que ha preferido no responder a las cuestiones que este semanario le había planteado, no sólo vulneró la Ley del Suelo, sino que también mintió, al pedir una licencia de rehabilitación, presentar un proyecto de reconstrucción y luego realizar obra nueva o mayor sin ningún tipo de autorización. |
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DOS FAXES Y UN ESCÁNDALO El pasado jueves, 16 de noviembre, envié un fax a la Comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Tajo solicitando la confirmación de algunos extremos acerca de la casamolino que el ex ministro de Fomento y actual presidente de Carrefour España, Rafael Arias‑Salgado, se está construyendo ilegalmente en la localidad alcarreña de Atanzón por medio de su empresa patrimonial Ferloan, S.L. La respuesta me llegó, también vía fax, al día siguiente, a las 11:19 horas: "La empresa Ferloan, S.L. no ha solicitado ante este organismo autorización para ejecución de obras en zona de policía del río Ungría, en el término municipal de Atanzón (Guadalajara). Por el motivo anterior, los cohechos han sido denunciados por el Servicio de Vigilancia del Dominio Público Hidráulico, dando lugar a la apertura del correspondiente expediente sancionadoC. La misiva, con membrete del Ministerio de Medio Ambiente, iba sin firma. Cuál no fue mi sorpresa cuando una hora después, exactamente a las 12:14, recibo otro fax del mismo organismo, también sin firma,. En él se afirma: "Como continuación de nuestro fax, enviado hace unos momentos, le informamos, según comunica la Comisaria de Aguas, que en el día de ayer figura en la entrada de la citada Unidad una petición formulada por Ferloan S.L. para la construcción de un edificio en la margen del río Ungría ( ... )" ¿Qué había pasado entre las 11:19 y 12:14 horas? Pensé que durante esos 55 minutos habían averiguado que Ferloan pertenece al ex ministro, que le habían puesto al corriente de mis pretensiones y que, como consecuencia de ello, redactaron y me enviaron el segundo fax. Para salir de dudas, llamé por teléfono, una vez más, a la mencionada Comisaria de Aguas. Y, muy amablemente, el jefe del Área del Régimen de Usuarios, Francisco Prieto, que reconoció ser el autor de los dos faxes que recibí, me explica que la solicitud de Ferloan para realizar las obras fue registrada "el 16 de noviembre, entre las 13 y 14 horas con el número 21.99W. Es decir, poco después de que recibieran mi fax. A esas alturas de mi trabajo, Arías‑Salgado ya sabía que EL SIGLO preparaba un reportaje sobre su vivienda en Atanzón y que yo era el que estaba realizando la investigación periodística. Cuando, acompañado por el fotógrafo Fernando, fui al pueblo el pasado lunes, día 20, el alcalde y el constructor de la casa‑molino ya estaban sobreaviso. Pero la cosa no para ahí. En Atanzón recibí una llamada a través de mi móvil, y mi interlocutor sabía que estaba en Atanzón y qué estaba haciendo. Más tarde supe que el presidente de Carrefour España pretendía paralizar la publicación del reportaje con la excusa de que se iba a armar "un gran escándalo" y que, a fin de cuentas, la cosa no era para tanto, ya que "hay casos mucho más importantes" para investigar que el del ex ministro. |
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FERLOAN, LA EMPRESA PATRIMONIAL Fenoan, S.L. Fue constituida en abril de 1990 por Rafael Arias-Salgado y su esposa, Guadalupe Ruiz-Giménaz, con un capital social de 40 millones de pesetas, mediante la aportación de su vivienda habitual en Madrid y un apartamento de veraneo en San Antonio de Calonge (Girona). Dentro de poco, el matrimonio deberá de incorporar a la sociedad la casa molino que se construye en Atanzón (Guadalajara), a orillas del río Ungría. El ex ministro y actual presidente de Carrefour España es el administrador único y posee el 75% de las acciones., Arias-Salgado, entonces ministro, de Fomento y diputado, ocultó el cargo y su condición de accionista mayoritario al Congreso, lo que casi le cuesta una reprobación parlamentaria. El objeto de la sociedad es estudiar "toda clase de negocios, empresas y operaciones industriales, agrícolas, comerciales y mercantiles, entre otros cometidos". Y, según la definición del Gobierno, está "dedicada exclusivamente a la administración de bienes familiares y carente de relación alguna con el sector público". |
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CUENTAS PENDIENTES Los habitantes de la provincia de Guadalajara no guardan buen recuerdo de Rafael Arias-Salgado a su paso por el Ministerio de Fomento. A los problemas legales que tiene ahora con su casa-molino en la localidad alcarreña de Atanzón, se suman otros de su época como miembro del primer gobierno de José María Aznar. Arias-Salgado siempre se opuso a que se hiciera el tercer carril de la autovía Madrid-Guadalajara hasta que no estuviera terminada la autopista de peaje. El trazado de esta autopista que Arias-Salgado proponía -y que Fomento sigue proponiendo- pasa a escasos metros de una zona residencial de Azuqueca de henares. Para evitarlo, el alcalde de esta localidad propuso varias alternativas al entonces ministro, pero éste las rechazó. Otro episodio que los de Guadalajara no olvidan es el trazado del AVE. A su paso por Torija y Trijueque, la línea de alta velocidfad atravesaba, en un primer momento, parte de la finca de la viuda de Felix Rodríguez de la Fuente, a lo que ésta se opuso. A su vez, los pueblos afectados pretendían que el trazado se alejara de los cascos urbanos, a lo que también se opuso la viuda, pues esto la perjudicaba más. Al final fue el sucesor de Arias-Salgado, Francisco Álvarez cascos, el que tomó la solución salomónica de repartir entre ambas partes los perjuicios. |