Hemeroteca Esta semana
Nº 675 - 19 de diciembre de 2005

 

Repsol YPF

La inversión en 2005 ha alcanzado 63 millones de euros

Compromiso con la innovación

Anticiparse al futuro e innovar son los objetivos principales de la tecnología en Repsol YPF. Las fuerzas impulsoras de la actividad de I+D+i son los compromisos establecidos con los accionistas, los clientes, los socios, los proveedores, los empleados y, en general, con el conjunto de la sociedad. La creación de valor y conocimiento propio se enmarca dentro de la estrategia global de la compañía, que proporciona las líneas maestras para todas sus unidades operativas.

L a razón de ser de la I+D+i (Investigación + Desarrollo + Innovación) en una empresa es su rentabilidad económica a través de las mejoras de su productividad y competitividad, pero también aportar un valor añadido adicional relacionado con su impacto social.

Además, la I+D+i empresarial juega un importante papel en el fomento de la transferencia del conocimiento que desarrollan universidades y centros públicos. Entre un 10 y un 15% del presupuesto de Repsol YPF (por encima de la media española del 6%) se invierte en el sistema público a través de la contratación de actividades que forman parte de los proyectos de la propia compañía. Durante este año se han firmado alrededor de 100 nuevos contratos de este tipo con universidades y centros de investigación españoles e internacionales.

En la Unidad de Tecnología de Repsol YPF el ciclo de actividad empieza con la elaboración de un plan estratégico específico a cinco años que establece el marco general de actuación, continúa con la planificación operativa y finalmente se concreta en un plan anual de proyectos cuya realización permite avanzar de forma ordenada gestionando la incertidumbre que a menudo plantean los desafíos tecnológicos.

La planificación estratégica se realiza en estrecha colaboración con las áreas de negocio de la compañía y en ella se contemplan tanto las líneas de trabajo internas como las actividades de I+D+i que se desarrollan en colaboración con universidades o centros externos, siempre con el objetivo de alcanzar la máxima eficiencia y calidad.

El principal activo de la Unidad de Tecnología lo constituye el conocimiento y la capacidad tecnológica de los más de 400 técnicos e investigadores que se encargan del desarrollo tecnológico, la mejora continua de la eficiencia y de la calidad técnica y medioambiental de los procesos y productos. Desde la extracción de petróleo y gas en los pozos hasta los productos que llegan al consumidor final, se opera en toda la cadena de valor con un horizonte temporal que abarca desde el soporte tecnológico a corto plazo hasta proyectos exploratorios a largo plazo. 

La Unidad orienta su actividad bajo los principios de la gestión por procesos, aplica el modelo EFQM (European Foundation for Quality Management) como herramienta para la mejora continua y dispone de un sistema informatizado de gestión técnica y económica. Los centros de tecnología de España y Argentina poseen la acreditación ISO 14001 de medio ambiente, operan bajo un sistema integrado de seguridad y medio ambiente, y los laboratorios que lo requieren tienen certificaciones de calidad ISO 9001 ó ISO 17025.

Con un presupuesto en 2005 de 63 millones de euros, la Unidad de Tecnología  realiza, fundamentalmente, tres tipos de actividades: investigación y desarrollo de nuevos productos y procesos de producción; soporte tecnológico para la mejora continua de productos y procesos ya existentes en la compañía con la finalidad de reducir costes de producción y de adaptar la calidad de los productos a las exigencias del mercado y la legislación; y proyectos exploratorios de largo plazo que permiten evaluar el potencial futuro de tecnologías hoy emergentes.

La actividad investigadora se organiza en tres programas de trabajo de ámbito mundial de actuación y alineados con las principales áreas de negocio de la empresa: Refino y Marketing de productos petrolíferos, Petroquímica, y Upstream y Gas. Se dispone de un grupo transversal de planificación y de estrategia encargado de optimizar las funciones comunes, prestar soporte interno y elaborar los planes estratégicos y operativos integrados.

Centros de tecnología en España y Argentina

Repsol YPF dispone de dos centros de I+D+i y soporte tecnológico localizados en Móstoles (Madrid) y en La Plata (Argentina).  El mayor centro de tecnología de Repsol YPF es de reciente construcción. Entró en funcionamiento en 2002 y se encuentra situado en el término municipal de Móstoles (Madrid). Claro reflejo de la apuesta decidida de la compañía por la tecnología, el Centro de Tecnología de Madrid está a la altura de los mejores complejos tecnológicos de los sectores energéticos y petroquímicos a nivel internacional.

Su diseño ha contemplado la diversidad de actividades que alberga en la actualidad (exploración y producción, refino, gas, química…), las diferentes fases en que pueden encontrarse los proyectos de I+D+i y soporte tecnológico (escalas de laboratorio, microplanta, planta piloto…) y la necesidad de prever su adecuación a los continuos cambios que previsiblemente se producirán durante su vida útil (40-50 años), teniendo en cuenta la elevada rotación de las tecnologías.

Para atender estos requerimientos, el Centro de Tecnología de Móstoles ha sido diseñado con el criterio de flexibilidad de uso como elemento más importante, lo que ha llevado a una disposición modular de espacios y servicios. A partir de un elemento espacial único, llamado “módulo de laboratorio”, que dispone de todos los servicios (electricidad, aguas, gases, datos, servicios de seguridad, etc.) se pueden generar todas las zonas de trabajo necesarias, desde laboratorios para ensayos a pequeña escala, hasta instalaciones semi industriales tipo planta piloto. De esta forma se pueden cambiar los usos de un determinado espacio sin necesidad de añadir o reconfigurar las instalaciones y servicios, ni interrumpir la actividad en las áreas colindantes.

El segundo Centro de Tecnología de Repsol YPF se encuentra situado en Ensenada, a unos 60 Km de Buenos Aires, Argentina, donde se ubicó en 1994.

Es el centro de referencia para las actividades de exploración y producción y asegura la necesaria proximidad  a las operaciones de la compañía en Latinoamérica. En el último año se ha llevado a cabo una significativa ampliación de sus instalaciones con objeto de adaptarlas a las crecientes necesidades actuales.

Repsol YPF participa en diversas iniciativas para el desarrollo de combustibles alternativos

La investigación al servicio de la sociedad

Mediante una inversión sostenida en I+D+i, Repsol YPF colabora con la sociedad y pone a su disposición los productos más avanzados, respondiendo así a necesidades identificadas y adelantándose, incluso, a las futuras. Prueba de ello son los avances alcanzados en combustibles alternativos, más limpios y respetuosos con el medio ambiente, y en las gasolinas de competición.

Así, en el área de Refino y Marketing de productos petrolíferos destacan las actividades de soporte tecnológico necesarias para el refino de petróleo y la producción de gasolinas y gasóleos exclusivos de las estaciones de servicio de Repsol YPF, con mejores prestaciones adaptadas a los nuevos motores de automóvil y más respetuosos con el medio ambiente. Asimismo, se desarrollan nuevos productos como los biocarburantes de origen vegetal o nuevas especialidades de lubricantes y asfaltos con mejores prestaciones.

Combustibles de competición. Las gasolinas de competición demandan innovación continua ya que el diseño de los motores se renueva cada temporada y los combustibles deben adaptarse a los nuevos requisitos, así como a los reglamentos reguladores de las competiciones para cumplir las especializaciones de las federaciones deportivas.

La emoción de formar parte de la competición y la satisfacción por los logros deportivos obtenidos por los pilotos con las gasolinas de Repsol YPF son gratificantes, pero lo que realmente mueve a la compañía a seguir avanzando en este proceso de innovación continua es que  todos los avances tecnológicos que se obtienen en este campo se extienden y se aplican posteriormente a los combustibles que cotidianamente se expenden en las gasolineras, produciendo un beneficio para todos.

Estar a la cabeza de la carrera de los combustibles de competición y, lo que es más difícil, mantenerse en las posiciones de liderazgo año tras año, implica que el equipo de investigadores está compitiendo con un par de temporadas de antelación respecto al campeonato mundial en vigor. Las futuras gasolinas campeonas se mantienen en riguroso secreto hasta que llega el momento de ser ensayadas en los circuitos de prueba.

Las formulaciones óptimas se obtienen seleccionando los mejores componentes y corrientes procedentes de las refinerías de petróleo, incorporando otros componentes sintéticos y realizando un análisis predictivo del comportamiento mediante complejos modelos matemáticos de simulación en ordenador. Estas formulaciones se estudian rigurosamente mediante ensayos en motor en banco de pruebas y sólo las que proporcionan las mejores prestaciones en motor siguen el desarrollo a etapas posteriores.

Finalmente las gasolinas resultantes se prueban en circuitos en condiciones reales de carrera. En esta fase del desarrollo se toman datos “en circuito” del rendimiento de los combustibles  y se incorporan las sensaciones del piloto (feeling). Con todo ello se dispone de la formulación óptima, que pasa a ser homologada por el laboratorio oficial de la federación deportiva correspondiente, asegurándose así que se encuentra dentro de las reglas del juego establecidas.

En el Centro de Tecnología de Móstoles se fabrican también los productos sintéticos utilizados por los equipos campeones del mundo de motociclismo, así como otros productos de competición y para aplicaciones especiales.

Combustibles limpios. En un escenario económico y social marcado por la necesidad de un desarrollo sostenible, Repsol YPF trabaja continuamente en el desarrollo de combustibles derivados del petróleo cada vez más limpios y en otros combustibles alternativos, tanto a corto como a medio plazo.

Las nuevas gasolinas y gasóleos se caracterizan por su reformulación, delimitando y hasta eliminando, como en el caso del azufre, el contenido de ciertos componentes directamente relacionados con las emisiones contaminantes, junto a la incorporación de paquetes multifuncionales de aditivos para mejorar sus prestaciones. Ello permite optimizar el funcionamiento de los nuevos motores y sus sistemas de postratamiento de los gases de escape.

Existe una preconización decidida por parte de la Comisión Europea para la incorporación al mercado de los combustibles alternativos, basada en el aseguramiento de la disponibilidad energética y en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (fundamentalmente CO2). Las expectativas más optimistas estiman que para el año 2025 podrían suponer una quinta parte de los combustibles utilizados en la Unión Europea. En esta línea, la Unidad de Tecnología de Repsol YPF está trabajando desde hace diez años en el campo de los biocombustibles y desde hace cinco en el del hidrógeno.

El origen de los biocombustibles es vegetal. Entre los biocombustibles destaca el biodiesel, producto obtenido a partir de la esterificación de aceites vegetales como la colza, el girasol o la soja, que puede ser utilizado en motores diesel. Repsol YPF está trabajando en un plan para la producción de biodiesel y, recientemente, ha anunciado una inversión de 30 millones de dólares para la construcción de una planta de última tecnología en Argentina. La compañía producirá biodiesel con el objetivo de consolidar su liderazgo en el mercado argentino.

El hidrógeno es un combustible de automoción a muy largo plazo. Previsiblemente hasta el año 2020 no se iniciará una comercialización incipiente de vehículos eléctricos con pila de combustible, que requerirán hidrógeno y producirán menos emisiones contaminantes.  No obstante, y de cara a adquirir conocimiento, Repsol YPF participa en el proyecto europeo de demostración de mayor envergadura, denominado CUTE . En concreto, ha colaborado en el diseño y la operación de una estación de hidrógeno experimental donde se produce y se suministra dicho combustible para autobuses urbanos en la ciudad de Madrid. Es la primera estación de estas características que opera en la Unión Europea, en la que el hidrógeno se produce en la misma estación. Su fabricación se realiza mediante una microplanta de reformado, utilizando el gas natural como materia prima.

Los carburantes alternativos complementarán a los carburantes convencionales avanzados, adquiriendo progresivamente cada vez más protagonismo hasta la incorporación al mercado del hidrógeno, que nos pueda asegurar una fuente inagotable de energía.

Nuevos carburantes: en la tecnología está la diferencia

Repsol YPF, comprometida con la tecnología, el respeto al medio ambiente y la calidad de sus productos, viene desarrollando desde hace años carburantes exclusivos para sus estaciones de servicio. En 2001, el lanzamiento de las nuevas gasolinas aditivadas HITEC-6430 materializó una apuesta por la investigación para desarrollar carburantes mejores técnicamente y más eficaces en el motor. En 2003, otro nuevo carburante (Diesel e+), confirmó el salto cualitativo frente a los competidores, la diferenciación por “tecnología exclusiva en el producto”.

Posteriormente, coincidiendo con la entrada en vigor de nuevas exigencias de calidad de la Unión Europea (carburantes sin azufre) y con la aparición de nuevas tecnologías de vehículos, Repsol YPF ha

desarrollado  una nueva gama de carburantes de alta tecnología: EFITEC en gasolina, que mejora el anterior concepto HITEC-6430 y el Diesel e+10, todavía más avanzado que su predecesor, el e+. Todos ellos con un paquete de aditivos exclusivos que cumplen las crecientes exigencias de calidad de los nuevos motores y el respeto al medio ambiente.

A las ventajas ya probadas del Diesel e+ (mejora del arranque en frío, reducción del ruido de combustión o protección frente a la corrosión, entre otras) el nuevo Diesel e+10, con sólo 10 ppm (partes por millón) de azufre, reduce aún más el impacto medioambiental, contribuye a la reducción de consumo del combustible y añade un exclusivo desactivador de metales que asegura la estabilidad, limpieza y óptima combustión del carburante en el motor.

Con la gama EFITEC en gasolinas y con la e+ y e+10 en diesel desarrollados en el Centro de Tecnología de Repsol YPF, la compañía ha incorporado a sus carburantes la tecnología más avanzada, que alcanza su máxima eficiencia en los nuevos motores, equipados con sistemas de inyección y otros componentes cada vez más sofisticados y más sensibles también a la calidad del carburante.

 

Avances en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y en la descontaminación de suelos y acuíferos

Tecnología para el medio ambiente

En Exploración y Producción de hidrocarburos los proyectos de investigación se orientan a incrementar la recuperación de petróleo, especialmente de los yacimientos

más maduros; a explotar nuevas reservas de crudos pesados; a reducir los costes

de producción, y a mejorar la calidad medioambiental de las operaciones. 

En este ámbito Repsol YPF está aumentando su esfuerzo para un mejor conocimiento de las tecnologías medioambientales, como las relativas a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para control del cambio climático o a la remediación

de suelos y acuíferos contaminados.

La actividad en Exploración y Producción de la Unidad de Tecnología abarca desde el soporte tecnológico especializado con resultados a corto plazo, hasta el desarrollo de proyectos de medio y largo plazo.

Un ejemplo relevante lo constituyen los trabajos encaminados a aumentar la recuperación de petróleo en yacimientos maduros, como los existentes en Argentina, en los que la recuperación denominada primaria, con flujo espontáneo de petróleo por la presión existente en el yacimiento, se ha agotado. En esta situación se realiza la recuperación secundaria por inyección de agua, operación en la que cobra importancia el soporte tecnológico especializado en temas tales como la selección de la calidad del agua inyectada y la predicción de la pérdida de inyectividad. En este caso, se presta especial atención a los estudios del origen del “agriamiento” de reservorios por generación de ácido sulfídrico y evaluación y aplicación  de soluciones a estos problemas.

También son de aplicación las tecnologías denominadas de recuperación terciaria o mejorada (Ehanced Oil Recovery en la terminología sajona) y que son otro de los focos de la actividad de la Unidad de Tecnología. La actividad va desde aplicación de metodologías de screening para selección del procedimiento más adecuado para un reservorio específico, al diseño y supervisión de ensayos de laboratorio que reproduzcan en forma simple el proceso seleccionado, incluyendo la simulación para pasar posteriormente a su escalado a prueba piloto en campo. En esta última fase un diseño adecuado del procedimiento de seguimiento es clave para valorar el éxito de la prueba.

Dada la creciente presencia de Repsol YPF en la cadena del gas natural, se están reforzando las capacidades tecnológicas en este campo, especialmente en los procesos de licuación y transporte del gas. También destaca la vigilancia tecnológica de los nuevos procesos de conversión de gas natural en combustibles líquidos para automoción.

En cuanto a la utilización de los combustibles gaseosos, gas natural y GLP (Gases Licuados del Petróleo), merece citarse la mejora continua de las redes de distribución y las instalaciones de envasado de butano y propano, la labor de homologación de la seguridad de los aparatos de consumo y la búsqueda de nuevas aplicaciones de estos combustibles.

La exploración sísmica 3D. Repsol YPF dispone de la primera sala de visualización tridimensional en Argentina. Instalada en la provincia de Neuquen, incorpora tecnología de última generación que aplicando los sistemas informáticos más avanzados permite interpretar los datos procedentes de la sísmica 3D y ver el interior de la corteza terrestre en forma tridimensional, facilitando la localización de reservas desde la superficie hasta profundidades que superan los 10.000 metros. Esta tecnología permite adicionalmente minimizar los riesgos en la perforación de sondeos y reducir dudas en la interpretación de los datos, entre otras ventajas.

Las ondas sísmicas atraviesan rápidamente las distintas capas de subsuelo y rebotan hacia la superficie cada vez que cambia el tipo de roca, de acuerdo con sus propiedades elásticas. Una vez captados en superficie, esos rebotes permiten a los expertos la visualización en 3 dimensiones de la conformación del subsuelo, sus características geológicas e incluso a veces pronosticar el tipo de fluidos dentro de ellas.

Con el uso de esta moderna tecnología y la posterior interpretación de la información obtenida, Repsol YPF avanza en el objetivo de localizar nuevas reservas de hidrocarburos. Proyectos exploratorios y de desarrollo, well planning, operaciones geológicas y geo-físicas, de recuperación asistida, producción e incluso planeamiento, ven potenciados sus resultados con el abundante volumen de información que se obtiene, analiza y elabora a diario.

Remediación de suelos y acuíferos

En la Unidad de Tecnología de Repsol YPF existe un grupo que investiga y desarrolla proyectos en el campo de la remediación de suelos contaminados. Remediar un suelo significa descontaminarlo, y dejarlo libre de sustancias nocivas para el ser humano y el ecosistema.

A pesar de los esfuerzos  por prevenir en primera instancia el impacto ambiental, un suelo puede ser contaminado en superficie (por ejemplo provocado por un vertido accidental) o en profundidad, cuando la contaminación se filtra por debajo de la superficie.

En el caso de contaminación en superficie, la remediación suele ser sencilla, rápida y económica. Puede limitarse a la recogida de la capa superficial de tierra en la zona afectada. Sin embargo, cuando se detecta un suelo contaminado bajo la superficie, las actuaciones de remediación se complican, llegando a ser necesarios varios años de trabajo para eliminar los contaminantes hasta niveles aceptables y sin riesgo para el entorno.

Un trabajo de remediación de un subsuelo puede llevarse a cabo in situ (sin movilización de tierras), o ex situ (extracción de tierras y aguas contaminadas, y traslado a plantas de tratamiento). Los métodos in situ pueden abaratar enormemente los trabajos de remediación, pero son más complejos de llevar a cabo. Se trata de tecnologías de aplicación reciente, y muchas de ellas aún en fase de investigación y desarrollo. Es por ello que es un campo de interés para el área de I+D+i de Repsol YPF.

Las actuaciones de remediación pueden ser de tipo físico, químico o biológico. El área de remediación de suelos de la Unidad de Tecnología de Repsol YPF está trabajando fundamentalmente en remediación in situ a través de oxidación química, y en biorremediación.

Biorremediación. El petróleo y sus derivados son compuestos que por su naturaleza tienden a biodegradarse de forma natural, es decir, a descomponerse por acción de las bacterias presentes en el suelo. Para acelerar este proceso natural se recurre a técnicas que se denominan biorremediación porque se trata de un proceso biológico.

Una técnica de biorremediación es el landfarming, en la cual el suelo contaminado se trata en una capa de tierra de aproximadamente 50 cm de espesor en presencia de bacterias degradadoras. Las tierras se airean frecuentemente ya que el oxígeno favorece la biodegradación. También se pueden añadir estimulantes como nutrientes (sales minerales) o surfactantes. Repsol YPF está trabajando en la actualidad en una parcela adecuadamente acondicionada para establecer las condiciones óptimas de empleo de la técnica de landfarming a suelos contaminados con petróleo, gasolina o gasóleo.

Repsol YPF también trabaja en el estudio de nuevos productos de biorremediación, en concreto en el empleo de enzimas como aceleradoras del proceso de biodegradación. En la actualidad se está evaluando la eficacia de bioestimulantes de base enzimática para degradar petróleo y sus productos derivados.

Oxidación química in situ. La Unidad de Tecnología de Repsol YPF también trabaja en establecer criterios de aplicación de técnicas de oxidación in situ orientada a descontaminación del subsuelo en estaciones de servicio. La gasolina y el gasóleo se convierten en CO2 y agua a través de sucesivas reacciones de oxidación. Estas reacciones también se dan en los procesos de biodegradación, pero de manera mucho más lenta al tratarse de un proceso biológico.

Repsol YPF ha construido una planta de tratamiento en laboratorio en la que se ha estudiado el proceso de oxidación en cuanto a eficacia de la técnica, seguridad del proceso e impacto ambiental. Finalizada esta fase previa, se va a continuar la investigación a mayor escala mediante inyección de los reactivos necesarios bajo la superficie en un terreno controlado. El objetivo del proyecto es poder aplicar la técnica de oxidación in situ en el futuro de forma eficaz, rápida y segura en estaciones de servicio.

 

Líder en la fabricación de plásticos para la agricultura

Desarrollo de tecnología propia

En Petroquímica, el desarrollo de tecnología propia ha permitido el acceso a mercados reservados a sólo unas pocas compañías en todo el mundo. Destacan los procesos para la producción de óxido de propileno y de cauchos hidrogenados, así como la tecnología de plásticos para agricultura.

E n esta área se continúa investigando para mejorar estos procesos y productos y también sobre nuevos catalizadores para la obtención de especialidades de poliolefinas de mayor valor añadido. Asimismo, se presta soporte tecnológico para la optimización y reducción de costes de las plantas petroquímicas en operación.

Repsol YPF es el líder en la fabricación de plásticos compuestos para su transformación en filmes para la agricultura. Los filmes, además de proteger los cultivos, se utilizan como cubierta en invernaderos para obtener  mayores cosechas, más frecuentes y precoces y de mayor calidad en épocas del año donde de otra forma sería imposible. La investigación, el desarrollo y la innovación ha proporcionado en los plásticos para la agricultura significativas ventajas basadas en una tecnología y know-how propios.

El desarrollo de productos plásticos específicos mediante la mezcla homogénea de polímeros, con diversos aditivos y determinadas técnicas de transformación, ha logrado crear condiciones favorables para los cultivos sin perder las características naturales necesarias. Aunque aparentemente estos plásticos aplicados a la agricultura no se diferencian de los de las bolsas de la compra, la realidad es que son materiales tecnológicamente muy avanzados.

Los filmes agrícolas permiten controlar el clima del invernadero, evitando el sobrecalentamiento en verano y las heladas en invierno. También optimizan la calidad de la luz que incide en el interior, logrando aumentar la cantidad y precocidad de las cosechas sin afectar a sus propiedades naturales. También se disminuye drásticamente el consumo de agua de riego al evitar las pérdidas por evaporación o por filtración.

Se ha conseguido que el filme plástico mantenga sus propiedades hasta tres años en el campo, cuando un plástico normal no duraría más de seis meses. Al final de su vida útil en el invernadero, todos los plásticos agrícolas se recogen y se reutilizan a través del reciclado químico, del reciclado mecánico o de la valoración energética, por lo que se puede afirmar que el uso de los plásticos en la agricultura no genera residuos.

Repsol YPF investiga nuevos procesos de reciclado químico de plásticos que los convierte en productos como las parafinas, de mayor valor añadido.

Óxido de propileno y estireno

Repsol YPF dispone de la tecnología de producción de óxido de Propileno vía coproducción de estireno a partir de etilbenceno. A lo largo de los años, la compañía ha desarrollado su propia tecnología de coproducción de óxido de propileno y estireno, implementado mejoras encaminadas a disminuir los consumos específicos y energéticos, así como a reducir las emisiones medioambientales. Actualmente, sólo unos pocos productores en el mundo poseen esta tecnología.

En 1996 se inició el proyecto para la construcción de un nuevo Complejo en Tarragona, el mayor proyecto industrial de desarrollo en España en esos años y con ventajas competitivas esenciales, como son en este caso la propiedad de una tecnología punta y la integración de los procesos productivos.

Los principios que han presidido este proyecto han sido:

-Tecnología propia de Repsol YPF, ampliando la experiencia de la Unidad de Puertollano con desarrollos obtenidos en su Centro Tecnológico.

-Inclusión de los avances de las tecnologías puntas para hacer una planta más automatizada y segura.

-Máximo respeto con el medio ambiente, eliminando las emisiones de hidrocarburos y tratando los vertidos acuosos con la tecnología más avanzada en este campo.

-Obtención de productos con un nivel de calidad que supera las especificaciones más estrictas del mercado.

-Máxima integración energética.

-Integración aguas abajo, obteniendo productos de alto valor añadido.

El Complejo, puesto en marcha en julio de 2000, ha alcanzado ya los objetivos de capacidades, calidad y consumos de materias primas y energías. En la actualidad, se está trabajando para ampliar la capacidad de esta planta hasta las 200.000 toneladas por año de óxido de propileno, un nivel equivalente al de los principales productores europeos.

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