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La yenka Cuando
era niño oí, ignoro el grado de certeza del relato, que
en los tiempos del analfabetismo lacerante algunos reclutas eran incapaces
de distinguir la izquierda y la derecha, y para hacer adecuadamente la
instrucción militar se calzaba a los quintos unas alpargatas de
distinto color en cada pie, blanco y negro. Para ordenar la marcha, el
sargento chapurreaba blanco y negro en lugar de izquierda, derecha. Hoy
con la precampaña electoral comienzan a desgranarse los programas
de los grandes partidos politicos, que nos revelan su ideario y nos dicen
lo que significa en estos tiempos izquierda y derecha. En economía,
el PSOE lanza el reto de reducción de¡ tipo máximo
de la tarifa del Impuesto sobre la Renta para equipararlo a la tributación
de las sociedades, cuyo tipo de gravamen también se reduciría
(para que decir de la anterior propuesta del tipo único). 0 sea,
asimilación de las personas físicas y jurídicas y
bajada de impuestos. La disminución de tributos la viene practicando
el PP desde su entronización en el Gobierno y también, ahora,
pregona que continuará con tal política, aunque con menor
alcance que la que pretende el PSOE, achacando a la otra formación
que la política fiscal que ofrece es irrealizable por excesiva.
Tradicionalmente la izquierda subía impuestos, para llevar a cabo
la igualdad material redistributiva -que unos tengan menos para que otros
tengan más-; y la derecha bajaba impuestos, para estimular la creación
de riqueza y fomentar el gasto y así, mediante el crecimiento econórnico,
elevar el nivel de renta de toda la población. En la gestión de la Administración la izquierda quiere un Estado fuerte, la derecha reducido con austeridad y eficacia. Sobran los comentarios, a la historia reciente me remito. Blanco y negro. Al fin y a la postre lo que sucede es que se han difuminado las ideas. La única diferencia en política económica es equilibrio presupuestario a ultranza o un poquito de déficit, política de salón. En política de gasto social, la única diferencia son los números finales, política de salón. Blanco y negro. Queda sólo
la credibilidad. Sólo. Que se sepa no es derechas ni de izquierdas.
Blanco y negro. |