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Nº
595 - 22 de marzo de 2004
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De ‘La Razón’ y ‘ABC’ Un tal José Clemente, en La Razón, el diario de José Manuel Lara, el dueño de Planeta, ese gran empresario que puede acabar cerrando Antena 3 TV y Onda Cero, suman y siguen las deudas astronómicas, fue pionero en el ejercicio de vomitar sobre las urnas del 14 de marzo. El tal Clemente lo hizo desde el periódico que tutela ideológicamente el maestro Luis María, que de joven admiraba al fascista Charles Maurras, sobre el que tiene publicados dos opúsculos ensalzando la monarquía absoluta. Luis María, según es sabido, tiene un hermano asimismo célebre, llamado Rafael, el conseguidor. ¿Qué sostuvo Clemente en La Razón? Una sarta de sinrazones como prólogo a lo que estamos asistiendo: el proceso ultramontano al masivo triunfo progresista, el auto de fe inquisitorial contra Zapatero, de acuerdo con la más excelsa tradición de la derecha hispana. “La victoria socialista no es una victoria limpia, ganada a pulso, con programa y mensajes”, afirmaba el susodicho. “La victoria del PSOE es una victoria sucia, basada en el guerracivilismo, las formas antidemocráticas, la violencia y la falta de respeto al adversario. Ya tienen lo que querían, el poder, el poder logrado con trampas y miedos, el poder arrebatado con malas artes y suciedad, con persecución del que no pertenece al clan”, añadía. Seguía así: “Una victoria que engrendrará odios, facilitará limpiezas, destapará viejos rencores y germinará lo que en esta recta final de campaña se ha sembrado: la intolerancia. Los actores del ‘No a la guerra y del sí a ETA’ serán contratados. Urdaci será despedido. La España federal de Maragall vendrá como un todo y los estatutos serán reformados hasta el límite de romper la España de todos, la España de las oportunidades. Ya no tienen excusa alguna los que defendieron el diálogo con los terroristas. Podrán hablar con ETA o Ben Laden tantas veces como quieran y aceptar lo que ellos les propongan, desde la independencia vasca a los “papeles para todos”, de forma que en pocos años se hagan dueños de Al Andalus. Así, Chaves podrá seguir gobernando mil años más, incluso después de muerto. Ya pueden parar el PHN, agrupar a los presos vascos, cambiar la política del ladrillo, crear vivienda pública para los amigos y enviarnos al paro, especialmente, a todos aquellos que no escribimos al dictado”. En el retablo de la demagogia mediática en torno al 14-M no puede excluirse el artículo de José Antonio Zarzalejos del mismo día de los comicios generales. Se trata de un texto redactado presumiblemente a la desesperada, cuando los más lúcidos, y Zarzalejos lo es a pesar de todo, ya sospechaban la catástrofe electoral del PP. O el director de ABC quiso ponerse la venda antes que la herida o imaginó de forma petulante que su artículo todavía lograría cambiar el signo de las urnas. O pretendió acaso emular a Luis María, ahora que éste acaba de fichar a Alfonso Ussía, quien le robará al ABC, en favor de La Razón, unos cuantos miles de lectores más. Sea como fuere, el artículo de Zarzalejos, apuntando directamente al Grupo Prisa, sin mencionarlo, y anticipando de esta guisa la ofensiva posterior del PP en idéntico sentido, resulta estremecedor. Recuerda, salvo determinadas referencias, aquellos tenebrosos sermones de la prensa del Movimiento y de las JONS. Dice, por ejemplo, lo siguiente: “Hay una izquierda intelectual y mediática de pensamiento débil y pequeño burgués que, instalado en los mecanismos informativos y en las trincheras de papel, ha logrado manejar como a guiñoles a los representantes de la izquierda política, subordinándolos con sus bulas, sus veredictos, sus cánones, sus obsesiones, sus filias y sus fobias a una dictadura ideológica y estratégica que ha atenazado su desenvolvimiento autocrítico y su soberanía de decisión”. Consecuencia: “El resultado es una izquierda política inerme e inerte, subsidiaria de los peores recursos del pasado –la pancarta, la consigna, la subversión dialéctica– y que se apoya en la muleta de los nacionalismos étnicos y culturales para evitar la apariencia de cojeo y desfallecimiento. La jornada de ayer (sábado 13 de marzo), democráticamente sucia, es el ejemplo más expresivo de la inanidad de los líderes partidistas de la izquierda y de la hiperactividad irresponsable del gauchismo sin más compromiso que el de sus propias obsesiones”. La jornada del 13 de marzo, asegura Zarzalejos, fue “democráticamente sucia”. ¿Lo afirma quizás pensando no sólo en ese día, sino además en los dos anteriores, que provocaron las peores crónicas, artículos y editoriales de la mayoría de la prensa internacional respecto al Gobierno de España desde los tiempos de Franco, por haber mentido deliberadamente haciendo recaer la autoría de la masacre madrileña en ETA, cuando había sido Al Qaeda? Hasta la agrupación de corresponsales extranjeros ha denunciado la manipulación de Aznar. Lo ha hecho parte de la prensa española a cuyos directores se dirigió el propio presidente del Gobierno para darles su palabra de honor, o poco menos, acerca de que los asesinos habían vuelto a ser los etarras. Zarzalejos lo sabe porque él debió de recibir la llamada de Azanar. Si no fue Aznar, pudo ser su hermano, el fontanero de lujo, Zarzalejos (Javier), quien le filtró la cita de la cúpula de ETA con Carod, qué gran exclusiva, así cualquiera. Esa es la verdad. El juego sucio lo practicó de nuevo el Gobierno del PP, a tope, instrumentalizando a ETA hasta la náusea, sacando a la banda terrorista por todos los medios públicos y privados a su servicio. Incluso la viuda de Buesa protestó por la manipulación que se intentó hacer del asesinato de su marido por parte de Urdaci o de José Antonio Sánchez. El ABC de Zarzalejos, por cierto, critica con relativa crudeza a la actual RTVE. Pero el motivo de las críticas se encuentra en la proximidad de Sánchez y de Sentís (director de RNE) a Luis María Anson. Como carga contra Antena 3 y Onda Cero porque Lara compró ambas empresas y los propietarios de ABC se quedaron con las ganas, debido a la decisión de Aznar de no fiarse de ellos. Pero Zarzalejos le está agradecido a Aznar. Fue él quien lo nombró director, tras liquidar a su antecesor por condescendiente en exceso con los socialistas. En plan augur de estar por casa, puntualiza elípticamente a la SER por activa y por pasiva, donde colabora cada semana su director adjunto, Eduardo San Martín, que esa izquierda está “preparando, bien se ve, un lunes de derrota electoral para convertirlo en un lunes de deslegitimación si la victoria popular fuese el designio de los electores y no ha dudado en utilizar la propia transparencia del Gobierno en las investigaciones sobre los brutales atentados del 11-M, que ayer, a través del ministro Acebes, resultó plena y convincente, para arrojársela a la cara (...) al Ejecutivo”. ¿Cómo puede dirigir un periódico alguien que elogia a Acebes por su transparencia, “plena y convincente”, en un asunto tan grave y tan peligroso, cuando mantuvo contra viento y marea que se trataba de ETA? Pero así están las cosas. Que se tiente la ropa Zapatero. Va a saber lo que es bueno. Lo que le espera. |