![]() |
||
|
Nº
578 - 17 de noviembre de 2003
|
| Hans
Küng,
teólogo y autor de "La libertad conquistada"
"ES DIFICIL VER LA SANTIDAD DE ESCRIVA DE BALAGUER" Considerado
uno de los pensadores más relevantes de nuestro tiempo, el teólogo
suizo Hans Küng acaba de publicar su libro de memorias La libertad
conquistada (Editorial Trotta). Este protagonista de excepción
del Concilio Vaticano II, que ha logrado hacer de la unidad de las iglesias
y la paz entre las religiones una de sus gestas más importantes,
mantiene una conflictiva relación con la Jerarquía de la
Iglesia católica. Sus críticas a lo que él denomina
absolutismo pontificio le ha Por V. M. Su libro se titula La libertad conquistada, ¿qué precio ha pagado por esa libertad? -Mis memorias demuestran que si uno quiere tener esta libertad, tiene problemas continuamente, especialmente un teólogo, un seminarista, o un profesor, como ha sido mi caso. Es natural que en un sistema que todavía es autoritario, todos los pensadores tengan problemas. También en la generación anterior todos tenían grandes dificultades. Cuando se lee mi pequeño libro sobre la breve historia de la Iglesia católica se comprueba que los problemas del primer milenio eran diferentes y solamente después del siglo XIX, con la reforma gregoriana, se ha introducido este absolutismo pontificio, este ciericalismo extremo, la ley del celibato y todo ese sistema romano que no tiene que ver con la Iglesia católica. La Iglesia católica es más grande y más hermosa que el sistema romano. El Concilio Vaticano II ha hecho una reforma para cambiar este sistema, pero solamente afecta a una parte del mismo y tras su celebración, la curia romana, que siempre se ha opuesto a este Concilio, ha sido capaz de reestablecer de nuevo este sistema romano con documentos innumerables y con una política caracterizada por la elección solamente de obispos conformistas. Ellos, que están de acuerdo con la doctrina, con la ley del celibato, contra la ordenación de las mujeres... Esta es la razón por la que tenemos de nuevo un sistema autoritario en el cual los obispos'no tienen la libertad de pronunciarse. Esta es una situación totalmente diferente a la surgida con el Concilio Vaticano II de Juan XXIII, cuando sin ir más lejos, los obispos españoles eran muy sinceros, como Tarancón y otros que ihablaron abiertamente. -¿Eso es lo que podemos pensar del presidente de la Conferencia Episcopal Española, de Antonio María Rouco Varela? -Yo no hago
un juicio sobre la Conferencia Episcopal Española, no conozco a
las personas, ni los documentos, ni la política concreta, pero
no he visto que haya una gran diferencia entre la Conferencia Episcopal
Española y la Conferencia Episcopal Alemana. Hay un conformismo
casi total de todos los obispos en el mundo. -La política actual del presidente norteamericano, George Bush, y del primer ministro israelí, Ariel Sharon, es una recaída en el paradigma anterior de las relaciones internacionales. Se ve en la historia de la Unión Europea y también en la de los Estados Unidos. Nosotros tenemos la paz en Europa entre Alemania y Francia, y Alemania y Polonia, pero también entre los Estados Unidos y Japón. ¿Y antes? Existían otros principios del antiguo paradigma de Birsmarck, entre otros personajes, que ha hecho que la política se basara prácticamente en la confrontación rnilitar, la agresión y la venganza. Eso está en las raíces de las dos guerras mundiales y formaba parte de la política oficial. Después de la Segunda Guerra Mundial, afortunadamente grandes hombres como De Gaulle o Schuman empezaron a dar forma a otro paradigma que ya estaba en la mente del presidente Thomas Woodrow Wilson después de la Primera Guerra Mundial, caracterizado por una política de la reconciliación, de la integración, de la cooperación. Por fortuna, también España ha entrado en este nuevo paradigma y no es necesario que recaiga en el anterior. Por eso, sin hacer ahora una crítica fundamental a la política exterior de España, pienso que la guerra en Iraq del presidente Bush es precisamente ese tipo de retraso. Se sabía desde el principio que no era para el bien de la humanidad; no era para el bien de Iraq ni para el de Oriente Próximo ni tampoco lo era para el de Estados Unidos. Estoy seguro de que el próximo presidente será como el padre de Bush. Era internacionalista, colaboró para la reunión de la Alemania y era un hombre mucho más moderado. No tenía esta ideología que ha ubicado a Washington en ese papel oficial de la política internacional que los Estados Unidos ha basado en la hegemonía del mundo, que no permite a ningún otro poder emerger y situarse al mismo nivel. Eso es una declaración clara no solamente contra China, también contra la Unión Europea. Mi esperanza está precisamente en el papel de España, que ha recibido tanto de la UE. Y no me refiero solamente a dinero. Porque sin Europa no sería posible este desarrollo que he visto ahora en Madrid en comparación con hace diez años, época en la que estuve en la ciudad por última vez. La política de la UE es un paradigma si se quiere, nuevo, si se quiere, posmoderno, Porque la modernidad esta en confrontación con lo militar en todo el mundo. -La sucesión del Papa está próxima y ya se habla de si será latinoamericano, si será europeo, si siendo europeo será italiano... ¿Esta especulación está vacía de contenido o tiene alguna lógica? Por otro lado, viendo el colegio cardenalicio tal y como está configurado, ¿se puede esperar algún cambio respecto a Juan Pablo II o será dará una situación de continuidad? -La nacionalidad, hoy en día, no es muy importante. Ciertamente, no saldrá un nuevo Papa polaco, eso es seguro. Es posible que sea un italiano, porque los italianos dicen que los Pontífices nacidos en su país no han sido tan rígidos, sino más bien permisivos. Eso es una verdad a medias. Por otro lado, depende del hombre. Probablemente el sistema de los dos tercios evita un candidato extremo y, ciertamente, creo que habrá una continuación de este pontificado. Pero no será lo único que continúe. Porque detrás de la espléndida fachada que se ve en las grandes manifestaciones religiosas (también en España), cuando se ve la verdadera Iglesia nos damos cuenta de que la realidad es muy diferente. Eso pasa aquí en España igual que en Alemania. Usted podría citar un buen número de parroquias que no tienen párrocos, o de seminarios que no tienen seminaristas, solamente los de esos movimientos de la derecha como son el Opus Dei y los Legionarios de Cristo. -¿Qué opina de los Legionarios de Cristo y del Opus De¡? -Pienso en un tiempo anterior en el que Roma ha condenado todas las asociaciones secretas. Ahora una asociación secreta es una fuerza importante en el sistema romano. Eso demuestra también que este Papa tiene un lado en el que no todo es tan bonito como parece. Existe todo un grupo de gente que hace política, que tiene dinero... No conozco a los Legionarios de Cristo pero en el caso del Opus Dei está muy claro. Espero que el próximo Papa deje estas organizaciones tal y como quedaron después de la muerte de Pío X. Lo que la prelatura representa no es cristiano, es oscurantismo medieval. Es una espiritualidad que no es la espiritualidad de Jesús de Nazaret, es más bien la espiritualidad de un sistema totalitario donde hay solamente clero, donde solamente está monseñor Escrivá de Balaguer. Es muy difícil ver la santidad de este hombre. Si se lee lo que han escrito algunos seminaristas que han convivido con él uno se da cuenta de las prácticas del Opus Dei con la gente joven, eso es terrible. También resulta exraordinario que la curia romana no haya guardado las reglas para proceder a su canonización. Han empleado el sistema romano que permite actos arbitrarios. Se respaldan en la ley, en el derecho canónico, pero ellos no observan todo eso. Espero que este periodo pasará. |