Nº 413
8/5/2000

PSOE

Guía de la confusión

El precongreso socialista presenta unos perfiles desconocidos para la mayoría de sus militantes. Nadie sabe cuántos candidatos a secretario general se van a presentar. La ponencia política no aclara cómo será elegido ni si habrá primarias para la elección del candidato a presidente. No se conoce, por tanto, si se retornará a la bicefalia o el partido volverá a tener un único líder. Los documentos y manifiestos proliferan. Los grupos, también. A menos de tres meses del crucial cónclave sólo el alcance del supuesto pacto entre Manuel Chaves y José Bono podría tener las claves del futuro del PSOE. Por el momento sólo Rosa Díez ha dado un paso adelante para postularse como sucesora de Almunia mientras los guerristas, única familia cohesionada y viva del antiguo mapa de poder, se organizan y calibran sus fuerzas. El Comité Federal del próximo día 13 se presenta crucial para el inicio de la batalla.

Inmaculada SÁNCHEZ

En los agitados tiempos que viven los socialistas tampoco suena bien hablar de "familias" o "sensibilidades" para identificar a los distintos grupos que ya se están formando de cara a la próxima batalla del congreso. Por eso es más fácil oír hablar de "colectivo agrupado en torno a", "grupo de" o, simplemente, “documento redactado por". Porque, eso sí, todo sector con intenciones de influir en el congreso ha hecho o está ultimando ya sus papeles con sus propuestas, lo que obligará a los delegados a proveerse para seguir el cónclave de una carpeta mucho más holgada de lo necesario para que quepa la ponencia oficial.

Muchas de sus propuestas podrán convertirse en enmiendas a la ponencia oficial y con ellas en la mano se podrán negociar los apoyos que, a día de hoy, sólo presentan un confuso panorama. Estos son, a dia de hoy, los grupos que pueden identificarse en este complejo mapa.

Sector oficial:
Es la manera más sencilla de definir a quienes, hoy por hoy, manejan el inestable barco socialista con Manuel Chaves como capitán. Aunque identificados globalmente con la comisión política que dirige el presidente de la junta de Andalucia, no puede inscribirse en él a la totalidad de sus miembros ya que también hay algún guerrista, borrellista o miembro de Izquierda Socialista.

Sin embargo, la mayoría sí pertenece a las federaciones que, en su día, apoyaron a Joaquín Almunia frente a Borrell en las primarias y se les supone herederos y, hasta cierto punto, participes de la gestión de la comisión ejecutiva que dimitió después del 12 de marzo. De hecho, Chaves ha repescado para su nuevo Gobierno a uno de los miembros claves de la ejecutiva dimitida, Alfonso Perales, a quien acaba de nombrar consejero.

Es este grupo el más numeroso del partido y en él se encuentran los hombres claves de la federación andaluza, la más numerosa e importante del PSOE, junto con los sectores de las divididas federaciones madrileña y valenciana afines a Almunia y Ciscar, respectivamente, con Cristina Alberdi, la presidenta de la FSM, a quien Chaves encargó la redacción del borrador de ponencia marco para el congreso, por ejemplo, entre sus huestes.

Hasta hace poco se incluía en este amplio colectivo a José Bono y Castilla-La Mancha, sin embargo, las previsibles intenciones del presidente manchego de postularse como candidato han hecho que Chaves haya decidido distanciarse de él. Su "documento" identificativo sería la citada ponencia marco que, aunque ha dejado prudentemente abiertos los aspectos más espinosos sobre la

ción de la dirección del partido, aboga por una elección del secretario general separado de la ejecutiva, con amplios poderes y un uso posterior racional de las primarias.

Sector guerrista:
Es el único que mantiene similares perfiles y nombres a los que le identificaban hace cinco o 10 años, cuando el entonces vicesecretario general, Alfonso Guerra, ejercía de líder. Su actual inspirador, dada la retirada del ex número dos a los cuarteles de la Fundación Pablo Iglesias y a su función como diputado aunque con esporádicas y escogidas declaraciones, es el presidente de la junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

El líder extremeño ha negado, hasta el momento, que albeIrgue intención de presentarse como candidato a la secretaría general y, de no producirse esta remota posibilidad, este secto no contaría con otro nombre alternativo, por lo que sus fuerzas serían negociables con alguno de los candidatos. Es por eso que su propuesta política -la que esta revista publica en exclusiva en sus páginas 31 y siguientes- se muestra muy genérica a la hora de abordar las fórmulas de elección de la dirección. Unicamente es claro partidario de que los delegados al congreso sean votados en listas abiertas, lo que, lógicamente, permitiría a est sector ocupar el porcentaje de poder que se le reconoce en las bases.

Entre sus más activos representantes actuales están los ex ministros José Luis Corcuera, Matilde Fernández y Javier Sáenz de Cosculluela, el dirigente vasco Txiqui Benegas o los diputados Francisco Fernández Marugán y Tomás Rodríguez Bolaños.

Borrellistas:
Aunque no les gusta denominarse como tales ya que quien les dio pie para aglutinarse, José Borrell, no ha dado un paso adelante desde que dimitió como candidato a la presidencia del Gobierno, los que en ese momento se sintieron "expulsados" de la dirección del partido por el aparato ahora han vuelto a reunir fuerzas para intentar influir en el modelo de partido que vaya a definirse en el congreso.

Sin líder encabezando su colectivo, por el momento, no aspiran a presentar candidato a la secretaría general pero sí a presentarse como referencia de la nueva etapa que el PSOE debe afrontar y, como tales, ocupar su cuota de poder. Por el momento, para tal empeño han elaborado un documento significativamente titulado Inicíativa para el cambío que han promovido conocidos seguidores de Borrell durante su fugaz ¡¡derazgo: la eurodiputada y actual miembro de la comisión política Elena Valenciano y Manuel Escudero, coordinador del programa electoral que presentó el partido en las pasadas elecciones y antiguo miembro del equipo de Borrell.

El texto, que aboga, principalmente, por un cambio en los estilos de dirección y por el inicio de un nuevo ciclo, está suscrito por unas 40 firmas entre dirigentes y militantes del partido y catedráticos y profesores de universidad, entre las que se encuentran desde Cristina Narbona, portavoz adjunta en el Ayuntamiento de Madrid y compañera sentimental del ex ministro, hasta Ana Noguera, dirigente de la corriente Izquierda Socialista y portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia.

La más significativa reivindicación de este grupo, que fácilmente puede convertirse en una enmienda a la ponencia oficial, es la universalización de las primarias como nuevo sistema de organización del partido. las proponen para elegir al secretario general, a los secretarios regionales y provinciales, al candidato a la presidencia de( Gobierno y a los candidatos a diputados y senadores. Es más, también proponen que en ellas ‑salvo el caso de la elección del secretario general‑ no sólo participen los militantes sino también los simpatizantes.

"Nueva vía":
Así se ha querido llamar el más nuevo de los grupitos nacidos en el PSOE. Ha sido alumbrado en el seno del grupo parlamentarío, un colectivo en el que gracias a la renovación animada por Almunia hay un 40% de debutantes, aunque una de sus primeras impulsoras, Trinidad jiménez, se encuentre en Ferraz ejerciendo de asesora de relaciones internacionales.

A ella se le atribuyen los primeros movimientos para aglutinar a un grupo de "jóvenes" diputados que pudieran representar el necesario cambio generacional del partido. Su líder no declarado es José Luis Rodríguez Zapatero, 39 años y parlamentario por León y a quien muchos señalan como el posible tercer aspirante a la secretaria general después de Rosa Diez y José Bono. Sin embargo, también hay quien duda de que el joven dirigente leonés finalmente dé el decisivo paso y algunos apuntan a que podría sumarse a alguno de los otros dos candidatos, ninguno de los cuales es diputado y necesitarán, por tanto, un enlace con el grupo parlamentario.

También este colectivo tiene su documento que, aunque será presentado previsiblemente a finales de esta semana, se conoce que tiene un mayor contenido ideológico que de estructura organizativa que los que manejan otros grupos. Básicamente, se propugna como estrategia para reconducir al partido el abordaje del "centro político" con las nuevas clases urbanas, los jóvenes y los profesionales como objetivo, algo que ya ha provocado, antes de que se conozca su contenido exacto, que desde el sector guerristas, sobre todo, se le descalifique.

Estas ideas han llamado a conocidos diputados como Jesús Caldera, antiguo portavoz adjunto del grupo con Almunia de presidente, o a debutantes como Jordi Sevilla, experto asesor en materia económica y fiscal del grupo durante la anterior legislatura y eficaz colaborador de Juan Manuel Eguiagaray. El grupo también cuenta con algún ex ministro adherido a sus tesis y se cita al titular de Economía Carlos Solchaga, adhesiones y ataques que ya han hecho ver a más de uno la sombra de antiguos enfrentamientos entre los llamados 'social‑liberales" y socialdemócratas dentro del PSOE.

Rosa Díez y seguidores:
El corriente apellido de la única candidata a secretaria general socialista y su interés en presentarse libre de padrinos y apoyos ha impedido, todavía, que se acuñe ningún adjetivo para identificar a sus seguidores aunque haberlos, "haylos". Su manifiesto de presentación tampoco ayuda al bautizo de su sector: se titula Manifiesto Rosa Díez. Un nuevo proyecto y una nueva generación política para una nueva sociedad.

Su experiencia política, radicada hasta hace poco más de un año ‑cuando se presentó a las elecciones europeasen Euskadi, donde ha sido consejera del Gobierno de Ajuria Enea y perdió ‑aunque por poco‑ las primarias para candidato a lehendakari frente a Nicolás Redondo Terreros, la sitúa al margen de las tradicionales familias del PSOE con cita en Madrid, circunstancia que algunos valoran y otros califican como uno de sus puntos débiles.

Así, mientras los más críticos con el sector oficial se esfuerzan en situarla como la candidata apoyada por Felipe", el propio Rodríguez Ibarra la defiende personalmente recordando que él la propuso como cabeza de lista para las europeas. Aunque sus esfuerzos se dirigen a presentarse como una candidata alumbrada desde las bases ‑"sólo he habla‑do con amigos", "he recibido ánimos

para presentarme de gente que no conozco", señala‑ para una mayoría parece obvio que está más cerca del sector oficial que de otros aunque comparta con los borrellistas su gusto por las primarias y abogue por que los dirigentes de Suresnes pasen a la reserva. Hasta ahora sólo puede citarse a Ramón láuregui -el primero que adelantó que Diez iba a presentarse- o Juan Manuel Eguiagaray como "amigos" o cercanos" ‑"no tengo entorno ni portavoces", se esfuerza en señalar‑ y será preciso esperar para comprobar hasta dónde pueden llegar sus apoyos.

En su manifiesto la consigna es el cambio, el relevo generacional ‑'Yo no estuve en Suresnes", comienza el texto‑, la mejora de la democracia interna y unido en su proyecto para España.

Bonistas:
Empieza ya a acuñarse el término dentro del PSOE para calificar a los que apoyan al presidente de Castilla-La Mancha como próximo secretario general. La mayor parte de ellos se encuentran en su federación de origen -cinco elecciones consecutivas ganadas por mayoría absoluta dicen mucho del alcance de su poder en la tierra de don Quijote- y tienen actualmente a su portavoz oficioso en el antiguo ugetista Justo Zambrana.

Este grupo no dispone aún de documento que avale sus intenciones ya que el propio Bono no ha presentado oficialmente su candidatura pero se le supone cercano a la ponencia marco aprobada por la comisión política en la que él cuenta con varios cercanos, entre ellos, Luis Pizarro, el portavoz de la misma. Al dirigente manchego sí que se le atribuyen, sin embargó, contactos, no desmentidos por su entorno, con Felipe González, con Chaves y con algunas federaciones próximas a lo que se conoce como sector oficial ‑incluso, recientemente ha mantenido un encuentro privado, en concreto una comida, con José Luis Rodríguez Zapatero‑ aunque nadie sabe, a Ciencia cierta, el alcance de sus apoyos ni, incluso, sus intenciones.

Izquierda  Socialista:
Esta corriente 'de izquierdas" tradicionalmente ha jugado a ser la voz crítica del aparato pero, en esta ocasión, su apuesta por las primarias y la democratización interna del partido y sus postulados más alejados del social-liberalismo practicados en otro tiempo por el PSOE les ha acercado a los borrellistas.

De hecho, a falta de pronunciamientos de alguno de sus veteranos líderes, como Antonio Garcia Santesmases, que ha renunciado a ser diputado en esta legislatura, Ana Noguera, su joven y más firme valor actual, ha sumado sus fuerzas y ha suscrito el manifiesto de Iniciativa por el Cambio.

PSC:
Aunque dentro del Partit deis Socialistes de Catalunya existen distintos grupos, la peculiaridad del PSC dentro del PSOE se ha venido íncrementando desde que Pasqual Maragall asumiera la candidatura a la presidencia de la Generalitat y se convierta, de facto, en el referente de los socialistas catalanes.

Nadie espera que el PSC proponga un candidato propio a la secretaría general pero su apoyo puede resultar relevante en un par de temas cruciales en los debates del 35 Congreso: el sistema de elección de la dirección y el proyecto de España. El PSC es un forofo de las primarias y en su ámbito las ha aplicado incluso incorporando a los simpatizantes, tal como proponen los borrellistas. Por otro lado, el apoyo de los delegados catalanes pesará en el debate del modelo de España que defienda cada candidato.


Felipe, mejor "no me apoyes"

Felipe González está viviendo, merced a las circunstancias, un acelerado proceso de desapego de sus hasta hace bien poco fieles huestes. La única candidata que hasta ahora ha formalizado su intención de optar a la secrertaría general del partido, Rosa Díez, dejó bien claro en su presentación como candidata que no había "hablado con Felipe" sobre sus intenciones, respondiendo así a interesados comentarios sobre un posible padrinazgo del aparato a su propuesta.

Los actuales aires de renovación y de ruptura con el pasado que viven los socialistas dejan mal parado a cualquiera que quiera jugar un papel en el próximo futuro si se presenta excesivamente ligado a la anterior cúpula y sobre todo al antaño dios de todos los socialistas -tal como llamó a González Txiqui Bengas en la famosa conversación de la motorola-.

El fracaso del anterior secretario general, Joaquín Almunia -con quien Díez tampoco "ha hablado"- también está jugando ahora en contra del ex presidente dado que su paresurada elección en el 34 congreso fue claramente percibida por todo el partido como una "designación directa" del todavía entonces considerado líder indiscutible del partido. Como consecuencia, ahora nadie quiere aparecer tocado por el dedo de Felipe.

El propio González, consciente de esta mutación de relaciones, prefiere, por el momento, mantenerse callado aunque nadie descarta que, en el largo proceso precongresual deje ver hacia dónde se inclinan sus preferencias y su opinión llegue a resultar decisiva. De hecho, quienes conocen bien el partido, tampoco aciertan a explicar dónde y cómo se encuentra "el factor Felipe" que durante tantos años ha señalado el camino de la organización. Lo único claro es que, hoy por hoy, cualquier aspirante prefiere no contar con su apoyo explícito aunque nadie puede, todavía, rehuir su compañía y al igual que Rosa Díez se sienta su lado en el Comité Federal José Bono requirió su presencia poco antes del 12-M en el acto de presentación de un libro autobiográfico.


Dos modelos para un mismo partido
Asunto
Ponencia oficial
Ponencia guerrista
El modelo de España/Estado El único proyecto político para toda España, sin especificar cuál "Se encuentra perfectamente desarrollado en la constitución
Ideario político Postulados clásicos de la socialdemocracia, en conexión con la sociedad española del siglo XXI "Propuestas viables a los grandes retos de este tiempo", desde la igualdad, la solidaridad, la libertad y la justicia social
Clases sociales Orientación interclasista Cita expresa a profesionales, funcionarios, empleados, trabajadores
Pacto con IU Indefinición Propone un diálogo en el seno de la izquierda española
Elección delegados al 35 Congreso Listas cerradas Listas abiertas
Elección del candidato A definir en el congreso, pero se apuntan elecciones primarias "Nuevos marcos" para la elección de candidatos y formación de equipos directivos
Elección del secretario general Por los delegados del congreso
Elección de la Ejecutiva Federal Por los delegados del congreso, sin especificar cargos (conjunta o separadamente del secretario general)

El espíritu de Currito

Primero las ideas, luego el equipo y, finalmente, el líder. Así podria resumirse el documento El nuevo proyecto político del PSOE, que cerca de 150 militantes socialistas, la mayoría guerristas, debatieron el pasado viernes, 28 en el restaurante Currito, de Madrid. El texto es la base de una ponencia alternativa a la de la comisión gestora que, EL SIGLO publica íntegro en el dossier, y se presentará en el 35 Congreso del Partido Socialista.

G. S. S.

El sector guerrista del PSOE está poniendo toda la carne en el asador para que del 35 Congreso del Partido Socialista, que se celebrará durante los dias 21, 22 y 23 del próximo mes de julio, salga un partido profundamente renovado, capaz de conectar con la sociedad española del siglo XXI y ganar las elecciones al PP en 2004. Para ello presentarán en el congreso una ponencia, a cuyo borrador ha tenido acceso esta revista, alternativa a la elaborada por la comisión gestora, basada en tres ideas y por este orden de importancia: el debate de las ideas, la elección por las bases del partido del equipo encargado de llevar a la práctica el nuevo programa y la designación de¡ secretario general.

El primer paso para alcanzar su propósito lo dieron el pasado viernes, 28. Unos 150 militantes socialistas, lamayoría de ellos adscritos a la corriente que lidera el ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, se dieron cita en el restaurante Currito, de Madrid, en un almuerzo que se prolongó hasta las ocho de la tarde. Su misión era discutir una propuesta alternativa a la que en el congreso presentará la comisión gestora, encabezada por Manuel Chaves, presidente de la junta de Andalucía.

Tras dar buena cuenta de entrantes ibéricos, salmón marinado, anchoas fritas, chuietón de buey y helado de postre, todo ello regado con el vino de la casa (el cubierto costó 6.000 pesetas, que cada uno pagó de su bolsillo, lo mismo que el transporte), los comensales debatieron el contenido de[ borrador que al efecto había sido preparado por los ex ministros Matilde Fernández y José Luis Corcuera, entre otros.

A los postres, los congregados se lanzaron a la busca de las ideas que, según ellos, han de impregnar la acción política del PSOE en el siglo XXI. En primer lugar intervino Matilde Fernández, como portavoz de la convocatoria. La ex ministra de Asuntos Sociales expuso el motivo de la reunión y el procedimiento a seguir hasta el próximo congreso. A Continuación, significados guerristas tomaron la palabra para defender la esencia del borrador y los objetivos que en él se persiguen.

Hablaron Juan Carlos Rodríguez ¡barra, presidente de la Junta de Extremadura; José Luis Corcuera, ex ministro del Interior y uno de los responsables de la convocatoria; Javier Sáenz Cosculluela, ex ministro de Obras Públicas, y Roberto Dorado, ex delegado de¡ Gobierno en Madrid, entre otros. Todos coincidieron en que hay que trabajar, esencialmente, en el mundo de las ideas y encardinarlas en el mundo actual, pero siempre desde una perspectiva socialdemócrata y desde la igualdad, la solidaridad, la libertad y la justicia social, como reza el texto analizado.

En el borrador, de 12 folios, de este grupo de socialistas, "muy interesante y heterogéneo en el que se integran personas con mucho pedigrí socialista, mucha historia y mucho prestigio", según Rodríguez ¡barra, se propone llevar, a cabo "un cambio de rumbo que termine con el declive que ha experimentado el PSOE durante la última década", devolviendo 'al militante su voz".

Tras analizar, muy duramente, las causas de la derrota socialista en las pasadas elecciones del 12-M ("Un rosario ininterrumpido de conflictos, marginaciones internas y descarnadas luchas por el poder orgánico, que al sobrepasar los límites de lo razonable han motivado un castigo democrático por parte de los ciudadanos') y afirmar que 'la izquierda está en la peor situación que ha tenido desde hace muchos años", la ponencia se adentra en lo que sus redactores denominan El nuevo proyecto político del PSOE. No sin advertir "que es preciso anteponer los intereses de la gran mayoría del partido a los intentos que se observan por preservar esquemas y actitudes fracasadas social y políticamente".

Y se pasa a la enunciación de 12 puntos que servirán para acometer 'decididamente cambios profundos en la definición del proyecto político socialista, en su modelo de organización y en los equipos directivos que han de aplicarlo". Se aboga por una economía al servicio de la política y ésta, "al servicio de las necesidades generales de los ciudadanos"; porque los pactos de Estado se limiten exclusivamente a política exterior, confiiguración autonómica del Estado y lucha antiterrorista, y por una idea de España que, integrada “en el marco de proceso de construcción europea" y partiendo del modelo de Estado que define la Constitución, “compatibilice en el respeto a las diferencias con la articulación de los instrumentos que garanticen la cohesión, la igualdad y la solidaridad".

Tras la asunción de ideas, en la reunión se dijo que habría que adaptar el modelo de partido al nuevo ideario, así como proponer un diálogo en el seno de la izquierda, "encaminado a buscar las más amplias fórmulas de cooperación dentro de ella", como se afirma en el texto, que. en este apartado no menciona expresamente a Izquierda Unida. El diálogo se extenderá a los sindicatos y al resto de los movimientos sociales.

La tarea siguiente, según el esquema guerrista, sería crear equipos de trabajo de los que salga un liderazgo. Para ello, el PSOE 'asumirá un modelo organizativo que profundice en su democracia interna, para lo que ofrecerá a sus militantes nuevos marcos en la elaboración de proyectos, elección de candidatos y formación de equipos directivos". En el cónclave, ya conocido como el espíritu de Currito, algunos de los intervinientes concretaron el marco electivo: que la elección de los delegados se haga mediante listas abiertas y que éstos elijan tanto al nuevo secretario general como a los miembros de su Ejecutiva Federal.

Ese sistema difiere del propuesto en la ponencia de la comisión gestora, cuyo texto básico ha sido coordinado por Cristina Alberdi, diputada por Madrid. Dos de sus miembros, el dirigente de Izquierda Socialista José Antonio Barrio, y el guerrista y diputado por Valladolid Tomás Rodríguez Bolaños, han mostrado ya su desacuerdo con el sistema de elección propuesto por la dirección del partido. 'El secretario general no puede tener plenos poderes", dice Barrio. "los delegados deben ser elegidos en listas abiertas", añade Bolaños.

A la reunión, en la que estaban representadas todas las federaciones del PSOE, excepto las de Canarias y Baleares, que no pudieron asistir por problemas de transporte, también acudieron Txiqui Benegas, diputado por Vizcaya; Francisco Fernández Marugán, diputado por Badajoz; Salvador Clotas, diputado por Barcelona; Carlos Sanjuán, diputado por Málaga; José Acosta, diputado por Madrid; Julián Ariza, ex líder de Comisiones Obreras; Ángel Díaz Sol, senador por Granada, y José Félix Tezanos. No asistió Guerra, diputado por Sevilla.

El documento congresual fue llevado a todas las federaciones territoriales del PSOE con el fin de mejorarlo y aprobarlo en un próximo encuentro en Madrid, previsto para el viernes, 12, probablemente en el mismo lugar. Después, el texto se distribuirá en todas (as agrupaciones locales del partido para que en torno a él se abra un debate entre los militantes. Y antes de la celebración del 35 Congreso, los promotores pretenden reunir en la capital de España a 2.500 militantes socialistas para aprobar definitivamente esta ponencia alternativa.                       

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