Hemeroteca Esta semana
Nº 610
5/7/2004

Consuelo Rumí , secretaria de Estado de Inmigración y Emigración

"LAS REGULARIZACIONES EXTRAORDINARIAS NO FUNCIONAN"

Consuelo Rumí ha sido durante los últimos años la voz del Partido Socialista en temas relacionados con los asuntos sociales. Esta profesora de EGB y psicóloga almeriense e ahora la flamante secretaria de Estado para la Inmigración y Emigración. Recién incorporada y en pleno proceso de traslado desde las dependencias en el Ministerio de Interior que ocupaba el antiguo delegado del Gobierno, hasta su nuevo despacho en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, está enfrentando Jornadas laborales de 15 horas y sueña con unos días de descanso. Esta semana viajará a Marruecos para tratar de incrementar la colaboración con nuestro vecino del sur en cuestiones migratorias difícil cometido-. Ganas e ilusión no le faltan para afrontar la tarea de Gobierno que le han encomendado. De momento ya ha propuesto a todas las fuerzas políticas un pacto de Estado sobre la inmigración.

Por P A. N.

Que la inmigración ahora se aborde desde una secretaría de Estado y que dependa del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en lugar de Interior, ¿significa un cambio de filosofía?

-Significa un cambio de filosofía y también implica un gesto clarísimo. Desde la oposición y, ahora desde el Gobierno, siempre hemos sostenido que la inmigración debía estar vinculada a Trabajo y Asuntos Sociales. Aunque en el Ministerio del Interior seguirán residiendo todas las cuestiones de control de fronteras y todas las medidas de seguridad que lleva consigo la entrada de personas de otros países en el nuestro. Pero todo lo que debe ser la realización de políticas de inmigración no debe estar en un ministerio donde, queramos o no, su imagen está relacionada con las garantías de seguridad. No se puede vincular la inmigración sólo y exclusivamente con ese aspecto. Es una de las denuncias que hemos hecho durante años, que sólo había un tratamiento público de la inmigración unido al lado más policial, más represivo. Queremos, sobre todo, dar un nuevo enfoque a los temas migratorios. Queremos hacer una política de inmigración, algo que no ha existido en este país; ha habido actuaciones puntuales, pero no tina política integral, como corresponde a tina materia de Estado.

-Dice que no se produce un cambio en su posición.

-Así es. El Partido Socialista siempre ha defendido una inmigración ordenada, controlada. Y queremos poner el acento en la integración social de los inmigrantes. Nos parece fundamental para ordenar una convivencia pacífica y enriquecedora entre los españoles y las personas de otros países.

-¿Qué situación se ha encontrado cuando ha llegado aquí?

-Siempre me he preciado de ser una persona prudente y no me gusta mirar hacia e pasado, sino dedicarme al presente y mira hacia el futuro. Pero también hay un objetivo estratégico del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que es alcanzar un pacto de Estado en m materia de inmigración. En torno a ello, y por ello, yo no he querido hacer una crítica exhaustiva de todas y cada una de las deficiencias que suponía y que, ahora, he podido comprobar. La situación no es, desde luego, la mejor. Por mencionar un tema que es obvio para todos, las oficinas de Extranjería: procesos paralizados, colapso e la tramitación de expedientes, necesidad oí recursos. Es imprescindible modernizar el funcionamiento de estas oficinas, con un organización diferente del método de trabajo. Ha habido una gestión nada inteligente, nada eficaz.

-¿Por qué este colapso? ¿Por desidia? ¿A propósito?

-Ésa es la pregunta: ¿ha habido mala fe? ¿Puede que no se haya querido agilizar procesos porque, a lo mejor se pensaba que de esa manera se disuadía al inmigrante, que se le incitaría a que se fuera de nuestro país? Yo no quiero hacer un juicio de valor. No sé si ha sido eso o ha sido poner al frente de este cometido a una persona incapaz. Pueden ser las dos cosas. En cualquier caso, nosotros ahora tenemos la obligación de resolver este asunto, fundamentalmente en lo referido ,a la renovación. Todas las personas que se encuentran en España que tienen un permiso de residencia y de trabajo y que se encuentran en condiciones de poder renovarlo, no es posible que por una mala gestión administrativa caigan en una situación de irregularidad sobrevenida. Y eso es con lo que nos hemos encontrado. Hemos puesto en marcha un plan de medidas urgentes destinado a las renovaciones. Se establece a través de una en comienda de gestión en 1a que participarnos el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y el Ministerio de Administraciones Públicas as y también estarán implicados el director del INEM y el director del Instituto Nacional de la Seguridad Social. El objetivo es poner a disposición de los inmigrantes que tienen que renovar sus papeles otros lugares de entrega de solicitudes de la Administración General del Estado, que luego serán tramitados por las Oficinas de Extranjería, para que no se les pase el plazo.

-¿Tienen previsto cambiar la actual Ley de Extranjería?

-No. Habrá, en su momento, que hablar de la ley de Extranjería, pero también quiero dejar claro que en el programa electoral del PSOE no aparecía como un objetivo inmediato una reforma de esta ley. En estos últimos años, cada vez que surgía un problema vinculado a la inmigración, el Gobierno del PP respondía con una reforma de la ley; hasta cuatro reformas, tres ministros del Interior, tres delegados del Gobierno para la Extranjería. Si nosotros queremos resolver los problemas, debemos buscar respuestas y soluciones para situaciones que nos están demandando los ciudadanos. En su momento hablaremos de la ley. En el plazo de un año, un año y medio, debemos incorporar a esta norma las trasposiciones de las directivas de la Unión Europea, oblgatoriamente. Tiempo habrá, pues, de hablar de la ley; tiempo habrá y ésa es la voluntad del Gobierno, de hacerlo con el máximo consenso.

-Sí van a desarrollar el Reglamento,

-El Gobierno quiere hacer el nuevo reglamento. Ese reglamento es el desarrollo de la ley. Queremos incluir las incorporaciones de todos los interlocutores: formaciones políticas, sindicatos, empresarios, comunidades autónomas, ayuntamientos, organizaciones no gubernamentales, porque queremos que sea un reglamento enriquecido por quienes conocen y viven el tema de la inmigración. A través de él pretendemos dar soluciones a situaciones muy graves que se dan en nuestro país. Queremos que jurídicamente esté bien armado para evitar el rechazo de ningún tribunal, como ocurrió con el último reglamento de la Ley de Extranjería, varios de cuyos artículos fueron rechazados por el Tribunal Supremo.

-Ustedes tariribién han hablado de la propuesta de un pacto de Estado sobre la cuestión.

-Tengo un mandato del Ministro de Trabajo y del presidente del Gobiemo: que aprovechemos estas conversaciones que mantenemos con todos los interloculores que antes le mencioné, no sólo para recoger sus aportaciones para el reglamento, sino para recabar también sugerencias en torno a las líneas básicas que ha de tener el pacto de, Estado. Debe ser un hilo conductor en el que todos incorporemos aquello que nos une y no lo que nos separa. Hay que hacer un esfuerzo por parte de todos. La sociedad española, a la que tenemos que atender, nos lo dice claramente : ¿Hay muchos inmigrantes en España? Sí. ¿Son necesarios? Sí. ¿Queremos a los in migrantes? Sí, pero de forma ordenada. Nosotros hablamos de inmigración laboral, somos receptores de personas que vienen a buscar un trabajo; un trabajo que, además, existe en nuestro país. La oferta del pacto está hecha. ¿Es posible conseguir el consenso? Creo que sí porque la inmigración es una materia de Estado y es posible hacerlo si somos conscientes de la envergadura del fenómeno. Los socialistas no vamos a decir que la inmigración no produce problemas, y trataremos de resolverlos. Pero queremos que la balanza entre lo que tiene de positivo y lo que tiene de negativo se vaya inclinando cada vez más hacia el lado de lo positivo, la oportunidad y el reto que representa. No hacia el lado negativo, como venía ocurriendo hasta ahora, que cada vez que oíamos hablar al Gobierno anterior de la inmigración, se la unía al ámbito de la delincuencia, de la marginalidad y otros términos negativos. Nosotros nos hemos propuesto como una meta prioritaria luchar también contra el racismo y la xenofobia. Le adelanto que próximamente se creará, dentro de la dirección general para la Integración, el Observatorio contra el Racismo y la Xenofobia.

-¿Existe la posibilidad de llevar a cabo una regularización extraordinaria?

-No. Se ha demostrado que las regularizaciones extraordinarias no han funcionado. Después de ese proceso siguió habiendo un número importante de, personas en situación irregular porque no se materializaron las ofertas de trabajo, por ejemplo. Las regularizaciones extraordinarias deben ser el último recurso que utilice un Gobierno.
Hasta ahora, el 90 por ciento de las personas que tienen su situación regularizada ha pasado antes por la irregularidad. Ése no un buen proceso; tener que pasar por la irregularidad para ser regular no es el mejor camino. Pretendemos que quienes quieren incorporarse a la vida de nuestro país lo hagan de modo regular. Es cierto que nos encontramos una herencia en la que hay un número muy importante de personas en situación irregular, lo que demuestra que proceso extraordinario no funcionó, que los controles tampoco lo hacen y que en los últimos cuatro años, al estrangular los canales para entrar de forma regular, ha aumentado la otra vía.

-Pero, ¿qué solución se puede dar a los que ya están aquí?

-La solución tendrá que venir por el desarrollo del reglamento de la ley de Extranjería. Entre las aportaciones que estamos recibiendo, hay una del Consejo Económico Social (CES), que emite un informe en el que por primera vez sindicatos y empresarios están de acuerdo, que recomienda al Gobierno que estudie de forma singularizada la situación de las personas que se compruebe que tienen una relación fehaciente con el mercado de trabajo. Estamos buscando fórmulas que den respuestas a través de esta recomendación del CES. Hay una economía sumergida vinculada de modo importante a la inmigración. Esto no sólo lleva a la explotación de personas, sino que supone una estafa a la sociedad. Las multas no serán en una cantidad que le compense a un empresario mantener a personas en esa situación y, además se aplicará la ley de Extranjería, que un empresario pueda denunciar a otro por competencia desleal, que si se descubre una situación de este tipo, que el empresario implicado tenga también que pagar todas las cuotas correspondientes -éstas fueron enmiendas del PSOE a la ley- Y vamos a desarrollarlo todo en el reglamento. E incluiremos otros supuestos que están en la ley, como la colaboración con la justicia, el arraigo, la estancia de un determinado tiempo en nuestro país, de situaciones excepcionales vinculadas a asuntos humanitarios, de distintas situaciones. Pero, aún así habrá personas que no podrán acogerse a ninguno de estos supuestos y quedarán en situación irregular y, por tanto, deberán abandonar nuestro país.

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