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Nº
356
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10/3/99
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NO RECE POR MI MONSEÑOR José GARCÍA ABAD Parece que Antonio María Rouco Varela tiene buena prensa.Toda ella, así como los partidos con excepción de IU ha celebrado su elección resaltando su sencillez, su estilo de párroco rural, su afabilidad, así como su conservadurismo no reñido con su preocupación por los pobres, su amistad con el Papa y con Manuel Fraga y su condición de papable. No necesita. pues, monseñor Rouco tomarse la molestia de cantar misa por los periodistas, buena acción a la que se ha mostrado dispuesto, no sé si en consideración a nuestros muchos pecados o por su extrema generosidad- Reciba monseñor igualmente mi felicitación por su éxito, felicitación que, sin embargo, no puedo transmitir a las personas que hacen compatible su religiosidad con un espíritu abierto y convicciones saludablemente laicas. Los que conocen a monseñor Rouco me dicen que el nuevo jefe de la Iglesia española es profundamente conservador y superficialmente dialogante. Esta última palabra ha sido el tópico de los comentarios sobre su promoción pero personas que le conocen bien me aseguran que semejante actitud no es más que puramente formal/ algo así como una cortesía, pues dialogante es quien está dispuesto a flexibilizar su postura o a cambiar de opinión, lo que no parece que se concilie con la rigidez ideológica del cardenal gallego. Desde esta página sin maldad me uno al respeto debido al acuerdo episcopal, faltaría más. Sin embargo, me pregunto si el nuevo presidente observará aproximado respeto por mí y por los ciudadanos que como yo han votado la Constitución, eligen a sus representantes en Cortes, en los parlamentos autonómicos o en los ayuntamientos- Me pregunto si el jefe de la Iglesia de España y obis, po de Madrid respetará, como nosotros le respetamos a él, a los que consideramos que es una grosería y una afrenta constitucional preguntar al vecino por su religión. No me pongo la venda antes de que me den la pedrada. Léase, como muestra preocupante, el artículo publicado en El País por Víctor Cortizo, director de juventud de la Conferencia Episcopal: "Si tuviese que destacar una preocupación del cardenal Rouco es la presencia de la Iglesia en la sociedad." Presencia de la Iglesia que tiene enfrente a quienes se esfuerzan e insisten en convertir la fe en un hecho privado desconociendo que la fe tiene clarísimas implicaciones sociales y públicas." Malas noticias pues para los que estimamos que, en efecto, la fe es un asunto privado.La prensa ha coincidido en señalar como puntos básicos del programa del cardenal la obligatoriedad de la religión católica en las escuelas, el aumento de las subvenciones públicas y en general, su preocupación por lo que él llama la "secularización" en el tono en que uno se referiría al virus del sida. Secularización, como seglar, en realidad viene de "siglo", lo que en definitiva no significa, desde la creencia religiosa, más que la plasmación del principio evangélico que separa Dios del césar. Que Rouco considere la secularización como algo negativo barrunta la reivindicación de un poder temporal de la Iglesia que sería un anacronismo, una marcha atrás que recuerda, aunque ciertamente en comparación muy rebajada por la actitud tolerante de los españoles de hoy, al fundamentalismo islámico predominante en algunos países árabes, al de los ortodoxos judíos en el Estado de Israel, o simplemente, a la situación española hasta la II República, reanudada tras la guerra civil a lomos del nacionalcatolicismo que fue la columna vertebral de la dictadura franquista. No me preocuparía tanto esta actitud si a la gran influencia social que tiene la Iglesia católica no se uniera el caldo de cultivo favorable de un Gobierno conservador que en cuestiones de religión sufre las influencias más reaccionarias y de forma preferente la del Opus Dei. Me han salido sarpullidos al escuchar las palabras del alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano: "Espero que su nueva labor no le aparte de su responsabilidad y que siga cuidándonos", que muestran junto a la cantidad de imágenes de vírgenes y santos con las que salpica Madrid, cómo interpreta este alcalde el articulo 16 de la Constitución que afirma que ninguna confesión tiene carácter estatal". Y el Ayuntamiento también es Estado. En consideración a este artículo los dos objetivos inmediatos del nuevo presidente de la Iglesia española: la enseñanza obligatoria de la religión y el aumento de las partidas presupuestarias para el clero me parecen anticonstitucionales. TRES AÑOS Parece mentira pero ya han pasado tres años desde que el Partido Popular ganara las elecciones. Hay que reconocer las habilidades de José María Aznar que, apoyado en la pequeña palanca de un plus de poco mas de 200.000 votos, ha logrado consolidarse poniéndose a tiro de la mayoría absoluta. El presidente ha hecho méritos para servir de modelo a Maquiavelo como virtuoso del poder. Poco tiene que aprender de los políticos que inspiraron al politólogo florentino para escribir su Príncipe que según unos fue Fernando el Católico y según otros César Borgia. Para conmemorar el tercer aniversario, Cascos ha informado que el partido ha cumplido ya el 85% de su programa y que el otro 15% no lo ha cumplido porque no le han dejado sus socios, Convergencia y el PNV. Son palabras que podrían interpretarse en clave de adelantamiento electoral pues si el Gobierno ya ha realizado todo lo posible, iqué va a hacer hasta las elecciones del año 2000? |