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DEL "SENY"
AL ESPERPENTO EN "PUJOLANDIA"
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Nº
368
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30/5/99
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| Luis G.DEL CAÑUELO
Desde hace varias semanas, mis amigos de Barcelona no cesan de enviarme papeles En su mayoría recortes de periódicos o notas escritas por ellos- o de telefonearme. Entre mis viejos amigos quedan pocos: son de mi generación e hicieron la guerra con los republicanos, como yo, y alguno de ellos compartió conmigo exilio existe estos días unanimidad. Algo está pasando, por fin, en Cataluña, en ese mitificado oasis catalán o pujolista, en Pujolandia, pues los acontecimientos se precipitan y el Gobierno de la Generalitat, así como su entorno convergente, cometen disparates sucesivos. Mis amigos, sobre todo Rafael Feliu Suñol -del cual en más de una ocasión me he hecho eco a través de mis colaboraciones en EL SIGLO-, Pepe Acosta Rodríguez y Joan Bosch Rigalt, todos ellos gente de principios republicanos y de izquierdas, que defendieron simultáneamente a la República española y a la Generalitat presidida por Lluís Companys, están indignados desde hace bastantes años con la política de Jordi Pujol, al que responsabilizan de instrumentalizar sentimientos nacionalistas con acentos incluso independentistas a fin de gobernar con la mirada orientada hacia la derecha, además de generar un sinnúmero de irregularidades y de corrupciones que ha procurado ocultar en base a desplegar siempre la senyera; es decir, la bandera catalana. Estos amigos, a los que apenas veo -salvo esporádicas escapadas suyas a Madrid-, intentan mantenerme bien informado de cuestiones relativas a la política catalana, cosa que les agradezco profundamente, como aprovecho para hacerlo una vez más en relación a otros viejos camaradas esparcidos por el resto de España y que, con frecuencia, me suministran datos poco conocidos y de gran valor informativo de sus respectivos territorios. Pues bien, y como decía en el párrafo anterior, Feliu Suñol, Acosta Rodríguez y Bosch Rigalt se encuentran en estado de enorme e insólita excitación. Empiezan a comprobar que el espejo ficticio en el que, complacido y satisfecho, se miraba habitualmente Jordi Pujol ha comenzado a romperse e incluso corre el peligro de convertirse en añicos. Gracias a los informes de mis amigos y a algunas lecturas que he hallado en la prensa de Madrid, entre la que incluyo, asimismo y diariamente, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña, enhebro este artículo. Es verdad, desde luego, que Jordi Pujol y alguno de sus hombres de confianza no hacen otra cosa que incurrir en el esperpento, olvidándose al parecer que la virtud catalana por excelencia -si se me permite recurrir al tópic~ es el seny. En estos momentos, Pujol tiene abiertos, entre otros, los siguientes frentes: 1. El mediático. 2. El internacional. 3. El electoral. 4. El de los affaires. Naturalmente, y como en la teoría de los racimos de cerezas, unos y otros se entremezclan y producen, en su conjunto, una sensación muy extendida de fin de reinado, teniendo en cuenta que las elecciones autonómicas están a la vuelta de la esquina, después del verano, probablemente en el mes de octubre o, como máximo, a principios de noviembre. Subrayar aquí la importancia que no sólo para Cataluña, obviamente, sino para toda España tiene la política catalana y, de manera muy singular, la que se mueve en la órbita de CiU resulta un esfuerzo estéril: mis pacientes lectores son perfectamente conscientes de ello. En cuanto al ámbito mediático, TV3 y las emisoras de radio pertenecientes a la Ceneralitat en primer lugar, sin duda, Catalunya Ràdio- se han situado en el punto de mira de los escándalos de manipulación. Hubo épocas prolongadas y felices para Pujol que, por el contrario, TV3 funcionaba ajena a las críticas, únicamente centradas en TVE. Eran los tiempos del paraíso u oasis catalán, donde los responsables de TV3 habían convertido esta televisión en un bochornoso espectáculo de intoxicación convergente/nacionalista y, para su fortuna, apenas pagaban peaje. Esto se ha acabado. La refriega política y, en menor escala todavía, periodística pasa estos días por los abusos de n/3 y de Catalunya Ràdio. El frente común opositor abarca desde el PP a los ex comunistas de Iniciativa per Catalunya, pasando por los socialistas y, a menudo, por Esquerra Republicana. Hace poco, los máximos directivos de TV3 y de la mencionada emisora se libraron de una reprobación parlamentaria en toda regla por la traición del PI (Partido en pro de la Independencia), una escisión de Esquerra Republicana que impulsaron hace tres años Àngel Colom y Pilar Rahola, cuando se vieron acorralados por sus colegas de Esquerra Republicana, partido del cual ambos eran dirigentes de primerísima fila. ?Por qué el PI, teóricamente progresista, apoyó a CiU en el referido trance? Muy sencillo: el PI recibe un trato de favor en TV3 y en Catalunya Ràdio orientado a romper el voto de Esquerra Republicana. Piénsese que ERC puede acabar siendo una fuerza decisiva en el Ayuntamiento de Barcelona y en otros ayuntamientos catalanes. También podría serlo en el Parlamento, tras los próximos comicios. A CiU no le interesa para nada que ERC prospere electoralmente, así que practica la máxima de "divide y vencerás". Como lo hace también con los anguitianos de Cataluña Ilamados Esquerra Unida-Alternativa-, pues pretende Pujol restar votos a Iniciativa por razones idénticas a las vinculadas con ERC. En frente mediático no se limita TV3 y Catalunya Ràdio. Los lectores de EL SIGLO han venido siguiendo las tropelías perpetradas por ]Jordi Pujol contra la libertad de expresión, repartiendo las licencias radiofónicas de forma arbitraria de manera que sólo ha premiado a los fieles y a los que están dispuestos a montarle no una, sino hasta dos cadenas privadas de radio en catalán y afines a CiU. Tan indignante decisión fue acompañada, como se sabe, por la orden de no renovar la concesión a tres frecuencias de la Cope, con lo cual el Iíder del nacionalismo catalán busca apagar una voz que le disgusta y que, en mayor o menor medida, agrada en Cataluña a los simpatizantes del PP. Y no tranquilo con la cacicada descrita, estuvo en un tris de cerrar -mediante decreto- COM Ràdio, promovida por las instituciones locales regentadas por socialistas, ex comunistas de IC y Esquerra Republicana u otras formaciones de carácter progresista. El hundimiento de COM Ràdio está momentáneamente cancelado, pero nadie descarta nuevos intentos en tal sentido. Ha conseguido Pujol, además, irritar enormemente al Grupo Zeta, editor del diario de mayor circulación en Cataluña, al que le ha negado las licencias solicitadas, a pesar de que El Periódico publica casi la mitad de su edición en lengua catalana. En cuanto al internacional, ha sido Pere Esteve, secretario general de Convergència y candidato europeo por este partido, el que ha organizado este nuevo despropósito. Esteve reunió a los cónsules acreditados en Barcelona y les expuso sus planteamientos nacionalistas, de los cuales éI pasa por ser un radical, en clara sintonía con el grupo de acólitos de Pujol, los Ilamados talibanes, con su hijo Oriol a la cabeza. Tras la sesión, Esteve filtró a La Vanguardia la iniciativa y hasta puso en boca del cónsul de EE UU y el de Francia palabras de comprensión y de aliento hacia tales postulados. Las réplicas de ambos -y del embajador de EE UU en Madrid, Edward Romero- no se hicieron esperar. El cónsul norteamericano, Douglas R. Smith, se desmarcó de Pere Esteve y, explícitamente, del nacionalismo convergente. También lo hizo el francés, Pierre Charasse, por cierto, un influyente político galo, próximo a la izquierda plural que gobierna la República vecina. Aparte de meter la pata con la filtración, Pere Esteve demostró una colosal ignorancia de cuanto piensan la mayoría de cónsules en Barcelona sobre la política nacionalista de Pujol. Los cónsules -sobre todo, precisamente, los de EE UU y Francia- están hasta el moño de Pujol y de sus tics independentistas, lo cual es un secreto a voces en Barcelona, salvo para Pere por lo que se ha visto. Respecto al frente electoral y de los affaires -que cabalgan muy unidos-, baste apuntar por ahora que un primer asunto escasamente elogiable, todo lo contrario, ya ha salpicado a la candidatura de Joaquim Molins para alcalde de Barcelona. Mientras las encuestas coinciden en que Molins no despierta excesivas simpatías como sustituto de Joan Clos; o sea, que se sitúa en una tendencia de voto con riesgo de retroceso respecto a las elecciones anteriores, sucede que el tercer hombre de su candidatura, Josep Miró Ardèvol, es el encargado de, a través de su empresa, Ilevar a cabo los sondeos para las municipales. El caso ha provocado que otros nombres hayan salido a la palestra: el de Joan Josep Folchi y el Carles Luis Vilarrubí, ambos relacionados con los negocios de Javier de la Rosa. Del primero publicaron la pasada semana EL SIGLO y el domingo 23 de mayo, El País, sendos artículos demoledores para este personaje. En cuanto a Vilarrubí, es conocido en Barcelona como el hombre del sector negocios de CDC: amigo de los hijos del presidente de la Generalitat -uno de los cuales suele estar siempre en el centro de no pocas sospechas-, es consejero de Telefónica y su fama de broker no excluye episodios más bien sombríos. EL SIGLO de la semana pasada publicaba datos ilustrativos al respecto. Son éstos, por lo demás, los amigos de Joaquim Molins. |