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Nº
611 - 12
de julio de 2004
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Quién es quién en la Ejecutiva Federal Socialista EL NUEVO FERRAZ El 96,10% de los votos obtenidos por la candidatura de José Luis Rodríguez Zapatero a la Secretaría General e idéntica proporción de apoyos para la lista a la Comisión Ejecutiva Federal -sin que, además, se presentase ninguna otra alternativa- habla bien a las claras del cambio de clima interno que ha quedado escenificado en el recientemente terminado 36º Congreso del PSOE. El retorno del partido al Gobierno de la nación ha otorgado tranquilidad y optimismo y ha concitado la unanimidad con la que cualquier político sueña. Sin embargo, no todo ha sido una balsa de aceite. Hubo 'pasillos', nervios y cambios de última hora en la lista propiciados por presiones de algunos 'barones' y, especialmente del PSC. Si algo ha quedado patente en este proceso es que las relaciones con el partido federado catalán no estarán exentas de tensiones en el futuro y requerirán buenas dotes de negociación y mucha mano izquierda. Aunque de eso, Zapatero sabe bastante. Por Pedro Antonio Navarro Muy lejos parece ahora el congreso del año 2000. Aquella 35ª edición que contó con hasta cuatro candidatos a la secretaría general y que se resolvió con la llegada, contra todo pronóstico, de Rodríguez Zapatero a la dirección del partido, con todo el suspense de los mejores thrillers. Ahí comenzó a asombrar el joven político leonés, un casi desconocido -menos que sus tres oponentes de entonces- que demostró una capacidad negociadora sorprendente, una medición de los tiempos políticos casi perfecta y mucha confianza en sí mismo. Y además, puso de manifiesto que contaba con un sólido equipo. Conseguir el retorno al Gobierno tras una travesía del desierto mucho más corta de lo que todos los pronósticos auguraban, ha dado todo el crédito y, consecuentemente, todo el respaldo a la gestión del secretario general. De una victoria pírrica -por nueve votos de diferencia- se ha pasado a esa casi unanimidad (el 96 por ciento de los delegados) en el 36º Congreso. El estilo tranquilo se ha impuesto y los cambios y las propuestas de la nueva dirección se asumen con total naturalidad, como ejemplifica la absoluta paridad de sexos en la composición de la Ejecutiva. Sin grandes debates ideológicos, sin grandes discusiones de fondo, el traslado del programa electoral a la acción de gobierno y el horizonte de 2008 con su nueva cita en las urnas han centrado los debates y las orientaciones en las que no se ha producido disenso. Ni siquiera se ha dejado oír la voz de una Izquierda Socialista que, por el momento, se siente integrada y representada por este nuevo liderazgo. Conseguir que los ciudadanos perciban el nuevo rumbo, que lo sientan en su vida cotidiana; la "utilidad" de la política y un serio llamamiento a no dormirse en los laureles a no "morir de éxito" han constituido las líneas centrales del discurso de Zapatero ante los suyos. Pero ha sido en el delicado momento del reparto del poder interno cuando las tensiones han aflorado para que nos diéramos cuenta de que estábamos asistiendo al congreso de un partido y no a una celebración familiar. La idea original de incorporar o "trasladar" a los secretarios generales de las distintas federaciones al Consejo Territorial para reforzar la batalla por la reforma constitucional y de la modificación "a la carta" de los estatutos de autonomía, y llevar a la Ejecutiva un perfil más político e ideológico, independiente de la "fuerza" de las federaciones, se ha topado con muchas resistencias. Los barones y los socialistas catalanes no estaban por la labor. Tras conocerse la propuesta presentada por el secretario de Organización, José Blanco, las llamadas, las reuniones a dos, tres o más bandas y los cafés para aguantar la tensión de la madrugada llenaron muchas de las salas y habitaciones de hotel donde se hospedaban las delegaciones. El PSC se mantenía firme y quería a José Montilla en la Ejecutiva a toda costa. Y eso, a pesar de que en su persona se reunían dos condiciones "no deseadas" en el perfil del nuevo integrante de la dirección política: la de líder territorial y la de ministro. Tampoco estaban dispuestos los extremeños a que Juan Carlos Rodríguez Ibarra quedara fuera. Y se produjo la más inesperada de las alianzas que trajo consigo la imagen más llamativa de este congreso, la de la delegación catalana puesta en pie aplaudiendo la intervención del presidente de la Junta de Extremadura, en la que apoyó nítidamente la incorporación de Montilla. También se pronunció en este sentido la federación andaluza -que históricamente ha coincidido en numerosas ocasiones con la catalana-. Rodríguez Zapatero, con la flexibilidad y el talante que lleva demostrando estos años, decidió no dar una batalla que llevase a una imagen de división interna y aceptó los cambios sobre su propuesta inicial, lo que ha llevado a que varios barones que, en principio "no estaban invitados", se hayan hecho un hueco, junto a Montilla, en la Ejecutiva Federal. Y como consecuencia de estos movimientos, se refuerza el estatus de Juan Fernando López Aguilar, también ministro, cuya figura está cobrando una gran pujanza dentro del partido. En el recién terminado proceso se ha decidido ampliar el número de componentes de la Comisión Ejecutiva Federal. De los 25 con que contaba se ha pasado a 31 y tan sólo diez repiten. Se renueva en un 60 por ciento y la entrada de mujeres a ocupar cargos de mayor responsabilidad es una de sus principales características. Además de Rodríguez Zapatero al frente de la secretaría general, Manuel Chaves renueva como presidente del PSOE. Durante el proceso congresual ha vuelto a demostrar su talante mediador y facilitador de acuerdos. Su federación, la andaluza, es la más numerosa, con un 25 por ciento de los delegados y obtiene idéntico porcentaje de representación en la dirección. Igualmente repite José Blanco en la seceretaría de Organización. Muy cuestionado tras la crisis de los tránsfugas en la Asamblea de Madrid, ha remontado el vuelo gracias a la campaña electoral y el triunfo del 14-M. Pese a tener que rectificar a última hora la composición de la candidatura a la Ejecutiva, su organización del congreso ha sido alabada mayoritariamente. Las "carteras". El resto de las "carteras" han experimentado notables cambios. Como responsable de Relaciones Institucionales y Política Autonómica, un puesto clave en la estrategia de Zapatero de cara a la reforma constitucional y de los estatutos de autonomía, se sitúa Alfonso Perales. Gaditano, que muy pronto cumplirá 50 años, lleva una larga trayectoria en el partido, al que se incorporó en 1971. Concejal en Cádiz desde 1983 hasta 1989, fue también presidente de la Diputación Provincial. Secretario de Política Municipal en la Ejecutiva socialista entre 1997 y 2000, también ejerció como secretario de Organización del PSOE andaluz. Diputado en el Congreso desde 1993, abandonó esta responsabilidad en abril de 2000 para hacerse cargo de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía. En las últimas elecciones generales ha vuelto a obtener el acta de diputado por Cádiz. Es un hombre de la total confianza de Manuel Chaves y se le considera pieza clave para el diseño territorial socialista. Al frente de la secretaría de Relaciones Internacionales repite Trinidad Jiménez. Malagueña de 42 años recién cumplidos, ingresó en el partido en 1984. Fue presidenta del Comité de Relaciones Internacionales DEL Consejo de la Juventud de España (1984 - 1986). Profesora de Derecho Político en la UNED, ejerció durante dos años en Guinea Ecuatorial y de 1996 a 2000 fue responsable de Relaciones Políticas con América en la secretaría de la que ahora es titular. Asesora personal del ex presidente Felipe González en la comisión de Progreso Global de la Internacional Socialista. Integrante de la Comisión Trilateral desde 2001, también es vicepresidenta del Partido de los Socialistas Europeos. Actualmente es concejal del Ayuntamiento de Madrid. Es una de las carreras más fulgurantes en el seno de la familia socialista y está considerada como un gran valor de futuro del partido. Otro que repite es Álvaro Cuesta. Continuará haciéndose cargo de Política Municipal y Libertades Públicas. Su nombre estaba en todas las quinielas para haber ocupado el ministerio de Administraciones Públicas -puesto que ocupa Jordi Sevilla-. Pese a esa relativa sorpresa, su papel político se ha visto recientemente reforzado al ser designado portavoz de su partido en la trascendental comisión de investigación parlamentaria sobre el 11-M. Abogado asturiano de 49 años, lleva 30 militando en el PSOE. Ha sido concejal en el Ayuntamiento de Oviedo y, desde 1982 es diputado en el Congreso, donde ha presidido diversas comisiones parlamentarias. Actualmente preside la de Justicia. María Isabel Montaño constituye una de las principales novedades en la Ejecutiva y casi una sorpresa. Se va a hacer cargo de la secretaría de Igualdad, uno de los pilares principales de la política socialista, como ha quedado de manifiesto con la estricta línea de paridad de sexos que la formación aplica en todos sus niveles y con la urgencia y decisión con que se ha presentado la Ley Integral contra la Violencia de Género. Esta sevillana (de Carmona) de 42 años, licenciada en Geografía e Historia, es delegada provincial en Sevilla de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Persona muy próxima a Manuel Chaves. A cargo de la secretaría de Educación se encuentra otra de las novedades destacadas. Eva Almunia, la hasta ahora consejera de Educación y Ciencia del Gobierno de Aragón, es la única representante de esta comunidad autónoma en la Ejecutiva -de la que ha salido el presidente del Gobierno aragonés y secretario general de esta federación, Marcelino Iglesisas-. Esta oscense de 44 años fue concejal durante 16 años en su localidad natal de Esplús y en 1999 fue edil de Educación y Cultura en el Ayuntamiento de Huesca. Otro de los nombres llamativos es el de Inmaculada Rodríguez-Piñeiro. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, obtuvo un master en Teoría Económica en Minneapolis (Universidad de Minnessota, EEUU). Es funcionaria del Cuerpo Superior de la Administración de Generalitat Valenciana, donde ha desempeñado la jefatura del Área de Programación Económica e Inversiones Públicas, dependiente de la Consellería de Hacienda. También ha sido directora general de Régimen Económico de la Consellería de Cultura, Educación y Ciencia de la misma Generalitat. Desde 1996 está destinada en la Dirección general del Catastro del Ministerio de Hacienda. Su perfil es eminentemente técnico, para un área -la económica- en la que el PSOE está empeñado en mostrar un rigor que le habían negado desde las filas de la derecha. Otro rostro casi desconocido es el de Matilde Valentín, que ocupará la secretaría de Bienestar Social -otra de las grandes apuestas políticas de zapatero-. Pese a pertenecer al comité Federal del partido desde 1994, esta albaceteña de 48 años ha desempeñado toda su carrera política en Castilla La Mancha. Afiliada a UGT, ha sido Teniente de Alcalde y concejal delegada del Área de Economía, Hacienda y Patrimonio del Ayuntamiento de Albacete entre 1991 y 1995. Fue consejera de Sanidad en el Gobierno de Castilla La Mancha y actualmente es consejera de Administraciones Públicas en dicho Ejecutivo. Persona de la máxima confianza de José Bono. Una de las más fuertes apuestas de esta Comisión la constituye la presencia de Pedro González Zerolo, que se hará cargo de la secretaría de Movimientos sociales. Este licenciado en Derecho, de 44 años, nacido en Venezuela (Caracas) ha sido uno de los más destacados activistas del movimiento por la igualdad de derechos de gays, lesbianas y transexuales. Presidente de la Federación Estatal de Gays y Lesbianas y presidente de la COGAM. Estuvo presente en las negociaciones entre Izquierda Unida, PSOE, Bloque Nacionalista Galego y Chunta Aragonesista para la presentación en el Congreso de los proyectos de modificación del Código Civil en materia de matrimonio entre personas del mismo sexo, que fueron presentadas -sin éxito- en 2001 y en 2003. Concejal en el Ayuntamiento de Madrid, cuenta con todo el apoyo de Trinidad Jiménez y su presencia es todo un mensaje por parte de la dirección socialista acerca de su intención inequívoca de terminar con la discriminación histórica contra el colectivo homosexual en nuestro país. Para la secretaría de Cultura repetirá en el puesto Carme Chacón. Ya lo ocupaba desde el XXXV Congreso, aunque entonces abarcaba más áreas. Su denominación era Educación, Universidad, Cultura e Investigación, ahora desdoblada en sus atribuciones -donde Eva Almunia ahora es responsable de Educación-. Militante del PSC desde 1994 (aunque ingresó en las Juventudes socialistas en 1989), esta barcelonesa de 33 años ha estado muy próxima Rodríguez Zapatero desde los tiempos de la Nueva Vía. La última sorpresa entre los miembros "con cartera" de la Ejecutiva Federal la constituye Soraya Rodríguez Ramos. Vallisoletana de 40 años, dirigirá la secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Social. Licenciada en Derecho, ya en 2000 fue elegida secretaria Ejecutiva -"sin cartera"- de la Comisión. Ha estado al frente de Movimientos sociales y Participación Ciudadana en la Ejecutiva Regional del PSOE en Castilla y León. Es eurodiputada y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo. Fue directora del Centro de la Mujer del Ayuntamiento de Valladolid y abogada en el Centro de Acogida a Mujeres Víctimas de Malos Tratos en esta misma provincia. Muy próxima a Ángel Villalba, secretario general de los socialista en Castilla y León, quien fue una de las primeras "renovaciones" de líderes regionales tras la llegada de Zapatero a la secretaría general del partido. Los secretarios ejecutivos. El resto de la Ejecutiva, sin asumir la dirección de un área, aunque su trabajo fundamental estará ligado a alguna de ellas, está formado por otros 18 dirigentes de la formación, entre ellos, tres ministros y dos barones, en contra del criterio inicial. Comenzando con los ministros, nos encontramos con Jesús Caldera. Mano derecha de Zapatero desde antes del XXXV Congreso, el responsable de la cartera de Trabajo y asuntos sociales tiene 46 años y es licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas y Sociología. Fue el portavoz parlamentario de su grupo en la anterior legislatura y coordinador del programa electoral en las pasadas elecciones generales. Es también diputado por Salamanca y está presente en la Comisión de Seguimiento del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. La inclusión de José Montilla ha sido uno de los aspectos más polémicos del 36º Congreso. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, es, a su vez, secretario general del PSC. Nacido en Córdoba (Iznajar) hace 49 años, ingresó en el Partido Socialista y en la UGT en 1978. Ya era miembro de la Ejecutiva desde el anterior congreso. Entre sus responsabilidades públicas también destaca su paso por la alcaldía de Cornellá y la vicepresidencia de la Diputación de Barcelona. Una de las figuras que han salido más fortalecidas de este proceso ha sido la Juan Fernando López Aguilar. El ministro de Justicia es militante socialista desde 1983. Nacido en Las Palmas hace 43 años fue asesor de Enrique Múgica y de Tomás Quadra-Salcedo en las épocas en las que ambos ocuparon precisamente la cartera de Justicia. Fue director general del Gabinete de Jerónimo Saavedra en los ministerio de Educación y Ciencia y Administraciones Públicas. Es Doctor en Derecho y catedrático de Derecho Constitucional y ha publicado varios libros sobre esta especialidad. En la anterior ejecutiva federal ocupó la secretaría de Libertades Públicas y Desarrollo Autonómico. Leire Pajín es otro de los valores fuertes de Rodríguez Zapatero. Esta donostiarra de 28 años es la secretaria de Estado de Cooperación Internacional desde el triunfo socialista en las pasadas elecciones generales. Fue miembro del Comité Federal de las Juventudes Socialistas y en la anterior Comisión gestionó la secretaría de relaciones con las ONG y Movimientos Sociales. La anterior legislatura obtuvo su acta de diputada en el Congreso por Alicante. Juan Carlos Rodríguez Ibarra también ha estado en el ojo del huracán durante este congreso. Su definitiva inclusión en esta Ejecutiva y su apoyo público a José Montilla han introducido el picante de polémica en un evento que se presumía absolutamente tranquilo y sin sobresaltos. El presidente de la Junta de Extremadura desde hace 21 años casi siempre ofrece un titular jugoso a la prensa por sus permanentes discrepancias (posteriormente matizadas en casi todos los casos). Barón con mayúsculas, lleva 28 años en el partido y constituye uno de los más firmes bastiones frente a un PP que se ve incapaz de superarle en Extremadura. Consuelo Rumí ocupa la recientemente creada Secretaría de Estado para la Inmigración y Emigración. Muy unida a Zapatero en su andadura en el partido, esta profesora y psicóloga almeriense de 46 años fue secretaria de Políticas Sociales y Migratorias en la anterior Ejecutiva. Ingresó en UGT en 1982 y ocho años más tarde en el PSOE. La alcaldesa de Teruel, Lucía Gómez García es otro de los nombres que no sonaba en las primeras apuestas. Mujer de la máxima confianza de Marcelino Iglesias, fue asesora personal del presidente del Gobierno aragonés. Diputada en el Congreso durante un año, es secretaria general del partido en su provincia y antes de ostentar la vara de mando de su ciudad fue concejala en ese ayuntamiento. Diego López Garrido es uno de esos "viejos zorros" de la política. Madrileño de 56 años es catedrático de Derecho Constitucional y licenciado en Ciencias Empresariales. Diputado desde la V legislatura -primero por Izquierda Unida y después por el Partido Socialista- es el secretario general del Grupo Parlamentario en el Congreso y ya formaba parte de la Ejecutiva Federal desde mediados de 2001. María del Mar Moreno es la presidenta del Comité Federal del PSOE, órgano al que pertenece desde 1994. También actual presidenta del Parlamento Andaluz, esta abogada jiennense de 42 años se afilió al PSOE en 1991 y, desde entonces, además de los mencionados, ha ocupado diversos cargos en el organigrama del partido. Óscar López Águeda es un joven politólogo madrileño de 31 años. Diputado en el Congreso por Segovia, es el portavoz de la comisión de Control Parlamentario de RTVE. Fue asesor del Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento Europeo. Su carrera política está muy ligada al secretario de Organización, José Blanco, de quien ha sido coordinador durante toda la legislatura anterior. Con toda probabilidad seguirá formando tándem en Organización. Andrés Rojo es un claro exponente de la presencia de la FSM en esta Ejecutiva. Diputado regional en la Asamblea de Madrid, fue concejal en el ayuntamiento de la capital en el periodo 1999-2000. Director general de la Fundación Ciudades, es también el coordinador de la Secretaría General de la FSM. Es licenciado en Derecho y ejerce como consejero portavoz en el Consejo de Administración del Ente Público Radio Televisión Madrid. Representando a la federación gallega, al PsdeG-PSOE, encontramos a Carmen Gallego Calvar. La secretaria general de la Asociación Gallega de Mariscadores tiene 38 años, casada y con una hija. Integrante de la Comisión Ejecutiva Nacional del PsdeG, en la que ocupa la secretaría de Pesca, es diputada en el Parlamento gallego. Ingresó en las filas socialistas en 1988. Uno de los pesos pesados de esta lista es Javier Torres Vela. Licenciado en Ciencias Exactas y profesor universitario, a sus 50 años ha sido consejero de Cultura de la Junta de Andalucía durante seis años, de 1984 a 1990 y durante otros ocho, presidente del Parlamento andaluz, desde 1996 hasta que en las elecciones generales de marzo obtuvo el acta de diputado en el Congreso. Hombre muy cercano a Manuel Chaves, en la actualidad preside la Comisión de Fomento y Vivienda en el Congreso y también la Delegación española ante la Asamblea Permanente de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). La presencia de Rosa Peñalver entre los 31 elegidos le costó horas de dura negociación a la delegación murciana, encabezada por su secretario general, Francisco Abellán. Su nombre no estaba incluido en la primera versión de la lista y ella, ni siquiera había acudido como delgada, sino como invitada. Los debates en torno a la pertinencia de la propuesta de algunos barones y líderes regionales le abrió una puerta que ha aprovechado. Historiadora de 47 años, es la titular de la secretaría de Igualdad en el Partido socialista de la Región de Murcia. Rodolfo Ares, gallego de Ourense, de 50 años, aunque toda su trayectoria política se ha desarrollado en el País Vasco. Fue concejal en el Ayuntamiento de Bilbao y desde 1994 es diputado en el Parlamento vasco, donde es el portavoz de su grupo, Socialistas Vascos - Euskal Sozialistak. El desplazamiento del secretario general del PSOE de Euskadi, Patxi López, a la presidencia del Consejo Territorial, ha favorecido su inclusión en la Ejecutiva, para garantizar la presencia en la misma de una representación del PSOE vasco. Francina Armengol personifica la cuota balear. Farmacéutica de 33 años, es la secretaria general del partido en Mallorca y pertenece al Comité Federal desde hace cuatro años. Es diputada autonómica en el Parlament de les Illes Balears en el que tras ser portavoz adjunta la pasada legislatura, desde marzo es la voz de su formación en esta sede parlamentaria. José Andrés Torres Mora es una de las personas más cercanas a José Luis Rodríguez Zapatero. Fue jefe de su Gabinete y es amigo personal. Malagueño de 44 años, es Doctor en Psicología. Fue director del afamado Colegio Mayor San Juan Evangelista (en Madrid). Casado y con un hijo, pertenece al Comité Provincial del PSOE en Málaga y ha sido elegido diputado al Congreso por esta circunscripción tras las elecciones de marzo de 2004. Izquierda Socialista tiene su más clara representación en la persona de Josefa Pellicer. Esta historiadora valenciana (de Tavernes de la Valldigna) ingresó en el partido en 1975 y pertenece a la Comisión Ejecutiva del PSPV-PSOE. También se incorpora un miembro clave del actual equipo de Zapatero, aunque, dado su actual cargo no ha sido necesario formar un hueco para él. Se trata de Alfredo Pérez Rubalcaba que, como portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados figura en la ejecutiva como miembro nato. Al final, todas las comunidades autónomas están representadas en la nueva Comisión Ejecutiva Federal, a excepción de La Rioja, Cantabria y Navarra, cuyo peso real en la organización es muy pequeño. La mayor presencia proviene de las filas andaluzas, que han colocado a ocho de sus representantes en la dirección. También se nota el "influjo" del secretario general, que ha primado a la federación castellano-leonesa (cuasi eterna perdedora de elecciones autonómicas) con cuatro designados, al igual que Madrid, la otra "grande" en esta Ejecutiva. Se ha pasado de 25 a 31 miembros (y esta ampliación se debe, entre otros motivos, a la necesidad de crear más "plazas" para poder contentar a federaciones pequeñas) y se reduce en dos el número de áreas, aunque se ha incrementado en ocho el de las vocalías. La paridad de sexos es total, en un empeño de la actual dirección en desarrollar pedagogía sobre un asunto que, a todas luces preocupa, y mucho a Rodríguez Zapatero y a su equipo, decididos a que su paso por el Gobierno tenga como uno de sus efectos más palpables la desaparición de la lacra sexista y machista de nuestra geografía. Han entrado determinados políticos "pata negra" con una ejecut5oria de gestión tras de sí de mucho peso, como la consejera de Administraciones Públicas en la Junta de Castilla La Mancha, Matilde Valentín, o Alfonso Perales, ex consejero de Gobernación de la Junta andaluza. Aunque también resulta muy llamativa la designación de Inmaculada Rodríguez-Piñeiro, para la secretaría de Política Económica y Empleo; una persona de bajo perfil político y acusado talante técnico, sobre la que se ha generado una considerable expectación y que, de momento constituye una incógnita. Y lo que destaca por encima de todo es el gran número de incondicionales incluidos en la lista final. Nueve miembros de aquella Nueva Vía acompañarán a Zapatero en la conducción de la nave. De ellos, cuatro "con cartera"; la Organización, que sigue en manos de José Blanco, la Política Municipal y Libertades Públicas, con Álvaro Cuesta; las Relaciones Internacionales dirigidas por Trinidad Jiménez y Cultura con Carme Chacón. Además, cinco vocales, el fiel Jesús Caldera, el ascendente Juan Fernando López Aguilar, Consuelo Rumí y Leire Pajín -que también representan al Gobierno, como secretarias de Estado- y el muy próximo José Andrés Torres Mora, que con toda probabilidad quedará adscrito a la Secretaría General. La apuesta confirmada por llevar a cabo una política de avance en materias sociales y de igualdad, que se deja ver con claridad en los órganos paritarios, también tiene su reflejo en la designación de Pedro Zerolo a los mandos del área de Movimientos Sociales. A su condición de luchador veterano por los derechos de los homosexuales, Zerolo une una gran capacidad comunicativa y política. Dialéctico, irónico, culto y perseverante, posee el bagaje de mil batallas tanto en las calles como en los despachos y por su trayectoria conoce a la perfección el sustrato de los movimientos sociales. Si el nombramiento de Solbes como ministro de Economía constituía un indicativo de que en ese terreno no se viviría un espectacular golpe de timón a la izquierda, el intento de dejar la impronta progresista se centra en las materias de igualdad de sexos, movimientos sociales y libertades públicas. Lo que Zapatero denominó en su discurso de clausura del 36 congreso el socialismo de los ciudadanos. Para ese propósito, y con esto mimbres se ha construido esta Comisión Ejecutiva Federal. |