Hemeroteca Esta semana
 
Nº 636 - 14/2/2005

Zapatero ultima su decisión


TENSIÓN EN EL PSOE POR LAS CONCESIONES DE TV

 

Que Zapatero está decidido a conceder nuevas licencias de televisión analógica antes de la irrupción de los canales de la digital en 2010 se confirma tanto desde el PSOE como desde el Gobierno, pero no todos los que pueden hablar con el presidente están igual de entusiasmados. El coste político de la decisión está siendo sopesado con detalle en Moncloa y en Ferraz pero entre las posiciones de Fernández de la Vega, Montilla, Blanco, Pérez Rubalcaba y Barroso existe un significativo abanico. Entre los más prudentes y los más osados discierne Zapatero una decisión que, finalmente, será sólo suya.

Por I. S.

Yqué significa más pluralidad? Hombre, si las dos televisiones privadas están en manos de la derecha y la TVE que hemos cogido ahora quiere ser tan independiente que no hace más que dar espacio al PP, pues lo lógico es que concedamos otra privada a un grupo que pueda sernos algo más afín", explica un alto cargo socialista intentando explicar por qué el Gobierno, muy previsiblemente, conceda licencia para algún canal mas de televisión inalógica antes de la anunciada 1 legada de las digitales en 2010.

Sin embargo el alto voltaje de la decisión, corno casi siempre que los grandes grupos (le comunicación se juegan algo, no permite posiciones tan simplistas y las presiones que el presidente M Gobierno recibe en estos días son, también, (le alto nivel. `Nadie sal)(-, cual será la decisión final, sólo que será Zapatero el que decida", añade otro dirigente del PSOE con acceso a Moncloa.

A este, todavía joven líder socialista le va a tocar, al igual que, en su día, le tocó a Felipe, González, abrir la puerta de la "caja tonta" con acceso a todos los hogares españoles a gra ndes grupos empresariales cuyos intereses económicos y políticos pueden ayudar o enturbiar la trayectoria M actual Gobierno. No es poco lo que, se juega y las posiciones de los que tienen algo que decir al respecto en las cercanías del presidente contienen innumerables matices.

Según las fuentes consultadas tanto en Ferraz como en Moncloa se teme, no sin motivos, el coste político de conceder un nuevo canal televisivo, en abierto, al Canal Plus de Jesús Polanco. Ha sido anunciar que se levantaba el tope de las tres licencias televisivas que concediera hace más de una década Felipe González y las acusaciones al Gobierno de "favoritismo" y "pago de servicios" han llenado páginas y editoriales de los medios competidores de Prisa.

"¿Merece la pena arriesgarse tanto?", se pregunta un cargo socialista con despacho en Ferraz. En la sede central del PSOE podrían encontrarse en estos días las posiciones más templadas respecto a la concesión de nuevas televisiones y que no se encontrarían muy lejanas a las del despacho de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega.

No muy lejos de este despacho, en el mismo complejo monclovita, se ubicaría otra opinión, sensible a oídos del presidente, de las más partidarias de abrir la mesa de juego a nuevos participantes . Se trataría de la del Secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, a quien todas las fuentes consultadas sitúan como el principal animador de la "nueva pluralidad televisiva".

Entre unos y otros, aunque muy consciente de la dura negociación que requerirá en el Congreso la futura Ley general del Audiovisual cuyo borrador ya maneja el ministro Montilla, se encontraría el portavoz parlamentario y voz autorizada en temas de comunicación dentro del entorno presidencia¡ Alíredo Pérez Rubalcaba.

Además de estas posiciones el presidente escucha también otras con acento catalán. El PSC, del que es primer secretario el ministro de Industria, José Montilla, no quiere "hacer sangre" con el único empresario catalan de peso en el mercado audiovisual, José Manuel Lara, principal accionista de Antena 3 TV, que ya ha realizado algún gesto significativo hacia el nuevo Gobierno alejando a Luis María Ansón de la sala de mandos del diario "La Razón del que también es principal accionista.

En el frente empresarial, conscientes de que la decisión aún no está tomada, no hay quien asista impertérrito a los acontecimientos. La primera productora del país, Globomedia, en la que José Miguel Contreras, asesor en su día tanto de González como, más recientemente, de Zapatero, y cercano tanto al secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, como a la directora general de RTVE, Carmen Caffarel, se postula como líder del grupo que podría conseguir la "segunda" licencia tras Canal Plus.

En sus alrededores se mueven tanto "El Mundo" de Pedro J. Ramírez, como el grupo Zeta, que i ntenta hacer valer sus buenas relaciones con la Generalitat catalana. Vocento, por su parte, aunque ahora ubicada en la Telecinco de Silvio Berlusconi, tampoco estaría al margen de la pelea ya que, dada su incómoda situación en la cadena controlada por el rnagnate italiano, podía desear abandonada para tomar el timón de otra cadena en la que llevara la batuta.

"Todos están hablando con todos", aunque ninguna conversación sea oficial, señalan fuentes socialistas que también reconocen que en esta partida Zapatero podría estar jugándose casi tinto como en una cita con las urnas.

Caffarel no tiene quien la sustituya... todavía

La llamaron para ocupar un puesto transitorio. Se trataba de confirmar la decidida apuesta del Gobierno socialista y de su presidente, Rodríguez Zapatero, por una televisión pública independiente, ajena a los dictados del Ejecutivo de turno, hasta que una nueva ley, consensuada a partir de un dictamen de expertos, alumbrara los futuros moldes de una nueva RTVE.

Ella era una catedrática de comunicación, con autoridad académica, progresista y cercana al PSOE pero sin carné, que nunca antes había recalado en la gestión pero que tenía la valentía de afrontar tan difícil reto.

Hoy, Carmen Caffarel, directora general de RTVE, puede sentirse decepcionada, según quienes la conocen de cerca, e, incluso, aislada políticamente. Pocos en el Partido Socialista han querido poner la cara más de lo mínimo imprescindible para recibir los golpes destinados a Caffarel por una gestión que no consideraban suya, mucho menos en el area de informativos donde son más los críticos que los satisfechos.

Sin embargo, la directora general de RTVE podría mantenerse en el puesto mucho más de lo que algunos pensaban -si es que ella no deserta a mitad de camino-.

El esperado informe del Tomité de sabios" será presentado oficialmente después del referéndum de la Constitución europea, en la semana que comienza el 21 de febrero, pero la fórmula de elección del futuro director general que propone no estaría plenamente asumida desde el Gobierno.

"Zapatero se comprometió a que el informe sería asumido como propuesta para llevarlo, tal cual, al Congreso pero, a partir de ahí, se abre un largo e incierto periodo de negociación parlamentaria que admite muchas derivadas", explica un cargo socialista conocedor de las últimas negociaciones de los "sabios".

Según estas fuentes el informe apostaría porque el futuro director general no fuese elegido por el Gobierno sino por una instancia 1ncependiente" pero no es seguro que éste sea el consejo de administración del ente, como señalaba la filtración publicada por "El País" hace unos días, sino que podría tratarse del futuro Consejo Audiovisual, Es éste -o, mejor dicho, será, porque actualmente no existe en España, a diferencia de países de nuestro entorno como Francia o Gran Bretaña-, el órgano regulador del mercado con capacidad sancionadora y de control cuyos componentes serán designados por el Parlamento entre personalidades teóricamente independientes.

La nada fácil negociación de toda la reforma de RTVE, que podría alargarse aún más si Solbes "pide tiempo" para asumir la deuda que se le exige, puede llevar a que el sucesor de Caffarel no tenga posibilidades de ocupar su despacho hasta mucho más cerca del final de la legislatura que de su inicio.


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