Nº 582 - 15/12/2003
Pasarela de 'mlnistrables'

A menos de cuatro meses para conocer el nombre del próximo presidente del Gobierno, el PP y el PSOE ya han comenzado a dar pistas sobre su posible Gabinete ministerial. Algunos de sus futuros miembros son más que evidentes,, otros son políticos en alza que empiezan a asomar la cabeza entre el reñido pelotón de salida para situarse en una posición aventajada. EL SIGLO comienza esta semana una nueva sección en la que descubrirá el perfil político, el equipo, los apoyos y el peso dentro del partido de estos políticos en alza. El secretario de Estado de Organización Territorial y coordinador de Área de Estudios y Programas del PP, Gabriel Elorriaga, es, sin duda, uno de ellos, e inaugura esta serie de reportajes. Encargado de elaborar el programa electoral del partido para 2004, este hombre de Aznar, considerado como un hombre afable y políticamente muy preparado, ha sabido recolocarse al lado del aspirante Rajoy en uno de los puestos más destacados de su núcleo duro.

 

GABRIEL ELORRIAGA, DE 'FONTANERO' DE AZNAR
A HOMBRE FUERTE DE RAJOY

Por Virginia Miranda

Dicen de él que es un tipo simpático, que siempre se ha distinguido por su buen trato con sus compañeros de Génova y que goza de las simpatías de los jefes. Sobre todo de la de Aznar, con el que ha crecido políticamente y al que ha demostrado su abnegada dedicación al entramado ideológico del Partido Popular. Gabriel Elorriaga Pisarik (Madrid, 1962), secretario de Estado die Organización Territorial y coordinador del Área de Estudios y Programas del PP, es un técnico de Génova, un político capaz de articular y transmitir el mensaje ideológico y programático del partido. Lo ha demostrado desde la Fundación para el Análisis y Estudios Sociales (FAES), a la que se incorporó en 1990 de la mano del propio Aznar como miembro del Consejo Asesor y de la que ahora es patrono y miembro del comité de dirección; desde la elaboración de¡ programa electoral, en la que participó en las elecciones de 2000 y en la que repite para los próximos comicios de 2004; y desde la ponencia sobre El Estado en el siglo XXI. Nuevas responsabilidades, que elaboró junto a Pilar del Castillo y que presentó en el XIV Congreso Nacional del PP celebrado en enero de 2002.

Aquel acontecimiento resultó ser su puesta de largo dentro de la formación. Allí fue elegido vocal del Comité Ejecutivo Nacional. Además, se las tuvo que ingeniar para echar por tierra la intención de Manuel Fraga de solicitar que las Comunidades Autónomas tuvieran presencia en los Consejos de Ministros de la Unión Europea -lo que implicaba la reforma del Senado y, por lo tanto, de la Constitución- sin levantar ampollas. Para buscar un equilibrio, rechazó la propuesta pero a cambio se comprometió a doblar el número de comités técnicos europeos en los que ya participan las autonomías. Elorriaga superó la prueba con éxito, consiguiendo que Fraga claudicara asegurando que no era el momento de abrir ese debate y que el Partido Popular le reconociera el mérito.

Los orígenes de Elorriaga se encuentran conectados con el clan Becerril. Aunque la acreditada carrera de este político liberal le distancia de las nuevas promesas, sigue siendo un referente para este grupo de jóvenes populares, que le ven como un buen enlace con el presidente Aznar. Se le ha visto en reuniones del clan Agag (ver EL SIGLO número 549, El 'clan Agag'), aunque dicen que le gusta marcar distancias porque, según ha reconocido en privado, muchos de sus miembros lo son por mera oportunidad pero que, "en cuanto se vaya Aznar del Gobierno, desaparecerán".

En el Partido Popular tiene fama de persona muy preparada. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, es inspector de Hacienda e interventor y auditor del Estado. En el Gobierno ha sido, de 1996 a 2000, subdirector del Gabinete del Presidente. De aquella etapa le viene su estrecha relación con Aznar y con el director del Gabinete, Carlos Aragonés. Tras la victoria electoral del PP en 2000, fue nombrado secretario de Estado de Organización Territorial en el Ministerio de Administraciones Públicas, cartera en la que ha permanecido a las órdenes tanto de Jesús Posada como de Javier Arenas y, actualmente, de Julia García Valdecasas. Desde este departamento, ha sido el responsable de culminar el desarrollo autonómico con el traspaso de competencias a las Comunidades Autónomas. La oportunidad se la puso en bandeja Mercedes de la Merced, que rechazó el puesto que le había ofrecido Aznar para permanecer en el Ayuntamiento de Madrid y que a estas alturas, desde el consejo de Mercamadrid, se debe estar todavía arrepintiendo.

Esto demuestra que, a pesar de su vinculación con el clan Becerril y con el presidente Aznar, dispone de una trayectoria autónoma y enraizada dentro del partido, lo que le ha colocado en una inmejorable posición de salida con cualquiera de los sucesores. Así ha sido con Mariano Rajoy. Con él ya trabajó en la coordinación de la campaña electoral del PP en 2000, aquella que dio la mayoría absoluta a la formación y que tan bien le vino al sucesor en su ascensión política. Por eso Elorriaga ha vuelto a repetir la experiencia, en esta ocasión, subiendo un peldaño para asumir la coordinación de[ comité encargado de elaborar el programa de¡ PP para 2004. En su ideario, el laboratorio ideológico de FAES, al que pertenece Elorriaga, tendrá un papel preeminente, y entre sus prioridades cabe destacar la defensa de la Constitución y del Estado de las Autonomías, la política económica para crear empleo, la seguridad ciudadana, la familia, el suelo, la vivienda, España en el mundo y la inmigración. Es, por tanto, un resumen del más de lo mismo respecto a la era Aznar.

En esta nueva y prometedora aventura Política al lado de Rajoy, Elorriaga no está sólo. Le acompañan Pablo Vázquez, hombre de Ana Pastor desde la subsecretaría de Sanidad y responsable del apartado de Salud del programa electoral, y Lucía Figar, secretaria general de Asuntos Sociales, mujer del equipo de Eduardo Zaplana y pese a su juventud, poseedora de una brillante carrera política: ha sido jefa de Gabinete de Elorriaga, ha trabajado en el Departamento de Asuntos Institucionales del Gabinete del presidente del Gobierno y ha sido directora del Gabinete del secretario general del Partido Popular Europeo, cargo que ocupaba Alejandro Agag. Con Figar, el secretario de Estado de Organización Territorial forma un tándem perfecto. No sólo trabajó con ella, también es la novia de su antiguo jefe, Carlos Aragonés, y actualmente colabora con él en el Comité del Programa electoral. Además, el propio Elorriaga no deja de decir que Lucía Figar es lo mejor que le ha pasado en el Ministerio de Administraciones Públicas.

Por otra parte, Elorriaga tiene su propio equipo de personas de confianza que, de llegar a ocupar algún ministerio en 2004, podrían acompañarle en su ascensión política. En Administraciones Públicas, cuenta con la colaboración de los tres directores generales del ministerio que dependen directamente de su Secretaría de Estado: ¡sabe¡ Benzo (Politica Autonómica), Pablo Trillo (Administración Local) y Raúl López (Administración Periférica del Estado). Mientras, en el Partido Popular, su equipo más inmediato está formado por los diputados José Antonio Bermúdez de Castro (secretario de Formación), Agustín Conde (secretario de Estudios y Programas) y José Luis Ayllón (adjunto al coordinador).

Desde un plano más personal, Gabriel Elorriaga tiene fama de ser una persona afable, incluso tiene el suficiente sentido del humor como para bromear sobre su escasez capilar. A pesar de ello, dicen también que es un tipo un tanto gris, en la línea de Mariano Rajoy e incluso del ministro de Interior, Ángel Acebes. Con el sucesor, por cierto, aseguran que se lleva estupendamente, aunque aún no han llegado a ser uña y carne. Eso sí, dicen que la cosa promete.,

Su simpatía y buena preparación le ha puesto en una situación ventajosa no sólo en el Partido Popular. Desde las filas de la oposición se le ve con buenos ojos y dicen que está muy bien considerado, incluso a pesar de ser un "hijo del franquismo". Su padre es Gabriel Elorriaga Fernández, quien fue jefe del Gabinete Técnico del Ministerio de Información y Turismo (1962) y gobernador civil en Santa Cruz de Tenerife (1969).

Por otra parte, algunos medios de comunicación han llegado a comentar que Elorriaga es un hombre ambicioso con altas expectativas políticas. Durante la última remodelación ministerial, su nombre llegó a circular en las quinielas de ministrables y, según varios confidenciales digitales, apenas pudo ocultar su decepción tras saber que la cartera que Javier Arenas dejaba vacante para asumir la de Presidencia pasaba a manos de la que fuera delegada del Gobierno en Cataluña. Incluso se llegó a decir que el cargo de ministro de Ciencia y Tecnología, vacante tras la incorporación de losep Piqué a la candidatura del PP a la presidencia de la Generalitat de Cataluña, podría parar a manos, entre otras personas, de Gabriel Elorriaga.

Aquel no fue su momento. Pero viendo lo visto, Aznar entonces y Rajoy ahora le deben tener reservado un papel protagonista de cara a 2004.

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