Hemeroteca Esta semana
Nº 600
26/4/200

Josu Erkoreka, portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados


EL 'PLAN IBARRETXE' NO ES MÁS OSADO QUE EL DE ESQUERRA "

Optimista, aunque cauteloso, con el talante del nuevo Gobierno, Josu Eikoreka, sucesor de Iñaki Anasagasti como portavoz parlamentario del PNV, explica con calma las bondades del plan Ibarretxe, que no es, ni mucho menos, el demonio que pintan PSOE y PP. Satisfecho con la última resolución del Constitucional y los planes del Ministerio de Justicia que afectan al Partido Nacionalista Vasco, muestra la firmeza de quien sabe que éste es decisivo en una legislatura recién inaugurada.

Por Ana Pardo de Vera

Estarán contentos con el rechazo del Constitucional al recurso del ex Gobierno popular..
-Efectivamente, nos felicitamos porque creemos que el TC ha hecho lo único que cabalmente podía hacer. No cabe presentar recursos ante el Constitucional contra i proyectos; se pueden recurrir normas o actos firmes de los poderes públicos, pero no proyectos sometidos a debate parlamentario. El recurso del Gobierno popular pretendía impedir la discusión en el Parlamento. Esto era un error jurídicamente y una atrocidad desde el punto de vista democrático.

-Desde algún sector se insinúa que el veredicto del TC habría sido otro de ser distinto el resultado del 14-M, ¿lo comparte?
-No creo, aunque despierta mis sospechas que se haya retrasado tanto su publicación, 1 pues todos sabíamos que, si no el texto for- 1 malmente redactado, la posición del Constitucional sí estaba fijada antes de las elecciones e, incluso, antes de que comenzara la campaña. ¿Por qué se ha esperado tanto a hacerla pública? No nos cabe duda de que si la postura del TC fuese la contraria, el presidente Aznar hubiera hecho todo lo posible para darla a conocer, favorable como seria para los intereses del PP.

-Y ahora, ¿qué?
-Procuraremos hacer lo que el recurso quería impedir: debatir en el Parlamento lo que hay que debatir, las iniciativas políticas.

-¿Cómo valoran la actitud del nuevo Gobierno en este tema?
-Nos habría gustado que, después de conocerse los resultados del 14-M, el Gobierno retirase el recurso, no que se resolviese a través del TC. Así, el PSOE habría puesto de manifiesto que, también en las estrategias, quiere desmarcarse de la tónica general del PP, en este caso de la judicialízación de la política. Se trata de un tema político que debe debatirse y resolverse en foros políticos.

-En el debate de investidura se le vio algo escéptico con lo del talante de Zapatero...
-El debate es prueba elocuente, efectivamente, de que el talante es muy otro. La disposición al diálogo, a la aproximación e, incluso, al acuerdo es infinitamente mayor que en el debate anterior. Lo que yo procuré en mi intervención fue emplazar, invitar, exhortar al presidente a que, además de renovar las formas, cambiase el modo de abordar los grandes conflictos políticos y sociales del país; que se desmarcara de la derecha también en el fondo. Y estamos a la espera, reconociendo i que retirar las tropas de Iraq ha sido una decisión audaz, tomada con valentía, a pesar de su complejidad y de que, por su carácter comprometido, era necesaria e imprescindible.

-Diálogo, insiste el PSOE, no es concesión y parece que con el plan Ibarretxe no tienen nada que hacer. ¿Logrará el lehendakarí convencer a Zapatero de las bondades de este proyecto durante su próxima reunión?
-El plan lbarretxe, lo ha dicho el lehendakari, está sometido a discusión en el Páriamento vasco. No pretende ser un documento inamovible que se vaya a imponer a nadie y se remite a la Cámara, precisamente, para que el resto de las formaciones hagan sus aportaciones. Este plan no es, por decirlo desde el punto de vista nacionalista, rnás osado que otros documentos presentados en el Parlamento catalán por Iniciativa o Esquerra. Ambas exigen y citan expresis verbis el derecho de autodeterminación de Cataluña. Por tanto, si allí es posible participar en una ponencia en la que, junto a otras propuestas, existen las citadas y que supongo que, para el PSOE, serán tan difíciles de digerir como el plan lbarretxe, no entiendo por qué el Parlamento vasco no puede hacer sus propuestas y participar con todas las consecuencias en el debate abierto allá sobre ¡a renovación del marco institucional.

-Pues ni sobre los planes de ERC ni los de ICV se ha hecho un documento como el que elaboró el PSE contra el plan lbarretxe y del que se extraen conclusiones así: "Su implantación implicaría la uniformización de la sociedad vasca, la supresión de la pluralidad y la imposición del nacionalismo obligatorio".
-Todo lo contrario. Permitiría adaptar la legislación a la complejidad social actual. Es decir, si uno ahora se siente vasco y otro, españo], pero la ley obliga a que todos, necesariamente, hayan de gozar de nacionalidad española, el plan Ibarretxe permitiría que, sin merma de la más absoluta igualdad en derechos y libertades de los ciudadanos, uno pudiese tener reconocida formalmente su ciudadanía como vasco y otro como español. Conviviríamos en un marco asumido por todos, aquél en que la propia cobertura jurídica da reconocimiento a las diferentes sensibilidades de identidad de Euskadi.

-0 como ésta: "No se busca el diálogo, sino la imposición. A ningún Gobierno que quiera buscar apoyos (...) se le ocurre presentar su plan sin haber consultado a quienes tienen que apoyarlo".
-El artículo 46 del Estatuto da plena legitimidad para presentar propuestas a un Gobierno, también legítimamente elegido y de composición plural, con partidos nacionalistas, PNV y EA, y que no lo son, U. Por tanto, los debates en la Cámara vasca se pueden suscitar a través de los grupos parlamentarios o de propuestas remitidas por el Gobierno. El problema sería que éste considerase que su propuesta es inamovible, pero como antes le dije, no es el caso.

-El PSOE cree que el plan Ibarretxe es un traje a medida para HB, por lo que "sólo puede ser aprobado en el Parlamento con el consentimiento y apoyo de Batasuna".
-No es cierto. Puede ser aprobado por todos los grupos del Parlamento vasco; sólo haría falta que algunos partidos adoptaran allí actitudes y planteamientos defendidos, en otras Cámaras. Deberían ser los motores de la renovación estatutaria y no los frenos. Sin embargo, hablamos de la actual Cámara y, ante una hipotética y futura composición del Parlamento vasco, sin Batasuna, ilegalizada~ habría que ver cuáles son los apoyos que concitaría. Hay formaciones políticas, como Aralar, que no han concurrido a las últimas elecciones autonómicas, porque no existían.

-El lehendakari asegura que habrá consulta, aunque el plan lo rechace el Congreso, y el PSE sentencia que aquél "no se atiene a lo previsto en el Estatuto -art. 46- para su reforma, que exige mayoría absoluta, aprobación por las Cortes Generales y referénclum".
-Esta es una cuestión para el lehendakari, pero yo interpreto que si esta propuesta obtiene la mayoría de la Cámara vasca y no la del Congreso, habría que recabar de algún modo la opinión de los vascos. Lo que se plantea es lo mismo que lo que ha dicho Maragall: él iba a exponer una propuesta de reforma y ésta, ratificada o no por las Cortes, habria de ser consultada en Cataluña.

-Sin embargo, Maragall, con el PSOE en el Gobierno central, juega con ventaja...
-Ya veremos. Él tiene una propuesta de reforma, pero no mayoría absoluta en el Parlamento catalán, y ha de alcanzar un texto de consenso con formaciones como Esquerra, que tiene una propuesta cuyo artículo 26, si no me equivoco, exige abiertamente el derecho de autodeterminación para Cataluña.

-Lo más grave que sostiene el PSE es que "el plan Ibarretxe da la espalda a las víctimas del terrorismo".
-Lo que pretende el plan es poner fin a la crispación y a la falta de normalización política que está, precisamente, en la base de lo que produce la existencia de víctimas del terrorismo. Éstas, como tales, no tienen posición política. Son personas o familias de éstas que han padecido la agresión de una banda terrorista, que las eligió en unos casos por criterios políticos y en otros no. Por tanto, en el colectivo de víctimas hay gente que piensa muy diferente e, incluso, quien podría considerar insuficiente el plan Ibarretxe. Atribuir posiciones políticas monolíticas a las víctimas es instrumental izarlas de un modo ilegítimo.

-¿Hay posibilidad de llegar a un punto intermedio entre su plan y la reforma del Estatuto de Gernika que ha ofrecido el PSE?
-Sólo conozco una propuesta sin concretar, que no especifica qué modificaciones abordaría, con qué contenido y con qué alcance. Tengo la impresión de que el PSE no ha alcanzado el nivel de reflexión del PSC en su proyecto sobre Cataluña. Aquél se ha alimentado durante un tiempo de buena parte del discurso que empleaba el PP para su proyecto en Euskadi, aunque últimamente ha habido un desmarque formal y una formulación de nuevas consignas, distintas a las del PP, pero vacías. Nos gustaría que el PSE hubiese madurado su idea con respecto a Euskadi con la misma profundidad que el PSC, porque así tendría un proyecto alternativo.

-¿Cree que pecan de improvisación?
-El PSOE está siendo uno de los principales motores de la reforma estatutaria en Cataluña. Además, en Andalucía es el más importante, que no el único, pues está el PA. Sin embargo, como dije, en Euskadi ha mantenido posturas prácticamente iguales al PP, partido que, sin embargo, es denostado por las posiciones que mantiene en Cataluña y en Andalucía y lo es, singularmente, por el propio PSOE. Éste se da cuenta de que en posiciones inmovilistas no tiene futuro, así que cree que tiene que mover ficha. Pero esa disposición a la reforma sin concreción no significa nada. Después de tantos años de experiencia de un Estatuto como el de Gernika, que en buena parte ha sido incumplido por los gobiernos centrales, incluido el del PSOE, insistir en los mismos planteamientos, las mismas pautas de funcionamiento y, en definitiva, el mismo Estatuto, es muy poco aportar.

-No habrá ruptura ni modificación del Pacto Antiterrorista. ¿Se le ocurre alguna fórmula satisfactoria dentro de la cooperación con otros partidos descrita por el PSOE?
-Estamos a la expectativa de la fórmula que arbitran los socialistas para que eso sea posible y, sobre todo, del procedimiento que compatibilice dos foros, uno bilateral, en el que están solamente el PSOE y el PP, y otro multílateral, se supone, en el que estaremos todos los partidos que tenemos un compromiso con la lucha antiterrorista. Su coexistencia no es problemática si no se solapan entre sí. Aunque si se trata de concitar apoyos para esta lucha antiterrorista y de tomar decisiones consensuadas en torno a las decisiones políticas y policiales, vemos difícil la coordinación. No quisiéramos que el PSOE convirtiese el foro bilateral en el de las decisiones y el multilateral en el que recibe información de esas decisiones.

-A modo de despedida de Aznar: ha sido un éxito el libro que escribió junto a Iñaki Anasagasti sobre el abuelo del ex presidente del Gobierno [Dos familias vascas: Areilza-Aznar. Editorial Foca], pero no se encuentran muchas similitudes entre éste y aquél.
-No, más bien destacan las diferencias. Manuel Aznar Zubigaray fue una persona que manejaba extraordinariamente la palabra, escrita y oral, algo que creo que no se da en el ex presidente. Su abuelo era una persona con una simpatía natural y un don de gentes reconocido unánimemente por todos los que le conocían, por los que le alabaron y por quienes le denostaron, y esto tampoco es rasgo del ex presidente. Aznar Zubigaray era una persona capaz de adaptarse a situaciones muy difíciles, flexible y camaleónico. Aznar sólo ha sido camaleónico para pasar de las posiciones que defendía en La Nueva Rioja, en los años 78 y 79, a las contrarias, aferrándose tanto a éstas como lo hizo a aquéllas.

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