Hemeroteca Esta semana
Nº 618
4/10/2004

Josep Borrell, presidente del Parlamento Europeo

"ME HUBIERA GUSTADO UNA CONSTITUCIÓN MÁS SOCIAL"

 

Apenas lleva un mes ejerciendo su cargo y ya tiene dos grandes retos para su mandato: la ratificación de la Constitución Europea y la apertura de negociaciones formales con Turquía para su adhesión a la Unión. Ninguno de los dos será fácil, ya que cuentan con duras resistencias, tanto en importantes grupos políticos de la
Cámara como en determinados países. Este ingeniero aeronáutico y doctor en Economía con clara vocación política, que fuera ministro en anteriores gobiernos socialistas, también sostiene que existe una muy diferenciada visión del mundo entre Europa y los Estados Unidos.

Por Pedro Antonio Navarro

Cuáles serán las prioridades de su presidencia?

-La gran prioridad será la ratificación de la Constitución Europea, porque de este, asunto dependen otros muchos. También tenemos las perspectivas financ ¡eras que deben aprobarse antes de finales de 2000. Esta el posible inicio de las negociaciones con Turquía y su puesta en práctica, la reforma del Pacto de Estabilidad, acabar la negociación con Rumanía y Bulgaria. Probablemente Croacia sea un país candidato con el que se negocie pronto y, luego hacer que la ampliación sea efectiva, que no solo esté en los tratados, sino que también esté en la realidad y en los espíritus. Con todo ello, la agenda está llena. Tendremos que pronunciarnos sobre todos estos asuntos

-¿Cómo se puede "vender" a los ciudadanos la Constitución europea? ¿En qué va a beneficiar a la gente?

-Los que quieran construir una Europa política no pueden prescindir de un texto constitucional, que da nueva forma y nuevo impulso a ese proyecto. Sin Europa, dificil sobrevivir encerrados cada uno en nuestra realidad nacional. La explicación al por qué un texto constitucional es la misma que a por qué Europa: para garantizar la paz, para compartir el desarrollo, para proteger el medio ambiente de una forma coordinada, para cohesionar la sociedad y los territorios. No son grandes frases solamente, son objetivos que se han ido concretando en políticas que -en España tenemos un buen ejemplo de ello- han ayudado mucho, no sólo a la paz entre las naciones, sino también a la pacificación interna de las sociedades. Ese proyecto europeo volvería atrás si no se aprueba un texto como el que se propone a los ciudadanos.

-Esta Constitución supone un salto cualitativo con respecto a aquella Unión Europea basada sólo en criterios económicos, pero a lo mejor la cuestión esta en el contenido concreto de este texto.

-Ésa es la Constitución que hay que va¡orar, no una cualquiera, sino precisannente ésa que dice lo que dice y no dice lo que no dice. Sería bueno que el texto se juzgara por sí mismo. Lo digo porque el problema que hay con el referéndum para su ratificación es que, normalmente, aparte del texto, se suele contestar al contexto y hay muchas circunstancias que intervienen en la toma de la decisión de¡ votante. Mucha polémica puede, desorientar al ciudadano, pero poca polémica puede inhibir su participación. Hay países donde la polémica interna es muy intensa, como es el caso de Francia, y otros donde es de menor intensidad, como en España, donde los dos grandes partidos están de acuerdo y parece que lis discrepancias se refieren a asuntos de tipo identitario sobre el reconocimiento de los idiomas Este texto se ha elaborado durante dos años por un colegio, una Convención, un procedimiento diferente a los empleados para los anteriores tratados. Esta no es una constitución stricto sensu, pero no es un tratado más. Es un salto cualitativo en el desarrollo político de Europa que, además tiene la virtud de consolidar, clarificar y hacer más eficiente lo que hemos ido haciendo a lo largo de medio siglo.

-Pero algunas de las fuerzas políticas que más se han quejado de la falta de contenido político de la UE (como Izquierda Unida) se oponen a esta constitución, no por ser tal, sino porque también denuncian que tiene escaso contenido político y social.

-Hay gente que se opone porque considera que la Constitución no es lo suficientemente social, que no avanza en el desarrollo de la Europa social. Sin duda, no avanza todo lo que hubiésemos deseado; no voy a decir lo contrario. A mí también me hubiera gustado mas una constitución que desarrollara más la dimensión social de la construcción europea, pero es más de lo que hay y no es, hoy por hoy, posible conseguir más Los que dicen "voto que no, porque no es suficiente lo que me ofrece", tienen que valorar b¡en cuál es la alternativa. Si es quedarse con lo que tenernos, que todavía es menos o incluso poner en peligro lo que ya tenemos con un riesgo de involución y de crisis abierta. Hay que, valorar las consecuencias del voto. Yo estaría de acuerdo con los que dicen que esa Constitución tiene. defectos que no hemos conseguido superar. Aún así, es mejor que el punto de partida, nnejor que lo que ahora tenemos.

-¿El mensaje es que solo es un primer paso?

-En todo caso, no será el último. Es un paso más que será puesto en cuestión porque hay muchos elementos en litigio. Lo importante es que los europeos sepan que, la forma en que han escogido construir su unidad, que pasa por la renuncia a la fuerza, no tiene más motor que la convicción y el mutuo acuerdo. Y que cuando un país dice que no hay manera de hacerle aceptar que sí. Eso frena el avance más rápido que algunos quisieran, pero es el precio a pagar por una consIrucción que no se basa -por primera vez en la historia de Europa- en la razón del mas fuerte, sino en el consenso de todos.

-Usted ha manifestado que no le retirará la palabra a ningún europarlamentarío que se exprese en una lengua no oficial de la UE en el Parlamento.

- El Reglamento de la Cámara dice que los diputados tienen el derecho de expresarse en alguna de las lenguas oficiales y esto, necesariamete implica traducción de sus intervenciones, Si ulilizan otro idioma, no será objeto de traducción, pero se puede interpretar el Reglarnento. Hasta ahora se ha usado la interpretación más generosa. Si alguien en el uso de su tiempo quiere demostrar con su silencio o empleando una lengua que no se va a traducir que algo le incomoda, es su derecho. Su tiempo es suyo. No vamos a impedir a nadie hablar.

-Usted ha afirmado recientemente que "Occidente hace intervenciones militares a la carta, según sus intereses, y las justifica, tarribién, cuando le conviene".

-Es verdad que no prestarnos la misma atención a lo que pasa en Sudán que a lo que sucede en otras áreas del mundo que nos resultan mas sensibles. En África se han producido genocidios ante los que el mundo occidental se ha mostrado relativamente indiferente. Algunos dicen que el genocidio de Ruanda fue posible porque allí no había petróleo. De Somalia salieron los EEUU después de que no pudieron implantar su poder militar y no han vuelto; no han vuelto porque no les genera el mismo interés que otras áreas del mundo más sensibles para su geoestrategia. No hay que escandalizarse de eso, así es la vida. Los países tienen muy en cuenta sus intereses y no se puede ignorar que eso forma parte de lo que se llama la real politik. Pero una inyección de consideraciones morales y éticas en el devenir del mundo es algo que también la Unión Europea puede aportar. Creo que la defensa de la legalidad internacional que se hizo durante la guerra de Irak es un buen ejemplo de que, frente a la real politik hay unos considerandos que son más de índole moral que el Parlamento Europeo, representando a los ciudadanos, está llamado a desarrollar. Los ciudadanos tienen menos restricciones que sus gobiernos a la hora de decir lo que piensan; la prueba está en que el Parlamento Europeo ha sido mucho mas crítico con Putin y con lo que ha pasado en Chechenia que el propio Consejo y sus representantes.


-Ahora hay 10 nuevos países en la Unión con una clara orientación pro norteamericana, ¿cómo va a cumplir la UE ese papel antes mencionado de reequilibrio y de pacificación?

-Las cosas son como son. No podemos pedir que el mundo nos lo hagan a nuestra medida. Los europeos, de repente descubrimos que los nuevos países que son miembros de la Unión no tienen la misma visión del mundo que los países fundadores, que a unión que surja de esta nueva ampliación no será la Unión Europea que imaginaron os padres fundadores. Y hemos de aceptarlo y asumirlo. Probablemente los gobiernos le los países que empezaron esta aventura no son conscientes del nuevo escenario en el que van a tener que jugar, y eso explica algunas de las incomodidades que sienten algunas naciones como Francia, que antes tenían dos comisarios muy importantes y se quedan con uno menos importante y se preguntan qué esta pasando. Vamos a hacer una Europa entre todos.

-¿Qué le dice su instinto político sobre las negociaciones con Turquía? ¿Se abrirán?

-Yo creo que se van a abrir negociaciones de adhesión y que sería bueno que así se hiciera. Decir que no ahora sería un problema mayor que iniciar las negociaciones y ver hasta qué punto es posible la íntegración turca, dentro de, un periodo de tiempo que será probablemente largo. Si la integración polaca ha costado cerca de 15 años, la turca será similar. Dependerá de lo que los europeos quieran. El problema es saber qué es lo que quieren. Todo en la vida, a la vez, no se puede tener. No se puede pretender ser un conjunto homogéneo, que todo el mundo sea cristiano y tener con el mundo islámico unas relaciones privilegiadas que permitan evitar ese choque de civilizaciones que unos temen y otros parecen dispuestos a provocar. En el tema de Turquía hay una lista de ventajas y otra de inconvenientes y, al final, debe producirse una decisión política.

- ¿El "cierre" final de la Unión Europea será la incorporación de Rusia?

- La Unión ha renunciado al único criterio no discriminatorio que hubiera podido utilizar para fijar sus fronteras, que era el criterio geográfico. Aceptar que geográficamente haya países que pueden ser candidatos ha diluido el concepto de frontera que ahora no tiene un trazo fácilmente identificable. Se trata de saber hasta dónde quiere llegar la Unión, y también dependerá de la clase de Unión que se quiere hacer. Rusia, de momento, no está en la agenda, ni en la nuestra, ni en la suya.

-Se esta constituyendo una Agencia Europea de Defensa que tiene prevista la creación de unidades de intervención en todo el mundo. ¿Vamos hacia ¡a independencia militar de Europa?

-Lo que se está haciendo en Europa no es contradictorio con mantener una presencia de los países europeos en la Alianza Atlántica. Por una parte existe la voluntad y el convencimiento de que Europa debe tener capacidades defensivas propias, autónomas; su capacidad de intervención en conflictos de su entorno inmediato. Pero eso no hay que entenderlo como una voluntad de actuar al margen de su alianza con EEUU a través de la OTAN, aunque si es verdad que, al menos, algunos países europeos -no necesariamente todosdesearían desarrollar más y mejor sus capacidades militares de una forma conjunta.

-Comentó recientemente que Europa no estiba lo bastante unida ni tenía la capacidad para hacer frente al Imperio americano", ¿Esto expresa que existe una necesidad en el rnundo de generar un contrapeso?

-Algunos países europeos lo sienten de una manera muy clara y lo han dicho. El presidente francés, Jacques Chirac, de una manera muy expresa; de un modo menos expreso, también Alemania. Hay varias naciones que sienten la necesidad de que Europa actúe como un contrapeso de lo que entienden como un exceso de potencia de los Estados Unidos. Pero no es un sentimiento compartido por toda la Unión Europea; no hay más que leer las recientes declaraciones del presidente de la República Checa, Vlaclav Klaus -que literalmente expresaba: "No estoy a favor de una europa cada vez más unida. La Europa unida no ha existido y espero que nunca lo haga ( ... ) La crisis iraquí no dividió a Europa, sino que puso de manifiesto su desunión. Y demostró lo fuerte que es la relación transatlántica"-, por no hablar del sentimiento que hay en Polonia y en los países bálticos, o de los que aún están por integrarse en la UE, como Rumanía, que estarían encantados de que las bases militares norteamericanas en Europa se deslocalizaran y se ubicaran en su territorio. En eso, Europa mantiene hoy un debate muy profundo, sobre su ser. Y los países que pudieran formar el "núcleo duro" de una iniciativa europea de Defensa, entre ellos el Reino Unido, no acaban de perfilar bien su papel con respecto a EEUU No es fácilmente imaginable una Europa de la Defensa sin el Reino Unido, el país que más gasta en este aspecto y que tiene más capacidad militar propia. ¿Sería más fácil ponerse de acuerdo sin la participación británica? Probablemente sí, pero el resultado no tendría la dimensión estratégica que necesitaría.

-¿Y es necesaria esa defensa europea?

-En mi opinión, y en eso no compromete más que al eurodiputado, no al presidente del Parlamento Europeo, creo que es necesario que Europa refuerce su capacidad militar autónoma. Durante la Guerra Fria, Europa, de algún modo había subarrendado su seguridad a los Estados Unidos. Pero ahora el enemigo no es el mismo y algunos de los riesgos y amenazas que Europa puede tener, las tiene sólo ella.

-Zapatero, en la última cumbre de la Unión Europea con Latinoamérica y Caribe, adujo al fracaso de la "unilateralidad" norteamericana y que se da un entendimiento en los valores entre la comunidad europea y la latinoamericana en cuestiones tales como volver a situar a la ONU en la centrahdad para resolver conflictos internacionales.

-El nuevo Gobierno español y su presidente tienen el gran mérito de haber dado un giro de 180 grados a su política exterior europea y haberlo planteado sobre bases muy diferentes. De hecho, el otro día, en la reunión de la Asamblea General de la ONU, asistimos a dos interpretaciones distintas del mundo, y no me refiero a la que daban Zapatero y Bush, sino a la que daba el secretario general, Kofi Annan, y a la que daba George Bush por su lado. Eran dos interpretaciones distintas de la realidad mundial y, seguramente, los planteamientos que ha hecho España tienen un gran impacto en América Latina, como la tienen también en toda Europa. Y es cierto que muchos países ven con simpatía un esfuerzo por enfocar el mundo desde una perspectiva rnás multilateral. Veremos lo que sucede en las próximas elecciones presidenciales de noviembre en EEUU, porque, sin duda el escenario variará en función de quién sea el próximo presidente. Europa y EEU U representan hoy cosas distintas. La interpretación del mundo desde Europa es muy diferente a como lo es desde EEUU. Estados Unidos nunca sería miembro de la UE, porque mantiene la pena de muerte o por su elevado déficit público, muy por encima de los límites marcados en Europa.

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