Hemeroteca Esta semana
Nº 597
5/4/200

Diego López Garrido, diputado y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE


"EL PP HA DESCANSADO EN LA POLICÍA PRIVADA"


La Ejecutiva Federal del partido socialista propuso la semana pasada a Diego López Garrido como próximo secretario general del grupo parlamentario en el Congreso. Miembro de la Convención que ha elaborado el proyecto de la Constitución europea y director de¡ programa político de¡ PSOE, dice que el Gobierno socialista va a ser muy europeísta y pretende situar a España entre los países dirigentes de la UE. Por otra parte, asegura que el Ejecutivo de Zapatero sacará adelante su promesa de modernizar a los cuerpos de Seguridad de¡ Estado y acusa al PP de no haber tenido "una política de Seguridad" Estas declaraciones las hace después de publicar su libro "La Guardia Civil y los orígenes del Estado centralista" (Alianza Ensayo), en cuyo prólogo explica la necesidad de descentralizar a la Guardia Civil del siglo XXI.


Por Virginia Miranda

Usted ha participado en la redacción del programa político socialista, donde aparece contemplado el tema de la seguridad. ¿Cree que el PSOE sacará adelante, durante esta legislatura, todas sus promesas electorales relativas a esta materia?
-Lo que está en el programa del partido socialista se va a poner en práctica. El Gobierno decidirá el ritmo y las prioridades pero , des de luego, lo que se plantea en esta legislatu: ra, por supuesto que se va a llevar adelante.

-¿Si hubiese habido una mayor coordinación entre las Fuerzas de Seguridad del Estado se podría haber evitado o previsto una masacre como la del 11 -M?
-Creo que Europa está por detrás de los nuevos retos del crimen organizado y el terrorismo. La criminalidad va por delante, está organizada a un nivel internacional amparada en el fenómeno globalizador, y sin embargo las estructuras de los cuerpos de policía siguen siendo nacionales. Esto plantea la necesidad de coordinar las policías a nivel supraestatal y de hacer mucho más especializados y científicos los cuerpos de la Policía y de la Guardia Civil.

-En el prólogo de su libro La Guardia Civil y los orígenes del Estado Centralista justifica la necesidad de abordar una profunda reforma del cuerpo, evidente ya desde la ]legada de la democracia. ¿Qué deficiencias advierte?
-El modelo policial se ha quedado obsoleto porque el del siglo XIX y buena parte del XX tenía como base fundamental el modelo del Estado centralista. En aquel entonces, el aparato esencial del Estado es el Ejército, con lo cual, la Guardia Civil, inevitablemente, tiene que ser un cuerpo con unas estructuras muy copiadas del centralismo, convirtiéndose en un cuerpo generalista que hace de todo y que llega a todos los sitios. ¿Qué ha pasado en este tiempo? Que a cambiado profundamente el modelo. Tenemos un Estado descentralizado y la Guardia Civil no puede jugar un papel centralizador. Además, España tiene presencia en Europa, con lo cual el asunto de la seguridad va más allá de las fronteras. Por último, estamos an te un Estado democrático muy desarrollado donde los cuerpos de seguridad tienen como objetivo la defensa de las libertades y los derechos. Sin embargo, perviven en la Guardia Civil elementos del régimen disciplinario militar que son innecesarios. Hay que procurar la especialización de la Guardia Civil y la Policía Nacional, que son los dos grupos generalistas que hacen de todo, que además se mezclan entre sí y que no se coordinan. No se trata de poner en cuestión la existencia de un cuerpo, sino de adaptar el modelo pensando más en el espacio de justicia y seguridad europea. Todas estas cosas son las que están hoy en cuestión y deberían ser objeto de una reforma tranquila, meditada y prudente.

-También contempla la necesidad de otorgar nuevas funciones a los distintos cuerpos de Seguridad del Estado, y sobre todo coordinarlos y dotarlos de responsabilidades bien diferenciadas.
-Propongo un modelo único porque el problema es que en España conviven varios modelos. Pervive uno centralista, están las situaciones de Cataluña, el País Vasco y Navarra, están las policías locales que no se sabe exactamente el papel que deben jugar, Esto no es fácil hacerlo. Hay que ir transformando el modelo sin desestabilizar el ya existente. Eso significa que habría que dotar de más competencias a las comunidades autónomas, de más especialización a los cuerpos de seguridad y de más cercanía de la gente en el caso de la policía local. la Guardia Civil tendrá que experimentar también una transformación para encontrar su lugar en las exigencias que hoy en día tiene la seguridad y que se nos han aparecido de forma tan dramática el 11 de marzo.

-¿Por qué, hasta ahora, no se han abordado estos cambios planteados también por el PSOE? A principios de los 80, y tras el intento de golpe de Estado del 23-F, resultaba poco aconsejable tocar a una institución militar como la Guardia Civil. Sin embargo, con la consolidación de la democracia, ya hubiera sido posible.
-Ha habido dos factores. En primer lugar, el Estado de las autonomías no estaba desarrollado del todo y, en segundo lugar, estaba el terrorismo de ETA. Todavía persiste aunque de una forma no tan cruenta como años atrás. Ahora es necesario plantearse algunas cosas. De hecho, el programa del partido socialista propone reformas en el régimen disciplinario, una mayor dependencia de la Guardia Civil del Ministerio del Interior, una mayor coordinación de los cuerpos de Seguridad, la unificación de muchos de los servicios en los que se apoya la Guardia Civil y la Policía Nacional, y la unificación de estos cuerpos de seguridad en una sola dirección.

-Conociendo la política del PP a lo largo de los últimos ocho años en materia de seguridad, ¿planteará objeciones al proyecto socialista?
-No lo sé, pero no se lo vamos a poner fácil en cuanto planteen objeciones. Creo que el Partido Popular no ha tenido una política de seguridad. Sobre todo ha descansado en la policía privada, dejando que ocupara los espacios de policía pública. A amenazas como las mafias organizadas, la criminalidad supranacional, o e¡ fundamentalismo islámico el PP no les ha prestado atención. Además, ha permitido un descenso de efectivos de la Poi icía y la Guardia Civil, que no se han repuesto suficientemente. Hasta ahora no ha habido política de seguridad porque los delitos en España, en el tiempo de mandato del Partido Popular, han aumentado de forma muy sustantiva.

-¿Qué es lo peor que ha hecho el Gobierno del PP en materia de seguridad? ¿Se trata precisamente de esa dejadez?
-Creo que sí. No lo ha visto como un servicio público que había que desarrollar y ampliar. En esa política general del PP de ir hacia una decadencia y desfallecimiento de lo público, esta ha sido una cosa más. Ha dejado que se vaya deteriorando y ha terminado por ser la izquierda quien hiciera bandera de la seguridad.

-En el PP acusaron al PSOE de querer cargarse a la Guardia Civil con la propuesta del mando único. ¿Ve al Gobierno de Zapatero más o menos enamorado de la Benemérita, como se dijo en su día de Felipe González?
-La Guardia Civil es un cuerpo de seguridad fundamental en España. Ha sido siempre el pivote central del orden público y la seguridad. En la lucha contra el terrorismo ha sido también muy importante y lo sigue siendo. A ninguna persona sensata le cabe en la cabeza que lo que hay que hacer es acabar con la Guardia Civil. Nuestra propuesta desde luego no lo menciona en absoluto.

-¿Qué cambios sustanciales, además de los ya citados, pretende otorgar el PSOE al hasta ahora Ministerio de Interior?
-Nosotros lo vamos a llamar Ministerio de la Seguridad porque creemos que debe tener una dimensión muy amplia de la seguridad como gran objetivo de servicio público. No sólo en lo que respecta al orden público, sino también a otras dimensiones.

-Por ejemplo, el tráfico, la mayor causa de muertes en este país. No podemos soportar como una especie de maldición que haya todos los fines de semana decenas de muertos. Por otra parte, el tema de la seguridad gana mucha importancia no sólo en el Ministerio llamado de la Seguridad. En otros aspectos como la Seguridad Social o la siniestralidad laboral otros ministerios se van a ocupar de eso. La seguridad es algo que atraviesa transversal mente todo nuestro programa porque nos parece un valor relacionacio con nuestra concepción de libertad. Consideramos que las amenazas que haya contra la seguridad no se pueden combatir con menos democracia, porque uno de los objetivos de la amenaza terrorista es hacer disminuir las libertades.

-¿Qué le parece la elección de un magistrado como José Antonio Alonso para asumir la cartera de Seguridad?
-Todavía hablamos de las quinielas que aparecen en los periódicos, pero José Antonio Alonso tiene, sin duda, las dotes para ser un buen ministro. Tiene formación sobre la legalidad, lo cual es importante y pone de manifiesto que para nosotros la seguridad, la legalidad y la libertad no están en contraposición, de ahí que pueda dirigir perfectamente el Ministerio de Seguridad un magistrado. Por qué no, ya lo hizo en su día Juan Alberto Belloch. De todas formas, esto es todavía una hipótesis, quizá cercana a confirmarse, pero en estos momentos no conozco explícitamente que Rodríguez Zapatero haya dicho cuál va a ser su Gobierno.

-¿Y usted? Va a asumir la Secretaría General del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados.
-La Ejecutiva me ha propuesto para ser secretario general del Grupo Parlamentario y por eso es también la Secretaría General del Senado y del Grupo Parlamentario europeo. Está claro que ya no voy a estar en el Gobierno.

-¿Cuál debería ser la estrategia del PSOE en las europeas? ¿Estas elecciones van a ser la reválida del partido socialista o cree que el electorado no responderá de la misma forma que el 14-M?
-Nosotros vamos muy tranquilos a las elecciones europeas. Creemos que vamos a tener unos muy buenos resultados, pero vamos a trabajar en ellas. Habrá que compararlas no con el 14 de marzo, como parece que alguien en el PP pretende hacer, sino con las anteriores europeas de hace cinco años. Creemos mucho en Europa como hemos demostrado en el trabajo de la Constitución europea, como ha demostrado el partido socialista desbloqueando su aprobación, Vamos a ir con un discurso muy europeísta porque muchos de los retos que tiene nuestro país y nuestra ciudadanía no pueden ser resueltos si no se afrontan desde Europa. En nuestro programa electoral dijimos que el primer desafío que tiene España para el siglo XXI es que lidere Europa, que esté entro los países dirigentes sin, por supuesto, marginar a otros, estando entre los grandes de la Unión aportando lo mejor de nuestra fuerza. Este es el momento no sólo desde el punto de vista de la seguridad sino de la economía, de la sociedad, de la cultura. Tenemos que dar un impulso a Europa porque si no avanza, todos los países retroceden. Hay que empezar ya a hablar de interés general europeo como algo que nosotros, como europeos, tenemos que defender.
-¿El Gobierno socialista de Zapatero nace cohesionado, por encima de las distintas familias que componen el partido?
-La idea de las familias está superada ti partido socialista se ha vuelto hacia el exterior, hacia ¡os ciudadanos, y eso es lo que se ha percibido el 14 de marzo en España. La bandera de la renovación que se esgrimió en el 35 congreso se ha llevado a la práctica y, sobre todo, ha sido revalidada por quien tiene que hacerlo, el ciudadano.

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