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'Veritas
veritatis'
Por
el mar corren las liebres; por el monte las sardinas, tralará...
Vamos a contar mentiras"
Que mi querido Zaplana mienta intencionadamente está en el guión,
en su papel de político, y haciéndolo bien gana puntos (o
enteros, ya no sé).
Que mi no querido J. Losantos (y demás santos de su curia) mientan
todos visceralmente a conciencia (o lo que tengan) les hace ganar posiciones
en el EGM. ¿Acaso no es un objetivo respetable?
Que don Bernardo, monseñor (Napo para sus viejos alumnos del Colegio
Diocesano), mienta como Napoleón a Josefina, es algo consustancial
a su cargo ("mi destino está en el cielo, aquí hago
lo que haya que hacer... Lo que sea") y los que le hemos tratado,
en su cargo, sabemos que su verdad no vale un pepino.
Si mis adorados obispos (creo que los menos), que viven su condición
de miembros de la Conferencia Episcopal en loor de santidad, mienten es
por que de verdad creen decir la verdad. Pobriños.
Los otros obispos de la Conferencia, ensu condición de tiburones
ejecutivos, duros, fríos, ambiciosos, calculadores y taimados ...
malos como un dolor, intentan llevar el agua a su molino, desgranando
medias verdades, eufemismos e insinuaciones. Mienten y lo saben. Y mira
tú que su reino, su verdad, no comulga con la mentira. ¡Tanto
reverendo en pecado! (que D. Fernando Sebastián, que sí
está en gracia, les perdone).
Que unos cientos de miles de ciudadanos se manifiesten de mentira contra
la LOE, cuando de verdad van contra el Gobierno, me parece superbién.
Que otros cientos de miles crean de verdad que deben manifestarse en defensa
de que sus hijos reciban clases de religión católica, me
parece requetebién.
Pero que me mienta mi propia mujer jurándome que en la manifestación
del sábado 12 había 2.123.609 personas, cuando yo he leído
la verdad en El País: sólo fueron 375.000, eso sí
que no es de recibo.
Y todo por culpa de algún inepto en el Gobierno, que no vale ni
para decirle a la gente que no es verdad que la Ley de Educación
pretenda suprimir las clases de religión católica. Una verdad
tan simple. Porfa, ¡que dimita alguien!
Y este pifostio, para terminar como siempre (a toro pasado), sacando a
torear al bueno (sic) de Rubalcaba, y Vd. don ZP recibiendo, ahora sí,
a los representantes de los muchos y muy legítimos interesados.
Basta ya de incompetentes, Sr. Rodríguezapatero. Parece
que no se quiere enterar de que van a por Vd. (¡leña al mono!)
y cada vez con mejores sinrazones, razones y argumentos: OPAs hostiles,
Autonomías a hostias...
(Anda, que oír a Montilla, con el culo al aire, echarle la culpa
al fogonero...). Arde París y a Vd. se le quema el cortijo, señorito
ZP.
¡Más madera!
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