Nº 556
19/5/2003

 

De pensión nueva a pensión buena

Empezó Alemania reformando su sistema de pensiones, hace dos años; lo va a volver a hacer ahora. Entretanto, recomendaciones de la Comisión Europea a todos los países miembros con sistema de reparto. luego el Banco Mundial hace similares advertencias. Y ya, también, Francia anuncia la reforma de sus pensiones futuras. Como en Europa se mueve ficha, del sistema son de calado. la razón, el cambio de la situación demográfica: cada vez se vive más tiempo y nacen menos personas. La fecha clave: 2015. A partir de entonces, y a parámetros vigentes, los gastos de pensiones comenzarán a crecer muy por encima de los ingresos. La explicación: la esencia y estructura del sistema de reparto. Consiste en determinar unas pensiones y unas cotizaciones y ajustar ingresos y gastos. Es muy parecido al sistema de seguros mutuos, en que, ocurrido un siniestro, su coste se reparte entre los asegurados que comparten similar riesgo. Pero la jubilación no es un riesgo, el riesgo es morir antes de la edad media esperada, y la jubilación no es asegurable, es un supuesto de ahorro previsión o capitalización. A largo plazo, el reparto sólo es sostenible si recoge internamente la estructura de un sistema de capitalización. Así se viene haciendo, todos los parches que se van poniendo al sistema toman elementos de capitalización, y cuando no se hace se ahonda en las injusticias internas del sistema.

A pesar de las advertencias que reiteradamente hacen los demógrafos, hay quien piensa que el anuncio del futuro no pasa de un puro catastrofismo, y que éste milenarismo, como todos, es cosa rayana en el esoterismo. 0 sea que no hay hacer ningún caso. Sin embargo, ahora mismo y en España ya está ocurriendo algo parecido. 0 qué creéis que es lo que pasa con la Seguridad Social Agraria, que tiene un agujero anual de en torno a los 6.000 millones de euros. Ya ha acusado el problema del sistema de reparto en la agricultura: descenso de la población activa agraria, aumento de pensionistas y de la esperanza de vida. Una parte del sistema en crisis lo aguanta el resto. La crisis de todo el sistema no. 0 se reducen pensiones o se aumentan cotizaciones, que es adonde apuntan en Europa, aumentando la edad de jubilación, de años de cotización para llegar al máximo de pensión (que es un injusticia aberrante a favor de lo que menos han cotizado). En suma, creo que roza la inconstitucionalidad toda medida que se aparte de un sistema único, universal, público y de capitalización. Porque si es necesario establecer compensaciones internas, se convierten en un tributo ajeno a su justificación y circunstancias que determinan su importe en función de la capacidad económica, que constituye el único criterio válido para dar o tomar más a unos o de unos que a otros o de otros.

Se puede preguntar, si uno cotiza durante unos años, por qué tiene que quebrar el sistema. ¿Dónde está el dinero? la respuesta . es muy sencilla, unos han cotizado para que otros cobren, pero es que éstos no habian cotizado lo mismo que los pagadores. Se beneficia a unos, al principio del sistema, sin perjuicio para nadie, ya que los cotizantes recibirán en su día en función de las reglas. Lo malo es cuando no hay cotizantes nuevos que llenen ese vacío. Al gobernante de turno le vino Dios a ver cuando se instaló el sistema de reparto. Unos encantados porque recibían pensión, sin pago previo -un regalo del Estado-, otros encantados porque pagan para luego recibir ¿Y si no reciben luego? Se trata de algo muy, muy similar a los casos tan conocidos y, por desgra. cia, recurrentes de las bancas piramidales. Un, o una, listo, ofrece a cambio de un capital un interés más alto que el del mercado, con el dinero que va recibiendo paga intereses y se guarda el resto o lo invierte. A medida que recibe más dinero la pelota va engordando hasta que la inversión falla y el tinglado explota. En Salamanca hubo un caso muy curioso hace ya mucho tiempo, la supuesta banquera invertía los excedentes en obras de caridad y en loteria. La Providencia no lo tuvo en consideración.

La insoportable levedad de futuro, por Joaquín Leguina

Hemeroteca
Esta semana
Lista