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La
alianza de las civilizaciones
Hace
pocas semanas hernos celebrado en la Universidad Complutense un nuevo
Encuentro Internacional, el cuarto, dedicado esta vez a la Alianza de
Civilizaciones. Desde que soy Rector hemos impulsado desde mi equipo de
gobierno la celebración de estos encuentros con el fin de abordar
por parte de expertos temas relevantes en nuestra época. Hasta
ahora, no obstante el sujeto de análisis se ha centrado (,o cuestiones
económicas, sociales y políticas que tienen una especial
significación, pero en el futuro también se abordarán
aspectos referidos a las ciencias experimentales, como la física,
en el año mundial de esta materia, y la biología, por ejemplo,
así como a las ciencias de la salud. Los dos primeros encuentros,
dedicados a Comercio y Desigualdad y Globalización, Pobreza y Desarrollo,
han sido publicados por la editorial Catarata. El tercero se dedicó
al Tratado de la Constitución Europea y el cuarto ha tenido como
objeto de estudio el ya mencionado.
El fin de este último encuentro ha sido impulsar desde la universidad
la profunidización y el debate en
torno a la formulación que hizo el presidente del Gobierno, José
Luís Rodríguez Zapatero, ante las
Naciones Unidas el pasado mes de septiembre, para lo que se ha contado
con intelectuales académicos y diplomáticos procedentes
de los países árabes y europeos En la última Cumbre
sobre Democracia, Terrorismo y Seguridad celebrada en Madrid
durante la segunda semana de marzo, el secretario general de la ONU, Kofi
Annan, declaró que se trataba de una proposición sugestiva,
respaldando de esta manera la propuesta hecha por nuestro presidente.
La propuesta de la alianza de civilizaciones tiende a situarse frente
a la tesis formulada por Huntington sobre choque de civilizaciones. Esta
tesis la formuló por primera vez en 1993 en un artículo
publicado con este nombre en la revista Fóreign Affairs, que de
inmediato suscitó una atención sorprendente, y la desarrolló
mas tarde en un libro que bajo este mismo título ha sido publicado
en castellano por la editorial Paidós. El gran analista de origen
palestino, fallecido recientemente, y premio Príncipe de Asturias,
Edgard W Said, dice en Nuevas crónicas palestinas: "La tesis
del choque de civilizaciones es tan superficial como la de la guerra de
los mundos, más útil para reforzar el propio orgullo defensivo
que para comprender críticamente la desconcertante interdependencia
de nuestra época". Lo que precisamente hemos intentado en
este encuentro es comprender críticamente la complejidad de nuestra
época, a partir de una formulación que, interesante en sí
misma, se encuentra aún muy verde e incluso puede ser controvertida
y cuestionada, desde el punto de vista analítico, como se puso
de manifiesto en el propio encuentro. En ningún caso, sin embargo,
debe ser descalificada.
La primera dificultad a la que nos enfrentamos es la de definir el propio
concepto de civilización. Para ello yo acudo al que fue un gran
maestro, Fernand Braudel, quien en la década de los sesenta publicó
Las civilizaciones actuales, que podemos encontrar en castellano en la
editorial Tecnos, si no se encuentra ya descatalogado. Desde entonces
han pasado muchas cosas, pero, no obstante, como este historiador siempre
hizo referencia a la "larga duración" y puso más
énfasis en los elementos estructurales que coyunturales, el libro
sigue siendo de actualidad y fundamental para comprender muchas cosas
del presente a partir del pasado.
De todos modos, está claro que aunque seamos capaces de delimitar
civilizaciones distintas, dentro de ellas existen países diferentes
con regímenes políticos asimismo diferentes, con divisiones
de clases y en las que conviven ideas, creencias, valores que se diferencian
entre sí cuando no se contraponen, Las civilizaciones no son un
todo homogéneo en su interior, ya que al tiempo que parte de la
población de civilizaciones no europeas vive y trabaja en las europeas,
en unas ocasiones más integradas y en otras menos, nuestra civilización
también está presente en las otras, a veces como dominante
tratando de eliminar los rasgos de las dominadas. Tal vez éste
sea uno de los principales problemas del desencuentro, la dominación
de unos sobre los otros y las enormes desigualdades existentes. La economía
no puede ser ajena a todo ello.*
*Rector
de la Universidad Complutense de Madrid
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