Nº 595 - 22 de marzo de 2004

Xacobeo 2004, juntos en Galicia

Galicia pone a punto el Xacobeo 2004

Ya está aquí el primer Año Jubilar Compostelano del siglo XXI. El pasado 31 de diciembre, como manda la tradición, se abría la Puerta Santa de la Catedral de Santiago de Compostela. Así se ponía en marcha una celebración que este año va a contar con una importante inversión pública y privada, y que va a tratar de ampliar más que nunca su carácter multicultural, potenciando su faceta turística, artística y festiva, además de la religiosa. Dos son los objetivos principales del Xacobeo 2004: reforzar la imagen internacional del Camino de Santiago y confirmarlo como un espacio de encuentro de primer orden para el espíritu y la cultura.

Una vez más, como cada vez que la festividad de Santiago Apóstol, el 25 de julio, cae en domingo, Galicia celebra el Año Santo Jacobeo. Es una ocasión que sirve para reforzar el Camino de Santiago, una celebración periódica que actúa como un mecanismo de dinamización de primera, tanto en el ámbito espiritual propio de la Iglesia como en el social, económico y cultural.

Las perspectivas para el Xacobeo 2004 son muy interesantes: frente a los cinco millones de visitantes que acudieron a Galicia en la última edición, hace cinco años, las previsiones de la Administración gallega, de las empresas turísticas y del sector hostelero apuntan a una cifra que puede sobrepasar los seis millones. Y ello a pesar de que este año está pleno de grandes acontecimientos, y que varios tienen lugar en España: desde el Fórum 2004, que tiene lugar en Barcelona, al Año Dalí, que se va a repartir en diferentes ciudades, la Eurocopa, que se jugará en Portugal, y finalmente, los Juegos Olímpicos de Atenas.

En la Xunta de Galicia se insiste en la idea de que esta competición no sólo no va a ser un problema sino que, por el contrario, estos eventos son un “estímulo”, y además “siempre es positivo” que venga gente a España, “porque significa que alguna recaerá en Galicia”, según ha declarado el consejero de Cultura, Xesús Pérez Varela. Las instituciones gallegas preparan una gran campaña de promoción y proyección internacional del Año Jubilar que se centrará en el cercano Portugal para aprovechar el campeonato de fútbol, pero que tendrá también un protagonismo especial en los países del centro y del este de Europa que en breve formarán parte de la Unión Europea, y llegará incluso a Estados Unidos, México, Israel y Japón, entre otros.

El Camino de Santiago y el Año Santo son dos valores añadidos indudables para el potencial turístico de Galicia. En la actualidad, la gran mayoría de los visitantes a esta Comunidad Autónoma son nacionales, por lo que se trata de convertirlo en un referente mundial, y que además del sentido espiritual y religioso, la ruta jacobea sea sinónimo de fiesta, cultura, arte, costumbres e historia. El objetivo es que la aportación del sector turístico al PIB de Galicia pueda superar el 10%.

Para ello se está haciendo un importante esfuerzo económico. Los Presupuestos de la Xunta incluyen en el programa dedicado en exclusiva al Xacobeo una partida principal de 28,8 millones de euros para la Sociedad Anónima de Xestión do Plan Xacobeo, junto con otros tres millones destinados a inversiones. A ello hay que añadir la importante participación de las empresas privadas, cuya colaboración es imprescindible para el éxito del Año Santo. Entre todas –y han participado las más importantes del país– se espera que alcancen los 25 millones de euros, una cantidad que dobla la conseguida en 1999 y que se dirigirá a actividades lúdico-festivas y a grandes eventos culturales y musicales.

A pesar del difícil momento que vive el turismo mundial, las autoridades gallegas se enfrentan a esta celebración “con ilusión”, y con la esperanza también de desestacionalizar las visitas, logrando niveles razonables durante todo el año. La preparación para recibir a estos millones de turistas es excelente, baste como ejemplo que Santiago de Compostela afrontó el Xacobeo de 1993 con doce negocios hosteleros y menos de 1.900 plazas, y ahora dispone de 36 establecimientos con 4.000 plazas.

Múltiples iniciativas. La promoción del Xacobeo 2004, que se puso en marcha hace ya dos años, está desarrollándose mediante importantes actuaciones. Por ejemplo, el patrocinio de la Vuelta Ciclista a España y de la Liga de Fútbol Profesional 2003-2004, dos eventos con un gran poder de convocatoria y alcance mediático. Además, y de cara al exterior, está presente en las principales ferias de turismo internacionales con una oferta específica, y en colaboración con Turgalicia –la empresa autonómica de promoción turística– y otros organismos va a celebrar unos 250 actos de presentación y promoción del Xacobeo en 50 países de Europa, Asia, América y Oceanía.

Puesto que el Xacobeo se entiende como un proyecto de todos y para todos, se ha buscado y promovido la colaboración con todo tipo de instituciones, públicas y privadas. Así, participan la totalidad de las consejerías de la Xunta, que colaboran desde sus específicos campos de acción (sanidad, protección civil, obras públicas, etc.); el Gobierno central, en materias tan diversas como la promoción, la cultura, la infraestructura o la seguridad, y mediante incentivos fiscales para fomentar iniciativas de promoción; las comunidades autónomas vinculadas al Camino, que colaboran a través del Consejo Jacobeo –en el que participan todas junto con el Gobierno central– y mediante actuaciones individuales o bilaterales; y la Iglesia, depositaria del espíritu de esta celebración y cuya intervención resulta decisiva en su difusión y en la organización de todo tipo de peregrinaciones y actividades de carácter religioso.

Junto con el refuerzo de la imagen del Camino de Santiago, el otro gran objetivo de este Xacobeo es la revitalización de todas las rutas gallegas, dotándolas de los servicios necesarios para los peregrinos. Para ello se ha actuado en dos campos principales: los servicios, donde se lleva ya dos años interviniendo sobre el mantenimiento, señalización y mejora de los trazados, así como en la ampliación de la red de albergues públicos gratuitos. El objetivo es que durante 2004 existan 52 albergues en los caminos jacobeos de Galicia, con unas 2.800 plazas. En previsión de que durante los meses centrales se desborde la capacidad normal, se contará con el apoyo de los ayuntamientos para ceder pabellones y colegios públicos, e incluso del Ejército para instalar tiendas de campaña. A estos apoyos añadidos hay que sumar el refuerzo de los servicios de atención médica especializada y protección civil, los colectivos de voluntarios así como la infraestructura de información específica. La red de señalización alcanza unos 1.200 kilómetros, y se ha mejorado también el firme en determinados tramos. Estas actuaciones han tenido una inversión de más de seis millones de euros.

El segundo campo sobre el que se está interviniendo supone la puesta en valor del patrimonio cultural de los Caminos gallegos. Se han realizado trabajos de restauración en numerosas iglesias, edificios singulares y otros espacios destacados. Por ejemplo, se han recuperado 2.500 piezas arquitectónicas que estaban en muy malas condiciones, y se está repoblando el Camino con la plantación de mil árboles autóctonos. Como consecuencia de estas acciones además se espera abrir al público diversas iglesias del Camino, con fines culturales y turísticos. En ellas, los peregrinos podrán conocer la historia y tesoros de cada templo mediante visitas guiadas, gracias a la colaboración del Gobierno gallego, la Iglesia y equipos de voluntarios.

El presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, ha resumido el significado de esta celebración: “La llamada del Xacobeo 2004 es la de un pueblo hospitalario por historia y vocación”. Todos tenemos este año una cita en Galicia.

Manuel Fraga, presidente de la Xunta de Galicia

“Esperamos que el Camino sea un espacio de encuentro y progreso”

Es el tercer Año Santo que vive Manuel Fraga Iribarne como presidente de la Comunidad Autónoma de Galicia. Fraga se muestra convencido del importante papel que juega el Camino de Santiago, no sólo como generador de intercambios de todo tipo, sino como un elemento fundamental que ha contribuido a forjar la unidad europea. El presidente gallego ha querido destacar también el carácter religioso de la peregrinación y del Xacobeo, al que en otras ocasiones ya ha calificado como una de las “citas imprescindibles” de la Cristiandad. Las otras Comunidades Autónomas por donde pasa el Camino, las empresas, instituciones políticas y culturales, las organizaciones de voluntarios, todos colaboran para hacer de este evento una fiesta para los que visitan Galicia.

Q ué supone para Galicia la celebración de un Año Xacobeo?

—Históricamente, la celebración de los Años Jubilares Compostelanos ha supuesto un tiempo de especial actividad y dinamismo, tanto en lo espiritual como en la generación de todo tipo de elementos sociales, artísticos, económicos, etc. El Año Santo actuaba como un foco de atracción de todo tipo de peregrinos, desde los más diversos lugares de Europa, y eso, insisto, no sólo intensificó la vinculación espiritual de los fieles con Santiago, sino que generó intercambios y dinamismos de todo tipo. Esto sigue siendo así en el presente, pero de forma aún más evidente. Los tiempos actuales permiten el fomento de todo tipo de actividades y encuentros sociales, culturales y turísticos en torno a esta celebración. Pero siempre teniendo presente que, sin su vigor histórico, todas las iniciativas presentes, tanto en el ámbito eclesiástico como en el civil, no tendrían la misma significación.

—¿Qué puede aportar este nuevo Xacobeo respecto a ediciones anteriores?

—El término “Xacobeo”, que como usted seguramente sabe, procede del latín Iacobus (Santiago), nació como un programa civil del Gobierno de Galicia con dos objetivos. El primero y más evidente responde a la necesidad de complementar, desde la Administración autonómica, una serie de servicios adecuados a las necesidades de los peregrinos y visitantes. En segundo lugar, tiene como objetivo la revitalización del patrimonio jacobeo y la generación de un programa cultural de alcance que realce la celebración, tanto con fines culturales, como sociales y turísticos.

—¿Cómo afronta la Xunta su participación en un evento tan especial?

—En el ámbito religioso, nuestro objetivo es colaborar con la Iglesia y el Arzobispado compostelano en todos aquellos aspectos vinculados a la generación de infraestructuras de acogida de peregrinos y otros temas puntuales. En años anteriores esta colaboración funcionó de forma eficaz y deseamos seguir en la misma línea en este primer Jubileo del siglo XXI. La programación civil, a su vez, está pensada para que Santiago de Compostela y Galicia, y por extensión todo el Camino de Santiago en España, se consoliden como un espacio de encuentro para la cultura y el progreso social. La dimensión histórica del Camino como uno de los elementos que ayudaron a forjar la idea de unidad europea nos sirve de inspiración en todo momento.

—¿Están satisfechos de la colaboración y participación de otras instituciones, así como de los distintos sectores de la sociedad gallega?

—Un evento de estas características sólo se puede afrontar con la colaboración de todos, y en especial de la sociedad civil. En este sentido, las experiencias anteriores son muy positivas y, por lo tanto, queremos seguir en esa línea. El primer paso para esa colaboración pasa por la Iglesia, y como le decía, en ese aspecto todo funciona con perfecta normalidad, y por el Gobierno del Estado, y también aquí el entendimiento es total. Es muy importante, por supuesto, la aportación de otras instituciones, comenzando por las Comunidades Autónomas vinculadas al Camino de Santiago y los ayuntamientos.

Pero no menos esencial es el trabajo que realizan, por ejemplo, las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, un sinfín de personas voluntarias y, por supuesto, la aportación de las empresas. En este último caso, estamos contando con una gran colaboración, ya que muchas de ellas, entre las que se encuentran varias de las mayores corporaciones de España, están colaborando como patrocinadoras del Xacobeo. También esperamos una gran respuesta del sector hostelero, ya que es el más directamente implicado en la atención a los millones de personas que nos van a  visitar este año.

—¿Cuál de las facetas del Camino de Santiago destacaría más, la turística, la cultural o la religiosa?

—La peregrinación jacobea es eso: una peregrinación de carácter religioso. Ese es su origen y razón de ser. Pero, lógicamente, en torno a ese tronco se desarrollan una serie de ramas culturales, artísticas, económicas y sociales de todo tipo que tienen, como mínimo desde el siglo XI, su plasmación más evidente en el Camino de Santiago. En el siglo XX se añadió a esas facetas la turística, el turismo religioso y cultural, respetuoso e informado, que se ha convertido en otro aporte esencial para la vitalidad del Camino.

—La peregrinación a Santiago, ¿cree ha llegado a ser suficientemente conocida a nivel internacional?

—La peregrinación jacobea es conocida en toda Europa desde la Edad Media. No estamos, por lo tanto, ante un problema de conocimiento. Lo que se ha hecho en los últimos años es, sobre todo, una intensa labor de divulgación sobre lo que significa el Camino de Santiago en la actualidad y qué valores modernos enlazan con el significado histórico de esta ruta. Desde el Gobierno gallego estamos plenamente convencidos que es una de las señas de identidad más evidentes de la nueva Europa unida, de la nueva identidad europea, y así lo estamos resaltando, con apoyos tan decisivos como el del Gobierno español y las más altas instancias de la Comunidad Europea.

—¿Cómo esperan competir con otros importantes acontecimientos que tendrán lugar este año, como los Juegos Olímpicos, la Eurocopa en Portugal o el Fórum de Barcelona?

—No creo que la palabra correcta sea “competir”. Nosotros no queremos competir con nadie. Todo lo contrario. Lo que pretendemos con el Xacobeo 2004 es que sea una fiesta de la cultura y del espíritu. El Camino de Santiago es una ruta abierta, viene hasta Galicia desde el Este de Europa, desde Portugal, desde Cataluña… En fin, creo que no se trata de competir, sino de fomentar el encuentro que ha propiciado desde hace más de mil años el Camino de Santiago.

—Parece que se ha puesto un énfasis especial en el carácter lúdico de este año, con el incremento de actos dedicados a los jóvenes, ¿a qué se ha debido?

—Lo lúdico bien entendido es cultura. La finalidad del Xacobeo 2004 es citar en Galicia a gentes, buenas gentes, de todo el mundo, para que disfruten de los valores espirituales y socio-culturales del acervo jacobeo e, indirectamente, de toda la riqueza humana, social y cultural de la Comunidad Autónoma gallega. Por este motivo, la programación se extiende por toda la Comunidad. Es una propuesta lícita, abierta y totalmente aceptada y comprendida por todos.

—A nivel personal, ¿hay algún lugar del Camino que le atraiga más? Y respecto a los actos previstos, ¿cuál destacaría en particular?

—El Camino de Santiago –cualquiera de sus itinerarios– es un patrimonio de principio a fin. Unos tramos sobresalen por su riqueza histórica, otros por sus valores paisajísticos, otros por su simbología. Así que, en este caso, al menos elegir es limitarse. Tampoco considero que deba pronunciarme sobre la programación, pero estoy seguro de que todas las personas que nos visiten encontrarán algo que les guste y les interese dentro de ella. Yo invito a todos a que vengan a Galicia y disfruten con nosotros esta fiesta para el espíritu y el encuentro con libertad y solidaridad.

—¿Quedaría algún reto o deseo para futuras ediciones?

—Estamos satisfechos con el trabajo realizado. Pero siempre quedan retos, siempre quedan ganas de avanzar, de mejorar. Ese es el único camino acertado.


Historia de una peregrinación

Se ha convertido en una de las rutas cristianas más importantes. El descubrimiento del sepulcro con los restos del Apóstol Santiago el Mayor a principios del siglo IX generó una corriente multitudinaria de peregrinación hacia su emplazamiento, en lo que hoy es Santiago de Compostela. De la conjunción de numerosos itinerarios, procedentes de toda Europa, surgió el conocido como Camino de Santiago o Ruta Jacobea. Una ruta que se convierte en Año Santo Jacobeo, cuando el 25 de julio, festividad del Apóstol, cae en domingo.

Se dice que Santiago el Mayor, uno de los primeros apóstoles de Jesús, llegó hasta la Península Ibérica para predicar el cristianismo. “El hijo del trueno”, llamado así por su carácter vehemente, apasionado e impulsivo, fue uno de los principales animadores de los creyentes en la comunidad de Jerusalén tras la crucifixión de Cristo. Ese impulso evangelizador le habría llevado a España en algunas de las naves que en aquella época realizaban el viaje entre nuestro país y Palestina comerciando con minerales gallegos y llevando a Oriente productos como mármol o incluso especias.

Así, el Apóstol desembarcaría en Andalucía, continuó su misión evangelizadora en localidades portuguesas como Coimbra y Braga, y de ahí pasaría al Finisterre hispánico. Menciones a su presencia en estas tierras aparece en textos como el Breviario de los Apóstoles o los escritos del erudito monje inglés Beda el Venerable, pero también en el mejor y más extenso libro dedicado a Santiago y su peregrinación: el Códice Calixtino. Una vez finalizada su estancia en la Península Ibérica, el hijo del Zebedeo regresó a Palestina, donde el gran seguimiento de sus predicaciones y el clima de intolerancia religiosa llevó al rey de Judea, Herodes Agripa, a escogerle como figura representativa del incipiente cristianismo y condenarse a muerte por decapitación, lo que le convirtió en el primer apóstol mártir.

Entonces, la tradición entra nuevamente en juego para afirmar que el cuerpo y la cabeza de Santiago fueron recogidos por dos de sus apóstoles, Atanasio y Teodoro, y trasladados en una nave desde Jerusalén hasta Galicia, llegando a las costas de Iria Flavia –la actual Padrón–. Aquí la leyenda habla de la intervención de una rica dama pagana llamada Lupa, que ante la petición de los dos discípulos intentó primero interceder sin éxito ante el legado romano Filotro para conseguir enterrar a Santiago, y posteriormente les ofreció un carro y unos bueyes para que lo llevaran a Santiago. Tras unos hechos milagrosos, en un terreno donado por Lupa –que se convertiría al cristianismo– se construyó un monumento funerario donde siglos más tarde se levantaría la actual catedral.

El origen exacto de la peregrinación no está claro. Parece ser que ir a lo que se denominaba “Finis Terrae” era un viaje que realizaban numerosos hombres, atraídos por lo que se consideraba el final del mundo conocido, pero la llegada milagrosa de los restos del Apóstol Santiago favoreció que ese viaje se fuera convirtiendo en una peregrinación religiosa. Sin embargo, los siguientes siglos fueron un periodo convulso de guerras, con continuas incursiones de nuevos pueblos, primeros los suevos, luego los godos, y finalmente la conquista islámica a partir de su desembarco en las costas andaluzas en el año 711.

Estas numerosas invasiones obligaron a los cristianos a mantener escondidas las reliquias de Santiago, y poco a poco se fue debilitando la memoria del culto apostólico, aunque el noroeste peninsular, protegido por su posición geográfica y características climáticas, nunca fue completamente dominado por los árabes. Es entonces, hacia el año 820, durante el reinado de Alfonso II el Casto, cuando se descubre el sepulcro apostólico, que se convertiría en una poderosa arma política.

Es nuevamente la tradición la que nos cuenta que un ermitaño llamado Pelayo que vivía en Solovio –donde se encuentra la actual iglesia compostelana de San Fiz de Solovio–, observó durante varias noches unas luces misteriosas en sobre un montículo del bosque próximo que semejaban una lluvia de estrellas. Impresionado por las visiones, le comunicó su hallazgo al obispo Teodomiro, que estaba al frente de la sede de Iria Flavia. Ante su insistencia, Teodomiro acudió al bosque con un pequeño séquito y pudo observar personalmente los fuertes resplandores, que iluminaban un lugar en el bosque donde finalmente encontraron un sepulcro de piedra en el que reposaban tres cuerpos que identificaron como los de Santiago y sus dos discípulos.

Puesto el hecho inmediatamente en conocimiento del rey Alfonso II, este acudió rápidamente desde Oviedo para visitar el lugar y constar el milagro. El hallazgo de las reliquias del Apóstol se podían convertir en un poderoso instrumento tanto político como religioso para fortalecer a la Iglesia y al Rey en la lucha contra la ocupación musulmana, que en aquella época dominaba prácticamente toda la península. Así, los cristianos empezaron a invocar al Santo en sus batallas contra los árabes, y según la leyenda, su presencia milagrosa es decisiva para la victoria de Ramiro I contra Abderramán II en la batalla de Clavijo, en 844. De este modo es como nace el mito de “Santiago matamoros”, que acaba con la imagen del apóstol humilde y amigo de los pobres para convertirle en guerrero.

El auge de la Edad Media. La progresiva recuperación de terreno por los cristianos va permitiendo que la peregrinación a Compostela alcance una importancia progresiva, y que con el tiempo rivalice con Roma y Jerusalén en poder de atracción para todos los cristianos, al ser el único sepulcro de un apóstol de Cristo en territorio europeo –excepto Roma–. 

Los monjes de la orden de Cluny empezaron a promover las peregrinaciones, que parten de toda Europa e incluso de Oriente, pero es en los siglos XI y XII cuando el número de visitantes suma varios miles cada año. Seguían una serie de itinerarios más o menos preestablecidos, que básicamente recurrían a las numerosas vías romanas, en los que se fueron generando la infraestructura y los servicios que necesitaban, y una extraordinaria vitalidad espiritual, cultural y socio-económica. Nace la primera gran red asistencial de Europa, se fundan hospederías, se crean hospitales y cementerios, se levantan puentes y construyen iglesias, se instalaron monasterios y abadías, y lo más importante, van surgiendo infinidad de núcleos de población en torno a la ruta.

De ello sabemos principalmente gracias al ya mencionado Códice Calixtino, considerado la primera guía turística de la historia, puesto que hace una exhaustiva descripción con indicaciones de las distancias, las etapas, los monumentos, la gastronomía e incluso la potabilidad de los ríos. Presentado por el clérigo francés Aymeric Picaud, hace referencia sobre todo al denominado camino francés e incluye comentarios y anécdotas sobre el carácter de los pobladores de aquellas tierras.

A principios del siglo XII el Papa Calixto II instituye la indulgencia plenaria o gracia del Jubileo, del Año Santo Jacobeo, que fue confirmado por su sucesor Alejandro III en una bula papal. Por esta indulgencia todo el que visitara la catedral compostelana los años en que la festividad del Apóstol, el 25 de julio, coincidiese en domingo, podían obtener el perdón de sus pecados. Eso supuso un impulso muy fuerte a las peregrinaciones, pero en la Baja Edad Media comienza un lento e inexorable declive a raíz de la grave epidemia de la peste que asoló Europa.

Guerras de religión, acoso de los protestantes, durante 300 años los restos del Apóstol se ocultaron para evitar que cayeran en manos de piratas ingleses, y en pleno siglo XIX la cifra de peregrinos no llega a la cincuentena, una cifra casi ridícula. Sin embargo, otro Papa decide intervenir para resucitar este fenómeno: Leon XII expide en 1878 una Bula en la que confirma la autenticidad de los restos de Santiago y consigue que las peregrinaciones vuelvan a resurgir.

Así nos encontramos en la época actual, en la que el Camino de Santiago ha sobrepasado su dimensión religiosa para convertirse en un reclamo cultural y turístico, y cada año son millones los viajeros que hacen esta ruta no sólo con una motivación espiritual, sino también como un viaje iniciático, de compañerismo, de conocimiento, y por supuesto, para descubrir unas tierras de gran belleza y ricas en paisajes, gastronomía y cultura.

Han sido muchos los personajes que han hecho un Camino del que el genial escritor alemán Goethe dijo que “Europa se hizo peregrinando a Compostela”. Crisol de culturas, transmisor de corrientes e ideas por todo el continente, creador de literatura, música, arte e historia, tiene ahora el reconocimiento oficial de Primer Itinerario Cultural Europeo otorgado por el Consejo de Europa en 1987, y la distinción de la UNESCO, que ha concedido a su centro vital, Santiago, la categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad.


Los caminos del Xacobeo

No será por falta de alternativas por lo que una persona pueda plantearse no realizar el Camino de Santiago. Hasta seis rutas principales, y otras dos con reconocimiento oficial, existen en tierras gallegas para llegar hasta Santiago de Compostela. El predominante Camino Francés, el Camino Primitivo, el Camino del Norte, el Camino Inglés, el Camino Portugués y el Camino del Sudeste y Vía de la Plata son los diferentes itinerarios que cruzan Galicia atravesando sus cuatro capitales de provincia. Además, han recibido la consideración de rutas jacobeas por su simbología histórica el Camino de Fisterra-Muxía y la denominada Ruta del Mar de Arousa y Ulla.

Ocho recorridos serpentean por Galicia llevando a los peregrinos hasta su ansiada meta, Santiago de Compostela y la tumba del Apóstol. Ocho caminos que acogen a viajeros de todas las procedencias, que de esta manera, conocen las entrañas de esta tierra, donde podrán disfrutar a lo largo de sus cientos de kilómetros de la amabilidad de sus gentes, de la excelencia de su mesa y, desde luego, de un patrimonio cultural excepcional.

Camino Francés: es el itinerario que tiene una mayor concurrencia y relevancia, así como el de mayor tradición histórica y el más reconocido internacionalmente. Procedente de Francia, su trazado a través del norte de la Península se fijó a finales del siglo XI y fue descrito detalladamente por el Códice Calixtino. El Camino Francés se adentra en Galicia desde la región leonesa de El Bierzo, por el puerto lucense de O Cebreiro. Son 152 los kilómetros que restan a Santiago, en los que el peregrino pasará por Triacastela, Sarriá, Pomarín, Palas de Rei, Melide, Arzúa y O Pino antes de llegar a la capital gallega. En esta ruta destaca el monasterio benedictino de Samos, uno de los más antiguos de Occidente; las ruinas del antiguo Portomarín, cubierto por un embalse; Ulloa, tierra inmortalizada por la escritora Pardo Bazán; Melide, considerado el centro geográfico de Galicia; y ya en el municipio de Santiago, el Monte do Gozo, en el que antaño se nombraba “rey de la peregrinación” al primero que lo coronaba. El Camino entra en la capital por la Porta do Camiño.

Camino Primitivo: toma esa denominación al ser el utilizado por los primeros devotos llegados del naciente reino asturiano. Es probable que fuera la ruta más frecuentada hasta que en el siglo X se consolidó el Camino Francés al pasar por la nueva capital del reino, León. Tuvo su principal punto de origen en Oviedo, y abandona tierras asturianas por la localidad de Bustelo del Camino, desde donde se atraviesa el difícil puerto de montaña de O Acebo para adentrarse en Galicia. Los 144 kilómetros de esta ruta pasan por el Hospital de Montouto, Castroverde y Lugo antes de unirse al Camino Francés en Melide. A lo largo de este camino hay numerosos antiguos hospitales que daban una atención imprescindible para el peregrino, sobre todo en aislados lugares de alta montaña. La aldea abandonada de Soutomerille, en un paraje de gran belleza, da paso a la capital de la provincia de Lugo, la ciudad más antigua de Galicia. Rodeada por sus famosas murallas Patrimonio de la Humanidad, en su casco histórico destaca sobre todo la catedral.

Camino del Norte: la peregrinación por la costa astur-galaica gozó también de gran vitalidad hasta que los monarcas hispanos potenciaron el Camino Francés, pero siguió siendo muy utilizado por peregrinos procedentes tanto de Francia como por mar desde Inglaterra, Alemania o Escandinavia. La villa de Ribadeo, enclave turístico de notable importancia, es el comienzo de este itinerario de 170 kilómetros que realizó San Francisco de Asís. Desde este puerto, que también conserva un apreciable conjunto arquitectónico, sigue una ruta que pasa por Lourenzá, Mondoñedo, Vilalba y Sobrado, antes de unirse al Camino Francés en Arzúa. Mondoñedo, declarado conjunto histórico-artístico, es otro de los puntos fuertes, además de un señero núcleo histórico gallego. Vilalba es el corazón de la conocida como Terra Chá, célebre por su gastronomía y encrucijada de caminos. La fortaleza de San Paio de Narla, que domina una impresionante panorámica, y el milenario monasterio cisterciense de Sobrado son otros dos visitas obligadas antes de llegar a Arzúa.

Camino Inglés: escandinavos, flamencos, ingleses, escoceses e irlandeses surcaron el Atlántico para llegar a puertos gallegos como Ferrol o A Coruña. Ferrol, uno de los dos puertos del Camino, cuenta con numerosos edificios destacables, como el Palacio Municipal, la Iglesia de San Francisco o la Puerta del Arsenal. Desde ahí se pasa por Pontedeume –con su famoso puente y torre del homenaje–, Miño y Betanzos –antigua capital de una de las siete provincias del Reino de Galicia con un destacado conjunto histórico-artístico–, tras lo cual se conecta con la ruta que sale de A Coruña en Bruma. De esta ruta sobresale, por supuesto, Coruña, en la que se puede admirar su famosa Torre de Hércules y la Plaza de María Pita, entre muchos otros lugares. Una vez en Bruma, donde aún existen restos del antiguo hospital medieval para los peregrinos, ya sólo queda atravesar una zona de bellos parajes como junto al río Tambre para llegar a Santiago.

Camino Portugués: la peregrinación jacobea desde Portugal se intensifica a partir de su independencia, a mediados del siglo XII, apoyada con el ejemplo de reyes, nobles y altos clérigos. Durante siglos, los peregrinos accedían a la ciudad de Tui cruzando el río Miño en barca, hasta que en 1884 se construyó el Puente Internacional. La impresionante catedral románica de Santa María de Tui corona esta localidad, que junto con Redondela, Pontevedra y Padrón son los puntos principales de la ruta. Aquí sobresale el puente sobre el río Verdugo en Pontesampaio, escenario de la derrota de las tropas napoleónicas en la Guerra de la Independencia; el bello casco histórico de Pontevedra, con la hermosa Basílica de Santa María A Grande; los bosques centenarios en el valle del río Bermaña; la pieza conocida como el Pedrón, en la iglesia de Santiago de Padrón, y en la que según la tradición se amarró la barca que transportaba el cuerpo del Apóstol; y la Colegiata de Santa María de Iria, rodeada por el cementerio de Adina, que albergó los restos de la poetisa gallega Rosalía de Castro.

Camino del Sudeste-Vía de la Plata: es el más largo y pasa por todas las provincias gallegas excepto Lugo. Es una prolongación de la calzada romana Vía de la Plata y tiene en su mayor parte un doble trazado, con distancias de 214 kilómetros pasando por Laza y de 233 por la localidad de Verín. La primera opción comienza en el puerto de Portela da Canda y atraviesa A Gudiña, Laza, Vilar de Barrio y Xunqueira de Ambía, mientras que la segunda arranca en Feces de Abaixo y sigue por Verín, Monterrey y Xinzo de Limia, tras lo cual ambas se encuentran en el pequeño pueblo de Pereiras, a pocos kilómetros de Ourense. En el núcleo urbano de la capital auriense existen numerosos monumentos dignos de visitarse, desde su conjunto catedralicio hasta su puente romano. Ya en marcha merece la pena el paso por San Cristovo de Cea, célebre por su famoso pan moreno y por un valioso conjunto etnográfico de casas tradicionales, hórreos, etc. Y quedan todavía lugares como las ruinas del monasterio de Carboeiro o el Pico Sacro, que con sus más de 500 metros preside los parajes circundantes.

Camino de Fisterra-Muxía: muchos peregrinos decidían no concluir su viaje en Santiago sino prolongarlo hasta la Costa de la Muerte. Para los antiguos esta zona era el último reducto de la tierra conocida, el tramo final de un itinerario marcado por la Vía Láctea, un espacio mítico-simbólico que culminaba en la impresionante mole del cabo Fisterra. Al contrario que todas las demás, se inicia en Santiago y se bifurca a la salida de la aldea de Hospital, con metas en el cabo Fisterra y en el santuario de A Barca, a 89 y 87 kilómetros de la capital gallega, respectivamente. La hermosa “carballeira” (robledal) de San Lourenzo, de la que escribió Rosalía; Negreira –con referencias literarias de Ernest Hemingway–; las estribaciones del monte Aro –desde donde se puede contemplar la bella comarca de Terra de Xallas–; la impresionante franja costera del cabo de Fisterra, y la preciosa localidad de Muxía son los puntos fuertes de este Camino.

Ruta del Mar de Arousa y río Ulla: esta ruta marítimo fluvial conmemora la llegada a Galicia, por mar, del cuerpo del Apóstol. Según la tradición, la nave que le transportaba penetró por la ría de Arousa, remontó el río Ulla y llegó al puerto fluvial de la ciudad romana de Iria Flavia. Son unas costas variadas en paisajes y ricas en patrimonio histórico, con numerosas playas, cabos y ensenadas, pueblos vitivinícolas y marineros, un amplio abanico gastronómico y un clima benigno. Son innumerables los lugares que se pueden señalar, Cambados, la península de O Grove,  la isla de Arosa, Vilagarcía o la confluencia de los ríos Sar y Ulla harán la delicia de cualquier visitante.


CALENDARIO DE ACTIVIDADES

Galicia está de fiesta. El Xacobeo 2004 va a traer consigo una amplia programación con 3.000 actos de gran atractivo lúdico y cultural. 50 festivales de música, 1.000 actos culturales del programa ‘Galicia nos sentidos’, 1.100 actividades de teatro, música y danza, 55 conciertos del Festival Internacional de Música de Galicia, 350 congresos y jornadas de carácter internacional, 275 exposiciones de carácter jacobeo y 110 eventos deportivos van a amenizar por todo lo alto y como se merece el primer Año Jubilar Compostelano del siglo XXI.

EXPOSICIONES

De contenido jacobeo

‘Luces de peregrinación’
Se trata de la principal exposición del Xacabeo 2004. Su objetivo consiste en presentar la cultura jacobea y el Camino de Santiago tomando como leit motive aquellos aspectos que han sido especialmente brillantes en la concreción de la peregrinación internacional a Compostela, la formación del Camino de Santiago y de la ciudad meta del camino. La muestra busca también la renovación de los estudios e investigaciones sobre este fenómeno nacido en la capital gallega pero que está directamente relacionado con el desarrollo histórico de todo el norte de España, con otras zonas de este país y con gran parte de Europa.
Del 7 de abril al 23 de mayo, en el Museo Diocesano de Santiago de Compostela.

‘Compostela aberta’
Programa especial de divulgación del patrimonio cultural de Santiago de Compostela. Incluye el acceso, mediante visitas guiadas, a casi todos los numerosos templos de la ciudad. Este patrimonio será más accesible gracias a Compostela aberta y, sobre todo, más identificable y conocido. Varios de estos espacios disponen de colecciones, fundamentalmente de arte sacro.
Durante todo el año, en Santiago de Compostela.

‘Stella Peregrinantium. La Virgen de Prima y su tiempo’
Constituye un proyecto cultural de múltiples dimensiones y referencias, en el que se representa una nutrida y selecta colección de grabados, manufacturas, pinturas y esculturas. El motivo principal de la muestra gira alrededor de una excepcional imagen, la Virgen de Prima, icono permanente, espiritual y artístico tallado en 1526 para la capilla del mismo nombre de la catedral de Santiago.
Hasta el 21 de marzo, en el Museo Diocesano de Santiago de Compostela.

‘Lugares y vías de peregrinación: Santiago y los sacromontes piamonteses y lombardos’
Sus contenidos son fundamentalmente en soporte fotográfico, con algunas imágenes artísticas originales, procedentes de los conjuntos escultóricos de algunos de los sacromontes de Piamonte (Italia). El objetivo de la muestra es favorecer una visión de las relaciones que unen las peregrinaciones a los sacromontes y al Camino de Santiago.
Del 2 al 30 de abril, en el Museo das Peregrinacións de Santiago de Compostela.

‘Europa fue camino’
El significado histórico del Camino de Santiago en la construcción de la identidad europea y en la misma península ibérica centra esta muestra, que además de Santiago visitará otras poblaciones españolas incluidas en los itinerarios jacobeos como Jaca, León, Oviedo y Ourense.
Del 4 de junio al 7 de julio, en Alameda (Santiago de Compostela).

‘Hasta el confín de la tierra. El Xacobeo y el mar’
La muestra se centrará en las relaciones culturales y comerciales establecidas entre Galicia y el Mediterráneo y el Atlántico desde la Edad de Bronce hasta el mundo romano, la cristianización del noroeste, la tradición de la evangelización jacobea de Hispania, la tradición de la ‘translatio’ de los restos del Apóstol y su entierro en Compostela, las peregrinaciones marítimas y los contactos que, a través del mar, se dieron entre Europa y Galicia.
Entre los meses de mayo y octubre, en el Museo do Mar de Vigo.

‘Arquitectura en el Camino 2004’
Ofrecerá un paseo por los últimos diez años de intervenciones de mejora general de trazados en los Caminos de Santiago en Galicia. Entre los contenidos de la muestra, fundamentalmente fotográficos, se prestará especial atención a la red de albergues públicos de los itinerarios jacobeos gallegos, las mejoras de determinados tramos del Camino, las iniciativas de señalización en el mismo y determinadas mejoras infraestructurales para la atención al peregrino.
Del 10 de junio al 10 de septiembre, en el Colegio de Arquitectos de Galicia de Santiago de Compostela.

‘El apóstol Santiago desde la peregrinación y la memoria’
Pretende dar a conocer una amplia relación de elementos de la cultura popular vinculada a los peregrinos jacobeos y al culto a Santiago. La muestra ofrecerá elementos vinculados a los peregrinos, como estampitas de Santiago, medallas, textos de peregrinos, compostelas, etc.
Del 14 de septiembre al 30 de diciembre, en la Iglesia de San Fiz de Solovio de Santiago de Compostela.

‘La Virgen Peregrina: iconografía y culto’
Sus contenidos se centran en aquellos santuarios del Camino donde el culto mariano alcanzó una mayor singularidad, como la Virgen Peregrina de Sahagún (León, Camino Francés) y su extensión en España y América, teniendo como lugar significativo en Galicia la ciudad de Pontevedra (Camino Portugués).
Entre los meses de julio y septiembre, en el Edificio Sarmiento (Pontevedra). 

‘El Hospital Real de Santiago de Compostela y la hospitalidad en el camino de peregrinación’
Sus contenidos se centran en el desarrollo de la vivencia hospitalaria en la ciudad del Apóstol, tomando como institución fundamental el Gran Hospital Real fundado por los Reyes Católicos, sus testimonios históricos, artísticos y documentales.
Del 28 de julio al 7 de septiembre, en el Museo do Pobo Galego de Santiago de Compostela.

‘Galicia. Presencia y esencias de una cultura’
De carácter permanente, esta muestra se ha actualizado con motivo del Xacobeo 2004. La cultura jacobea en el mundo y su dimensión cultural y social centran la exposición. También hace un repaso a diversos aspectos clave de la cultura gallega tradicional y actual (arquitectura, medios de comunicación, idioma, moda, diseño, etc).
Hasta el 31 de diciembre en el Pavillón de Galicia de Santiago de Compostela.

‘Galicia digital’
También de carácter permanente, este singular paseo por la región ha renovado sus contenidos, apoyados íntegramente en soportes tecnológicos de última generación.
Hasta el 31 de diciembre, en San Martiño Pinario (Santiago de Compostela).

‘La exaltación de las artes’
Selección de los fondos artísticos del SCH para la exposición que se pondrá en marcha gracias a la colaboración de la institución financiera durante el año jubilar.
Del 5 de julio al 19 de septiembre, en la Iglesia de la Compañía de Santiago de Compostela.

‘La Ribeira Sacra, esencia de espiritualidad de Galicia’
Ofrecerá una síntesis de la gran riqueza monástica de las tierras interiores de Galicia bañadas por dos ríos emblemáticos, el Miño y el Sil. Para ello, se exhibirán una serie de piezas artísticas y arquitectónicas en las que se advierte la gran riqueza cultural de esta zona de Galicia.
Del 15 de abril al 16 de julio, en el Centro de Artesanía e Deseño de Lugo, y del 28 de junio al 8 de agosto, en el Edificio Simeón de Ourense.

‘Galitzia en Galicia’
La cultura y los posibles símbolos que relacionan la región polaca de Galitzia con la Galicia española orientan los objetivos centrales de esta exposición. Se presentarán unas 80 obras de arte polacas datadas desde la época medieval hasta finales del siglo XX.
Del 16 de abril al 13 de junio, en el Colegio de Fonseca de Santiago de Compostela.

‘En olor de santidad: relicarios de Galicia’
Ofrecerá una selección de trabajos en oro y plata ligados a la devoción de las reliquias en Galicia en general y en Santiago de Compostela en particular. Se exhibirá una de las piezas más emblemáticas de la catedral de Santiago: el antiguo retablo renacentista de las reliquias, obra de Cornielles de Holanda. Del 28 de junio al 29 de agosto en la iglesia de San Domingos de Bonaval de Santiago de Compostela y del 10 de septiembre a octubre en el Museo Municipal de Ourense.

Organizadas por Casa da Parra

‘El Modernismo en Compostela’
A través de la obra arquitectónica realizada en el periodo en el que el Modernismo se introduce en Santiago de Compostela, esta exposición muestra una peculiar interpretación de las artes decorativas y la pintura basadas en la sublimación de la naturaleza y en las ideas del simbolismo.
Durante el mes de mayo, en el Centro Cultural Torrente Ballester de Ferrol, y en septiembre, en el edificio Simeón de Ourense.

‘Nuevas realidades’
Rosa Elvira Caamaño, Xurxo Martiño, José Guerreiro, Vicente Prego, Soledad Pite, Morquecho... Se trata de artistas que continúan indagando en ese misterioso espacio creativo ofreciendo desde la perspectiva actual sugerentes aportaciones al amplio campo de la pintura como lugar de experimentación e innovación.
El abril, en la Casa da Parra de Santiago de Compostela, y en octubre, en el Centro de Exposiciones de la Diputación de Lugo.

‘Las puertas de la luz’
La Puerta Santa como motivo de reflexión e interpretación creativa, tomando su propia historia como referencia principal, será el núcleo sobre el que girará una puesta en escena del escultor Acisclo Manzano en la que se integrarán, desde la óptica de su obra, las nuevas tecnologías y la videoinstalación.
Desde el 31 de mayo, en Casa da Parra de Santiago de Compostela.

‘Richard Long. Notas de un viaje’
El artista inglés realizará una obra específica como resultado de su experiencia personal de peregrino a Santiago.
Desde el 15 de julio, en Casa da Parra.

‘Galicia desde los faros’
El faro, guarda y vigía de las costas del Atlántico gallego, interpretado bajo la leyenda, la historia y como objeto estético susceptible de reflexión, será el motivo fundamental en la obra que presentará una veintena de artistas sobre este sugerente tema.
Durante el mes de septiembre, en Casa da Parra, y en noviembre, en el Museo del Mar de Vigo.

‘Emergentes en el Xacobeo’
Aristas emergentes de Galicia descubren el espíritu jacobeo y expresan, a través de su obra, la percepción personal sobre el Camino y su paisaje.
Desde noviembre, en Casa da Parra.

ACTIVIDADES PARALELAS

Infantiles y juveniles

‘Taller de verano. La pintura a través del tiempo’
Partiendo de la colección del museo, se practicarán algunas de las técnicas representadas en ella: óleo, acuarela o técnica mixta. Cada ejercicio irá precedido de una explicación utilizando de ejemplo alguno de los cuadros del museo.
De julio a agosto, en el Museo de Bellas Artes de A Coruña.

‘Taller de música y pintura. Los sonidos del arte’
Con esta actividad se intentará acercar al niño al mundo de la pintura mediante la utilización de la música como un vehículo más para inculcar y disfrutar de las artes plásticas desde una corta edad, al mismo tiempo que se familiarizan con la música.
Del 23 de octubre al 6 de noviembre, en el Museo de Bellas Artes de A Coruña.

‘Teatro en familia’
La obra, creada por la compañía San & San para el museo, planteará la evolución, en clave de humor, de la representación de la figura humana a lo largo de la Historia del Arte, para lo que se combinará el mimo con la palabra, la música y la interactividad con el público.
Los días 10, 11 y 18 de diciembre, en el Museo de Bellas Artes de A Coruña.

Para adultos

‘Jornadas de Arte y Nuevas Tecnologías’
Una semana entera dedicada a diversos tipos de manifestaciones artísticas relacionadas con las nuevas tecnologías.
Del 28 de abril al 3 de mayo en Pontevedra.

‘II Ciclo de Cine. Arte en el celuloide. La música como apoyo de la imagen’
Definición de las distintas formas en que están presentes las artes en el cine.
Los días 9, 16, 23, 30 y 31 de marzo en Pontevedra.

Talleres

‘Cerámica de Sargadelos. Teoría y práctica’
Técnicas de elaboración de piezas de cerámica.
Los días 14, 15 y 21 de abril en O Castro-Sada.

GRANDES PRODUCCIONES

Música

‘Conciertos del Nuevo Milenio’
Serán diez grandes conciertos, que se celebrarán en los más singulares auditorios y espacios naturales de Galicia y reunirán uno de los más relevantes carteles de la música pop-rock internacional, con Massive Attack, David Bowie, Lenny Kravitz y Bob Dylan, entre otros.
Los días 15, 16 y 17 de julio, en el Monte do Gozo de Santiago de Compostela.

* ‘Conciertos en los Caminos’
Los artistas gallegos de especial reconocimiento internacional, como Milladoiro, Luar na Lubre, Mercerdes Peón, Xosé Manuel Budiño, Deluxe, Abe Rábade, Laio, etc, han creado especialmente para este Xacobeo 2004 grandes espectáculos inspirados en la magia de los Caminos a Compostela.

En estos conciertos, un total de 23 que se celebrarán en espacios abiertos, frente al mar o en lugares de gran significado histórico-artístico, participarán primeras figuras de la música.

* ‘Espectáculos de creación’

Serán tres grandes espectáculos, fundamentados en las tendencias folk, pop y rock más avanzadas, que recorrerán en el verano de 2004 los principales centros turísticos. Los producciones están pensadas para dar a conocer la temática jacobea, y las diferentes étnicas, históricas y tradicionales de Galicia, a turistas y peregrinos.

Estos tres eventos tienen garantizada su espectacularidad, tanto por la grandiosidad y la singularidad de su puesta en escena como por el mestizaje artístico.

‘El Xacobeo con los jóvenes’
Los nuevos grupos emergentes de Galixia, Groovefathers, Sugar Mountain y Loom, junto a músicos que protagonizaron la movida española de los años 80, bajo la dirección de Piti Sanz y Kim García, conforman la Tri Bus Band, la mayor banda de pop rock que hasta la fecha se ha subido a los escenarios gallegos.

Serán doce conciertos que se celebrarán en las siete ciudades gallegas y en cinco localidades cabeceras de comarca.
Hasta el 8 de mayo en Burela, Lugo, Ferrol, Cambados, A Coruña, Verín, Pontevedra, Ribeira, A Rúa, Santiago de Compostela, Vigo y Ourense.

Música culta

* ‘Festival Internacional de Música de Galicia’
Incluirá 55 conciertos en las cuatro provincias gallegas. El Festival, que nació, justamente, con motivo del Xacobeo 99, se ha convertido en una de las grandes citas musicales fijas de cada verano en España.

‘Programa Galicia nos Sentidos 2004. Ciclo de Música Sacra’
Participarán la Orquesta Sinfónica de Galicia, el Orfeón Terra A Nosa, el Coro Ultreia, la Coral El Eco, el Coro de la Orquesta Sinfónica de Galicia, la Coral Sólo Voces, la Orquesta de Cámara Galega, la Coral Polifónica do Liceo Marítimo de Vilagarcía, el Coro si vis me Canere, el Coro Ludus Tonalis y el Coro de Camerata Ad Libitum.
Hasta el 26 de abril, en diversos templos de A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra.

Audiovisual

* ‘Programas audiovisuales’
El Xacobeo 2004 llegará a todo el mundo a través de diferentes canales de televisión, con un formato novedoso que mostrará los más destacados valores artísticos españoles, los más asombrosos escenarios naturales y la impresionante riqueza patrimonial de Galicia.

Danza

* ‘Ballet gallego Rey de Viana’
Nuevo espectáculo basado en temática jacobea y en la obra Macías o Namorado, de Isidro B. Maiztegui.

‘Muestra de Danza Xacobeo 2004’
Selección de compañías de danza moderna gallegas y procedentes de otros puntos de España.
Durante el mes de mayo, en Santiago de Compostela.

* ‘Danza na Rede’
Circuito específico de exhibición de danza en el que participarán siete localidades de la Red Gallega de Teatros y Auditorios.

Teatro

* ‘O ano da cometa’ y ‘As laranxas máis laranxas de tódalas laranxas’
Los dos montajes, de Álvaro Cunqueiro y Carlos Casares, respectivamente, forman parte de la programación especial para el Xacobeo 2004 del Centro Dramático Galego.

‘Feria del Teatro de Galicia’
Se darán cita, junto a las más reconocidas compañías gallegas, otros grupos procedentes de las Comunidades Autónomas por las que discurre el Camino de Santiago. Un centenar de programadores culturales de España y Portugal asistirán a este evento, abierto también al público general.
Durante el mes de abril, en Santiago de Compostela.

‘Interescena 2004’
Selección de montajes teatrales de éxito a cargo de compañías de diferentes Comunidades Autónomas.
Durante el mes de abril, en Santiago de Compostela.

* ‘Programación teatral de la Red Gallega de Teatros y Auditorios’
Más de 600 funciones durante todo el año protagonizadas por más de 70 compañías, preferentemente de teatro gallego profesional.

* ‘Programa cultural de representaciones en los caminos ‘Albergues Culturales’.
Está destinado a la difusión de la cultura gallega en recintos próximos a los albergues de peregrinos de todos los Caminos de Santiago a través de teatro en la calle, espectáculos de títeres, cuentacuentos y música.

CONGRESOS

‘Xornadas Luis Seoane’
Especialistas en la vida y obra de este hombre de la cultura gallega darán a conocer sus últimas investigaciones.
Del 26 al 27 de marzo, en A Coruña.

‘Congreso Xaquín Lorenzo’
Difusión de la vida y obra del autor al que se le dedica el ‘Día das Letras Galegas’
Del 22 al 24 de abril, en Ourense.

‘2º Camiño das Letras’
Galicia da a conocer las figuras de los trovadores medievales gallegos a 50 profesores portugueses.
Del 7 al 8 de mayo.

‘Congreso Internacional O Cancioneiro de Ajuda 100 anos despois’
Se reunirán los mejores medievalistas occidentales.
Del 25 al 28 de mayo, en Santiago.

‘Homenaxe a Magariños’
Con motivo del primer centenario del nacimiento de Xulián Magariños Negreira, intelectual y abogado.
El 16 de septiembre, en Negreira.

‘4º Camiño das Letras’
Dará a conocer las figuras de los autores ligados a Rianxo: Manuel Antonio, Castelao y Dieste.
Del 15 al 16 de octubre, en Rianxo.

*  Fecha y lugar pendientes de confirmación


El corazón de Galicia

Capital política, administrativa, cultural y espiritual de Galicia, Santiago de Compostela es la meta de los millones de peregrinos que cada año acuden a la ciudad. Conjunto Histórico-Artístico, Monumento Nacional y Patrimonio Cultural de la Humanidad, Santiago ofrece al visitante no sólo un extraordinario casco histórico coronado por la impresionante catedral compostelana, sino una rica variedad de ambientes. Hay que tener en cuenta que en la ciudad existe otro importante elemento dinamizador, la Universidad santiaguesa, que contribuye a otorgarle también un carácter joven y dinámico.

Lo moderno y lo antiguo, lo sagrado y lo profano encuentran en Santiago de Compostela una combinación armoniosa, y dan lugar a una ciudad única que ofrece todas las posibilidades lúdicas y culturales a los visitantes. De siempre la capital gallega ha estado acostumbrada a recibir al forastero, que para conocerla de verdad, para disfrutar de sus monumentos, gastronomía, tiendas tradicionales, museos y bibliotecas requiere de un tiempo.

Santiago de Compostela es, sobre todo, una ciudad monumental que se ha ido conformando a lo largo de los siglos en torno al sepulcro del Apóstol Santiago el Mayor y que ha dado como resultado uno de los conjuntos arquitectónicos más espléndidos del mundo. Considerada una de las tres capitales espirituales de la cristiandad junto con Roma y Jerusalén, desde la Edad Media se convirtió en meta de las peregrinaciones religiosas que darían origen al Camino de Santiago. Así, al tiempo que se ha convertido en una ciudad famosa en el mundo entero, absorbe y se beneficia de la influencia de todas las corrientes de cultura.

La capital de la Comunidad Autónoma de Galicia cuenta con una población de unas 100.000 personas a la que hay que sumar el importante colectivo universitario, lo que sitúa el número real de habitantes en unas 130.000 personas. Y además de ser meta de la peregrinación, es un importante centro turístico, con un promedio anual de 3,5 millones de visitantes que en un Año Santo puede aumentar hasta los siete millones.

Compostela, que se encuentra entre dos ríos, el Sar a oriente y el Sarela a occidente, disponía de una muralla que fue derribada en el siglo XIX, aunque los nombres de los lugares continúan recordando su presencia. De las siete viejas puertas sólo una queda en pie, pero los espacios que ocupaban siguen siendo punto de entrada y de encuentro. Su centro neurálgico es la Plaza del Obradoiro, una muestra de la historia de la ciudad en la que se han ido plasmando los estilos artísticos de las diferentes épocas. Sobre la catedral ha girado la vida compostelana desde el primer templo que construyó Alfonso II sobre la recién descubierta tumba del Apóstol en el siglo IX. Reedificada y ampliada sobre la modesta iglesia inicial, es una joya románica envuelta con ornamentos renacentistas, barrocos y neoclásicos.

El otro foco vital de la ciudad es su Universidad, que en 1995 cumplía su V Centenario, y que con su población de 35.000 estudiantes hace que, como dijo Gabriel García Márquez, “no le den una sola tregua para envejecer”. Con ella y con sus jóvenes, Compostela se convierte en un importante centro cultural y dinámico, que se traduce en la programación de infinidad de eventos a lo largo del año. Pero la vida cultural compostelana se palpa más allá de las programaciones oficiales: cientos de conciertos, representaciones teatrales, exposiciones y actos de todo tipo tienen lugar en las salas alternativas, en las galerías y en los establecimientos donde transcurre la animada vida nocturna de la ciudad.

En el casco antiguo se encuentran tres de sus facultades, así como la sede del Rectorado, el Archivo Histórico Universitario y la Biblioteca Central. Pero es que dentro de lo que era la ciudad amurallada hay monumentos de todo tipo dignos de ser observados: desde museos como el del Pueblo Gallego en el Convento de San Domingo o el de Tierra Santa en el Convento de San Francisco, hasta edificios como el Hostal de los Reyes Católicos, la Casa de la Parra, la Casa de los Canónigos, la Casa del Cabildo o la Casa del Dean, y construcciones religiosas como la iglesia de San Fructuoso o el Convento de Santa Clara.

A ellos hay que sumar la Compostela moderna, que se ha enriquecido con obras dedicadas a cubrir las necesidades propias de la capital de Galicia. Por ejemplo, San Gaetano, sede de la Xunta de Galicia, el edificio administrativo central en el que se encuentran todas las consejerías del Gobierno gallego, excepto la de Presidencia, que se sitúa en el Palacio de Raxoi; el Parlamento de Galicia, antigua escuela de Veterinaria y cuartel militar que fue remodelado a finales de los años 80; el Auditorio de Galicia, una de las obras más emblemáticas del despegue moderno de Santiago, al que se accede tras cruzar el parque de la música; el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, un atrevido edificio diseñado por el arquitecto portugués Álvaro Siza inaugurado en 1993; y el Palacio de Congresos y Exposiciones, que se encuentra en las inmediaciones del campo de fútbol de San Lázaro, un recinto funcional con una superficie de 12.000 metros cuadrados dotado de un auditorio para 2.000 personas y muchos otros servicios.

No se puede terminar un recorrido por Santiago de Compostela sin mencionar el Monte do Gozo, un extenso paraje que fue tierra de labranza situado en las afueras de la ciudad, cerca del aeropuerto internacional. Transformado en 1993 en un gran parque público con un inmenso auditorio al aire libre, este lugar, desde el que muchos peregrinos contemplan por primera vez las torres de la Catedral, cuenta otras instalaciones: un albergue, un camping con capacidad para 2.500 plazas y una extensa zona de aparcamientos.

Una experiencia completa. Desde luego no es sólo el arte lo que pueden disfrutar aquellos que van a Santiago de Compostela, que está equipada con todos los servicios para acoger a turistas y peregrinos. La ciudad tiene una rica oferta, por ejemplo, gastronómica, y es que una de las razones que los visitantes esgrimen con frecuencia para repetir son los excelentes productos de la tierra y el mar. De estos últimos, a la conocida calidad y variedad de los pescados gallegos (lamprea, lubina, rape, merluza, etc.), se suma el marisco, especialmente el que procede de la Costa da Morte: vieiras, percebes, zamburiñas, o antiaguiños. En Compostela también existe un elevado número de establecimientos que mezclan con maestría la materia prima tradicional con toques de artesanía de autor, por ejemplo, en las calles Azabachería, Casas Reais y Algalia de Arriba.

Capítulo aparte merecen los postres, de gran tradición en la capital gallega. El más popular, la tarta de Santiago, un dulce conocido en todo el mundo cuya base es la almendra. Otros destacados son los croquiños, dulces duros hechos con chocolate y frutos secos, y cuyo nombre se debe al popular santo de los croques de la basílica compostelana, o las más recientes Piedras de Santiago. En las panaderías de la calle Algalia de Arriba se pueden adquirir las famosas tartas cocidas de queso, milhojas de crema o empanadas variadas.

Y existe además una leyenda de la tradición artesanal compostelana. La plata y el azabache son productos típicos de una ciudad caracterizada por ostentar una selecta oferta comercial. Los lugares ideales para adquirir figas (amuletos contra el mal de ojo) son las plazas de Platerías y Azabacherías. La historia de sus calles entronca con la tradición de unas materias primas (metales, minerales, tejidos, cuero), que constituyen parte de la esencia de Santiago, en la que se encuentran desde tiendas de productos típicos a las boutiques más vanguardistas de la moda gallega.

La noche de Santiago se convierte en el elemento final que acaba de atrapar al turista, ya sea ocasional, de negocios o peregrino. Los atardeceres en los que el gris de la piedra húmeda se transforma en una gama de ocres, naranjas y dorados que, ya oculto el sol, se alternan con la plata del granito, marcan el inicio de una vida nocturna en la que hay mucho donde elegir. Desde una noche de teatro y café en locales ubicados en antiguas bodegas, hasta unas copas en alguno de los numerosos locales que salpican no sólo el casco antiguo, sino el ensanche compostelano.

Para informarse de todo lo necesario sobre la capital gallega se puede acceder a la dirección de Internet www.santiagoturismo.com. Además, en la ciudad hay una oficina de turismo central, situada en la Rúa do Vilar número 63, y otras cinco oficinas municipales repartidas por Santiago.


Un recorrido por el arte

Desde las construcciones de los romanos hasta el neoclasicismo, el Camino de Santiago constituye un completo recorrido por la historia del arte. Iglesias, monasterios, palacios, fuentes, cruceiros, hospitales, puentes y otros monumentos convierten la ruta jacobea en un auténtico museo al aire libre y reflejan la fecundidad de los intercambios culturales que se produjeron gracias a la peregrinación. De este modo, los visitantes pueden disfrutar a lo largo del Camino de un rico patrimonio que constituye uno de sus alicientes más destacados.

La riqueza y la variedad de las distintas manifestaciones artísticas existentes en las rutas jacobeas es tal que ha merecido el reconocimiento de grandes organismos internacionales. Así, en 1987 el Consejo de Europa declaraba las vías principales del Camino de Santiago Primer Itinerario Cultural Europeo y, seis años después, la UNESCO, el organismo de las Naciones Unidas dedicado a la cultura, lo declaraba Bien Patrimonio de la Humanidad.

Galicia es un claro ejemplo de esta situación, comenzando por su capital, Santiago de Compostela, que muestra un amplio abanico de obras de arte. Por supuesto, hay que empezar con su catedral, uno de los grandes monumentos europeos, cuya construcción se inició en 1075 y que con el paso del tiempo se convirtió en una armónica combinación de estilos, principalmente el románico y el barroco. El Pórtico de la Gloria, obra cumbre de la escultura europea de la Edad Media, la puerta sur o la de Platerías, del siglo XII, y la impresionante fachada barroca del Obradoiro son sólo tres de las muestras de la lección arquitectónica de este templo.

En la misma Plaza del Obradoiro hay otros tres magníficos edificios: el Museo de la Catedral, imprescindible para conocer en su integridad este monumento y sus tesoros artísticos e históricos; el Palacio de Xelmírez, considerado el edificio civil cristiano más importante de la Edad Media en España y construido entre los siglos XII-XIV aunque su fachada a la plaza es de principios del siglo XVII; y el Hostal de los Reyes Católicos, antiguamente Gran Hospital Real, fundado por estos monarcas en 1492 y que desde hace 50 años se ha convertido en Parador de Turismo.

Dentro del casco histórico de la ciudad se acumulan los monumentos dignos de ser visitados: la Fuente y Capilla de Santiago, la iglesia de la Universidad, la neoclásica Capilla General de Ánimas, o el monasterio de San Martiño Pinario, cuyo origen se remonta al s. IX. Pero también conviene darse un paseo extramuros para descubrir joyas como la iglesia románica de la Colegiata del Sar, el Museo do Pobo Galego, situado en el antiguo convento de San Domingos de Bonaval, o el Convento de San Francisco, cuya iglesia es la última gran construcción barroca en Compostela.

El recorrido por los distintos caminos muestra la riqueza del patrimonio. En el Camino Francés se pueden observar en su inicio, en la localidad de O Cebreiro, las pallozas, unas pequeñas viviendas de origen prerromano con estructura circular muy características del noroeste de la Península Ibérica. Uno de los ejemplos más conocidos del románico gallego es la iglesia de Vilar de Donas, ligeramente apartada de la ruta antes de llegar a Palas de Rei, en cuyo interior destacan varios sepulcros de caballeros de la Orden de Santiago y los frescos góticos del ábside central. El castillo de Pambre, que se encuentra en un desvío de la ruta que sale de Palas de Rei, es una fortaleza construida por Gonzalo de Ulloa a finales del siglo XIV, una de las pocas que se salvó de las luchas antiseñoriales del siglo posterior.

El primer objeto que merece una visita en el Camino Primitivo es la fons sacrata, fuente ubicada en el caso urbano de A Fonsagrada, a la que dio nombre, y en la que según la tradición jacobea una pobre viuda atendió al apóstol Santiago, y éste, con un milagro, convirtió el agua de la fuente en leche para sus hijos. La iglesia de la localidad de Vilabade, un templo gótico de mediados del siglo XV integrado en lo que era el convento de San Francisco de Vilabade, está declarada monumento nacional. Y en Lugo hay varias buenas muestras de la época barroca, desde la iglesia de San Froilán a la sede del ayuntamiento, pasando por pazos urbanos como el Palacio Episcopal.

En Ribadeo, ya en el Camino del Norte, se encuentra la Casa Consistorial, antiguo palacio neoclásico del marqués de Sargadelos, y la Torre de los Moreno, un lujoso caserón modernista rehabilitado como biblioteca pública. La catedral de Santa María de Mondoñedo, del siglo XIII, es de estilo románico con influencias cistercienses. Conserva un aire medieval en su fachada, aunque bastante remodelada en época barroca, y tiene un gran rosetón gótico que ilumina la nave mayor, así como numerosos tesoros artísticos en su interior. Otros ejemplos de arquitectura religiosa son la capilla gótica de San Alberte de Parga, a la salida de la localidad de Baamonde, y el conjunto monástico de Sobrado dos Monxes, fundado en 952. Destaca la iglesia, que primero fue de estilo cisterciense y luego se sustituyó por un templo barroco, y el llamado Claustro de los Peregrinos, de estilo dórico en el inferior y jónico en el superior.

Fruto de la peregrinación de miles de ingleses en el Camino Inglés son dos impresionantes obras que se encuentran en el Museo de la Catedral de Santiago: el célebre retablo Goodyear, cedido por el clérigo del mismo nombre, una pieza portátil realizada en alabastro sobre la vida de Santiago, y la “Cruz de perlas”, una pieza de oro, plata, esmalte, perlas y gemas realizada en París y donada por el rey Jacobo IV de Escocia. El santuario de Nosa Señora do Camiño, un templo renacentista construido en el siglo XVI es la parroquia del pueblo de Tiobre. En Betanzos destacan dos templos góticos: la iglesia de Santiago, que alberga la capilla de don Pedro de Ben, una joya que acoge uno de los mejores retablos del renacimiento gallego, y la iglesia conventual de San Francisco, donde se encuentra el célebre sepulcro de Pérez de Andrade “O Boo”. Y poco antes de llegar a Santiago se puede cruzar por dos puentes de origen medieval, el de Ponte Pereira y el puente sobre el río Tambre en Sigüeiro.

Más monumentos. El Santuario de la Virgen Peregrina, en Pontevedra, es uno de los monumentos principales del Camino Portugués. Punto de referencia para las devociones de los peregrinos, es una sugerente iglesia concebida en el siglo XVIII con planta en forma de concha de vieira, un templo de la Ilustración con recuerdos barrocos. En Caldas de Reis se encuentra la iglesia de Santo Tomás Becket, único templo gallego dedicado al santo inglés arzobispo de Canterbury, y el Puente Bermaña, una pieza medieval de enorme encanto. Otro puente, este de origen romano, es el de Cesures, aunque está muy reconstruido y restaurado en sus dos mil años de historia. Entre Padrón y la capital gallega está el santuario mariano de A Escravitude, un templo suntuoso y barroco levantado sobre la fuente en que tuvo lugar un milagro que motivó su construcción.

En el Camino del Sudeste-Vía de la Plata se sitúa el imponente castillo de Monterrey, una fortaleza condal y conjunto residencial y defensivo que domina todo el valle, en el que estuvo la primera imprenta de Galicia. Otro santuario mariano es el de los Milagros de Monte Medo, célebre por su romería y por su iglesia barroca dieciochesca en cuyo interior un retablo-camarín custodia una venerada imagen de la Virgen. Xunqueira de Ambía es uno de los principales puntos de esta ruta, un centro espiritual de origen medieval que cuenta con una magnífica iglesia románica. La iglesia monasterial de San Pedro de Vilanova de Dozón es una joya del Románico gallego que inicialmente perteneció a un cenobio benedictino femenino. Antes de cruzar la frontera entre Pontevedra y A Coruña se puede visitar el armonioso conjunto de arquitectura, estanques y jardines del Pazo de Oca, uno de los más importantes de Galicia en el que destaca su capilla barroca.

Las dos rutas costeras, el Camino de Fisterra-Muxía y la Ruta del Mar de Arousa y Río Ulla también cuentan con un patrimonio artístico destacable, con numerosos monasterios y santuarios prácticamente a pie de mar. Por ejemplo, la iglesia de Santa María das Areas, de origen medieval y camino del cabo de Fisterra, o el santuario de A Nosa Señora da Barca, junto a Muxía. Pero el interior igualmente puede presumir de lugares como la arquitectura popular de la comarca de Zallas, con conjuntos de hórreos de notable belleza. En la segunda ruta costera sorprende el magnífico conjunto urbano de la plaza vizcondal de Fefifñáns y destacan las Torres de Oeste, en Catoira, un enclave que se remonta a un pequeño poblado castreño prerromano.

EN RUTA

Es un camino duro, y conviene estar bien preparado. La realización del Camino de Santiago supone no sólo un acto religioso, sino también un importante esfuerzo físico que puede convertirse en un problema sin  el conocimiento suficiente y si no se organiza de manera adecuada. Ya sea a pie, a caballo o en bicicleta, los peregrinos pueden seguir unas recomendaciones que les permitirán disfrutar plenamente de su viaje y llegar en la mejor situación a Santiago. Allí obtendrán la preciada Compostela, la certificación oficial del Camino.

Gentes de todas las edades y condiciones se animan a emprender el Camino de Santiago en cualquiera de sus distancias. La peregrinación puede alcanzar, por ejemplo, hasta los 800 kilómetros que separan la capital jacobea de la localidad navarra de Roncesvalles, el principio de la ruta más tradicional. Durante más de once siglos se ha desarrollado en varios itinerarios, a lo largo de los cuales los peregrinos fueron dejando su huella.

Ahora, la mejora de las comunicaciones ha convertido el Camino de Santiago en una vía más simbólica que necesaria, pero esta histórica ruta ha sabido mantener y renovar su carácter y una intensa carga espiritual. A lo largo del viaje se experimentan muchas sensaciones, se fomentan valores estrechamente vinculados a la peregrinación como la solidaridad y la autosuperación, y propicia el encuentro con uno mismo y con los demás, con el paisaje y el patrimonio cultural.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que lo primero que conlleva es un notable esfuerzo físico al que la mayoría de los peregrinos no están acostumbrados, por lo que es muy recomendable hacer una buena preparación y seguir unos consejos que permitirán que el Camino se convierta en una experiencia inolvidable.

A PIE

Es la opción mayoritaria y la más tradicional, pero también la que exige un mayor desgaste, de modo que, antes de iniciar el viaje, es aconsejable efectuar un sencillo reconocimiento médico, y sobre todo, realizar un entrenamiento, caminando distancias cada vez mayores en días sucesivos. Hay un elemento fundamental en la peregrinación a pie, y es el calzado. Éste debe ser una bota ya usada, que abrace el tobillo –debido a posibles esguinces–, impermeable y transpirable, para evitar la sudoración del pie que puede ocasionar ampollas y micosis. Es conveniente cambiar a menudo los calcetines, de lana o similar. Como el calzado, el vestido debe ser también holgado y transpirable, puesto que los frecuentes roces producen dermatitis de contacto. Elemento fundamental del peregrino será la concha o venera, procedente de las vieiras y es el signo por excelencia de este viaje.

El botiquín debe incluir, al menos, vendas, gasas y esparadrapo, antisépticos y desinfectantes, micóticos para los hongos y algún antiinflamatorio. En la víspera del viaje no se debe realizar una comida copiosa, y luego, una vez iniciado el camino, es conveniente que la comida más fuerte sea al final de cada etapa, puesto que durante la marcha el aporte de las vitaminas precisas se cubre bien con frutas frescas y frutos secos. La sensación de sed no se calma mejor con líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados. Además, en verano se debe proteger la cabeza para evitar las insolaciones, y el resto del cuerpo de los efectos perjudiciales del sol.

EN BICICLETA

Es una modalidad claramente en alza, favorecida por la mejora en la calidad de estos aparatos. Sin embargo, supone también realizar una mayor organización, puesto que hay que tener en cuenta no sólo el estado de la bicicleta, sino la planificación del trayecto, el estudio de la ruta, el peso del equipaje y la forma física. Una persona no iniciada debería realizar una preparación lenta y continuada, al menos un mes antes de la partida, para así aclimatarse a la bicicleta de montaña, y realizar recorridos por caminos de trazado irregular, incrementando progresivamente el peso y las distancias. Es fundamental no dejar nada sin probar antes de partir –tanto materiales como vestimentas– y disponer de unos conocimientos básicos de mecánica.

Para la peregrinación en bicicleta hay que tener en cuenta un factor muy importante, la climatología, porque es la que determinará el estado de la ruta y la facilidad para realizarla. La fecha óptima para hacer el Camino de Santiago es durante la primera quincena de septiembre, cuando superados los calores estivales aún hay numerosas horas de luz y se puede disfrutar de un paisaje espectacular. Lo mismo ocurre en primavera, especialmente desde finales de mayo hasta principios de julio. En cambio, los momentos con más complicaciones serían los meses centrales del verano –a pesar de que son los más utilizados–, por los posibles golpes de calor o falta de agua, y el periodo desde noviembre a mayo, cuando es prácticamente intransitable por la lluvia, el barro y el frío.

Debido al perfil accidentado de muchas zonas del Camino, a las diferentes superficies y al importante esfuerzo que requiere la bicicleta, lo más conveniente es tomarse todo el trayecto con un amplio margen para los numerosos imprevistos que pueden surgir. No es una carrera, sino un agradable viaje en el que lo más conveniente es planificar lugares alternativos para pernoctar, puesto que los peregrinos a pie tienen la prioridad en los refugios.

A CABALLO

Menos numerosa que la peregrinación a pie, pero igual de tradicional, es la que se realiza a caballo, cuyo origen es tan antiguo como el Camino. Es una de las formas más hermosas de realizar esta ruta, pero requiere más organización aún que con una bicicleta por los cuidados que precisan las monturas y las dificultades que puede presentar. Entre ellas, que hay muy pocos albergues con medios adecuados para atender a los caballos y que dentro de las ciudades su circulación está prohibida, conforme a la legislación sanitaria. Por ello, lo mejor es ponerse en contacto con ayuntamientos, asociaciones de peregrinos o con los propios albergues, para así disponer de la información necesaria para los jinetes.

Otros aspectos a tener en cuenta son el alimento de los caballos o disponer de los servicios de herreros y veterinarios. En Santiago de Compostela es imprescindible dirigirse a la Policía Municipal antes de entrar en la ciudad, puesto que sin su autorización no es posible acceder a la plaza del Obradoiro, y además puede resultar peligroso para otros ciudadanos.

Al margen de estos consejos específicos hay una serie de recomendaciones generales para todos: durante la noche utilizar reflectantes; circular siempre por el arcén izquierdo si se camina por carretera; evitar crear grupos y apelotonamientos en la calzada; hacer siempre caso de las recomendaciones de la organización, Guardia Civil, Policía y Cruz Roja (que se debe utilizar sólo en casos de verdadera necesidad); y no se puede olvidar la limpieza de los albergues, procurando ser respetuoso y amable con la población. Los peregrinos tienen que saber valorar y apreciar el esfuerzo, muchas veces abnegado, de las personas que atienden estos recintos.

La peregrinación de carácter religioso tiene un reconocimiento final: la Compostela, la certificación oficial que concede la catedral santiaguesa a través de la Oficina del Peregrino. Para ello es necesario recorrer por lo menos los últimos cien kilómetros a pie o a caballo y los últimos 200 en bicicleta, y acreditarlo a la llegada mediante la Credencial del Peregrino. Éste es un documento en el que se van poniendo los sellos o firmas de las parroquias, albergues y refugios por donde transcurre la peregrinación. De no conseguir dicha credencial, ésta podrá suplirse por un diario de ruta con las firmas y sellos de cada etapa del Camino.

También existe la indulgencia del Jubileo compostelano, es decir, la concesión que hace la Iglesia a los creyentes del “perdón” de los pecados. Para ganar el Jubileo no es necesario hacer el Camino; basta con visitar la catedral de Santiago y el sepulcro del Apóstol en cualquier Año Santo Compostelano, rezar alguna oración, confesarse y comulgar cualquier día comprendido entre los 15 anteriores y 15 posteriores a la visita. Este proceso se acompaña de ciertos ritos tradicionales, como abrazar al Santo o entrar por la Puerta Santa.


SERVICIOS PARA EL PEREGRINO

OFICINA DE INFORMACIÓN DEL XACOBEO:
Avda. da Coruña, 6
Tel: 981-572004
Internet: www.xacobeo.es
E-mail: información.xacobeo@xunta.es
OFICINA MUNICIPAL DE TURISMO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA:
Rua do Vilar, 63
Tel: 981-555129
Internet: www.santiagoturismo.com
E-mail: info@santiagoturismo.com
OFICINA DE INFORMACIÓN DE GALICIA DE LA XUNTA
Rúa do Vilar, 43
Tel: 981-584081
TURGALICIA:
Tel: 981-542527
Internet: www.turgalicia.es
E-mail: turgalicia@xunta.es
FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE ASOCIACIONES DE AMIGOS DEL CAMINO:
Logroño (La Rioja)
Tel: 941-245674
www.caminosantiago.org
E-mail: caminosantiago@caminosantiago.org

L a Ruta Jacobea cuenta a lo largo de su trazado, sobre todo en el Camino Francés, con una amplia red de albergues para peregrinos. En Galicia esta red se basa, sobre todo, en los que promueve el Gobierno gallego, que se rigen por la siguiente normativa sobre derechos y deberes de los peregrinos usuarios:

—Los peregrinos que hagan el camino a pie o con limitaciones físicas tendrán prioridad para la ocupación. En la escala de prioridades, seguirán a los de a pie, los que recorran la ruta jacobea a caballo, en bicicleta o circulen en coches de apoyo.

—Las plazas serán cubiertas por orden de llegada de los peregrinos a los albergues, sin que, en ningún caso, la Xunta contemple la posibilidad de efectuar reservas previas.

—La utilización del albergue es gratuita, así como de los servicios de información, botiquín de primeros auxilios, establos para caballos y aparcamientos para bicicletas, aunque el mantenimiento de las monturas será por cuenta del peregrino. Los peregrinos podrán utilizar también los servicios de lavado de ropa y teléfono, previo pago del gasto que ello suponga.

—La estancia será de una sola noche, salvo en caso de enfermedad o fuerza mayor. Se recomienda el uso del saco de dormir.

—Los albergues cerrarán sus puertas a las once de la noche y deberán ser abandonados antes de las diez de la mañana.

—Las luces se apagarán a las once y media de la noche, con excepción de las zonas comunes.

—No se admiten animales, salvo perros lazarillos, y no se sirven comidas de ningún tipo.

—Los usuarios deberán cuidar las instalaciones con la debida diligencia, dejándolas ordenadas y limpias, recogiendo la basura en los correspondientes contenedores. De igual forma, se recomienda no malgastar la luz eléctrica y el agua, así como hacer uso de los tendales para secar la ropa.

PRINCIPALES ALBERGUES:

Camino Francés: en las localidades de Gonzar, Portomarín, Ventas de Narón, Ligonde, Melide, Arzúa, Ribadiso y Monte do Gozo.

Camino Norte: Ribadeo, Lourenzá, Baamonde, Sobrado dos Monxes, Arzúa, Ribadiso y Monte do Gozo.

Camino Primitivo: O Cádavo, Lugo, Mato Casanova, Palas de Rei, Melide, Arzúa, Ribadiso, Arca, Santa Irene y Monte do Gozo.

Camino Inglés: Neda, Miño, Bruma y Monte do Gozo.

Camino Portugués: Tui, Redondela, Pontevedra, Padrón, Teo y Monte do Gozo.

Vía de la Plata: A Gudiña, Monterrei (Hospital de peregrinos), Verín (Casa do Asistente), Laza, Vilar de Barrio, Sandiás, Xunqueira de Ambía, Ourense, Cea, Camping Medelo y Monte do Gozo.

Fisterra-Muxía: Monte do Gozo, Negreira, Dumbría y Fisterra.

Mar de Arousa-Río Ulla: Padrón, Teo y Monte do Gozo.

Dossier coordinado y redactado por Teresa Larraz con la colaboración de Virginia Miranda.
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