Nº 596
29/3/2004

Julio


Habrán pasado, y cumplidos, los cien primeros días del Gobierno Zapatero. Evidentemente, no habrá pasado nada en especial. Como es lógico, Naciones Unidas habrá adoptado una resolución salomónica, que ni que si ni que no, para permitir a España seguir con dignidad en Iraq. A este respecto conviene decir que la posición de Zapatero hubiera sido una y la misma con atentados o sin ellos, de igual forma (estoy convencido) que los asesinatos del 11-M hubieran ocurrido igual con guerra que sin guerra. Por cierto, inteligente el decir que se enviarán más tropas a Afganistán, esta intervención sí con control ONU, aunque huelga decir que tal exceso de intervención es hueco, si bien y políticamente impecable. Vayamos a lo demás. En política económica, y más si viene Soibes, no va a pasar nada. Es decir, equilibrio cuando sea posible, moderación impositiva, racionalidad tributaria (ya veremos a ver qué pasa con el plato caliente de las plusvalías). En mis tiempos mozos me enseñaron, en aquella asignatura de Historia, que los Comuneros eran una especie de héroes nacionales por combatir el Gobierno de flamencos. Hoy, menos mal, en esto de la economía, tan dado a frivolidades, nos gobierna Bruselas ¡Qué bien! Lástima que no sea en más cosas. Luego está la violencia de género con flamante ley al respecto y fomento de vivienda en alquiler. Comentémoslo. Es muy bonito pensar que con leyes se arregla todo. Evidentemente, no. Pero mientras dura el efecto publicitario, la gente está contenta, luego se modifica la Ley para corregir los defectos y más tiempo de gracia. Luego la culpa la tienen las circunstancias adversas. Bueno es hacer leyes innecesarias, mejor es hacer planes de información y contemplar gasto público para subvenir a las necesidades de las separaciones inevitables. Veremos a ver qué pasa. En materia de vivienda, el alquiler choca con dificultades evidentes. Pretensión de rentabilidad excesiva -por encima del rendimiento del capital a interés (hay que pagar la hipoteca)-. Aseguramiento de las rentas ante el impago. Dificultades en el desahucio. Hipotética necesidad futura de la vivienda. El problema de la cesión de viviendas en arrendamiento es, básicamente, financiero y psicológico. Si la vivienda está pagada seguro que ya está arrendada. Si no lo está, que será lo normal, la renta nunca puede superar el interés (si es superior es mejor comprar con préstamo a largo plazo). Entonces quién es el guapo que invierte en vivienda para alquilarla teniendo otros activos con mejor rentabilidad. Con lo que la inversión en ahorro previsión en vivienda es meramente circunstancial y especulativa a la espera de tiempos mejores, es decir se está pensando en su realización a medio plazo, que será siempre mejor si está vacía que ocupada. La inversión en vivienda para alquiler sólo cabe cuando existen fondos sobrantes para un privado o cuando se trata de inversiones a, largo plazo, en que cuenta la revalorización de la renta vía su actualización, que es ajeno a la situación de los particulares. En esta materia no ha lugar a milagros legales. Con Ministerio, flamante, de la Vivienda o sin él. Cabría, sí, abrir un foro de debate acerca de la vivienda en alquiler, al que están Hamados, sobre todo, las entidades de seguros y fondos de pensiones.

Lo que me importa es resaltar que Zapatero es hombre prudente y moderado -la inteligencia se le presume como a todo político-. Ha demostrado, además, una cualidad fundamental.en un político reservada a pocos mortales: la suerte. Contra pronóstico, fue secretario general del PSOE. Contra prorlóstico, será presidente del Gobierno. Espero, por tanto, que, contra pronóstico, le salgan bien sus deseos. Qué mejor fortuna puede tener una nación en la que sus gobernantes gocen de la gracia de la baraca.

¿Y qué hay de la reforma de [as pensiones? El año que viene, si Dios quiere.

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