Nº 547 - 17/3/2003

LA 'PRESIDENTA' LASTRA A GALLARDÓN

Ana Botella no va a ayudar demasiado a Alberto Ruiz-Gallardón a convertirse en alcalde de Madrid. Más bien, al contrario. los primeros sondeos conocidos referidos a su impacto en la candidatura, realizados incluso antes de que el clima antibélico erosionara hasta límites insospechados la imagen del Gobierno y del PP, la puntúan muy por debajo de los principales candidatos, incluida Trinidad Jiménez e, incluso, José María Mendiluce.

No ha podido elegir peor momento.para dar el salto a la política", asegura un veterano experto en análisis electorales. Una encuesta encargada por el PSOE ha sido la primera en valorar individualmente como candidata a la esposa de¡ presidente del Gobierno. Aunque las respuestas, tomadas el pasado enero aún no incluían la 'distorsión" de¡ efecto negativo que la amenaza de guerra a Irak está teniendo sobre todos los candidatos populares, ya apuntan que la valoración de los madrileños -el sondeo era entre los votantes al consistorio de la capital- sobre Ana Botella no es, ni de lejos, la esperada desde el PP.

En el citado sondeo, Ana Botella cosecha un escaso 3,8 sobre 10 en valoración, por debajo de Ruiz-Gallardón, que saca la mejor nota, con un 6,2; de Trinidad Jiménez, que consigue un 5,9; de Inés Sabanés, la candidata de IU, que tiene un 5,6; e, incluso, de José María Mendiluce, el líder de Los Verdes, al que todos las encuestas sitúan fuera de¡ consistorio, que también suspende con un 4,6.

En la puntuación no parece haberla ayudado el conocimiento que de ella tienen los madrileños -"Madrid es más crítica que otras plazas", explica un analista demoscópico- ya que en la misma encuesta afirman conocerla el 97,5 % de los consultados. También Gallup, en el Ranking de Popularidad que realiza trimestralmente, confirma este nivel de conocimiento: en su último informe, la esposa del presidente irrumpe en el cuarto puesto de los más populares del país, con un 2,4%, tras su marido, José María Aznar, que ocupa el primero con un 13,7% de nivel de conocimiento, el cantante David Bisbal, con un 8,6 % y el líder del PSOE, José Luis Rodriguez Zapatero, con un 5,6 %.Tras ella, Mariano Rajoy, los futbolistas Raúl y Ronaldo, la periodista María Teresa Campos y el cantante David Bustamante.

"El problema es que el conocimiento de Ana Botella está muy vinculado a Aznar y, aunque al principio, siempre a los novatos se les concede una cierta indulgencia, es imposible que le dé tiempo a acuñar una imagen propia", añade el citado especialista.

En el Partido Popular, al margen de opew raciones sucesorias y posibles pactos entre Aznar y Gallardón, se analizaba en positivo la llegada de Botella a la lista municipal madrileña como un posible contrapeso a la imagen "más de centro" del actual presidente de la Comunidad. La mujer del presidente podría fidelizar a los votantes que durante años han visto en José María Alvarez del Manzano su alcalde ideal. "Pero esos ya votan al PP de cualquier manera", asegura otro conocedor de la trastienda electoral.

Desde Génova, sede central del PP donde tiene instalado su despacho de trabajo la candidata Botella, no quieren que ninguna encuesta les asuste y, de hecho y, al menos por el momento, han congelado su gasto en sondeos conscientes de que el actual oleaje en torno a la guerra de Irak hará escasamente fiables los datos.

Aparte de las olas, otros peligros se ciernen sobre la candidatura de Alberto RuizGallardón. Según varios analistas demoscópicos consultados, el presidente madrileño tiene una excelente imagen, además de sólidamente acuñada, como lo demuestran los periódicos sondeos, pero, precisamente, el nivel del que parte puede hacerle caer en una lenta bajada si no es capaz de levantar nuevas expectativas. "El peor peligro de Gallardón es que lleva tiempo con una valoración muy alta", explican.

Además, la actuación, hasta ahora, de quien ha situado como la "estrella invitada" de su equipo, Ana Botella, no está consiguiendo ningún punto para la suma. Más bien al contrario, la esposa del presidente ha cometido serios errores, en opinión de más de un experto en márketing electoral, desde que se ha convertido en candidata.

Errores de novata. El primero lo sitúan todas las fuentes consultadas en su reacción ante el caso de la niña nicaragüense de nueve años violada, a la que la Iglesia y el Gobierno de su país negaban el derecho al aborto. Preguntada públicamente sobre la cuestión, Ana Botella sólo acertó a señalar que el caso es "una de las situaciones en las que no suele ponerte la vida" y que prefería no tener que ponerse en él. Ni unas palabras de apoyo a la niña o su familia, ni una reflexión sobre el conflicto moral al que el asunto abocaría a un católico. 'Es una novata", disculpa alguno de los consultados.
Más recientes son sus declaraciones, nada improvisadas, dentro de una conferencia en la Tribuna Barcelona de El Periódico de Catalunya, acusando al PSOE de ocultar la lacra de los malos tratos a las mujeres. "Este problema, muy extendido en nuestro país, lo ha denunciado y puesto sobre la mesa el Partido Popular, mientras que nuestros antecesores bien que se lo callaron", dijo.

El aluvión de críticas que cosechó tan osado ataque no es lo más conveniente para una candidata que se estrena. "Esta señora no sabe de lo que está hablando", ha dicho Micaela Navarro, secretaria de igualdad del PSOE. "Es intolerable", la ha espetado su contrincante en las elecciones Trinidad Jiménez. "Insulta a la inteligencia de las mujeres que desde hace años encarnan una lucha que algunos partidos de izquierda han recogido", ha señalado la presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo.

Sólo la faltaba el ambiente antibélico que está acompañando su precampaña. Hace unos días hubo de enfrentarse a un grupo de manifestantes en Leganés que, pancarta en mano y a gritos, la increparon sobre el apoyo del Gobierno a la guerra. Ana Botella intentó defender la postura de su partido como contraria al conflicto bélico en un diálogo con los manifestantes que recogieron todos los medios de comunicación y del que quedó resaltado un patético "yo también soy pacifica".

Los estrategas del PP han detectado ya los peligros de una Ana Botella principiante además de esposa del presidente y, por tanto, diana destacada de la oposición antiguerra y están intentando reconducir sus salidas como candidata. De hecho, la semana pasada, el que iba a ser su primer encuentro a solas con la prensa local madrileña fue suspendido en el último momento alegando "problemas de agenda".

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