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Nº 619 - 11/10/2004

UGT se une al PP contra Caffarel

RTVE NO CONSIGUE REVIVIR

 

RTVE se mantiene desde hace meses en estado de coma y el inicio de la temporada de otoño no le ha aportado ninguna mejoría. Su audiencia de septiembre ha caído hasta niveles históricos y la UGT, en otros frentes comprensiva con los primeros pasos del Gobierno socialista, ha optado en éste por acompañar al
PP en el asedio a la directora general, que aparece aislada frente al enemigo. Las
peleas de poder comienzan a aflorar en los alrededores del enfermo.

Por Inmaculada Sánchez

No hay que, obsesionarse con las audiencias. También la BBC o la RAI tuvieron años en que se hundieron por distintas circunstancias, y luego volvieron a ser las primeras en la preferencia de los televidentes". Este es la opinión de uno de los "médicos" que, a distancia velan por Radiotelevisión Española, esto es, uno de los miembros del Comité de Sabios designado por el Gobierno para elaborar una propuesta de futuro para el ente. Otros, sin embargo, no son tan optimistas.

El pasado mes de septiembre los datos de los audímetros volvieron a hacer saltar las alarmas en RTVE. La cuota de pantalla de la Primera no sobrepasaba el 19,5 por ciento, la cifra más baja de su historia, a la que superaba Telecinco, con una cuota del 22,2 por ciento, y Antena 3, con un 21,4 por ciento. La directora general, Carmen Caffarel, respondió a la contundencia de los datos señalando a la falta de presupuesto y a la apuesta de la televisión pública por no em¡tir "telebasura" y por ampliar el horario de programas infantiles, decisiones de las que, según dijo, no piensa moverse.

Los problemas para la principal responsables del ente público, sin embargo, no se quedan ahí. Si los audímetros la obligan, desde que tomó posesión, a dar explicaciones y 11 augurar recuperaciones a futuro, los movimientos dentro de su casa tampoco la permiten dormir tranquila.

`Este periodo transitorio que la han encomendado a Caffarel está convirtiéndose en una travesía del desierto en la que nidie, ni desde el Gobierno ni desde el partido, quiere embarcarse", afirma un cargo socialista cercano a RTVE que diagnostica una peligrosa soledad en el despacho de la directora general.

Si el desembarco de Caffarel y su equipo provocó numerosos recelos tanto dentro del ente como en algunos despachos de Ferraz EFE (Ver en el nº 609 de EL Siglo Pelea en el PSOE por RTVE) el transcurso de sus primeros meses al frente de la nave no ha promovido ninguna nueva adhesión.

El ajustado presupuesto continuista con el que se debe manejar el nuevo equipo -32,4 millones de euros menos que en 2004 para el año próximo y una deuda acumulada que ascenderá a 7.600 millones- han dejado a Caffarel y su equipo "solos", en palabras de una de las fuentes consultadas dentro del organigrama de Ferraz, aunque no por ello escaseen los movimientos para ubicarse de cara al futuro, una vez que la etapa Caffarel concluya.

Entre ellos se sitúa la beligerante posición de la sección sindical de la UGT en la televisión pública, cuyos iniciales reparos a la llegada de la nueva directora general se han transformado rápidamente en un abierto rechazo hasta el punto de pedir, hace unos días, su dimisión.

La actitud del sindicato socialista, mayoritario en el ente, mantiene muy preocupados a los socialistas con responsabilidades en el mismo. Muchos de ellos no entienden cómo, en la actual situación, los dirigentes de UGT en RTVE se aferran al convenio firmado con la anterior dirección, designada por el Ejecutivo del PP, y que hace poco menos que inviable el futuro de la plantilla.

Comisiones Obreras, el segundo sindicato en representación, ha salido en respuesta a la estrategia de los ugetistas y, para sorpresa de quienes no viven el día a día de la convulsa RTVE, han acusado a sus compañeros de provocar una "pinza político-sindical con el PP para abortar el proyecto de cambio que para RTVE prometió el PSOE en su programa electoral"

Los dirigentes del sindicato que lidera Joé María Fidalgo aseguran que la solución no esta en la dimisión de la directora general, como ha pedido tanto UGT como el PP, y confían en el futuro modelo que podrá ponerse en marcha a comienzos de 2005 cuando el denominado Comité de Sabios dé a conocer su propuesta.

UGT, por su parte, no se arredra y el secretario general de su sección sindical en el ente, Francisco Andújar, ha dicho respecto a Caffarel que "es un desastre de gestión y carece de peso político".

Donde únicamente parecen aflorar buenas nuevas para la directora general es en el área de informativos. Después del cambio de imagen y la designación de nuevos conductores de los telediarios, entre ellos el esperado Lorenzo Milá para el noticiario estrella de las nueve de la noche, los espacios informativos de televisión española han vuelto a tomar el liderazgo perdido.

La segunda edición del Telediario, el conducido por Milá, se ha impuesto a los de la competencia con una media de cerca de tres millones de espectadores, un 24,8 por ciento de audiencia.

Así las cosas, en la última semana TVE ha ido dando paso a algunos de sus nuevos programas, con los que confía ir saliendo del bache, al menos en la imagen que provocan la dictadura (le las audiencias ya que el futuro económico discurre por los derroteros de la discusión de los "sabios".

Uno (le ellos ha sido el imaginativo debate `59 segundos", en la Primera,y el aluvión de programas culturales que han aterrizado en la 2, entre ellos el diario telediario cultural "Miradas 2", el también nuevo programa de libros "Estravagario" o [as nuevas etapas de "Metrópolis" y `La Mandrágora".

La falta de recursos hay que suplirla "con mucha imaginación", es el lema de Caffarel con el que, de momento, no ha conseguido contagiar a muchos de los trabajadores de su casi.

Fractura en el Comité de Sabios

El grupo de expertos al que el presidente del Gobierno confió elaborar una propuesta de modelo futuro para RTVE se encuentra, a cuatro meses de su constitución oficial, dividido en una dolorosa fractura que está complicando sus deliberaciones.

Quienes conocen cómo se desarrollan sus trabajos señalan a dos miembros del mismo como los líderes de las dos posturas que luchan entre sí por dirigir el sentido del informe final que habrán de presentar los expertos antes del próximo mes de febrero,

Se trata, por un lado, de Enrique Bustamante, catedrático de comunicación audiovisual de la universidad Complutense de Madrid, y hombre muy cercano al PSOE, con quien ha colaborado en distintas ocasiones. Enfrentado a sus posiciones se encuentra Fernando González Urbaneja, periodista y presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, quien pasara a ocupar plaza en el comité después del fallecimiento de Fernando Lázaro Carreter,

Las posiciones de Bustamante apostarían más claramente por un modelo de televisión pública de dimensiones importantes y similar a la BBC y a otras cadenas públicas de nuestro entorno mientras que Urbaneja apoyaría soluciones que reducirían la presencia de RTVE en el actual mercado televisivo.

Aunque el comité aún no ha elaborado un solo papel sus reuniones en el ático de la Biblioteca Nacional ya han dado de sí lo suficiente como para constatar este desencuentro del que quienes conocen sus detalles ven muy difícil que se solvente cuando haya que alumbrar el informe.

Las mismas fuentes aseguran que entre el resto de sus miembros -la también catedrática de ética Victoria Camps, el filósofo Fernando Savater, y Emilio Lledó, que ejerce de presidente aún no hay una posición definida aunque, en principio, habría más disposición a inclinarse por la postura de Bustamante que por la de Urbaneja.

Nada está definido todavía, sin embargo, y las posturas pueden variar mucho según cómo evolucionen no sólo los trabajos, sino la propia situación de RTVE.

Uno de los puntos más conflictivos que debe abordar el comité es la fórmula de elección del futuro director de RTVE. La inicial propuesta de Zapatero de contar con una mayoría del Parlamento, parece estar diluyéndose en estos primeros meses de trabajo de los expertos que estarían buscando otras fórmulas, ajenas al Gobierno para mantener las intenciones del presidente, pero que, a la vez, den posibilidades a candidatos progresistas que el PP, hoy por hoy, podría vetar.


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