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Iñaki Gabliondo, periodista y director del programa 'Hoy por hoy' "CONVENDRIA QUE TODOS COMENZÁSEMOS A BAJAR EL PISTÓN"
Por Karmen Garrido Hoy por hoy está en antena ininterrumpidamente desde 1986 y desde hace 6 o 7 años es líder en la mañana. ¿Cuál es el secreto? - La verdad, no tengo ni idea. No conozco el secreto, pero lo que sí sé es que tenemos gente extraordinaria. No me quito ningún mérito, ni se lo quito a mi equipo y al prograrna, que esta muy b¡en pero creo que, además, tenemos la suerte de que estamos en la SER que, es un soporte de primera categoría. Cualquiera que se coloque a los mandos de ese bólido tiene ya una ventaja para comenzar pero además sinceramente creo que hacemos un producto bueno, aunque hay quien se empeñe en decir que la clave del éxito es algo que nos ha sido regalado, que si somos un monopolio, que tenemos más antenas o que recibimos ayuda del gobierno. Todos los demás tienen mucho mérito, pero cuando nosotros vamos primeros, nunca es mérito y eso me produce un cierto dolor, porque llevo toda la vida compitiendo ferozmente para que luego algunos hagan análisis que no incluyen una particularidad: que lo que hacemos, lo hacemos bien. Que se tenga en cuenta ese hecho tamb¡en, porque creo que, no se está haciendo justicia. Nosotros trabajamos mejor que casi todos los demás, tenemos una estructura mejor, una mejor organización, somos muy profesionales y dedicamos mucho tiempo al trabajo. Un ejemplo: como todo se está jugando en el juego de las simplezas y de la tontería, cuando hemos vuelto de los Estados Unidos los comentarios se han limitado a, "han perdido con Kerry", y Kerry para arriba y para abajo y se olvida el pequeño detalle de que nos desplazamos veinte personas y estuvimos en siete ciudades, realizando un excelente trabajo. No es un tema de "yo Kerry" y "tú Bush" o viceversa. ¿Nadie observa el pequeño detalle de que esta casa ha hecho un esfuerzo de organización y hemos ido como si fuésemos la BBC o Radio Luxemburgo? Nosotros decimos lo que decimos pero con una organización profesional muy avanzada y muy seria y eso creo, no se está observando. -¿Considera que se ha descuidado la calidad del trabajo en los medios de comunicación? -En los últimos años estoy empezando a ver cómo parece que el buen trabajo no importa, que el éxito te lo da la cantidad de antenas de que se dispone. Radio Nacional ha tenido más mástiles que nadie en España con toda la cobertura nacional y toda Radio Nacional tenía menos oyentes que nuestro programa. Debe haber algo más que las, antenas. Uno de los elementos que está perjudicando a nuestra competencia es que, a la hora de analizar las razones del éxito, no tienen en cuenta lo importante que es trabajar muy b¡en; se están conformando con ffi,terrninadas cosas, con el consuelo de que iienen unas rnalas suertes políticas o hist6ricas. No digo que no se trabaje, trabajan lodos muchísimo. Hablo de calidad en el trabajo, de organización. Nuestra casa tiene mucha mejor organización. No lo cligo a efectos de criticar a nuestros adversarios, sino de dar valor a una cosa que a esta casa le ha costado muchísimo. -Un sondeo recientemente difundido, en el que han participado directores de diarios españoles y directivos de empresas de comunicación, revela que es usted el proicsional niediático español más importante del último medio siglo. -Para comenzar me parece una barbaridad pero, por supuesto, me hizo mucha ¡lusión aparecer en el grupo de profesionales que tiene un cierto peso. Me considero un buen profesional, un hombre que ha trabajado mucho para serlo. -Aznar nunca quiso concederle una entrevista. ¿Qué tal con la nueva directiva del PP? -Lo de Aznar fue, digamos, crónico y lo de ahora con Rajoy creo que es sólo un proceso de coyuntura. Es muy sencillo no acudir a las citas, rechazarlas todas y luego poner en evidencia que no están. Esa es una especie de pecado del canibalismo político de nuestro país que vive en la prehistoria política, que no ha llegado todavía a hacerse mayor de edad. Es todo un juego adolescente. Un político al que, críticas, de repente, se pone como una furia; "ahora no te quiero y no voy", como si fuésemos todos pequeños. Todas esas actitudes indican que estimos en el acné juvenil de la política. Se tiene que convivir de otra manera. Esta especie de canibalismo un poco cainita ni siquiera me molesta ya. Me resultan decepcionantes a estas alturas de la vida estos comportamientos tan infantiles pero peligrosos, porque si seguimos así, este país no va a hacerse mayor nunca. Esta brutalidad, esta liostilidad pernianente en las cosas, es terrible. -¿Cuál es su opinión sobre el reciente encuentro Aznar-Bush? -En este caso, creo que Aznar ha sido, digamos, utilizado. Su vanidad le ha venido bien a Bush que le ha utilizado como recadista para enviarle un codazo al hígado a Zapatero y él ha aceptado porque de paso le daba otro. No considero este asunto de gran importancia pero forma parte de los juegos de poco nivel. Pero no quisiera exagerar, porque tengo la impresión de que se han pasado momentos de mucha tensión y convendría que todos comenzásemos a bajar el pistón. Es lo que sinceramente deseo. -¿Le va a costar mucho al Gobierno reconducir las relaciones entre España y Estados Unidos? -La ciencia de la política es la "interesología" y creo que las cosas que recolocan en el terreno de los intereses no se recolocan en otro, aunque siempre va existir un deterrninado problenna de defensa de los diferentes valores y es necesario saber si la potencia hegemónica es capaz de moverse un poco, porque nosotros, para mantener la mejor relación posible con el Presidente Bush, no vamos a poder, por ejemplo, abrazar la ¡dea de los ataques preventivos o considerar que el Tribunal Penal Internacional carece de importancia. Zapatero ha hecho cosas que están muy bien y que responden a sus principios, aunque se han hecho algunas chiquilladas que se hubieran podido evitar. No obstante es muy curioso observar lo siguiente: Aznar se considera en la ortodoxia habiendo tomado una decisión de espaldas al pueblo español y parece que Zapatero se encuentra en la heterodoxia habiendo tomado una decisión acompañado del pueblo español. Es un pequeño detalle. Seguro que las aproximaciones se van a producir, somos aliados y es la potencia hegemónica. Discutir esto es una tontería y, por tanto, las cosas acabarán convergiendo, aunque sospecho que habrá de transcurrir algún tiempo. -¿Qué pregunta no olvidaría formularle al presidente Bush en una entrevista personal? -Él dijo cuando estábamos en La Florida: "soy muy feliz cuando paseo por América y la gente me dice, estoy rezando pidiendo a Dios la victoria de usted, porque estamos librando una batalla contra el mal". Así que le preguntaría, ¿cree usted sinceramente que está librando en nombre de Dios una batalla contra el mal?. Sería una pregunta de bastante cuajo porque, al margen de otras historias que se podrían discutir, estrategias y tal, creo que hay un pensamiento neoconservador y de los "born again", los renacidos, que convierte al personaje y a su política en algo peligroso. -¿Cómo ve el panorama mediático? -Estoy mirando con bastante preocupación la evolución de los medios de comunicación y de los partidos políticos. En ambos casos nos estamos alejando de la realidad social, fabricando nuestra particular mirada sobre la vida y se están proyectando sobre la sociedad unas intensidades de tensión, de virulencia, que no están en la sociedad. Por eso digo en broma que habría que hacer de cuando en cuando, por razones de terapia, unas paradas biológicas en las que, cada veinticinco años, los medios de comunicación y los partidos políticos parasen tres meses para que la sociedad pudiese respirar un poco. En ocasiones estamos proyectando sobre la sociedad no su realidad sino la nuestra que es mucho peor que la suya, mucho más crispada, envenenada, hostil. En los medios está presente una crispación que proyecta en la vida social unas cargas de electricidad brutales y, como la sociedad no se reconoce, observa como quien va a ver si al tenor se le escapa un gallo en el do de pecho. Creo que esa crispación puede ir penetrando y me preocupa mucho, prefiero que la sociedad se distancie de los medios de comunicación a que pueda quedar contagiada por esa carga de electricidad de, intensidad brutal, generada manejando instrumentos de propaganda y mentiras. Todo eso forma parte de un paisaje que contemplo con tristeza, aunque quisiera no verlo con demasiado desánimo para poder confiar en que algún día nos haremos un poquitín mayores -¿Cómo le sonó el discurso de Zapatero en la ONU? -Desde que la ONU existe, los discursos que se pronuncian son todos de proclamación de principios y el de Zapatero fue también en ese sentido. Su mirada sobre la realidad es chocante porque es muy inocente, parecería absurda si hubiese llegado recientemente a la política y no supiese en qué fangal se ha metido, pero no es así. Zapatero es un falso joven político. Por otra parte, se está viviendo en una hostilidad tan natural que no existe la mínima imparcialidad para ver las cosas. Ese discurso del acuerdo de civilizaciones es el que pronunció Bush cuando habló de hacer aquella cumbre para democratizar el gran Oriente: unamos los objetivos de nuestra democracia con los suyos para tratar de hacer un mundo de complicidades y no de hostilidades. Volviendo al discurso del Presidente del gobierno he de decir que me gustó, me impresionó mucho esa mirada sobre la realidad en un hombre que lleva tantos años en la política, porque otros políticos que conozco después de tanto tiempo han alcanzado un grado de cinismo, de escepticismo que él no tiene, es evidente, que tiene convicciones muy profundas y tengo mucho interés en saber si dentro de siete años sigue siendo así. -"Me excita hacer mi trabajo lo mejor posible", palabras suyas y, ¿qué otras cosas le apasionan? -Hacer las cosas bien, el campo, la música, la lectura, el mar. El mar me apasiona muchísimo porque soy de San Sebastián y como vivo en Madrid lo echo tremendamente de menos. Se da además la circunstancia de que soy el mayor de nueve y, ya sabes, los hermanos mayores somos mayores desde muy pequeñitos, así que soy ultra responsable. Eso, unido a que nuestros padres nos metieron a los "Gabilondos" en la cabeza que siempre debíamos hacer las cosas lo mejor posible, hace que tenga el tema de la responsabilidad metido casi de forma patológica, diría yo. |