|
Javier
Rojo, presidente del Senado
"EL SENADO DEBE AMORTIGUAN LAS TENSIONES
ENTRE AUTONOMIAS"
Tiene el
difícil reto de alcanzar el consenso para llevar la reforma constitucional
del Senado a buen puerto y resalta que se está avanzando más
deprisa de lo que muchos creen,- la cumbre de presidentes autonómicos,
el debate de las autonomías y la comparecencia del presidente del
Gobierno una vez al mes en la Cámara Alta así lo prueban.
Considera que "hoy hay más dignidad y más decencia
en la política del País Vasco" y, "a pesar de
las dificultades", se siente "cómodo, feliz".
Por Karmen
Garrido
Está
inmerso en negociaciones que permitan afrontar la reforma del Senado.
¿En qué punto se encuentran?
-Ahora estamos en la pedagogía, un momento, por cierto, fundamental.
No cabe duda de que existe una opinión generalizada en la sociedad
de que el Senado debe tener más utilidad y ser más acorde
con la realidad institucionai y política de la España de
hoy y ese es el trabajo que estamos desarrollando desde el Senado. En
los pocos meses que llevamos, hemos puesto en marcha la futura cumbre
de presidentes autonómicos y el debate de las autonomías
que no se producía desde hace siete años y ha quedado formalizada
la comparecencia una vez al mes M presidente del Gobierno, que ya se personó
en el Senado al poco tiempo de su investidura. Existe en el Senado un
trabajo de tiempo muy importante que tenemos que poner en valor, y estamos
realizando una labor importante que no se había realizado nunca.
-Unas autonomías son más favorables a la reforma y otras
menos. ¿La mayoría apoya la reforma?
-Es verdad que en el tiempo, por unas u otras razones, se pudieron generar
desconfianzas, y esto hace que algunos estén en la prevención
de no saber dónde vamos, pero sinceramente creo que en este nuevo
clima donde cabe todo el mundo y donde todo el mundo tiene su espacio
en la diversidad, la España Constitucional, al final, será
un espacio aceptado por todos. Así que no contemplo la negativa;
eso sí, veo los recelos, pero me parece que lo mejor está
por venir. La mayoría está por el cambio, y es muy importante
que nadie haya dicho que no. Otra cosa es que estén en el silencio
o en la prevención, legítima por cierto, porque no cabe
duda de que partimos de momentos de muchísima desconfianza. En
cualquier caso, los tiempos obligan y si no cambias te cambian.
-¿Podria darse el caso de autonomías de primera y de segunda
velocidad?
-No hay una autonomía menos importante que otra, hay autonomías
distintas, afortunadamente. Si importante ha sido todo el proceso politico
que hemos llevado a cabo en 25 años, la gran transformación
es la España autonómica que representa la revolución
en lo institucional y que ha ido mucho más allá de lo que
pensábamos que iba y además todo en positivo. Sinceramente
creo que hay una madurez en todo lo que hemos hecho y, lo más fundamental,
hemos puesto en valor la política en el sentido de demostrar que
cuando los ciudadanos seidentifican con sus instituciones y se les da
respuesta a lo que quieren se termina dando un plus a la democracia, y
eso hoy en España es el espejo de las autonomías. Por tanto,
si esto lo hemos conseguido en 25 años casi en una indefinición
y si somos ahora capaces de cerrar todo esto, pienso que lo queda por
venir se producirá más en cohesión, en igualdad y,
sobre todo, respetando la diversidad, que es muy necesario.
-El PP considera que el PSOE está h tecado en demasía
con los nacionalist parece desconfiar de esta reforma.
-Manuel Fraga, presidente de la Co nidad Gallega habló de la reforma
constitucional del Senado con su majestad el Rey. Es un político
con experiencia y con rigor en lo que dice, y esto es lo que me vale.
Creo que finalmente todo el mundo es favorable a la reforma. Entiendo
perfectamente y respeto que haya dudas, recelos, desconfianzas, que se
pueda entender que podemos meternos en problemas, porque partimos de situaciones
muy complicadas, pero como políticos, como personas responsables,
tenemos que dar un paso adelante, poniendo lo mejor de nosotros y actuar
desde la lealtad, desde la columna vertebral que es la Constitución.
A partir de ahí las cosas se ven de otra manera, porque cuando
uno es leal con lo que hace y cree en el Estado de Derecho, en su país
y en el respeto a la plural¡dad que tenemos, no se debe albergar
ningún temor. Los ciudadanos nos están exigiendo que resolvamos
los problemas. El país se seguirá llamando España,
entre o cosas, porque hoy tiene más sentido que nunca, porque divididos
seremos más débiles y, sobre todo, menos respetados. Por
lo tanto, demos un paso hacia delante, creamos en nuestras instituciones
y, fundamentalme en nosotros mismos.
-Para alcanzar la reforma, ¿el conci del PP es imprescindible?
-Soy un politico que no tiene ningúr tipo de complejo en pactar
con quien crea que debo hacerlo en pro y en beneficio de los españoles
y, en este sentido, PP y PSOE tienen la responsabilidad de alcanzar acuerdos
y deben alcanzarlos porque nos lo exigen los ciudadanos. Por eso uno no
renuncia a su ideología, ni a sus planteamientos de partido, sino
que entiende que el país necesita cambios. Por supuesto, se debe
contar con los nacionalismos, pero la columna vertebral, la guía
de todo esto, parte de los dos grandes partidos. Por tanto, la reforma
planteada por el presidente del Gobierno precisa del concurso del PP desde
las posiciones que mantenga y desde las discrepancias que son legítimas;
tendremos que alcanzar acuerdos, pactar y conciliar posiciones para que
la mayoría de la sociedad lo entienda.
-
Esta es la primera legislatura en la que los entes locales tienen en el
Senado una Vomisión de carácter legisativo.
-Efectivamente,
es la primera vez y esto quiere decir que el Senado, no sólo escucha,opina,
orienta, sino que ahora puede tener iciativas de legislación y,
por tanto, de camar las cosas. No cabe la menor duda de e las entidades
locales, los ayuntamien,son una parte muy importante del entramado institucional
y que las instituciones no pueden ser comparti mentos estancos, deben
compartir las decisiones y lo negativo y positivo que de ellas emanen.
En este sentido, que en el Senado, donde está lo que los ciudadanos
llaman lo cercano, exista una Comisión legislativa facilita el
mejor encaje de lo local en lo autonómico, para que después
lo autonómico se encaje en lo estatal. El Senado no sólo
debe ser el instrumento de coordinación y de colaboración,
sino que debe amortiguar las tensiones que puedan surgir en lo institucional.
Es complicado, pero cuando uno está dentro entiende perfectamente
que esto debe ser así, porque al final lo que discutimos y trabajamos
aquí afecta al día sieuiente a los problemas que tienen
los ciudadanos.
-Del debate sobre el estado de las autonomías, al que asistirá
el presidente del Gobierno podrían emerper ideas interesantes para
la reforma del Senado.
-El debate tendrá lugar en el inicio de 2005, y queremos que, en
la medida de lo posible, sea ágil, pero no cabe duda de que después
de siete años se trata de un debate interesante y necesario, del
que con toda seguridad saldrán muchas luces. Vendrán los
presidentes autonómicos, cuyas acciones, a medida que el tiempo
transcurre, van adquiriendo más relevancia en el conjunto del país.
-La
conferencia de presidentes autonómicos está prevista para
noviembre. ¿Cuenta con la asistencia del lehendakari lbarretxe?
-Lo mejor que nos podría pasar es que estuviesen presentes todos
los presidentes Autonómicos y que además dijesen lo que
piensan. Lo he dicho y lo reitero, quisiera que el lehendakari
asitiese porque nos representa a todos los vascos, a los que le votan
y a los que no; además, es una magnífica oportunidad para
manifestar lo que piensa y para escuchar lo que piensan los demás.
El diálogo nos hace más responsables y, sobre todo, nos
hace comprender que nadie está siempre en posesión de la
razón, que la razón siempre es compartida. Debemos actuar
con toda normalidad, no sólo el lehendakari, que es el presidente
de la Comunidad de dónde vengo, sino todos. Exponer, escuchar,
dejar que las cosas vayan por el cauce natural, porque escuchar opiniones
diversas siempre enriquece. Si todos pensásemos igual, ¡qué
aburrida sería la vida!
-¿En qué casos podrían ejercer las autonomías
el veto a lo que plarbe el Congreso?
-Este es un tema en discusión, pero la palabra veto supone prohibir,
bloquear, y debiéramos ser capaces de arbitrar medios que culminen
en la consecución de acuerdos, ponernos más en positivo,
porque todos los instrumentos de bloqueo terminan en conflictos que, en
el medio plazo, deben ser negociados. Así que deberíamos
plantearlo a la
inversa para adelantar tiempos. Dehe evitar los conflictos y, para tranquilidad
de la opinión pública, añadiré que no existe
ningún precedente donde se haya suscitado un conflicto por la falta
de respeto por parte del Estado con respecto a los hechos diferenciales
que existen en determinadas comunidades autónomas y, como no ha
ha habido conflictos, no los generemos. Adoptemos instrumentos de arbitraje
o mecanismos que conduzcan siempre a acuerdos.
-¿Cuál ha sido hasta ahora el momento más duro
de su vida política?
-Presidir el Senado entraña dificultades pero no es duro. Lo que
me rebela, lo que no puedo aceptar, es que por defender el Estado de Derecho
de los ciudadanos en una Comunidad, la vasca, por haber nacido allí,
uno tenga que ir escoltado, verse privado de libertad, cambiando de casa
o de ciudad para poder ejercer sus derechos constitucionales. Me parece
injusto, cuando los constitucionalistas, digámoslo así,
reivindicamos el espacio de libertad para todos y algunos vienen contando
planes o proyectos que,evidentemente, no encajan.
-¿ETA se encuentra en el principio del fin?
-Afortunadamente sí y quiero poner en valor una vez más
varias cosas: el pacto por las libertades y contra el terrorismo, instrumento
fundamental de calidad de democrática, la Ley de Partidos, el siguiente
paso, instrumento de gran calado democrático que nos ha hecho ser
similares al resto de los países más civilizados y la tercera
cuestión, la ¡legalización de Batasuna, que ha hechco
posible que el mundo terrorista en la política que estaba en las
instituciones haya dejado de estar. La sociedad ha estado padeciendo los
miles de liberados pagados con fondos públicos que estaban en las
instituciones yeso planteaba, evidentemente, unas dificultades importantes
a la hora de resolver el problema. Hoy, con la labor policial, la de los
jueces, de la politica y la de los ciudadanos, se ha conseguido que nuestro
horizonte sea infinitamente mejor. Ya no hay liberados políticos
y no tienen concejales, porque están ¡legalizados y, por
todo ello,hoy hay más dignidad y más decencia en la política
del País Vasco. Por eso, a pesar de dificultades, y esas sí
que son dificultades de verdad, me siento cómodo, feliz, y veo
las cosas de otra manera.
|