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Nº
560 - 16
de junio de 2003
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La compañía aérea española presenta por primera vez su Memoria de Responsabilidad Social 2002" Iberia avanza en el desarrollo sostenibleEn un mundo donde la globalización impone nuevos retos para respetar el desarrollo sostenible de las regiones, la gestión responsable de las grandes compañías juegan un papel fundamental. Iberia lleva varios años comprometida con esta filosofía y con un principio fundamental: alcanzar sus objetivos económicos teniendo en cuenta las variables sociales y ambientales. Con el fin de dar a conocer las actividades que viene realizando en materia de acción social y medioambiental, la compañía aérea española presentó por primera vez en su Junta de Accionistas celebrada la pasada semana la Memoria de Responsabilidad Social 2002. En este documento, Iberia da debida cuenta del esfuerzo que empleados, accionistas, gestores y clientes vienen realizando desde hace más de una década para contribuir a que el mundo sea un poco más justo y solidario. Por Virginia Miranda Los proyectos de carácter social y medioambiental gestionados por Iberia no son nuevos. A lo largo de los últimos años, la primera compañía aérea española ha asumido importantes responsabilidades en materia social y medioambiental hasta el punto de convertirlas en prioridades estratégicas, aunque ha sido ahora cuando ha decidido publicar sus resultados. La edición de la Memoria de Responsabilidad Social 2002, presentada la pasada semana en su Junta de Accionistas, supone un cambio respecto al contenido que viene incluyendo en ediciones anteriores. En esta ocasión, no se trata exclusivamente de una memoria medioambiental, sino que por primera vez y de ahora en adelante incluye además toda la labor realizada en el ámbito social, que junto a lo desarrollado en el aspecto puramente económico, refleja los tres vértices del desarrollo sostenible. Tal y como explica Xabier de Irala, el presidente saliente de la compañía, la opinión pública se ha vuelto más exigente en conocer cómo las empresas revierten a la sociedad parte de los beneficios que de ella obtienen y de qué forma contribuyen a generar riqueza haciéndolo de una manera más sostenible. Por eso, el objetivo de la publicación de la memoria está estrechamente ligado con la transparencia en la gestión, que no sólo debe afectar a las cuentas económico financieras sino también a otras áreas de la empresa donde se realizan importantes labores y que hasta ahora eran menos conocidas. Estas labores se han trazado gracias al planteamiento de varios objetivos. Durante el pasado año, Iberia ha trabajado para integrar el concepto de sostenibilidad, incluyendo los aspectos medioambientales y sociales dentro de la gestión global de la compañía, con el objeto de lograr un comportamiento acorde con las pautas marcadas por Naciones Unidas y por los grupos de trabajo del Consejo Mundial de Empresas para el Desarrollo Sostenible. Asimismo, ha tratado de dar respuesta a las principales preocupaciones de los grupos con los que se relaciona, como el tradicional movimiento solidario de sus empleados, las expectativas de sus clientes en cuanto al respeto a una nueva serie de valores, y el mayor nivel de compromiso buscado por el accionista, que no sólo espera rentabilidad, sino también identificarse con los valores que defiende y practica la empresa donde invierte su capital. Por otra parte, Iberia ha empezado a integrar paulatinamente información medioambiental y social en el informe de Gestión Anual, adaptando el sistema contable y aumentando la valoración externa de la compañía, al tener controlados riesgos a medio-largo plazo. Por último, la serie de objetivos se complementa con la asimilación de métodos de gestión medioambiental en los sistemas de calidad implantados por la compañía, el establecimiento de nuevos procedimientos medioambientales en las unidades operativas, el mantenimiento de una flota de aeronaves que incorpore los últimos avances tecnológicos en materia de emisiones atmosféricas y acústicas, y la formación necesaria en materia social y medioambiental potenciando la utilización de las nuevas tecnologías y todas aquellas actividades que reporten un compromiso con la sociedad donde la compañía aérea presta sus servicios. Acción social La acción social de Iberia se sustenta en la idea de ofrecer ayudas a entidades de interés social a través de la prestación de sus servicios habituales. Es por ello que sus principales programas están relacionados con la cesión de espacio en bodegas, el transporte de pasajeros, el voluntariado de sus empleados y el acceso al empleo de personas con discapacidad. Entre los principales proyectos de la compañía cabe destacar el de Mano a Mano, una iniciativa de un grupo de auxiliares de vuelo (a la que después se sumaron empleados de otras áreas) que comenzaron a transportar medicinas y otros materiales en sus desplazamientos a Guinea para entregarlos directamente a misioneros y organizaciones sociales que trabajan en el país y que ya ha sido merecedora del Premio Empresa y Sociedad 2002 al mejor Programa de acción social en colaboración con empleados. El objetivo de este proyecto, formalizado en 1994, consiste en aprovechar los recursos de Iberia para enviar ayuda humanitaria sin intermediarios a países a los que la compañía vuela regularmente. Con 18 delegaciones en diferentes sedes y un presupuesto de 77.000 euros en 2002 (40.000 euros han sido aportados por los 380 socios colaboradores y el resto por particulares e instituciones), Mano a Mano está gestionado por 20 voluntarios permanentes, aunque en sus actividades participan muchos más empleados: desde la recogida de ayuda humanitaria a la entrega en los países de destino, pasando por la gestión de todos los trámites en los aeropuertos y toda la logística de almacenaje, carga, descarga y entrega. El proceso comienza con el transporte de la ayuda, que se traslada aprovechando espacios libres en las bodegas e incluso en los equipajes de los tripulantes. Iberia aporta toda la infraestructura necesaria (locales, almacenes para mercancías, oficinas, teléfonos, línea ADSL, ordenadores, Intranet, correo electrónico, tablones de anuncios, y ocasionalmente camiones para trasladar las mercancías) y en situaciones de emergencia, cede aviones completos para el envío de grandes cantidades. Gracias a este proceso, ha sido posible la entrega de más de 1.000 toneladas de ayuda humanitaria (alimentos, ropa, material sanitario y escolar, juguetes...) de las que casi 152 toneladas han sido entregadas durante el año pasado, además de otras 50 toneladas que transportan anualmente en el equipaje de las tripulaciones de la compañía. Asimismo, Mano a Mano e Iberia financian conjuntamente proyectos de desarrollo, principalmente en Latinoamérica, Guinea Ecuatorial y España. Cabe destacar los proyectos de colaboración con la Asociación BASIDA, cuyo objetivo consiste en el tratamiento y acogida de enfermos de SIDA; y el campamento Aquí Cabemos Todos, dirigido a la integración de los inmigrantes. La Asociación de Padres de Minusválidos de Iberia (APMIB) es otra de las iniciativas de carácter social de la compañía aérea. Se creó en 1977, cuando un grupo de trabajadores con hijos o familiares con discapacidad decidieron unirse para trabajar en la protección, asistencia, previsión educativa e integración social de minusválidos físicos, psíquicos y sensoriales. APMIB, con la que casi desde el primer momento empezó a colaborar Iberia, dispone de seis centros de atención especializada que acogen a un total de 1.400 personas. La asociación cuenta con centros de formación, ocupacionales y centros especiales de empleo. Además, dispone de centros de rehabilitación y de salud en Madrid, Colmenar Viejo (Madrid), Barcelona, Málaga, Las Palmas y Tenerife, donde se prestan servicios de rehabilitación, psicomotricidad, logopedia, atención psicológica, formación, trabajo vía ocupación, trabajo vía empleo, deporte, ocio y residencia. La asociación acoge en sus centros ocupacionales y especiales de empleo a jóvenes procedentes de instituciones estatales, autonómicas, ONCE y otras empresas del sector del transporte aéreo (como Aena, CASA o British Airways), lo que aumenta sus oportunidades de trabajo. Mientras, el centro de día para discapacitados severos inaugurado en 2000, junto con el centro asistencial de Colmenar Viejo, atienden a personas gravemente afectadas psíquicamente y se encargan de orientar a sus familiares. Con un presupuesto en 2002 de 10.963.000 euros, APMIB está desarrollando estos y otros proyectos donde el empleo juega un papel importante en la autoestima de las personas atendidas. Este es el caso de trabajos como el estuchado de cubiertos, auriculares y otros elementos que se ofrecen a los pasajeros a bordo de los aviones de Iberia o los servicios informáticos, de imprenta y de lavandería. En 1997 y debido a las nuevas necesidades planteadas por algunas de estas personas con discapacidad, APMIB acordó la creación de la Fundación Tutelar APMIB, encargada de la asistencia social y educativa de minusválidos físicos, psíquicos y sensoriales para asegurarles asistencia cuando falten sus padres y tutores. Para lograr este objetivo, la institución realiza tres tipos de actividades. Por un lado, ofrece atención residencial. Para ello, promueve y gestiona residencias, así como centros de acogida, especializados y educativos, para personas con discapacidad en situación de orfandad o desamparo. Además, desarrolla programas de cooperación con instituciones y entidades de carácter público y privado. Por otro lado, concede especial importancia a la formación, realizando cursos sobre patria potestad, incapacidad, tutela, guarda de hecho, protección del discapacitado y gestión de fundaciones y asociaciones. Por último, fomenta y estimula la investigación en el ámbito de la discapacidad. Entre las principales actuaciones relacionadas con este apartado destaca la creación del Premio Nacional de Investigación Fundación Tutelar APMIB, que ya ha celebrado su quinta edición. Entre los programas más recientes de Iberia cabe mencionar el Proyecto Imhotep. La compañía aérea ha participado durante 2002 en la puesta en marcha de esta iniciativa, consistente en la creación de un centro integral de atención sociolaboral. Para ello donó el solar donde está ubicado, en una zona cercana al aeropuerto de Barajas de Madrid, así como 300.000 euros. Además, apoyó las gestiones que permitieron contar con la cofinanciación de Caja Madrid a través de su Obra Social, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), la Comunidad de Madrid y la Fundación ONCE. Asimismo, la compañía aérea ha donado 14 apartamentos en Motril (Granada) valorados en 223.286 euros, que se destinarán a construir un Centro Residencial y Vacacional para discapacitados. Otro de los planes en los que Iberia colabora activamente es el Proyecto 2002 de Special Olympics. La compañía española se incorporó en 1998 a esta asociación sin ánimo de lucro, creada en 1968 para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad psíquica y promover su integración en la sociedad a través del deporte, con un plan de recaudación de monedas de los clientes de sus vuelos internacionales. Gracias a esta iniciativa, Iberia consiguió reunir el pasado año 63.361 euros para financiar cursos de formación y la organización de Campeonatos y Juegos Internacionales. Reconocida por el Comité Olímpico Internacional, Special Olympics está presente en más de 160 países y tiene más de millón y medio de deportistas asociados, para los que organiza cerca de 17.000 encuentros que culminan en unos Juegos Internacionales paralelos a los Juegos Olímpicos. En España, la asociación está presente desde 1990 y ya está implantada en todas las autonomías, donde promueve el deporte de más de 13.000 personas con discapacidad. Desde hace más de diez años, Iberia también colabora con la Organización Nacional de Transplantes (ONT) facilitando el transporte de órganos en sus vuelos regulares. Durante 2002, ha sido necesario el envío urgente de órganos extraídos para transplantes en 130 ocasiones. En todas ellas, ha sido la compañía aérea española y sus filiales las que de forma gratuita se han hecho cargo del traslado. En estos desplazamientos, la tripulación del avión recibe y custodia el contenedor con el órgano o los órganos hasta el momento de la entrega. Aunque la mayoría de los vuelos utilizados son entre provincias nacionales, en 2002 se realizaron 14 envíos a diferentes países europeos. También desde hace años, Iberia viene firmando convenios de colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales por los que ofrece descuentos especiales en sus vuelos a ONGs que trabajan en los ámbitos de actuación de la propia compañía. Esta colaboración estuvo valorada en 2002 en casi 643.000 euros. Asimismo, Iberia firmó el pasado año un convenio con la Administración por el que puso a su disposición 10.000 asientos semanales para trasladar a Galicia, de forma gratuita, a los voluntarios encargados de la recogida de fuel vertido por el Prestige. Durante el tiempo que ha durado el acuerdo y hasta el 15 de marzo de 2003, hubo más de 60.000 plazas a disposición del Gobierno. Las donaciones de billetes son otras de las medidas de carácter social implantadas en Iberia. La compañía ofrece pasajes de avión gratuitos para el traslado a España de ancianos con falta de medios y de menores que requieren operaciones quirúrgicas que no pueden realizarse en su país de origen. Gracias a esta iniciativa, en 2002 han sido operados con éxito en España ocho niños procedentes de Buenos Aires, El Salvador, Quito y Malabo. Además, la compañía aérea española dona billetes como ayuda para actividades benéficas y otros casos humanitarios, como los de Ayudas contra el Maltrato Infantil, Solidaridad con Nicaragua y Bomberos sin Fronteras. Iberia también ofrece a sus clientes la posibilidad de colaborar con sus proyectos solidarios. Desde los últimos meses de 2001, los titulares de la tarjeta Iberia Plus pueden donar sus puntos a un proyecto de equipamiento del Centro de Formación Nemocón, una institución de acogida para 240 niños de la calle en Bogotá. El coste del proyecto, impulsado por la Fundación Codespa, ascendió el año pasado a 1,3 millones de euros y ha sido cofinanciado por la Unión Europea, AECI, la Generalitat Valenciana, la Fundación Limmat y Endesa. La aportación de los socios de Iberia Plus ha permitido enlosar el patio de juegos, vallar el recinto y rematar las obras del teatro. Actuaciones y resultados medioambientalesLa compañía aérea Iberia viene implantando desde hace años una serie de medidas para adecuar sus equipamientos e instalaciones a las nuevas tecnologías y recursos energéticos, más adecuados y respetuosos con el medio ambiente. Entre los cambios adoptados, cabe mencionar los relativos a la reducción del ruido. Los nuevos aviones de Iberia son 20 decibelios más silenciosos que hace 30 años, lo que significa una disminución del sonido percibido del 75%, cuando lo general es que la huella del ruido de un avión nuevo suponga la mitad de la que corresponde al aparato reemplazado. Asimismo, la renovación de la flota de largo radio reducirá significativamente el ruido en la fuente. Actualmente se están desarrollando programas con los que se prevé lograr una reducción de diez decibelios equivalentes percibidos respecto a los actuales en los nuevos diseños de aviones de aquí a diez años. A través de la ALA (Asociación de Líneas Aéreas), la compañía española participa en el Comité de Control de Ruidos del Aeropuerto de Barajas. Su objetivo consiste en llevar a efectos entre todas las partes implicadas en la operación aeroportuaria el análisis de información, seguimiento, vigilancia y control de ruido en el aeropuerto madrileño con el fin de minimizar el impacto acústico en sus instalaciones y entorno. Las emisiones atmosféricas son otras de las principales preocupaciones medioambientales de Iberia. Las de los motores de aviación contribuyen a la generación de gases de efecto invernadero. Los aviones y las operaciones en tierra también influyen en la calidad del aire en los alrededores de los aeropuertos. Por ello, la industria de la aviación está permanentemente buscando alternativas para reducir estas emisiones a través de investigaciones, desarrollos y cooperaciones en los que Iberia participa activamente. Como primer paso, Iberia ya ha reducido significativamente su consumo específico, fundamentalmente por el plan de renovación de flota. La compañía prevé que esta tendencia continúe en los próximos años como consecuencia del incremento de la renovación de los aviones de largo radio, aumentos en el factor de ocupación y mejoras en el control del tráfico aéreo. La eficiencia en el consumo de combustible también ha mejorado durante 2002. Esto representa una bajada global en la actividad del tráfico de pasajeros, que, por un lado, ha paliado temporalmente los problemas de congestión en el espacio aéreo y aeropuertos con el exceso de consumo provocado por los sistemas de control de tráfico aéreo, y por otro, ha permitido a Iberia y el resto de compañías recortar su capacidad para ajustar su oferta a la nueva demanda. En el caso de la sociedad aérea española, durante 2002 se retiraron de operación a la mitad del ejercicio los A-300 y siguieron incorporándose aviones de la familia A-320 y A-340, con tecnología capaz de ofrecer una óptima eficiencia en el consumo de combustible. En el apartado de operaciones en tierra se incluyen las actividades con mayor repercusión ambiental entre las operaciones desarrolladas por Iberia en superficie. Se trata principalmente del mantenimiento de aeronaves, el Handling (asistencia en tierra de aviones y pasajeros) en los aeropuertos y el catering de los aviones. En el desarrollo de estas actividades están implicados distintos aspectos ambientales que Iberia está tratando de controlar, como son la generación de residuos urbanos y peligrosos, emisiones atmosféricas, consumo de recursos o aguas residuales. Uno de los aspectos ambientales que afecta a la calidad del aire en el entorno de los aeropuertos son las emisiones de los vehículos que prestan apoyo a las aeronaves en tierra. La tendencia de la compañía aérea en los últimos años viene definida por la utilización de equipos eléctricos cuando resulte técnicamente viable, ya que las continuas ampliaciones de los aeropuertos dificultan la implantación de dichos vehículos cuya autonomía es todavía muy limitada. Otra medida promovida por Iberia para mitigar estos efectos es la adopción de políticas de leasing en la contratación de vehículos, que conllevará la progresiva reducción de la vida media de los equipos y, en consecuencia, del consumo de combustible y sus emisiones. A este respecto, la sociedad analiza las emisiones de equipos tierra correspondientes a los aeropuertos de Madrid y Barcelona, ya que en ellos se realiza más de la mitad de las operaciones del conjunto de aeropuertos internacionales. Desde el punto de vista medioambiental, el mayor consumo de recursos que se produce en el desarrollo de la actividad de la compañía tiene lugar en las zonas industriales que Iberia posee en Madrid. En estas instalaciones se lleva a cabo el mantenimiento, la revisión y la reparación de aviones, motores y componentes pertenecientes a la flota de Iberia o de terceras compañías. Los niveles de consumo de los diferentes recursos son una preocupación constante para Iberia. Por eso, y entre otras medidas, se ha volcado en la sensibilización para lograr una óptima utilización de esos recursos. Respecto al consumo de energía en las zonas industriales, se ha mantenido en los mismos niveles que en años anteriores. El incremento del aprovechamiento que Iberia está haciendo del gas natural se debe a la mayor producción de energía a partir de la planta de cogeneración que posee en estas instalaciones. Por otra parte, el uso de productos como Compuestos Orgánicos Volátiles en el área de mantenimiento de aeronaves (comprende disolventes, decapantes, pinturas de interior y exterior del avión, endurecedores y petróleos, entre otros), también está condicionado por el respeto al medio ambiente. En esta área se están utilizando pinturas con un menor contenido en disolventes y volátiles, con lo que se han reducido las emisiones de estos compuestos. La depuración de aguas se desarrolla en las zonas industriales que Iberia posee en Madrid. Entre las mejoras desarrolladas en esta área correspondientes a 2002 cabe mencionar un proyecto de recirculación de aguas de limpieza en la depuradora encargada de esta actividad. Esta iniciativa se encuentra en fase de pruebas y, según las previsiones de la compañía, entrará en funcionamiento a lo largo de este año. Con el nuevo sistema, el ahorro de agua ascenderá al 60%. Asimismo, la compañía está trabajando en la instalación de una nueva línea de limpieza provista de lavador de gases para asegurar que las emisiones atmosféricas se mantengan en los límites más bajos posible, y dentro de la misma línea de actuaciones, Iberia colabora en el inventario europeo de emisiones contaminantes suministrando información sobre la gestión medioambiental que se desarrolla en esta instalación. El objeto de esta iniciativa consiste en reunir datos a nivel europeo sobre las emisiones de contaminantes a la atmósfera para contribuir a mejorar el control de dichas emisiones y mejorar la calidad del aire y del agua en Europa. La generación de residuos peligrosos constituye uno de los aspectos clave de la gestión ambiental en cualquier empresa y uno de los primeros problemas abordados por Iberia, que se ha propuesto reducir su volumen. Durante el pasado ejercicio, la compañía seleccionó a un nuevo gestor de residuos para las zonas industriales de Madrid con el objeto de garantizar un tratamiento totalmente integrado. Su contratación ya ha traído consigo una serie de mejoras, como el establecimiento de un procedimiento más eficiente para la recogida de residuos peligrosos. Por último, el área de diseño del servicio de Iberia ha comenzado a adoptar una serie de medidas para disminuir los envases y materiales que no sean imprescindibles para garantizar el servicio de catering. De este modo, se ha eliminado el estuchado de plástico de los aperitivos y del café ofrecido a bordo, lo que ha evitado el consumo de seis millones de estuchados. El volumen total de residuos segregados procedentes del catering de las aeronaves fue en 2002 de 735 toneladas, un 75% más de residuos separados respecto al año anterior. |
| RENTABILIDAD
Y BUENOS GESTORES
A pesar de ser uno de los años más difíciles para la industria aeronáutica internacional, Iberia ha obtenido en 2002 un balance francamente positivo. No sólo ha logrado un beneficio consolidado de casi 160 millones de euros tres veces más que en 2001, también ha obtenido, al cierre del pasado ejercicio, los segundos mejores resultados de explotación de su historia después de los del año 1998 y los mejores cosechados entre las compañías aéreas tradicionales europeas. Según las cuentas anuales aprobadas junto con el informe de gestión del Grupo en la junta General de Accionistas celebrada la pasada semana, su beneficio neto consolidado, que asciende exactamente a 159,8 millones de euros, permite repartir un dividendo entre los accionistas por quinto año consecutivo, que será en esta ocasión de cuatro céntimos de euros por acción. Además, Iberia ha sido la única compañía aérea que obtuvo una revalorización positiva en Bolsa durante todo el conjunto del pasado año, con un 28% más. Los ingresos de explotación del Grupo sumario, en términos absolutos, fueron de 4.699 millones de euros, lo que supone una moderada caída de tan sólo el 0,8% sobre la cifra de 2001. Esto se logró a pesar de la reducción de capacidad de un 5,2% llevada a cabo, según la compañía, para adaptarse a la demanda de los mercados después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001. Por lo que respecta a los resultados de explotación del grupo, estos alcanzaron un beneficio de 249,1 millones de euros, muy por encima de los logrados en 2001, con 4,1 millones. En cuanto a la oferta, y con el fin de adaptarla a la situación específica de cada momento, el grupo redujo su capacidad en un 5,2%, gracias a la flexibilidad de que dispone la compañía. Estos altos niveles de beneficios se han traducido en compensaciones para los propios empleados. Así, el año pasado Iberia aprobó una subida salarial media del 7% al conjunto de la plantilla, como consecuencia de la participación de los empleados en la mejora de los resultados del grupo. Detrás de estos resultados hay un equipo responsable de la viabilidad y competitividad de la empresa presidido hasta la semana pasada por Xabier de Irala, que el 12 de junio pasó el testigo a Fernando Conte, hasta ahora vocal y consejero externo independiente. Los dos han protagonizado brillantes trayectorias profesionales. Irala siempre ha estado vinculado al sector eléctrico, bienes de equipo y ahora transporte aéreo. Entre sus responsabilidades y hasta su llegada a Iberia hace siete años, destacan las de vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de ABB en Madrid; la de director de Programas Financieros en GE Internacional Operations en Londres; la de administrador único de CONELEC (antigua General Eléctrica Española) y consejero delegado en General Electric Española o la de presidente de la Asociación Europea de Lineas Aéreas (AEA). Mientras, su sustituto no le viene a la zaga. Conte ha estado vinculado profesionalmente desde 1974 al Grupo ABB, ya fuera en Centroamérica, Venezuela o España, donde es, desde 1996, consejero delegado. Además, en 1994 fue nombrado vicepresidente del Segmento de Transmisión y Distribución de Energía Eléctrica de Asea Brown Boveri y es consejero independiente de Amadeus. |