Hemeroteca Esta semana
 
Nº 622 - 1/11/2004

El indulto al ex secretario de Estado, la decisión más difícil del Gobierno


VERA ABRE UNA BRECHA ENTRE FELIPE Y ZAPATERO

Si algo le había costado mucho trabajo a José Luis Rodríguez Zapatero durante su travesía desde el 35º Congreso de su partido hasta la obtención del triunfo electoral en las pasadas elecciones del 14 de marzo, había sido conseguir desvincular su imagen y la de su nuevo equipo de las sombras de la corrupción y de la 'guerra sucia' que acompañaron a los últimos gobiernos de Felipe González. La inoportuna" petición de indulto para Rafael Vera y José María Rodríguez Colorado, solicitada por Felipe González, José Barrionuevo y José Luis Corcuera -a la que, previsiblemente se sumarán otros ilustres apellidos del pasado-, hecha además sin escatimar ruido mediático, coloca al presidente y a su Gobierno en una difícil posición que le proporcionará más de un dolor de cabeza, justo en un momento en el que desde las filas del PP se está desenterrando el fantasma del GAL para golpear al Ejecutivo.

Por P. A. N.

Con amigos así, quién necesita enemigos", debe estar pensando más de un ministro en estos momentos. La pasada semana, durante las explicaciones sobre la tragedia del YAK-42 que el ministro de Defensa, José Bono, estaba dando en sede parlamentaria, el portavoz de los populares, Ecluardo Zaplana, de desenterrar una vieja arma del pasado -el GAL- para blandirla amenazante contra cl Gobierno. La exposición de Bono, perlectamente argumentada y, sobre todo, doestaba dejando en evidencia toda la gestión del anterior responsable, Federico Trillo, en aquel lamentable asunto. la presión ambiental era muy elevada, también por la presencia, educada, pero acusadora de varios ¡arniliares de las víctimas en el herniciclo. Entonces, Zaplana decidió reeditar aquella estrategia de oposición ya utilizada entre 1993 y 1996, y que lodos conocimos conio la del "y tú más". Por arte de la preslidigitación política, el GAL aparecía en el diario de sesiones de aquel día ante el reproche generalizado del resto de, los grupos parlamentarios y la indignación y el bochorno de los familiares de las víctimas allí presentes.

Pero, por ironías del destino o por acción de las fuerzas invisibles -y no siempre lógicas- de la política, sólo unos días después, el "asunto" ha vuelto a ponerse de moda. El ex presidente del Gobierno, Felipe González y dos ex ministros del Interior, José Barrionuevo y José Luis Corcuera han presenlado una solicitud de inclulto total para el ex secretario de Estado de Seguridad, Rafiel Vera, y para José María Rodríguez Colorado, ex director general de la Policía, ambos condenados en firme por el Tribunal Supremo por un delito continuado de malversación de iondos públicos, relacionado con la gestión de los denominados iondos reservados.

Una petición así, tanto por el asunto de tes de anteriores etapas en el PSOE-, en su punto octavo se previene: "En el caso de que se fueran produciendo, sucesivamente, adhesiones a esta petición de indulto, se irán presentando para su incorporación al expediente correspondiente".

Suma de adhesiones. Y algunas incorporaciones ya están siendo sumadas. Juan Barranco, ex alcalde de la capital, además de anunciar una posible huelga de hambre "con todas las consecuencias" que podría llevar a cabo Rafael Vera en caso de ingresar definitivamente en prisión, ha mostrado su disposición a suscribir la Como también el ex ministro de Administraciones Públicas, Jerónimo Saavedra, que declaraba estos días que "si no había una ley reguladora de los fondos reservados, difícilmente puede haber delito". Alfonso Guerra ha declinado pronunciarse, de, momento, y asegura que su posición será expresada "por escrito".

En el Gobierno se ha optado por la ley del silencio. La obvia incomodidad generada por la situación trata de bandearse por la vía de la prudencia. El presidente ha asegurado que esta petición se tramitará al igual que todas las de su misma naturaleza y siguiendo los d plazos y los métodos establecidos en toda un solicitud de indulto y que como todas, al final, en sentido o en otro, recibirá un pronunciamiento. In esa línea de emitenc ión también se ha expresado el ministro de Industria, José, Montilla, comentando que "nosotros no opinamos al respecto; es una petición que han realizado personas que nos merecen un total respeto, pero punto".

La oposición es unánime en el rechazo al indulto. En el PP ya han advertido que la gente "no entendería el indulto, ya que se trata de un delito económico", aunque el Gobierno de, Aznar ya otorgó varios indultos parciales a ex cargos públicos Socialistas implicados en estos asuntos. Pero se frotan las manos con esta inesperada "actualización" de su armamento. Para el segundo portavoz parlamentario de IU-ICV, Joan Herrera, la petición es un "error político", pero resultaría más grave "que el Gobierno lo concediera", y para sus socios de Ezker Batua en el País Vasco, la calificación es aún más negativa, acusando a González de haberse quitado la careta y reconocer así, de facto, su implicación en la guerra sucia. Tampoco están de acuerdo los sindicatos policiales.

Pero Vera y Rodríguez Colorado se han encontrado en su pretensión con dos aliados insospechados. El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha comentado respecto a la actuación del ex secretario de Estado de Seguridad que en su momento, sus posiciones estaban justificadas por "un criterio de interés general". Más contundente -y sorprendente- se ha mostrado el ex presidente del PNV, XavierArzalluz, quien ha declarado que "le cuesta mucho no creer" la proclama efectuada por Vera cuando insiste en que él no se ha apropiado personalmente de ninguna cantidad y que, por el contrario, es mucho más proclive a "desconfiar de determinados elementos de determinadas instancias judiciales".

Rafael Vera, cuya condena es de siete años por la apropiación indebida de 3,8 millones de euros, implica veladamente a otros en sus argumentaciones de inocencia: "No me he apropiado de cantidad alguna de los fondos reservados que no fuese para asuntos relacionados con mi seguridad y, siempre con conocimiento y autorización de todos mis superiores", rezaba un párrafo de una carta que remitió recientemente al diario El País, en la que también hacía referencia a "etapas anteriores a los gobiernos socialistas" en las que también se hacía uso de estas prácticas. Barrionuevo argumentaha su participación en la solicitud de indulto con una frase enigmática: "Ahora ha llegado el momento de que cada uno cumpla con su deber"

"No quiero ponerme en la piel de Zapatero", aseguró Felipe González cuando le preguntaron sobre la posible reacción del presidente del Gobierno ante esta petición. Probablemente nadie, al menos en la actual dirección de su partido, quisiera estar en su pellejo. Y menos sostener esta "patata caliente" que le ha "pasado" su antecesor.


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