Hemeroteca
Esta semana
Lista Mundanal ruido
Nº 596
29/3/2004

Atención al Cáucaso


Entre el Mar Negro y el Mar Caspio, entre Rusia, Turquía e Irán, el Cáucaso es quizás la región más compleja del mundo y la de las próximas tensiones, al menos en esa frontera difusa y apenas trazada entre Europa y Asia, abierta por la desaparición de la Unión Soviética. Ya desde tiempos remotos esa inmensidad montañosa tenía reputación por sus vinos, sus alfombras y la belleza de sus mujeres. En tiempos mas recientes los extranjeros, desde Lord Byron a John Le Carré y Robért Kaplan, inclinados también al tratamiento folclórico, se sorprendían dell misterio y la impenetrabilidad de sus gentes, imposibles de entender fuera de sus estrechísimos lazos tribales y del estricto apego a los códigos del honor, la violencia y la venganza. Ausente de la política mundial y las relaciones internacionales , el Cáucaso se abrió a la atención de] exterior al desvincularse de Moscú, con la aparición de tres naciones independient mejor dicho, de tres entidades ancestrales que tratan de ser algo más; Georgia, Armenia y Azerbayan, muy lejos aún de ser verdaderas naciones.

Quizás al independizarse las tres antiguas repúblicas soviéticas, los problemas locales de poblaciones muy características, con una fragmentación cultura¡ profundísima, se han convertido simplemente en problemas internacionales. El Cáucaso de las tres naciones independientes en efecto reproduce hoy la tradicional y fanática insistencia en antiquísimas reclamaciones y quejas, a la búsqueda de aspiraciones nacionales y señas de identidad, por supuesto con la frecuente utilización parcial de la historia, que constantemente se reinventa y modifica. Una especie de filtro entre Europa y Asia, el Cáucaso parece como si hubiera retenido diversas capas de innumerables civilizaciones, activas todas. El lugar en que los antiguos viajeros contaban hasta cien leguas y que para los árabes era la "montaña de las lenguas", seguiría por sus particularidades fisicas, los estrechos valles y las altas montañas, forzosamente condenado a la atomización cultura¡ y a la vigencia de infinitas manifestaciones de la personalidad y la identidad de sus gentes.

Lugar ideal para historiadores y antropólogos, lo es mucho menos para los politicos y, en especial, pairaníes, desconfiados entre sí y también respecto a la penetración, incluso militar, de los Estados Unidos. Hasta hace pocos años, lo que en el plano político nos llegaba del Cáucaso se reducía prácticamente al largo conflicto entre Armenia y Azerbayan por el enclave de Nagorny Karabah. Después, la revolución en Georgia, con sus propios problemas territoriales en Ossetia del Sur, Abjazia y Ajaria, nos han revelado las graves dificultades en la consolidación del Estado, así como la atención primordial que Washington ha venido prestando hacia un país en principio provisional e insignificante. Para desagrado del gran vecino del Norte, implicado a su vez en las interminables y mortíferas guerras de Chechenia, los Estados Unidos han establecido su presencia mil itar en Georgia, sometida al control ruso por más de 200 años, y que se considera como la llave que da acceso a todo el Cáucaso.

Con la novedad de la presencia estadounidense y los designios de controlar los nuevos oleoductos que circunvalan Rusia e Irán, las tensiones actuales en el Cáucaso sugieren las que durante siglos se plantearon entre otomanos, persas y rusos, para la dominación de una región rica en cultura y materias primas, pero áspera, poco accesible e ingobernable. Los países del Cáucaso, como los de Asia Central, durante décadas aparentemente dormidos en el regazo soviético, son hoy una especie de personajes en busca de autor, objeto de todos los ofrecimientos en un vacío politico que la acción de Occidente trata de colmar con urgencia, ante la globalización de las amenazas, los peligros de[ terrorismo islámico y la necesidad de asegurar el aprovisionamiento energético. Hasta ahora, el Cáucaso no ha exportado la abundante violencia que para su propio consumo produce; pero a medida que la OTAN, la Unión Europea y los Estados Unidos se orientan hacia el Este, su situación estratégica converge hacia los esquemas occidentales, Naturalmente, para preocupación de ciertos vecinos; Rusia e Irán, especialmente.

Hemeroteca
Esta semana
Lista Mundanal ruido