Nº 558 - 2 de junio de 2003

Balance 25-M

Es el momento de hacer balance de los resultados obtenidos por las fuerzas políticas el pasado 25 de mayo. Los ciudadanos, con sus votos, han elegido como quieren que sea el mapa de poder en municipios y once autonomías para los próximos cuatro años. Sin embargo, aún queda algún tiempo para que posibles pactos y alianzas logren cambiar el color político de más de un lugar y se pueda constatar realmente el efecto que ha tenido que el PSOE haya adelantado en número de votos al Partido Popular, y la desigual suerte del resto de fuerzas políticas, en muchos casos claves para posibilitar una gobernabilidad sin sobresaltos.

Por Virginia Miranda y Vera Castelló

Con el 100% de los votos escrutados, incluidos los recibidos por correo, el PSOE, con el apoyo de otras formaciones, en algunos casos, gobernará en cinco de las trece autonomías en litigio, es decir, ocupará la presidencia en Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid. A éstas hay que sumar Andalucía en la que ya gobierna y no habrá elecciones autonómicas hasta dentro de un año. En total, los socialistas gobernarán a 18 millones de españoles, incluidos los andaluces. El PP, en cambio, lo hará sobre 13 millones, después de sumar a Galicia –tampoco ha tenido elecciones ahora las siete comunidades en las que gobernará tras los recientes comicios: Baleares, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Murcia y La Rioja. Cantabria y Navarra, aún están pendientes de pactos, pero lo más plausible es que la derecha sitúe al presidente. Coalición Canaria, seguirá dominando las islas.

Sin duda, la principal modificación del mapa político tras las elecciones ha sido la reconquista socialista de Madrid y la pérdida del PSOE del gobierno de Baleares, que volverá a estar en manos de Jaume Matas.

Hasta ahora Baleares estaba presidida por el socialista Francesc Antich, que logró configurar una amplia coalición de grupos de izquierda, regionalistas y ecologistas que consiguieron apear del gobierno al popular Jaume Matas, el mismo que el 25 de mayo ganó en votos y escaños al PSOE y que necesitará solo el acta lograda por una formación conservadora de Formentera para volver al gobierno. Matas ha sido una de las apuestas más arriesgadas del PP, pues el ex ministro se vio salpicado por diversos escándalos durante los cuatro años que estuvo al frente de Baleares, una circunstancia que parece que muchos electores no han castigado o quizás olvidado ya que Matas fue apartado por José María Aznar de las Baleares durante un largo periodo de tiempo para ocupar la cartera de Medio Ambiente.

Sin embargo no se ha tratado tanto de una victoria del PP como de una caída de las candidaturas de las formaciones que arropaban al PSOE en el gobierno, que han perdido apoyo electoral. El PSOE ha crecido dos puntos y ganados dos diputados más.

El caso de la Comunidad de Madrid en realidad ha sorprendido a pocos. Todas las previsiones indicaban que la popularidad de Esperanza Aguirre no iba a poder con la renovación propuesta por Rafael Simancas, que se presentaba a la presidencia a sabiendas que contaba con el apoyo de Fausto Fernández, de IU, para impedir que el PP siguiera controlando Madrid. Así ha sido, sin embargo la victoria ha sido mucho más ajustada de lo previsto. De hecho el cambio sólo ha sido posible gracias a unos miles de votos y un solo escaño.

Todo indica que habrá acuerdo PSOE-IU para gobernar, el mismo que se dio en 1991 con Joaquín Leguina, sin embargo ahora habrá una clara diferencia. Mientras que Leguina no contó con ningún representante de IU en su Gobierno, en esta ocasión Rafael Simancas si ofrecerá carteras a sus socios. Juntos, gobernarán sobre 5,5 millones de madrileños

El resto de Comunidades Autónomas no ha sufrido ningún cambio de signo político. Si acaso, hay que señalar que tanto en Navarra como en Cantabria aún está por perfilar la composición exacta de los apoyos para que la derecha siga gobernando.

Ya en lo que se refiere a los resultados de las elecciones municipales, sí se han producido algunos cambios significativos. En este sentido, Madrid es una de las Comunidades que ha registrado importantes mutaciones de color en alguna de sus ciudades. Es el caso de Móstoles y Alcalá de Henares, que dejan de ser socialistas para pasar a ser regidos por el PP. Móstoles, tradicional feudo del PSOE que gobernaba desde hacía 24 años, los últimos ocho con mayoría simple y el apoyo del IU, se había convertido para el PP regional en uno de sus principales objetivos de conquista. En cuanto a Alcalá de Henares, el PP ya había gobernado hace dos legislaturas, aunque con mayoría simple.

Sin embargo, el PSOE ha recuperado otra gran población, Alcorcón. Los socialistas se han quitado la espinita que tenían clavada desde hace cuatro años, cuando el PP consiguió gobernar por una diferencia de tan solo 27 votos.

Pese a que el PSOE ha aumentado en número de votos en Andalucía, el PP ha salido reforzado en las capitales de provincia. La sorpresa se ha producido en Granada, plaza reconquistada por los populares después de cuatro años gobernando la coalición PSOE-PA-IU. El nuevo alcalde será el ex delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, sin tener que depender de pacto alguno. El PP también ha renovado mayorías absolutas en Málaga, Cádiz, Huelva y Jaén. En Almería también gobernará, pero el PP se verá obligado a pactar con el ex alcalde popular, que con su propia formación ha conseguido cinco de los 27 ediles en juego. En cuanto a la capital regional, en Sevilla se mantendrá Alfredo Sánchez Monteseirín, que en esta ocasión tendrá que contar con el apoyo bien de IU, bien del Partido Andalucista (PA). Precisamente el PSOE ha logrado un éxito histórico al arrebatarle la mayoría a Pedro Pacheco, el alcalde durante 24 años de Jerez de la Frontera. En Algeciras también los andalucistas han dejado paso, después de doce años, a los socialistas. Por último, en Córdoba seguirá como alcaldesa Rosa Aguilar, única capital de provincia en la que gobierna Izquierda Unida.

Respecto a Cataluña, los buenos datos cosechados por Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Iniciativa per Catalunya-Esquerra Unida i Alternativa (IC-EUiA) convierten a estas dos formaciones en claves a la hora de que los pactos postelectorales den un vuelco en la gobernabilidad de alguna ciudad. En el caso de los socialistas, pese a haber descendido en votos, han conseguido ser la fuerza hegemónica en localidades hasta ahora dominadas por IC o CiU, en el caso de Olot o Berga. En cambio, en Girona o Lleida han perdido la mayoría absoluta y deberán pactar. Tarragona era la capital de provincia más susceptible de cambiar de signo político, sin embargo todo hace prever que gracias al PP, CiU seguirá gobernando.

En Valencia, el mapa municipal apenas ha registrado cambios. La tendencia generalizada ha sido la continuidad. El Partido Popular ha renovado las mayorías absolutas que tenía en las tres capitales de provincia. Elche, la cuarta ciudad más poblada, seguirá con alcalde de PSPV-PSOE, partido que continuará controlando el llamado cinturón rojo de Valencia. También es posible  que los socialistas recuperen Sagunto, hasta ahora gobernado por una coalición entre el PP y los nacionalistas, pero para ello tendrán que negociar con otras formaciones. También el pacto es obligado en Gandía, donde la alcaldesa socialista se ha visto superada en votos por el PP.

La ilegalización de Batasuna y la suspensión de las candidaturas heredadas, ha provocado más de un cambio en el signo político de algunas alcaldías, aunque las capitales de provincia se quedan intactas. En Lizartza, municipio de la comarca de Tolosa, Joseba Egibar, portavoz del PNV ocupará la alcaldía de una localidad caracterizada por la tradicional disputa entre nacionalistas radicales y moderados. Harán falta pactos para que los socialistas mantengan las alcaldías en su tradicional feudo de la margen izquierda en Vizcaya o para que gobiernen en la diputación de Álava en vez del PNV. Para ello necesitarán el todavía incierto apoyo del PP.

La crisis del Prestige no parece que haya tenido excesiva incidencia en las principales zonas afectadas de Galicia, donde el PP apenas ha recibido voto de castigo. Al contrario, donde se han producido cambios en el bastón de mando ha sido, por ejemplo, en la costa de Lugo donde los populares han perdido Viveiro y Ribadeo, que serán para el PSOE. Buen susto se ha llevado el carismático Paco Vázquez de A Coruña. Su apoyo a la gestión del Gobierno central y sus duras críticas a la plataforma Nunca Máis le han costado tres concejales que han ido a parar al BNG. Sin embargo, tampoco ha habido grandes alegrías para el partido de Xosé Manuel Beiras, ya que el Bloque ha perdido la alcaldía de Vigo, que pasa a manos socialistas, y Ferrol. En cuanto al PSOE, la otra buena noticia ha sido lograr la mayoría absoluta en Lugo.

En Aragón ha habido varias alegrías para el PSOE. No sólo Marcelino Iglesias ha mejorado sus resultados y se mantendrá en la presidencia, sino que el partido ha recuperado la capital de la Comunidad. La victoria de Juan Alberto Belloch en Zaragoza es especialmente significativa ya que el ex ministro ha conseguido que el PSOE supere en votos al PP por primera vez desde 1995. Aun así, Belloch tendrá que alcanzar un pacto para poder ocupar la alcaldía y gobernar con tranquilidad. En Huesca, seguirá como alcalde el socialista Fernando Elboj, aunque a partir de ahora con mayoría absoluta. El triplete socialista en las capitales aragonesas puede lograrse si Lucia Gómez, que ha empatado a concejales con el candidato del PP, consigue el apoyo del PAR o de la Chunta para gobernar Teruel, hasta ahora en manos de la derecha. Esos pactos también podrían ser claves para cambiar el signo político de la diputación provincial y de otros consistorios de menor tamaño.

En la Comunidad donde gobierna Juan Vicente Herrera, ha habido también algún cambio significativo. El más importante quizás es que en Burgos el PP, con el ex ministro de Trabajo Juan Carlos Aparicio como candidato, ha ganado a los socialistas y gobernará con mayoría absoluta gracias a los 14 concejales alcanzados. Lo contrario ha ocurrido en Segovia, donde hasta ahora gobernaba el PP con la ayuda de los dos concejales del CDS. En estas elecciones el partido de centro no ha logrado representación, el PSOE ha subido mucho y todo hace prever que se hará con la alcaldía respaldado por los concejales de IU.

El caso de Soria es más incierto y puede también haber cambios en el signo político de la alcaldía, ya que el pacto de gobierno que hace cuatro años llevó a la alcaldía a la socialista  Eloísa Álvarez no va a ser posible reeditarse y estos días se estudian otras posibilidades que podrían devolver al PP a regir el consistorio.

En cuanto a Castilla-La Mancha, el viraje más llamativo es el experimentado en Guadalajara, donde después de once años de gobierno popular, el socialista Jesús Alique ocupará la alcandía con el apoyo de IU. El cambio ha estado a punto de producirse también en Toledo, donde los socialistas, pese a sus avances, se han quedado a las puertas de sustituir al PP en el Gobierno local. El consuelo se ha encontrado en la diputación toledada, única de las diputaciones provinciales de la región que quedaba en manos del PP.

En Extremadura, los populares mantienen las alcaldías de Badajoz, Cáceres y Mérida, aunque los socialistas acortan distancias. El cambio puede estar en Plasencia, donde el PP ha perdido la mayoría absoluta después de que el ex alcalde popular creara una nueva candidatura que será clave para formar Gobierno. La sorpresa ha estado en Navalmoral de la Mata, donde el ex consejero de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Javier Corominas, ha sido claramente derrotado por el candidato popular.

Asturias, otra de las Comunidades en las que gobernaba y gobernarán los socialistas, no ha registrado cambios en su capital, Oviedo, donde el popular Gabino de Lorenzo ha aumentado su mayoría. En cuanto a Gijón, seguirá la socialista Paz Fernández Felgueroso. Tan solo resaltar que en Langreo, el PSOE ha superado a IU, hasta ahora la fuerza gobernante.

En Cantabria, sin grandes novedades. El PP seguirá en Santander y en Torrelavega, la segunda ciudad de la Comunidad, el PSOE, pese a ser la lista más votada, no logrará evitar que se reedite el pacto entre el PP y el Partido Regionalista de Cantabria para revalidar la alcaldía.

En La Rioja, ningún movimiento significativo ,ya que el alcalde popular Julio Revuelta seguirá gobernando con mayoría absoluta en Logroño. En Murcia tampoco hay cambios significativos. El PP continuará en el consistorio de la capital.

En cuanto a Navarra, los conservadores nacionalistas de la Unión del Pueblo Navarro (UPN) se han consolidado en Pamplona, quedándose a un paso de lograr la mayoría absoluta lo que obligará a Yolanda Barcina a pactar con CDN.

En Baleares, el Partido Popular repite mayoría absoluta en Palma de Mallorca y su candidato gana en votos a la socialista Margarina Nájera, alcaldesa de Calviá, un municipio ejemplar en políticas de sostenibilidad urbanística y pionera a la hora de dictar medidas encaminadas a recuperar el entorno.

Una de las grandes sorpresas en las elecciones canarias ha sido que Claudia Morales, por Coalición Canaria (CC), ocupara la alcaldía de La Oliva, municipio de Fuerteventura en el que llevaba 24 años de mayoría absoluta el histórico dirigente del PP Domingo González. CC sigue dominando en Santa Cruz de Tenerife y el PP en Las Palmas.

Pactos de gobernabilidad . Algunos se renuevan, otros cambian el color político de los partidos en el poder y los hay que repiten coalición pero con distinto equilibrio de fuerzas. Desde ahora y hasta que deban formar Ejecutivo en las próximas semanas, los partidos políticos con posibilidades de gobernar o de alcanzar la estabilidad a través de pactos están inmersos en un intenso proceso de negociaciones, de tira y afloja, de concesiones, de renuncias y de nuevas cuotas de poder.

PSOE e IU van a poder hacerlo después de superar la primera incertidumbre sobre los votos de los emigrantes. El acuerdo de Gobierno entre las dos formaciones permitirá a Rafael Simancas convertirse en el presidente de la Comunidad de Madrid después de ocho años de mayoría absoluta de Alberto Ruiz-Gallardón. El regreso de los socialistas al Ejecutivo regional madrileño tiene importantes matices, y es que por primera vez, IU tendrá un peso específico en el futuro Gobierno de signo progresista. En 1991, el entonces candidato en la oposición también consiguió más escaños que los socialistas pero no pudo gobernar debido al acuerdo entre PSOE e IU, que no se materializó en un pacto pero sí en los apoyos que la coalición concedía al presidente Joaquín Leguina en los plenos del Parlamento regional.

En este caso, Simancas sí parece ser partidario de incorporar a miembros de la coalición en su Ejecutivo. De hecho, desde la Federación Socialista Madrileña se tiene muy buena consideración de la experiencia en la gestión pública de Fausto Fernández, número uno de la lista de Izquierda Unida y alcalde de Rivas-Vaciamadrid desde 1995, lo que facilitaría su presencia al frente de alguna área importante de Gobierno. A pesar de ello, Simancas reservará a su equipo varias de las consejerías más importantes, como Urbanismo o Sanidad.

Del balance de los resultados electorales de Galicia se desprende que el desastre del Prestige no ha tenido el efecto previsto en las grandes ciudades. Aunque los resultados de las formaciones progresistas no son del todo desdeñables (partidos y coaliciones de izquierda regirán cinco de las siete grandes ciudades), el electorado no les ha dado el espaldarazo que, en una coyuntura como la actual, podrían haber conseguido. Especialmente significativo es el caso del Bloque Nacionalista Galego, que ha perdido las alcaldías de Vigo y Ferrol. Tan sólo podrá gobernar con el Partido Socialista, con quien mantiene no pocos enfrentamientos, pero con quien no le queda más remedio que pactar para contener al PP. Esto es lo que va a ocurrir en tres de los siete municipios más importantes. En Santiago de Compostela, el alcalde socialista Xosé Sánchez Bugallo volverá a ocupar el sillón consistorial pero para ello necesitará pactar de nuevo con el Bloque Nacionalista Galego, a pesar de haber conseguido tras los comicios del 25-M dos concejales más. En Pontevedra ocurrirá lo mismo, pero en este caso será el BNG, con diez concejales frente a los cinco que ha conseguido el partido socialista, el que volverá a marcar el color político del consistorio gallego. Mientras, el Gobierno de Vigo también requerirá de un pacto entre las dos formaciones progresistas, aunque al contrario que en el caso de Pontevedra, donde el regidor Miguel Anxo Fernández será nacionalista, el alcalde será un socialista, el juez Ventura Pérez Mariño.

En El Ferrol la cosa está menos clara. El PP ha logrado siete concejales, frente a los seis del BNG, los cuatro del PSOE y los dos de EU-IU. A pesar de que un pacto entre estas tres últimas fuerzas políticas mantendría al Ayuntamiento en manos de los partidos progresistas, a los populares les puede dar la llave de la gobernabilidad el partido Independientes por Ferrol, liderado por el que fuera conselleiro del PP, Juan Fernández, gracias a sus seis concejales. Esta formación, que ha crecido a costa del resto de partidos, se lo está poniendo difícil al PP. De hecho Fernández, cuyo respaldo es imprescindible para que los populares de Ferrol gobiernen, vende caro su apoyo: quiere a cambio el primer edil de la localidad.

Los pactos que acabarán viendo la luz en el País Vasco aún no acaban de perfilarse. El PP va a buscar acuerdos con ayuntamientos vascos, como Vitoria y San Sebastián. Lo mismo ocurre con los municipios de la margen izquierda del Nervión, como Sestao, Baracaldo, Portugalete o Santurzi. Se ha hablado también de la Diputación Foral de Álava, pero los populares no parecen estar muy dispuestos y esto podría dificultar el consenso en el resto de plazas donde podría gobernar una mayoría constitucionalista. El PP no está por la labor de que el PSE-EE, la tercera fuerza política de la provincia, entre a formar parte de los Gobiernos foral y municipal.

Más allá de las cotas de poder, el tema de los pactos está condicionado por los próximos comicios generales y el proyecto soberanista del lehendakari, Juan José Ibarretxe. Los socialistas podría sufrir un serio desgaste en los diez meses que quedan para las elecciones generales si en el País Vasco apoyan a su contrincante nacional. Sin embargo, y a pesar de este tira y afloja, no parece probable que los socialistas permitan gobernar al PNV-EA.

En San Sebastián las cosas no están nada claras. La falta de sintonía personal entre el alcalde Odón Elorza (PSE-EE) y María San Gil (PP), con la que ya pactó la pasada legislatura y acabó a la gresca, parece que dificultaría una posible negociación, máxime cuando Elorza es más afín al nacionalista Román Sudupe y ya ha anunciado que está dispuesto a llegar a acuerdos puntuales con la coalición EA-PNV.

El polémico trasvase del Ebro aprobado por el Gobierno del PP ha propiciado el ascenso de los socialistas en Aragón. Sin embargo, ni en el Ejecutivo autonómico ni en el municipal han conseguido la mayoría absoluta y ya se empieza a hablar de pactos. En Zaragoza, el ex ministro socialista Juan Alberto Belloch y futuro alcalde de la ciudad tendrá que negociar con los partidos regionalistas PAR y Chunta Aragonesista, aunque tan sólo la CHA le permitirá la estabilidad. De momento, todas las posibilidades son viables. El socialista podría pactar con los dos grupos, con uno de ellos o gobernar en minoría llegando a acuerdos de forma ocasional para asuntos concretos. En el caso de Aragón, y a pesar de que su presidente Marcelino Iglesias ha recabado un mayor número de votos que en los anteriores comicios, también habrá pactos de Gobierno. Mientras, la Chunta ha experimentado un considerable ascenso en la región en detrimento del PAR, que pierde dos diputados autonómicos y la fuerza suficiente para formar un Ejecutivo de coalición con los socialistas. De todas formas, no sería de extrañar su disposición con Iglesias. El partido regionalista de centro ha llegado a acuerdos tanto con los socialistas como con los populares de Aragón.

El presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, volverá a gobernar en el Principado, aunque en esta legislatura tendrá que hacerlo sin la mayoría absoluta que los electores le concedieron hace cuatro años. De su pérdida de votos se ha beneficiado el Partido Popular, que también ha recogido los escaños que la pasada legislatura atesoraba URAS, el partido fundado por el ex presidente popular Sergio Marqués. Mientras, los cuatro diputados de IU (uno más que en la anterior legislatura) permitirán a Areces formar un Gobierno mayoritario.

La oposición al Ejecutivo de Aznar que durante los últimos meses ha movilizado a los barceloneses explica el ascenso de los partidos de izquierda en Cataluña. Sin embargo, el mayor perjudicado ha sido el Partido Socialista de Catalunya y su candidato a alcalde en la Ciudad Condal, Joan Clos, que ha perdido votos en un momento crítico para la formación a tan sólo unos meses de las autonómicas catalanas. Para poder gobernar, ha ofrecido a ERC (el número uno de las listas es Jordi Portabella) e ICV-EA (Inma Mayol) renovar su coalición en el Ayuntamiento. Desde las primeras elecciones municipales de la democracia, la coalición de izquierdas es el modelo de Gobierno municipal. Durante la legislatura que ahora acaba, Clos ya gobernó con las dos formaciones a pesar de contar con mayoría absoluta. Sin embargo, la pérdida de respaldo electoral del alcalde permitirá a Esquerra Republicana y a Iniciativa per Catalunya Verds-Esquerra Alternativa un mayor número de áreas de responsabilidad. La actual cuarta teniente de alcalde y líder de ICV-EA, Inma Mayol, ya ha anunciado su intención de volver a gestionar el área de Bienestar Social, que en la pasada legislatura estuvo en manos del PSC aunque desde 1979 había permanecido en manos de los comunistas. Lo que parece fuera de toda duda es que los socialistas no pactarán con CiU, más aún si se tiene en cuenta que el próximo otoño las dos formaciones se disputarán el Gobierno de la Generalitat.

En el Ayuntamiento de Sevilla el Partido Andalucista ha dejado de ser imprescindible. Venía siéndolo durante los últimos doce años, pero su pérdida de dos concejales (han pasado de seis a cuatro), el ascenso de PSOE e IU (el primero suma dos ediles más e Izquierda Unida, uno) y las disputas que han protagonizado PSOE y PA durante la campaña electoral, les dejará fuera del Gobierno municipal. El descalabro de los andalucistas ha provocado incluso la dimisión del número uno del PA en Sevilla, José Núñez.

En las capitales de provincia de Castilla y León, feudo tradicional de los populares, tan sólo puede hablarse de una ciudad con consistorio socialista claro, Palencia, y de otra con serias posibilidades de serlo. Se trata de Segovia, donde el PP tiene doce concejales, el PSOE, once e Izquierda Unida, dos. Al igual que ocurrió en tras la elecciones de 1999, los habitantes de esta ciudad castellanoleonesa deberán esperar para saber si las dos formaciones progresistas llegan a un acuerdo para arrebatarle la alcaldía al PP. Por el momento parece que lo más probable es que así sea y de hecho ya han iniciado las conversaciones.

Con todo, el mapa del poder municipal no quedará definitivamente configurado hasta que se constituyan los ayuntamientos y elijan a los alcaldes lo que, según el artículo 195 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General ocurrirá el vigésimo después de celebrarse las elecciones, es decir, el sábado 14 de junio, o el cuadragésimo, viernes 4 de julio, donde se presenten recursos contenciosos-electorales ante los tribunales.


Los grandes números

Electores a autonómicas: 18.599.875

Electores a municipales
Votantes:
Abstención:
Votos en blanco:
Votos nulos:

34.535.700
23.274.649 (67,36%)
11.280.256 (32,64%)
     404.955 (1,74%)
     307.607 (1,32%)

Nº de votos municipales:


PSOE:
PP:
IU:
CiU:

2003
7.972.995
7.872.874 
1.390.673
789.936 

1999
7.296.484
7.334.135
1.387.900
774.074

Nº de Concejales: 65.524


PSOE:
PP:
CiU:
IU:

2003
23.621
22.915 
3.687
 2.192

1999
24.623
21.917
 4.089
   2.295

Nº alcaldes: 8.070

Fecha de constitución de los ayuntamientos: 14 de junio o 4 de julio en los casos en los que se haya presentado recurso contencioso-electoral ante los tribunales.

 

 

Cada capital, su alcalde          
             
A Coruña       Paco Vázquez PSOE Lleida          Antoni Ciurana  PSC
Albacete       Manuel Pérez Castell PSOE Madrid       Alberto Ruiz-Gallardón    PP
Alicante        Luis Díaz Peri  PP Málaga             Francisco de la Torre   PP
Almería              Luis Rogelio Rodríguez-Comendador*    PP Melilla     Juan José Imbroda  PP-UPM
Ávila     Miguel Ángel García Nieto   PP Murcia Miguel Ángel Cámara PP
Badajoz         Miguel Cerdán PP Ourense            Manuel Cabezas   PP
Barcelona      Joan Clos  PSC Oviedo    Gabino de Lorenzo  PP
Bilbao  Iñaki Azcuna  PNV Palma de Mallorca     Catalina Cirer PP
Burgos   Juan Carlos Aparicio PP Palencia          Heliodoro Gallego  PSOE
Cáceres        José María Saponi   PP Pamplona           Yolanda Barcina   UPN
Cádiz        Teófila Martínez  PP Pontevedra        Miguel Anxo Fernández   BNG
Castellón     José Luis Gimeno PP Salamanca     Julián Lanzarote       PP
Ceuta       Juan Jesús Vivas  PP San Sebastián  Odón Elorza  PSE-EE
Ciudad Real    Francisco Gil Ortega  PP Santander            Gonzalo Piñeiro   PP
Córdoba        Rosa Aguilar IU Santa Cruz de Tenerife       Miguel Zerolo CC
Cuenca       José Manuel Martínez Cenzano PSOE Segovia        Pedro Arahuetes*     PSOE
Girona Anna Pagans  PSC Sevilla          Alfredo Sánchez Monteseirín  PSOE
Granada        José Torres Hurtado  PP Soria          Encarnación Redondo*  PP
Guadalajara   Jesús Alique  PSOE Tarragona        Joan Miquel Nadal   CiU
Huelva      Pedro Rodríguez   PP Teruel Lucía Gómez* PSOE
Huesca                 Fernando Elboj  PSOE Toledo   José Manuel Molina  PP
Jaén   Miguel Sánchez de Alcazar  PP Valencia        Rita Barberá   PP
Las Palmas    Pepa Luzardo PP Valladolid               Javier León de la Riva  PP
León   Mario Amilivia PP Vitoria      Alfonso Alonso*   PP
Logroño        Julio Revuelta PP Zamora           Antonio Vázquez Jiménez   PP
Lugo       José López Orozco PsdeG-PSOE Zaragoza       Juan Alberto Belloch  PSOE
             
* Pendiente de pacto
Fuente: Elaboración propia

 

De ex ministro a alcalde

De de la política nacional, a la local. Dos de los grandes ganadores de estas elecciones municipales, Juan Carlos Aparicio en Burgos por el PP y Juan Alberto Belloch en Zaragoza por el PSOE, han seguido trayectorias políticas similares. Ambos ocuparon puestos de responsabilidad en gobiernos centrales. Aparicio como ministro de Trabajo con José María Aznar, y el aragonés como superministro de Interior y Justicia con Felipe González. Y, también ambos, han conseguido arrebatar el bastón de bando al partido contrario.

Sería difícil saber quién se han llevado una alegría mayor al ganar la alcaldía, sin embargo es posible que haya sido Juan Alberto Belloch, ya que a la segunda ha sido la vencida. El ex ministro socialista ya intentó hacerse con el mando consistorial hace cuatro años y desde entonces ha permanecido como concejal de la oposición en el Ayuntamiento maño.

Por el contrario, Aparicio apenas ha tenido que esperar un año para encontrar acomodo político en Burgos, después de que José María Aznar decidiera prescindir de sus servicios en el Gobierno en la última remodelación del pasado mes de junio. Aparicio, en el fondo se sintió aliviado ya que le tocó el amargo papel de defender lo indefendible: el decretazo que impuso el Gobierno y que se vió obligado a rectificar tras la huelga general. Ahora, las buenas relaciones con los sindicatos han quedado en manos de su sustituto Eduardo Zaplana.


Juan Lobato, el concejal más joven

Con tan sólo 18 años, Juan Lobato Gandarias va a ser el concejal más joven de la legislatura que está a punto de comenzar. Su partido (PSOE) va a gobernar en Soto del Real (Madrid) tras arrebatarle el Gobierno a los populares. Dice que están muy ilusionados, aunque a él se le avecina la doble responsabilidad de representar a sus conciudadanos en el consistorio y examinarse de primero de Derecho y Administración y Dirección de Empresas, carrera que estudia en la Universidad Autónoma de Madrid.

Pero eso no parece importarle. De hecho, y a pesar de su juventud, ha tenido una corta pero intensa experiencia política. Con 15 años ingresó en las Juventudes Socialistas de la Agrupación de Chamberí. Pero él quería que su municipio también contara con una sede y hace un año, él y otra decena de chavales fundaron las Juventudes en Soto del Real.

Lo suyo con el Partido Socialista fue un flechazo. Durante la celebración del 35 congreso del PSOE, logró ser miembro de organización. “Estuve viendo cómo funcionaba en partido y me enamoré de él”, asegura.

En las elecciones municipales del 25-M ha concurrido como número dos de las listas. Entró gracias al apoyo del secretario general de la formación en Soto del Real y de la Federación Socialista Madrileña porque “creyeron en una lista joven”.

El joven edil dice que en el próximo Gobierno municipal hará especial hincapié en el programa de Juventud y Deportes (será concejal de esta área) y se volcará en los temas que más preocupan a la población: ya ha perfilado un programa de vivienda de protección oficial con especial dedicación a los más jóvenes.


Tomás Gómez, el alcalde más votado

Vicepresidente de la Federación Madrileña de Municipios y licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, Tomás Gómez Franco es el alcalde más votado en las municipales del 25-M. A pesar de su juventud (tiene 35 años), cuenta con un notable currículo dentro del PSOE. Ingresó en la formación en 1988. Desde entonces ha desempeñado los cargos de secretario General de la Agrupación Socialista de Parla, miembro de la Comisión Ejecutiva Regional de la FSM-PSOE, y alcalde de la localidad madrileña desde la pasada legislatura.

Tomás Gómez puede presumir de un récord histórico, que hasta el momento ostentaba su compañero de partido José Quintana, que en 1999 consiguió el 60% de los votos emitidos en Fuenlabrada (Madrid). El primer edil de Parla ha conseguido tres de cada cuatro papeletas emitidas favorables, lo que le ha proporcionado 20 de los 25 ediles de la corporación. Pero para lograr semejante respaldo, ha tenido que demostrar su valía al frente del consistorio del sur madrileño. Con el trabajo desarrollado a lo largo de la pasada legislatura, Gómez Franco ha logrado articular una ciudad que va a alcanzar los 150.000 ciudadanos, en la que se van a construir 8.000 viviendas de protección oficial, lo que dotará a Parla del tamaño de una capital de provincias.

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