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Josep Antoni Duran
i Lleida portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados
"NOS VA MUCHO
MEJOR QUE SEA ZAPATERO PRESIDENTE QUE RAJOY"
Es la nueva
voz de CiU en Madrid. Y le gusta la legislatura que le ha tocado porque
cree que habrá mucho que negociar y mucha política, con
mayúsculas. No escatima críticas al Gobierno de Aznar ni
los piropos a los primeros pasos de Zapatero aunque su voto en la investidura
aún no está decidido. A pesar de que han bajado de 15 a
10 diputados, asegura que DU seguirá siendo determinante porque
tienen un sentido de Estado "superioC al de¡ PSOE o el PP en
muchas ocasiones.
Por Inmaculada
Sánchez
Por qué
cree que el PP ha optado por no ceder ningún puesto en las mesas
del Parlamento aun a costa de quedarse aislado del resto de fuerzas políticas?
-No lo sé, pero lo intuyo. El PP quiere presentarse víctima
del 11 de marzo, y de las consecuencias del 11 de marzo trasladadas a
las urnas el 14 de marzo, y sigue presentándose como víctima
de todo lo derivado de¡ 14 de marzo. A partir de ahí ha tenido
interés en remarcar una línea de oposición dura y
de no llegar a ningún tipo de acuerdo ni con el PSOE ni con los
demás. Creo que se equivocan, que es un error. Lo que no viene
a cuento ni tiene ningún sentido es que ahora el PP quiera culpar
a los demás de que se les excluye. Es el PP quien expresa y voluntariamente
ha querido quedarse al margen del acuerdo del resto de fuerzas políticas.
- Su llegada al Congreso como portavoz de CiU, a prior¡, se esperaba
con un gobierno presidido por Mariano Rajoy. ¿Está más
o menos cómodo con que su labor se vaya a desarrollar con un presidente
de Gobierno socialista?
-En política no se mide la satisfacción a través
de la comodidad personal. Quizás nos va mucho mejor que sea Rodriguez
Zapatero que que sea Rajoy.
-¿Por qué?
-Nosotros tuvimos una colaboración con el PP positiva del 96 al
2000. Pero hemos vivido los últimos tres años con una confrontación
creciente y un desprecio, a nuestro juicio, por parte del presidente Aznar
que difícilmente hubiera hecho posible algún tipo de colaboración
con el PP. Que esa colaboración sólo se pueda dar con el
PSOE nos sitúa en una posición más cómoda.
Si hubiera gobernado Rajoy y hubiera precisado nuestro apoyo hubiese sido
muy difícil dárselo en las circunstancias actuales. Habría
que haber esperado un tiempo a ver si Rajoy cambiaba la política
que había seguido antes Aznar. Los indicios que tenemos estando
el PP en la oposición no son buenos como para pensar que hubiese
cambiado ese rumbo. Que Rajoy designe a Acebes, o a Zaplana, o al propio
Carlos Aragonés como personas de máximo relieve en el partido
es designar a personas de extrema confianza de Aznar, personas que están
estigmatizadas por el estilo de hacer de Aznar , y personas que, incluso,
han contribuido a que Aznar tuviera ese estilo que ha tenido. Además,
en el caso de Acebes y Zaplana, se trata de personas que fueron, junto
con Aznar, los principales responsables de la mala administración
que hicieron de la información de la autoría del atentado
del 11 de marzo.
-¿Qué
opinión tiene sobre qué ha provocado el vuelco electoral?
-Los socialistas hicieron una buena campaña electoral, a pesar
de la cual creo que, el jueves, las elecciones las ganaba el PP, aunque
no por mayoría absoluta. Pero las ganaba. Con los atentados y la
información que daba el Gobierno del PP se despertaron conciencias,
que ya existían, muy contrarias a actitudes, a gestos y a decisiones
del PP que antes no habían tenido reflejo electoral en las municipales
y autonómicas. La gente se preguntó entonces cómo
es posible que con la guerra, el Prestige..., el PP siga ganando
las elecciones. Esa conciencia existía pero estaba dormida. Los
atentados y la utilización que el Gobierno hizo de ellos despertaron
esas conciencias. No fue la bomba del 11 de marzo la que provocó
la explosión de ciudadanos que fueron a votar que antes no tenían
intención de participar. Fue la mecha que encendió una bomba
que ya existía. ¿Quién animó más? ¿Hubo
una orquestación ... ? Sin duda, hubo influencias exteriores el
día de reflexión que yo no considero muy democráticas,
pero tampoco tuvo una actitud democrática el PP a lo largo de ese
día. Lo que hay que hacer es pasar la página de esa legislatura
de confrontación.
-¿Tiene CiU decidido si apoyará la investidura de Zapatero?
-No. Es una decisión que adoptará la Comisión Ejecutiva
Nacional en próximos días. Lo único que puedo decir
es, en honor de los socialistas, que han aceptado la negociación
de la Mesa sabiendo que, a cambio' no podían esperar necesariamente
nuestro voto en la investidura. Y también que nosotros tenemos
un compromiso electoral: dijimos que no votaríamos la investidura
del señor Rajoy ni del señor Zapatero. Sé que hay
acontecimientos políticos nuevos y hay que decidir qué pesa
más.
-Habiendo
pasado de 15 a diez diputados, ¿cree que CiU va a seguir siendo
necesaria?
-Creo que CiU va a ser una fuerza política determinante. Es cierto
que hemos pasado de 15 a 10, en parte porque nuestro ciclo electoral,
en todos los frentes, ha tenido una bajada de apoyos aunque sigamos siendo
la primera fuerza parlamentaria en Cataluña, hayamos mantenido,
a efectos de elecciones españolas, nuestra condición de
segunda fuerza , y seamos la tercera fuerza política en España.
lo que no es poco. Nuestros diez diputados van a ser determinantes. Es
verdad que, por aritmética, hay otras posibilidades de grupos que
pueden abonar la mayoría que necesite el PSOE en cada caso, pero
también es muy cierto que CiU aporta un valor añadido a
partir de su experiencia y del crédito que tiene, de su centralidad
política y de sus tesis en materia económica... Ya hemos
colaborado con Solbes... Es más, hicimos posible que Soibes pudiera
aplicar la política económica del 93, que fue fundamental
para empezar a dar el vuelco de la situación, de la que luego se
benefició el
PP, algo que nosotros siempre hemos recordado. Ese valor añadido
no se lo da al PSOE nadie más que CiU, con todo el respeto a los
demás. Esto tiene una significación en cuanto a confianza
y a proyección de esa confianza ante la sociedad española
y ante la Unión Europea.
-¿Pero
no es un hándicap para esa confianza que el Goverrí de la
Generalitat, al que ustedes hacen la oposición en Cataluña,
esté presidido por un socialista?
-Añade complejidad a la situación. Pero es la hora de la
política con mayúsculas. Yo que tengo una gran vocación
política me siento como un niño con zapatos nuevos. El Parlamento
va a ser el centro de la decisión política.en España
y eso es bueno para la democracia. Eso significará una oxigenación
y una recuperación del prestigio perdido ante la opinión
pública. Lo que apunta, sí, reconozco que hace más
difícil la situación pero esperamos tener capacidad suficiente
para poder compatibilizar ambos objetivos.
-Su grupo
ha vivido sus momentos de gloria cada vez que no ha habido mayorías
absolutas y se ha barajado en no pocas ocasiones la posibilidad de que
hubiera un ministro de CiU en Madrid. ¿Cree que ya ha pasado el
momento histórico para que esto ocurra?
-No ha pasado, no. En la historia de CiU quedan muchos capítulos
por escribir. Lo que sí es cierto es que no ha llegado el momento
en que sea posible. No lo es ahora porque coincide la posición
del PSOE con la nuestra de no querer pactos permanentes, pero el tiempo
dirá cuándo esto puede evolucionar tras el paso de CiU por
la política española y el coste que ha tenido para nosotros
la implicación con el PP.
-¿Qué ha aprendido CiU de estos años de colaboración
con el PP?
-En la campaña yo utilicé una frase que sabia que tenía
el riesgo de que alguien, en el conjunto de España, intentara sacarle
un jugo que no se correspondiera con su intencionalidad. Dije: nosotros
hemos colgado un cartel que dice `Hoy no se fía, mañana
tampoco". Hemos aprendido que hemos colaborado, y mucho, y hemos
tenido un sentido de Estado superior al que hayan podido tener, en determinados
momentos, el PP y el PSOE, y después, cuando se tiene mayoría
absoluta, no sólo se prescinde de nosotros, sino que se nos presenta,
pura y simplemente, como gente que viene a parar la mano en Madrid. Y
eso hay que corregirlo para bien de todos. Sería bueno que CiU
pudiera en algún momento implicarse en la gobernabilidad de España
estando en el Gobierno, pero eso comporta una situación política
que no se da hoy aunque espero que esta legislatura ayude a sentar las
bases para que se pueda dar en el futuro.
-¿Córno cree que puede seguir desarrollándose
la relación Maragal ¡-Zapatero con éste ya en La Moncloa?
-El pacto actual de Cataluña tuvo dos responsables, más
allá de considerarlo perfectamente legítimo, Maragall y
Carod. Maragall porque salió de las urnas destrozado. la segunda
vez y en el mejor de los escenarios no fue capaz de batir a Mas y, por
lo tanto, no tenía futuro. Carod porque sabía que de hacer
posible un gobierno nacionalista sería conseller en cap de una
persona joven y con futuro por delante, mientras que si pactaba con Maragall
lo sería de una persona que iba a jubilarse, dicho con respeto.
Y pactó pensando en su interés. Hoy Carod ya no está
en el Govern, pero hay otra persona que hace difícil los acuerdos
CiU-PSC: Pasqual Maragall. Con otras personas del PSC sería posible
algún acuerdo, pero con Maragall, que prima su interés,
legítimo, personal, de continuar de presidente de la Generalitat,
se hace muy difícil.
-¿Qué opinión le merece que José Montilla
ocupe la cartera de Industria?
-Es lógico que el PSC tenga presencia en el Gobierno. Hay que decir
que es de las presencias más débiles que ha tenido el PSC
en un gobierno socialista. En el 82 hubo tres ministros del PSC con carteras
tan significativas como Defensa y Sanidad y la Vicepresidencia. Industria,
por mucho que lo hayan querido adornar como "superministerio"
no deja de ser un ministerio más.
-¿Será la votación de la reforma del Estatuto
catalán la prueba del nueve de las relaciones entre el PSOE y el
PSC? ¿Creen que Zapatero cumplirá su promesa de apoyar una
reforma votada por consenso en el Parlament catalán?
-Depende de cómo salga el Estatuto aprobado en el Parlament. Si
sale una reforma en la que sólo, digamos, se le cambia las tapas,
Zapatero cumplirá su promesa. En la medida en que se apruebe un
estatuto que no consista simplemente en eso, y de eso se encargará
CiU, habrá más dificultades. Pero yo quisiera señalar
un punto importante: las posiciones mantenidas hasta ahora por el PSOE
no me parece que vayan hacia un estatuto coincidente con el proyecto que
quiere CiU, pero eso no es algo que me impida dejar la puerta abierta
para ver lo que da de sí esta legislatura y comprobar hasta dónde
llegamos en el diálogo.
-¿Cómo vislumbra al futuro Zapatero presidente del Gobierno?
-Los primeros pasos han sido positivos. No sólo por las instrucciones
dadas a sus negociadores de cara a la constitución de las Mesas
de las Cámaras. También ha cumplido la paridad en su gobierno
-Maragall no la cumplióSin hacer ruido, ha tenido la habilidad
de convertir cosas que eran difíciles en fáciles. Ahora
hay que ver su capacidad como gobernante.
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