En
memoria de Paul Sweezy
El
27 de febrero falleció Paul Sweezy, según leo en una nota
breve publicada en la edición digital de la Monthly Review, la
revista que fundó, junto con Leo Huberman, en 1949. Había
nacido en 1910 en Estados Unidos y ha sido uno de los pensadores marxistas
más influyentes del siglo. Comenzó a interesarse por las
ideas marxistas y radicales en los años 30, como consecuencia,
según explica él mismo, de la situación mundial
de aquellos años, el colapso financiero, la Gran Depresión,
en pocas palabras : la situación internacional que sirvió
de preludio a la Segunda Guerra Mundial.
Fue durante ese periodo cuando escribió, en el transcurso de
varios años, la Teoría del Desarrollo Capitalista
que comenzó como un intento de autoclarificación. Finalizó
esta obra poco después de comenzar la guerra y fue publicada
en 1942. Se convirtió durante muchos años en el manual
de referencia de iniciación al marxismo pues, además de
hacer una pedagógica introducción a las categorías
económicas expuestas por Marx, presenta las contribuciones que
sobre el Imperialismo, las teorías sobre las crisis económicas,
el derrumbe del capitalismo y los múltiples debates y controversias
que tuvieron lugar en las primeras décadas del siglo XX.
Un autor como Desai, al publicar en 1974 su libro Lecciones de Teoría
Económica Marxista, señala que la " Teoría
del desarrollo capitalista" de Sweezy resulta indispensable
para cualquiera que quiera estudiar a Marx aunque, por aquel entonces
habían pasado ya 30 años desde la publicación del
libro y desde entonces se habían producido muchos cambios, tanto
en la teoría económica como en el ambiente político,
lo que exigía un nuevo enfoque de la teoría económica
marxista. Aún así hay que seguir considerando esa obra
como un clásico de la literatura marxista y un punto de referencia,
aún admitiendo las matizaciones expuestas por Desai.
Otra de sus obras principales fue el Capital Monopolista publicada
en 1964 conjuntamente con Paul Baran. En ella los autores pretenden
explicar las razones del auge de la posguerra y se centran en el hecho
de que hay una tendencia creciente a la concentración y centralización
del capital y al aumento del excedente~ Habida cuenta de ese gran poder
que tiene el capitalismo para generar un excedente creciente y ante
la desigual distribución de la renta , lo que plantean es cómo
poder absorber ese excedente, La consecuente tendencia al estancamiento
se encuentra compensada por los gastos de venta, el gasto público,
y sobre todo por los gastos militares. Pero estos mecanismos, si bien
consiguen que el capitalismo funcione, tienen otro tipo de problemas
como el despilfarro, la ineficacia y las guerras imperial istas. A pesar
de todo, los autores consideran, que los mecanismos de absorción
de excedente tampoco evitarían en un plazo determinado la tendencia
intrínseca del capitalismo hacia el estancamiento.
Además de estas dos importantes obras, Sweezy publicó
numerosos artículos en Monthly Review, revista fundada y dirigida
por él durante mucho tiempo. Esta publicación inició
su andadura en plena época de la caza de brujas, aún así
sobrevivió y consiguió convertirse en una publicación
prestigiosa y de obligada referencia dentro del pensamiento radical.
La actividad vinculada a la revista fue su principal ocupación
tras abandonar la enseñanza en Harvard en 1942, como consecuencia
de su ingreso en el ejército. Tras la guerra no se incorporó
a la actividad docente de esta prestigiosa institución, en donde
había sido adjunto de Schumpeter en su curso de doctorado: Introducción
a la Teoría Económica.
A pesar de su adscripción a la teoría marxista nunca fue
miembro del partido comunista. Su militancia fue fundamentalmente intelectual,
realizada en un ambiente hostil, como es la sociedad americana, a todo
lo que provenga del marxismo.
Su legado es fundamentalmente las obras que nos deja y la propia revista
que sigue su principal línea de pensamiento, adaptándose
a los tiempos actuales. Fue un importante analista del sistema capitalista
y muchas de sus contribuciones siguen siendo fundamentales para entender
el funcionamiento de este sistema, si bien, como tantos autores marxistas,
es mejor analista de los fallos del sistema, que pronosticador del futuro
sobre la vigencia y perpetuación del mismo. Se equivocó,
sin embargo, al apostar por, primero el sistema soviético y luego
por el chino, como alternativas al capitalismo. Fue un importante intelectual
y un hombre comprometido con sus ideas, habiéndose mantenido
siempre independiente dentro de la izquierda.*
*Rector de la Universidad Complutense de Madrid