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En defensa del maltratado Estado del bienestar Carlos BERZOSA* Tas el éxito comercial de su libro Neoliberalismo y Estado del bienestar, pues ha tenido tres ediciones en dos años, Vicenç Navarro vuelve a la carga con esta nueva aportación, Globalización económica, poder político y Estado del bienestar (Editorial Ariel, Barcelona). Utilizo la expresión “ vuelve a la carga” en el mejor sentido, debido a que Vicente Navarro, no sólo es un defensor beligerante del Estado del bienestar, sino que, además, trata de confrontar sus ideas con las predominantes hoy en día en la literatura económica y que tienen una clara tendencia neoliberal. Sus libros tratan diferentes cuestiones, pero, entre otras cosas, pretende destruir determinados mitos que se manejan frecuentemente con una gran superficialidad por muchos economistas españoles acerca del Estado del bienestar. Sus contribuciones, por tanto, no sólo se contentan con defender unas propuestas, lo que hace con gran profusión de datos y argumentos convincentes, sino que combate las ideas dominantes –lo que es muy de agradecer– que defienden los grandes círculos poderosos, académicos y no académicos, de la economía española. Estamos ante un autor que polemiza y entra en confrontación con otras posiciones, todo lo cual resulta necesario, sobre todo en el mundo académico, que se encuentra demasiado adormecido en aspectos que son vitales para la marcha de nuestras sociedades. Navarro ha vivido en Suecia y en Estados Unidos, largos años, como consecuencia de que tuvo que exiliarse durante el franquismo. Ha conocido de cerca dos sociedades desarrolladas y con diferentes modelos sociales. La sueca se caracteriza por tener, seguramente, el Estado del bienestar más desarrollado de los que existen en las economías de los países avanzados, mientras que la de Estados Unidos tiene un capitalismo liberal y en donde el Estado del bienestar, tal como se conoce en Europa, brilla por su ausencia, aunque tenga ciertos sistemas de protección social, que Navarro describió con acierto en su libro anterior. Pues bien, frente a estas dos realidades diferentes nuestro autor apuesta con claridad por la economía Sueca, y trata, siempre que puede, desmitificar determinadas ideas que circulan sobre las bondades del modelo americano. Esta posición contrasta con la de otros muchos economistas españoles, que tuvieron en su momento ideas progresistas, y algunos, actualmente, manifiestan que las siguen teniendo, hasta el punto en que se mueven dentro de la órbita del PSOE, pero que han quedado tan seducidos por la economía de Estados Unidos, en estancias en este país, que la quieren trasplantar a nuestra realidad española tal cual. De modo que, aunque sigan siendo socialistas, pertenecen a lo que se ha dado en calificar como socialismo liberal y partidarios fervientes de la Tercera Vía. En este sentido, hay que decir en beneficio de Navarro que nunca se dejó arrastrar por los cantos de sirena del capitalismo neoliberal de Estados Unidos. Esto se debe, sin lugar a dudas, a que se podrá discrepar de él, pero demuestra tener una gran coherencia y consistencia ideológica y política, frente a la debilidad teórica que muestran tantos “analistas” que hay en nuestro país. El libro queda dividido en cuatro secciones. La primera analiza la economía política del Estado del bienestar, mostrando los cambios que están sucediendo en nuestras sociedades –incluyendo la llamada globalización y su impacto en los Estados de bienestar–, mostrando como, en contra de los postulados por las teorías neoliberales, los Estados pueden desarrollar, si así lo desean, políticas de pleno empleo y expansión del Estado del bienestar. La segunda sección analiza las críticas neoliberales y conservadoras al Estado del bienestar, mostrando información empírica que cuestiona el argumento que atribuye la supuesta euroesclerosis a la generosidad del Estado del bienestar en los países de la Unión Europea. De manera que, con gran documentación, pone en solfa este argumento manteniendo que las críticas que se hacen a las economías de los países de la Unión Europea, definiéndolas como esclerotizadas, frente al supuesto ”milagro” económico de Estados Unidos, no se sostienen. La tercera sección analiza la globalización del capital financiero, estudiando el impacto que el Estado español ha tenido en la evolución de la banca española e, indirectamente, en la estructura productiva del país. La sección cuarta analiza las soluciones aportadas desde la esfera progresista, tanto la Tercera Vía como el Radicalismo Democrático. Acaba el libro con un análisis de los hechos de Seattle, que es para el autor un indicador de lo que ocurrirá con mayor frecuencia en el siglo XXI, es decir, la protesta y el deseo de participación de la mayoría de las poblaciones en aquellas instituciones y procesos de carácter político que afectan al bienestar social de las poblaciones. Este libro, como es en conjunto la obra de Navarro, supone siempre un gran reto intelectual. Tengo que decir que no comparto en su totalidad las tesis de este autor. Es más, en los últimos años, he tenido la ocasión de coincidir con él en distintos foros, seminarios, cursos, jornadas, y he mostrado las diferencias que mantengo con sus posiciones, públicamente, lo que ha motivado, en más de una ocasión, un interesante y animado debate caracterizado por la controversia y discrepancia sobre algunas cuestiones, aunque también son muchas otras en las que coincido, y que son mayores que las diferencias. Pero, las diferencias, no han mermado en nada nuestra estima personal y amistad, al contrario, la han estimulado. Tengo que reconocer que sus posiciones me han hecho reflexionar y, en algunos casos, me han hecho cambiar posturas que tenía incluso bastante arraigadas con anterioridad. Estamos, por todo ello, ante un libro que nos invita a la reflexión, al debate, y a no asumir tan fácilmente, como se hace tantas veces, las ideologías del pensamiento dominante, que se caracterizan por la simplificación de los problemas que tienen ante sí las economías de nuestra época. En suma, es un viento de aire fresco que entra por las ventanas, a pesar de que se quieren mantener cerradas para evitar la contaminación de teorías no coincidentes con el pensamiento único, el cual nos agobia casi a diario a través de los medios de comunicación. Resulta estimulante saber que los libros de Navarro se venden, algo que no resulta tan sencillo hoy en día, lo que significa que hay mucha gente que quiere saber otras cosas de las que nos dicen los prepotentes economistas neoliberales o cuasi neoliberales de nuestros días. *Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. |