Nº 403
28/2/2000

Los empresarios de Aznar se blindan

NO LOS MOVERÁN

Los empresarios nombrados por Aznar para presidir las compañías públicas que a lo largo de esta legislatura su Gobierno ha privatizado no temen los resultados de las próximas elecciones. Los que ocupan las principales han cuidado a sus accionistas, han tejido alianzas y han situado en sus consejos a personas leales de tal forma que, gobierne quien gobierne, sea muy difícil moverles de su sillón.

I.S. / G.S.S.


En días parecidos a los actuales, previos a unas elecciones generales, los empresarios nombrados en su día por el Gobierno cruzaban los dedos y preparaban las maletas. Sus días estaban contados. Hoy, las privatizaciones han cambiado este panorama, sobre todo desde que el PP ha cumplido su programa y ha terminado de vender las joyas del sector público.

La nueva situación, sin embargo, debía dejar al Gobierno, todavía, un importante nivel de decisión sobre compañías que gestionan servicios estratégicos para la economía del país que aún no están totalmente liberalizados. Así lo prevé la ley, reservando al Estado la llamada acción de oro -capacidad para vetar entradas de capital superiores al 10%- en varias de ellas (Repsol, Endesa y Telefónica), o dejando en su mano herramientas de poder tan significativas como la intervención de precios y tarifas en el sector energético y de comunicaciones.

Pero a los gestores nombrados por Aznar estos hilos que aún los mantienen ligados al Gobierno deben parecerles invisibles. Así lo demostraron hace apenas un par de semanas dos de ¡os más significativos, Juan Villalonga, presidente de Telefónica, y Francisco González, el hombre que Aznar puso al frente de Ar entaria y hoy copreside el BBVA, cuando sellaron una alianza entre sus dos compañías con la que no comulgaba el Gobierno (ver en EL SIGLO de la semana pasada: España S.L. Se quedan con medio país).

El poder de estos nuevos mandarines económicos no ha hecho más qué asomar y cualquiera que sea el próximo Gobierno parece que habrá de contar con él. En el mapa que dibuja su territorio se encuentran, además de los citados Villalonga y González, César Alierta, Alfonso Cortina, Rodolfo Martín Villa, Pedro de Torres, José Ramón Álvarez Rendueles, Pedro Mielgo y José Fernández Olano, presidentes, respectivamente, de Tabacalera (hoy Altadis tras su fusión con la francesa Seita), Repsol YPF, Endesa, Retevisión, Aceralia, Red Eléctrica de España (REE) y Aldeasa' A este grupo habría que añadir a Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, y a Xabier de Irala, presidente de Iberia, compañía a medio privatizar y que próximamente completará su proceso de enajenación.

Amigos y residentes en la misma empresa
BBVA (participa en...)
Altadis ............................... 0,21
Endesa .............................. 2,95
Iberia ................................. 7,30
Repsol YPF ....................... 9,42
Telefónica .......................... 8,60 (1)
Caja Madrid (participa en ...)
Endesa .............................. 4,25
Iberia ................................ 10.00
Endesa (participa en...)
REE .................................. ?
Repsol ............................... 3,60
Retevisión ......................... 28,70
Repsol YPF (participa en ...)
Gas Natural ...................... 45,00
Altadis (participa en ...)
Aldeasa ........................... 31,00 (2)
Iberia ................................  6,70
Telefónica (participa en ...)
BBVA ................................ 3,00 (3)
(1) Compromiso adquirido de llegar al 10%
(2) Por medio de Logista
(3) Compromiso adquirido

Los nombramientos de estos 11 presidentes los cocinó un triunvirato formado por Aznar, el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, y Manuel Pizarro, presidente de Ibercaja, (le la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), asesor económico de] presidente y pieza fundamental de¡ armazón económico del aznarismo. Aznar designó, personalmente, a Villalonga y a Martín Villa; Pizarro seleccionó a Alierta y a González, y Rato, con el concurso en algunos casos del ministro de Industria y portavoz del Gobierno, Josep Piqué y, en otros, de Pedro Ferreras, presidente de la SEPI, nombró al resto.

Todos han tenido buen cuidado en amarrar bien los apoyos en que se sostiene su cargo. Gracias a un significativo cruce de participaciones (ver cuadro Amigos y residentes en varias empresas) han conseguido introducirse ‑bien ellos mismos o gente de su confianzaen los consejos de administración de las otras privatizadas que dirigen los demás nombrados por Aznar tejiendo una red de apoyos de complejo dibujo. La estrategia frente a la globalización justifica todo.

Consejeros de apoyo. Pero, además, mucho más sigilosamente, la mayor parte de estos presidentes han hecho un hueco en sus consejos ‑los únicos que, ya privatizadas, pueden destituirles‑ a consejeros denominados indepenclientes, algunos de los cuales tienen significativas relaciones con el entorno del PP o el mismo presidente Aznar.

En Aceralia, la siderúrgica presidida por Juan Ramón Álvarez Rendueles, ocupa sitio como consejero independiente Francisco Javier de la Riva Garriga, actual presidente de Incro, SA y de Catalana de Potasas además de vicepresidente de Fertiberia. Lo que se conoce menos es que fue consejero de Erkimia, una filial del Grupo Ercros, la química presidida por losep Piqué hasta que fue nombrado ministro y que éste, ya desdé Industria, lo nombró consejero de la Agencia Industrial del Estado.

También Fernando Labad Sasiaín, otro consejero de Aldeasa, la empresa gestora de las tiendas de los aeropuertos que ha ampliado enormemente su campo de actuación desde que la preside José Fernández Olano, ha pisado los consejos de Erkimia, Fertiberia y Ership, tres filiales del ya citado Ercros.

En el consejo de Aldeasa, además, se sienta como vicepresidente José Manuel Fernández Norniella, ex secretario de Estado de Comercio, actual presidente del Consejo de Cámaras de Comercio y hombre de absoluta confianza del ministro de Economía Rodrigo Rato.

Igual de significativa, aunque menos evidente, resulta la presencia en el consejo del BBVA, procedente del de Argentaria, de Juan Carlos Álvarez Mezquieriz, vicepresidente de Eulen y consejero de las Bodegas Vega Sicilia, hijo de David Álvarez, reconocido amigo personal de José María Aznar desde sus tiempos como presidente de Castilla y León. Otro consejero independiente procedente de la Argentaria de Francisco González es Alejandro Royo Vilanova, presidente de la editora de¡ diario El Norte de Castilla y consejero en Azucarera Ebro, empresa en la que ha defendido en su actual crisis las tesis de las cajas castellano­leonesas y el Gobierno de Juan José Lucas.

Independientes, pero no tanto. En Endesa, Rodolfo Martín Villa, su presidente, ha abierto la puerta de su consejo a Sebastián Martín‑Retortillo, antiguo miembro del Consejo Consultivo de Privatizaciones, órgano creado por el PP para dictaminar sobre las ventas de las empresas públicas. Los miembros de este consejo, aunque presentados como escrupulosamente independientes, han recibido numerosas críticas desde su constitución e, incluso, su presidente, el ex ministro Luis Gámir, hubo de dimitir como consejero de una sociedad de inversiones del BBV después de que la oposición criticara su incompatibilidad. junto a él también se sienta Manuel Pizarro, el ya citado cerebro de muchos de los nombramientos económicos del PP.

En el consejo de Repsol YPF se sienta desde hace menos de un año Marcel ¡no Oreja, conocido ex ministro y ex comisario europeo propuesto por el PP, hoy reconducido al mundo empresarial por Esther Koplowitz al nombrarlo presidente de FCC. También comparte puesto en la cúpula de la petrolera Antonio Hernández‑Gil, quien es consejero del Banco Zaragozano, la entidad de Alberto Cortina y Alberto Alcocer que presidió durante años José Ramón Alvarez Rendueles, hoy al frente de Aceralia.

Igualmente, en Tabacalera hay hueco en su consejo para un hombre considerado amigo personal de Rato y que en estos momentos libra una batalla desde la presidencia de Azucarera Ebro en nombre del ministro: se trata de Vicente de la Calle. En Telefónica, entre los muchos consejeros fruto de las alianzas y operaciones tejidas por Villalonga desde que iniciara su mandato también se encuentra Gaspar Ariño, diputado del PP en la cuarta legislatura y, más recientemente, también miembro del polémico Consejo Consultivo de Privatizaciones.

Los principales hilos de la madeja están en manos de pocos hombres. Apenas 11, elegidos y designados directamente por el actual Gobierno, al que ya le quedan pocos días para enfrentarse a la reválida de las urnas.

Sus relaciones con el poder político y entre sí son estrechas. Villalonga, 45 años, licenciado en Derecho y Económicas, y Aznar estudiaron juntos el bachillerato en el madrileño y elitista Colegio del Pilar. Desde entonces son amigos personales. Simpático, dicharachero, atrevido y heterodoxo en la gestión, el presidente de Telefónica no se fía ni de su sombra, sólo de los fondos de inversión norteamericanos que son los que mantienen la cotización de las telefónicas.

Amigos y bien relacionados. Otro íntimo de Aznar y, a su vez, de Rato es Blesa, natural de Linares (Jaén), 52 años, asesor fiscal de profesión. La fuerte y antigua amistad que le une al presidente del Gobierno le viene desde cuando ambos estudiaban las oposiciones para inspector de Hacienda. Aprobaron juntos, en 1974, y ocuparon al mismo tiempo sendas plazas en Logroño.

La conexión de Martín Villa, leonés de 65 años, con Aznar es más política que personal. Procedente del Sindicato Vertical y del Movimiento Nacional, en la transición fue ministro de la Gobernación y ya en la democracia, con UCD, ministro del Interior y de Administración Territorial. Luego se pasó al PDP de óscar Alzaga y de aquí a Alianza Popular y al PP, de cuya Ejecutiva nacional es miembro. Fue diputado hasta febrero de 1997, fecha en que Aznar lo nombró presidente de Endesa "en pago de los servicios prestados", según fuentes del PP. Confiesa ser de derechas de toda la vida y tiene el respeto de la izquierda: legalizó al PCE.

Amigo de Martín Villa es González Rodríguez, 55 años, gallego de Chantada (Lugo), licenciado en Económicas, que accedió a la presidencia de Argentaria el 15 de mayo de 1996 de la mano de Rato. Dos meses antes, vendió a Merrill Lynch susociedad de valores y Bolsa, FG Inversiones, embolsándose 3.700 millones de pesetas. Fue el primer nombramiento empresarial de Aznar. Muy amigo de Pizarro, realizaba informes confidenciales para el PP acerca de los mercados financieros y bursátiles. Lo mismo hacían Vilialonga y Alierta.

Alierta (Zaragoza, 1945) es amigo de Paco González. Licenciado en Derecho y de carácter apasionado, cofundó en 1985 la sociedad de valores y bolsa Beta Capital, hoy presidida por Alfonso Ferrari, desde donde colaboró estrechamente con Javier de la Rosa en los años en que éste era el máximo responsable del Grupo Torras/KIO, que llegó a controlar el 50% de la sociedad bursátil. Más racional y frío es Cortina, madrileño de 55 años, ingeniero industrial y economista, saltó a la presidencia de Repsol desde el Consejo de Administración del BBV, del que era y es accionista por méritos propios.

Fue consejero delegado de Portland Valderribas, del grupo FCC. Serio, introvertido y riguroso en la gestión, es un gestor todoterreno de probada experiencia. Aunque trata de evitar cualquier decisión que le identifique con el Gobierno, mantiene una estrecha amistad con Rato, a quien invitó con motivo de su 50 cumpleaños a una fiesta por todo lo alto que se celebró a puerta cerrada en el prestigioso club parisino Maxim's.

Poco amante de ese tipo de festejos es De Torres, valenciano de 56 años, economista del Estado en excedencia, inició su trayectoria profesional en 1966 en la Administración Pública, pasando en 1977 al Banco de Crédito Agrícola, donde fue director de Planificación y Presupuestos. Llegó al máximo cargo de Retevisión en mayo de 1996, procedente del Tribunal de Defensa de la Competencia, con el encargo del Ministerio de Fomento de dirigir el proceso de privatización de la compañía. Antes fue director adjunto de Personal y Administración de la Comisión Europea.

Por su parte, Álvarez Rendueles fue llamado a ocupar la presidencia no ejecutiva de Aceralia para poner paz y orden en un accionariado diverso y a veces tenso. Y lo ha conseguido gracias a su buen talante para el diálogo. Asturiano de 58 años y catedrático de Hacienda Pública, hizo su carrera profesional en la Administración (fue gobernador del Banco de España), hasta que en 1986 se incorporó al sector privado como presidente del Banco Zaragozano. Mantiene excelentes relaciones con Rato.

Gestores expertos en Bolsa. Mielgo (Astorga, León, 1946) y Fernández Olano, 58 años, eran prácticamente desconocidos cuando aterrizaron en REE y a Aldeasa, respectivamente. El primero, ingeniero industrial, procedía de empresas del ¡NI, como Iniexport e Initec, en la que trabajó durante 25 años. Fernández Olano, típico trader de materias primas, ocupaba el cargo de director técnico en Carboex, asimismo vinculada al INI. Al también consejero de Endesa le gusta presumir en privado de su amistad con el vicepresidente Económico (ambos son asturianos, de Gijón), aunque en público y en su gestión procura que esto no se note.

Fue también Rato quien, por medio de José Manuel Fernández Norniella, nombró en julio de 1996 presidente de Iberia a Xabier de Irala, un vasco de 53 años nacido en Nueva York.

La designación de Irala, ingeniero ¡ndustrial, buen gestor y negociador nato, estuvo apoyada por el PNV, dada la proximidad que mantiene con el Partido Nacionalista. Su padre fue el secretario de José Antonio Aguirre, el último lehendakari antes de la democracia. Así mismo, es muy amigo de Pedro Luis Uriarte, vicepresidente y consejero delegado del BBVA, a quien conoció hace más de un cuarto de siglo en General Electric, de la que Irala fue también consejero delegado. El mismo cargo ocupó en ABB, en sustitución precisamente de Fernández Norniella.

Buena parte de ellos proceden del sector bursátil, son los brokers o mercaderes de valores que han tomado el poder en las principales empresas públicas privatizadas. Alierta, González y Pizarro son agentes de cambio y bolsa y fundaron sociedades de intermediación bursátil. El presidente de Ibercaja, vicepresidente de Endesa desde julio de 1998 y de la Bolsa de Madrid, creó Ibersecurities, de la que fue el máximo responsable. Esta actividad ha marcado la forma de proceder y gestionar las empresas que Aznar les confió. Un comportamiento profesional que tiene su máximo exponente en Villalonga, cuya gestión al frente de Telefónica está basada, prioritariamente, en crear valor para el accionista. Blesa, Pizarro y Villalonga también coincidieron durante años en FAES, la fundación de la que el PP extrae sus ideas y cuadros directivos.

Lo que ocurra el próximo 12 de marzo ya no inquieta tanto a estos amigos de amigos y dueños de tres cuartas partes de lo que cada día negocia la Bolsa de Madrid. Sus empresas ya no son públicas y los mecanismos que supuestamente los controlaban se han visto burlados por complejas estrategias. El PP promete seguir privatizando si vuelve a ganar. Sus siguientes objetivos serán los aeropuertos (Aena), los ferrocarriles (Renfe) e, incluso, la televisión pública (Radiotelevisión Española). Puede que, dentro de unos años, no quede nada en España que se escape a Aznar y sus amigos.  

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