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Perfiles
socialdemócratas
No
comprendo el miedo a los socialistas", declaró recientemente
Ricard Fornesa, presidente de La Caixa y de Aguas de Barcelona, a la revista
Actualidad Económica. Fornesa precisó más
al subrayar que él, como empresario por cierto, de largo y solvente
recorrido- había "convivido muchos años" con gobiernos
de] PSOE, `incluso con mayoría absoluta", sin percibir el
más mínimo sobresalto. Sostiene que, más allá
de aciertos y errores, "sus gestos económicos han sido siempre
modernos, "sus gestositerios de mercado y con normas lógicas
b¡en ligadas".
Fornesa ha protagonizado lo que cabría describir como "la
otra retirada de Iraq". Ni más ni menos. La principal, la
más espectacular, la que más adhesiones ha suscitado -y
también mayor número de rechazos-, corresponde a José
Luis Rodríguez Zapatero con su firme decisión de repatriar
a los soldados españoles destinados en Iraq. Pero el presidente
de la Caixa, hace unos días, dispuso asimismo que su corporación
abandonara el Iraq Trade Bank, pool bancario creado para contribuir
a la reconstrucción de Iraq. lo hizo después de que CC 00
-que forma parte del Consejo de Administración de la entidad- hubiera
criticado la presencia en tal consorcio, pues "estaba dañando
su imagen social". "Aún no se ha concretado ninguna acción
solidaria", argumentó Fornesa para descolgarse.
¿Es
La Caixa el brazo financiero de la Generalitat?, le preguntaron en La
Vanguardia. Su respuesta fue tan diáfana como prudente: "La
Caixa siempre ha sido un instrumento financiero de Catalunya, del Estado
y de los ayuntamientos ( ... ). Catalunya es el marco en el que más
actuamos ( ... ) por lo que es lógico que estemos m ás cerca
de las administraciones que operan en este territorio". Lo cierto
es que las relaciones entre Fornesa y Maragall parecen fluidas. No podría
decir lo mismo -respecto a la Generalitat de Pujol- el gran amigo de Fornesa,
Vilarasau, su predecesor y hombre fuerte a lo largo de dos décadas.
Vilarasau cayó antes de tiempo, cuando la pinza CiU/PP acordó
decapitarlo porque no estaba dispuesto a ceder su soberanía.
Pero que nadie se precipite y extraiga conclusiones falsas. Ni Vilarasau
ni Fornesa son socialistas, Son simplemente pragmáticos -una de
las características más apreciadas en los gestores-, acostumbrados
a moverse en el entorno económico y, por supuesto, político.
Defiende Fornesa la autonomía de La Caixa y no acepta con facilidad
intromisiones que él ha llegado a calificar de 'agresiones al modelo
de cajas de ahorro". Se lo dijo públicamente a Rato -entonces
vicepresidente del Gobierno-, quejoso de los movimientos legislativos
puestos en marcha por el PP tendentes a recortar la capacidad de decisión
de La Caixa.
Uno de sus más cercanos colaboradores es Jordi Mercader, empresario
de acreditada experiencia que fue presidente del INI en uno de los gobiernos
de González y que es buen amigo, por ejemplo, de Serra y Maragall.
¿Puede, por unas u otras razones, La Caixa convertirse en eficaz
compañero de viaje del actual Gobierno? Va ahora a promover pisos
para J Jóvenes: cincuenta metros cuadrados, 240 euros al mes. ¿Ayudará,
pues, Fornesa a Zapatero? Lo que parece seguro -si estos pisos son realidad-
es que ayudará a los jóvenes, uno de los eslabones más
débiles de la sociedad. "Es un modo de volver a los orígenes
sociales de La Caixa", advierte Fornesa. Así nació
la entidad, ciertamente: con una mezcla de paternalismo y de caridad.
Un siglo más tarde --cumple la Caixa cien años- hora es
de incluir perfiles socialdemócratas, mientras, desde luego, continúa
su espléndida singladura por el mundo de los negocios.
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