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Nº
593 - 8/3/2004
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Pasarela de 'ministrables'
ANIVESARIO DE EL
QUIJOTE Por Virginia Miranda Fue un domingo por la tarde. Carmen Calvo Poyato (Cabra, Córdoba, 1957) descansaba en su casa cuando sonó el teléfono. Era Manuel Chaves. Acababa (le ser reelegido presidente de la Junta de Andalucíi en las elecciones de 1996 y buscaba mujeres profesionales y compromelidas para incluir en su Gobierno y cumplir su compromiso de paridad. Hasta enlonces no había participado en la política acliva, pero sí era uni reconocidi feminista en Córdoba y Andalucía, donde había pirticipado en conferencias y publicado artículos sobre la igualdad de las mujeres. Por lo demás, su trabajo se circunscribía al ámbito universilario. Ejercía de, secretaria general de la Universidad (le Córdoba, donde era doclora en Derecho Constitucional y había sido vicedecana de la Facultad de Derecho y miembro de¡ Consejo Económico y Social. Para ella, la propuesta fue una sorpresa, pero decidió asumir el reto. Se reunió con el presidente andaluz y éste le dijo lo que esperaba de ella. Para empezar, asumiría el cargo de consejera de Cultura de la Junta. Desde
aquello ya han pasado casi ocho años, pero no ha perdido el tiempo.
A lo largo de dos legislaturas ha abierto 130 teatros, ha ampliado la
red de bibliotecas públicas, ha ofrecido becas y subvenciones
a los artistas y autores de la región, ha llevado a intérpretes
y compañías prestigiosas a todos los municipios de la
Comunidad y ha abierto y rehabilitado nuevos museos. Como ella suele
decir, ha tratado de democratizar la cultura, de fomentar el amor por
la lectura entre todos los estratos sociales con el Pacto Andaluz por
el libro, y de que hasta los habitantes de las localidades más
pequeñas tengan la oportunidad de ver a grupos musicales y compañías
de teatro de¡ momento sin necesidad de desplazarse a ciudades
más grandes. Sin embargo, ha sido otra iniciativa la que ha dado más renombre y proyección a Carmen Calvo. Se trata del Museo Picasso en Málaga. El 27 de octubre de 2003 se inauguró el centro, aunque el proyecto se venía gestando desde 1996, cuando la junta de Andalucía adquirió el Palacio de los Condes de Buenavista, un edificio renacenlisla que años atrás había albergado el Museo de Bellas Artes. El Gobierno autonómico destino 60 millones de euros en la rehibilitación del inmueble y las gestiones necesarias para que los herederos del genio malagueño del cubismo, Christine Ruiz Picasso y Bernard (nuera y nieto del pintor), cedieran las obras a la Junta las llevó personalmente Carmen Calvo. La consejera de Cultura logro finalmente que Christine cediera 133 obras entre óleos, esculturas, dibujos, grabados, cerámicas, y que su hijo hiciera otro tanto de lo rnismo con 22 obras. El resto de las 49 piezas que alberga el museo forman parte de un acuerdo en régimen de cesión gratuita renovable cada diez años. Este importante acontecimiento ha decisivo en la ascensión de Carmen Calvo. No sólo en su Comunidad, donde la paran por la calle para felicitar a "la del P¡casso", como la conocen los andaluces por ha llevado a Málaga la obra del pintor. También en Madrid y, más concretamente, en Ferraz. Tras
la inauguración del centro de arte, José Luis Rodríguez
Zapatero la llamó para darle la enhorabuena por el importanle
logro que acababa de culminar. Pero las llamadas del secretario general
del PSOE le depararían, días después, nuevas sorpresas.
Poco tiempo después, estando ella paseando por Madrid mientras
se tomaba un descanso de trabajo, recibió una llimada de la Consejería
en Sevilla. Rodríguez Zapatero quería hablar con ella
y le pasaron al líder socialista a su teléfono móvil.
Después de charlar buen rato, le dijo que queríi contar
con el en Madrid. Precisamente, Carmen Calvos estaba planteando esa
posibilidad. Se lo había comunicado a su partido en Córdoba
le habían ofrecido la posibilidad de el elegir. Sin embargo,
ella contesto a Zaparero que aún debía hablar con Manuel
Chaves, de modo que el secretario general le dijo que cuando lo hiciera
le comentara cuál había sido su decisión. Poco
después, el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno
fue a visitar el Museo Picasso, donde también estaban presentes
la consejera de Cultura y el presidente de la junta. En cierto momento,
Zapatero le dijo al jefe del Ejecutivo andaluz: "¿Puedo
decirlo ya?", pero éste le contestó: "Espérate,
que estamos en Málaga". Carmen Calvo ya hibíi hablado
con Chaves. Él querría haber seguido contando con ella,
pero se lo puso fácil y le dio libertad para elegir. |