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Nº
570 - 22/9/2003
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| Artur
Mas, 'conseller en cap' de la Generalitat de Cataluña
"EL MODELO DE ESPAÑA DEL PP Y DEL PSOE ES EXACTAMENTE EL MISMO" No se considera "heredero" de nadie porque, como dice, en Cataluña no hay monarquía y se le ve cada día más animado según le pasan la evolución de las encuestas. El sucesor de Pujol como candidato de CiU a la presidencia de la Generalitat catalana se lo juega todo el próximo 16 de noviembre con un proyecto de cambio de estatuto que ha hecho rasgarse las vestiduras a muchos políticos de Madrid. Para él, sin embargo, sólo se trata de dar respuesta a una reclamación de la sociedad catalana cuyo nacionalismo es integrador y dialogante. Respecto a sus oponentes, lo tiene claro: la España de Bono es la misma que la de Aznar y lo de la "España plural" de Zapatero no es más que una etiqueta electoral. Por Inmaculada Sánchez En las últimas elecciones autonómicas catalanas el PSC, con Pasqual Maragall como candidato, logró más votos que CiU pero CiU, con Jordi Pujol al frente, ganó al conseguir mayor número de escaños. En esta ocasión las encuestas le daban a Maragall una ventaja que empieza a reducirse. ¿Qué escenario vislumbra usted? -Yo el resultado no lo sé, ni lo sabe nadie. Ni siquiera los que hacen las encuestas. De lo que puedo hablar es de mi estado de ánimo. Yo me siento con ánimo y mental¡dad ganadora. Y cada día que pasa veo mas claro que podemos ganar. -También se habló hace cuatro años de que Pujol había conseguido una especie de "plus de despedida" en las urnas. Los catalanes no quisieron castigarle en el que se vislumbraba como su último mandato. ¿Cómo calibra CiU la pérdida que le puede suponer ese voto a Pujol y la imagen de renovación que supone su candidatura? -Estoy seguro de que el voto de Pujol no lo vamos a perder. Porque él va a estar ahí. No se ha ido sin más. Está a nuestro lado y va a hacer campaña a nuestro favor y, además, está lanzando un mensaje muy claro: la gente que ha confiado en mí, si quiere que nuestro proyecto continúe, renovado, mi relevo son la nueva gente de CiU. Por eso creo que vamos a sumar todo el activo de Pujol, que es inmenso, y, quizá, algo más por la renovación que hemos hecho, que creo que era algo que la sociedad catalana nos reclamaba. -Se le ha calificado como "heredero" de Pujol, delfín... ¿Cómo le gusta a usted llamarse a sí mismo? -Para que hubiera heredero tendría que haber monarquía. Y en Cataluña no la hay. Por tanto no hay heredero. Yo me veo, básicamente, como el relevo del presidente Pujol para la Cataluña del futuro. -Estas elecciones se ven fuera de España como una competición, básicamente, entre dos proyectos, tanto el suyo como el del PSC, que pretenden ampliar el autogobierno de Cataluña. Ambos partidos dan un paso adelante en este sentido ¿Por qué ahora? -Damos un paso adelante pero con ritmo distinto. Unos con paso seguro y otros con paso dubitativo, y estos son, me temo, los socialistas... -¿Sólo el ímpetu en dar el paso? ¿Cuál es la diferencia principal entre la propuesta socialista y la suya? -La diferencia principal es que los límites de la propuesta de los socialistas en, Cataluña los marca el PSOE, como se demostró en Santillana del Mar. En cambio, el límite de la propuesta de CiU lo fija la sociedad catalana. Son dos escenarios completamente distintos. Nosotros no tenemos que pactar con nadie de fuera de Cataluña. Sólo lo tenemos que ofrecer a los ciudadanos de Cataluña. Y de eso, la gente, cada vez, se da más cuenta. Dicho esto, por qué estos proyectos. Porque hay instalada en la conciencia de la sociedad catalana la mentalidad de que Cataluña necesita más libertad propia para tomar sus decisiones y poder forjar su proyecto de futuro. Más libertad quiere decir más autogobierno, que es la capacidad que tienes tú mismo de tomar tus decisiones. Eso es lo que reclamamos. Esto muy teórico, pero tiene aplicaciones más prácticas: quién gestiona los aeropuertos Cataluña, quién gestiona las carreteras que ahora son del Estado, si la Generalitat puede pagar complementos de pensiones como ahora estamos haciendo y el Gobierno del PP nos quiere impedir en los Tribunales, quién tiene que controlar los flujos de inmigración, si podemos aspirar a tener selecciones nacionales propias en determinados deportes... El autogobierno es exactamente esto. ¿Puede Cataluña aspirar a tener una financiación similar al concierto vasco y al cupo? Nosotros decimos que sí, aunque es con el paso de unos años. El objetivo es ese. El autogobierno no es una quimera ni un castillo en el aire. Es esto. -En unos días, precisamente, Ibarretxe presenta su plan soberanista en la Cámara de Vitoria. A usted se le ha acusado de pretender lo mismo que el lehendakari. ¿Cree que debe defenderse de estas acusaciones? -Yo soy poco
partidario de mezclar la catalana con la vía vasca. Son dos caminos
distintos. Quererlos asemejar constantemente responde, en el fondo, a
una voluntad, sobre todo por parte del PP, de intentarme miedo a una parte
de la sociedad catalana. El PP hace una asimilación burda y falsa
entre
nacionalismo y terrorismo. Esto es b tante despreciable. la mayoría
de la ge no se lo traga. La mayoría de la gente sabe que hay nacionalismos
integradores y otros excluyentes, que hay unos basados en la razón
étnica y otros en hechos culturales... -¿Qué opinión le merece la "España plural" de la que habla el PSOE? -Es un refugio, una etiqueta, motivada por la incomodidad a la que le lleva la apretada de tuercas permanente que le hace el PP. Creo que el PP pone constantemente contra las cuerdas al PSOE en cuanto al modelo de España. Nosotros nos hemos tenido que entender con los dos y lo sabemos muy bien: en definitiva, el modelo de España del PP y del PSOE es exactamente el mismo, aunque tenga acentos, matices o formas de actuar distintas. Pero el núcleo es,el mismo. La España de Bono no es distinta de la de Aznar. lo que pasa es que ahora que hay elecciones Maragall necesita una cierta cobertura catalanista y obliga al PSOE a no ser tan duro formalmente y de ahí el lema de la "España plural". Pero, en cuanto pasen las elecciones catalanas, para la batalla de la Moncloa volverá a su proyecto de siempre: una España articulada en autonomías pero de las que desconfía. La "España plural" la puede asumir también el PP. El cambio cualitativo está en hablar de la España plurinacional y pluricultural. -¿También tanto en Convergencia como en Unió todo el mundo lo ve igual? Hay quien asegura que está usted "secuestrado" por los más radicales del partido. -Siempre habrá gente de mala fe que haga estas acusaciones. Pero mi proyecto no lo defiendo yo personalmente sino Convergencia i Un¡o. El proyecto está asumido por todos y trabajado codo a codo con Duran Lleida y lo intentaremos llevar a cabo de forma conjunta. Primera, ganando las elecciones en Cataluña, y después, procurando que el nacionalismo catalán, que va a encabezar Duran Lleida a escala española, sea lo más influyente posible en la política de Madrid para construir la España en la que creemos: una España plenamente respetuosa y confiada con la nación catalana. -La participación del nacionalismo catalán en la política española es un viejo debate. ¿Es usted de los que ve un ministro de CiU en Madrid? -Nuestro proyecto no es tener ministros en Madrid. Ahora, si en algún momento, con el fin de conseguir nuestros objetivos se nos pide una mayor implicación en la política española estamos dispuestos a estudiarlo. lo que no vamos a aceptar nunca es lo que nos dijo Aznar un día: "meteos ahi, renunciad a vuestros objetivos y aplicad la política que yo hago". Eso no lo vamos a hacer. Ni con unos ni con otros. -Lo apretadas que se presentan las próximas autonómicas señalan como partidos clave para la gobernabilidad a Esquerra Republicana o al PP. ¿Con quién preferiría tener que entenderse, de darse el caso? -Nuestro objetivo en la próxima legislatura es el nuevo estatuto de autonomía. Luego, ¿con quién habrá que entenderse en el Parlamento catalán? No digo en el Gobierno. Pues con los partidos que crean, de verdad, en un estatuto de autonomía que colme las aspiraciones de autogobierno que tiene Cataluña. -Luego descarta al PP. -Hoy por hoy, el PP se autoexcluye porque le dan coces a esta idea. -El PP estrena candidato en esta convocatoria, Josep Piqué. ¿Qué opina de esta nueva apuesta de Aznar para Cataluña? -Lo veo como un candidato pasajero. -Rajoy también participará activamente en la campaña catalana. Al igual que usted tiene el peso de ocupar el puesto de un lider incontestado y triunfador en las urnas ¿Qué semejanzas y diferencias atisba usted entre ambos? -Veo muchas diferencias y pocas semejanzas. Es cierto que es una persona con la que se puede hablar, que escucha... pero poco más veo en lo que podamos coincidir. El tiene un proyecto que, sobre todo en el terreno autonómico, está en las antípodas del nuestro. Se declara fiel sucesor del presidente Aznar y, por tanto, eso es un mal augurio. Finalmente, la política que haga dependerá de si tienen o no mayoría absoluta. Nosotros hemos conocido dos presidentes Aznar distintos: el del 96 al 2000, que era pragmático y posibilista, y llegó a admitir la supresión de los gobernadores civiles, algo que, para él, debió ser como arrancarle una muela tremenda... Y, el de la mayoría absóluta. Todo lo que se resignó a dejar de hacer cuando estaba en minoría ahora lo ha hecho con creces. Por tanto, dependerá mucho de qué PP nos encontremos, si con mayoría absoluta o sin ella. -¿Descarta que Zapatero pueda ganar? -Yo, sinceramente, lo veo muy difícil. Aunque, antes de unas elecciones nadie sabe el resultado. |