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Diego
López Garrido, diputado y miembro de la Ejecutiva Federal del
PSOE
"EL PP HA DESCANSADO
EN LA POLICÍA PRIVADA"
La Ejecutiva
Federal del partido socialista propuso la semana pasada a Diego López
Garrido como próximo secretario general del grupo parlamentario
en el Congreso. Miembro de la Convención que ha elaborado el proyecto
de la Constitución europea y director de¡ programa político
de¡ PSOE, dice que el Gobierno socialista va a ser muy europeísta
y pretende situar a España entre los países dirigentes de
la UE. Por otra parte, asegura que el Ejecutivo de Zapatero sacará
adelante su promesa de modernizar a los cuerpos de Seguridad de¡
Estado y acusa al PP de no haber tenido "una política de Seguridad"
Estas declaraciones las hace después de publicar su libro "La
Guardia Civil y los orígenes del Estado centralista" (Alianza
Ensayo), en cuyo prólogo explica la necesidad de descentralizar
a la Guardia Civil del siglo XXI.
Por Virginia
Miranda
Usted
ha participado en la redacción del programa político socialista,
donde aparece contemplado el tema de la seguridad. ¿Cree que el
PSOE sacará adelante, durante esta legislatura, todas sus promesas
electorales relativas a esta materia?
-Lo que está en el programa del partido socialista se va a poner
en práctica. El Gobierno decidirá el ritmo y las prioridades
pero , des de luego, lo que se plantea en esta legislatu: ra, por supuesto
que se va a llevar adelante.
-¿Si hubiese habido una mayor coordinación entre las
Fuerzas de Seguridad del Estado se podría haber evitado o previsto
una masacre como la del 11 -M?
-Creo que Europa está por detrás de los nuevos retos del
crimen organizado y el terrorismo. La criminalidad va por delante, está
organizada a un nivel internacional amparada en el fenómeno globalizador,
y sin embargo las estructuras de los cuerpos de policía siguen
siendo nacionales. Esto plantea la necesidad de coordinar las policías
a nivel supraestatal y de hacer mucho más especializados y científicos
los cuerpos de la Policía y de la Guardia Civil.
-En el prólogo de su libro La Guardia Civil y los orígenes
del Estado Centralista justifica la necesidad de abordar una profunda
reforma del cuerpo, evidente ya desde la ]legada de la democracia. ¿Qué
deficiencias advierte?
-El modelo policial se ha quedado obsoleto porque el del siglo XIX y buena
parte del XX tenía como base fundamental el modelo del Estado centralista.
En aquel entonces, el aparato esencial del Estado es el Ejército,
con lo cual, la Guardia Civil, inevitablemente, tiene que ser un cuerpo
con unas estructuras muy copiadas del centralismo, convirtiéndose
en un cuerpo generalista que hace de todo y que llega a todos los sitios.
¿Qué ha pasado en este tiempo? Que a cambiado profundamente
el modelo. Tenemos un Estado descentralizado y la Guardia Civil no puede
jugar un papel centralizador. Además, España tiene presencia
en Europa, con lo cual el asunto de la seguridad va más allá
de las fronteras. Por último, estamos an te un Estado democrático
muy desarrollado donde los cuerpos de seguridad tienen como objetivo la
defensa de las libertades y los derechos. Sin embargo, perviven en la
Guardia Civil elementos del régimen disciplinario militar que son
innecesarios. Hay que procurar la especialización de la Guardia
Civil y la Policía Nacional, que son los dos grupos generalistas
que hacen de todo, que además se mezclan entre sí y que
no se coordinan. No se trata de poner en cuestión la existencia
de un cuerpo, sino de adaptar el modelo pensando más en el espacio
de justicia y seguridad europea. Todas estas cosas son las que están
hoy en cuestión y deberían ser objeto de una reforma tranquila,
meditada y prudente.
-También contempla la necesidad de otorgar nuevas funciones
a los distintos cuerpos de Seguridad del Estado, y sobre todo coordinarlos
y dotarlos de responsabilidades bien diferenciadas.
-Propongo un modelo único porque el problema es que en España
conviven varios modelos. Pervive uno centralista, están las situaciones
de Cataluña, el País Vasco y Navarra, están las policías
locales que no se sabe exactamente el papel que deben jugar, Esto no es
fácil hacerlo. Hay que ir transformando el modelo sin desestabilizar
el ya existente. Eso significa que habría que dotar de más
competencias a las comunidades autónomas, de más especialización
a los cuerpos de seguridad y de más cercanía de la gente
en el caso de la policía local. la Guardia Civil tendrá
que experimentar también una transformación para encontrar
su lugar en las exigencias que hoy en día tiene la seguridad y
que se nos han aparecido de forma tan dramática el 11 de marzo.
-¿Por qué, hasta ahora, no se han abordado estos cambios
planteados también por el PSOE? A principios de los 80, y tras
el intento de golpe de Estado del 23-F, resultaba poco aconsejable tocar
a una institución militar como la Guardia Civil. Sin embargo, con
la consolidación de la democracia, ya hubiera sido posible.
-Ha habido dos factores. En primer lugar, el Estado de las autonomías
no estaba desarrollado del todo y, en segundo lugar, estaba el terrorismo
de ETA. Todavía persiste aunque de una forma no tan cruenta como
años atrás. Ahora es necesario plantearse algunas cosas.
De hecho, el programa del partido socialista propone reformas en el régimen
disciplinario, una mayor dependencia de la Guardia Civil del Ministerio
del Interior, una mayor coordinación de los cuerpos de Seguridad,
la unificación de muchos de los servicios en los que se apoya la
Guardia Civil y la Policía Nacional, y la unificación de
estos cuerpos de seguridad en una sola dirección.
-Conociendo la política del PP a lo largo de los últimos
ocho años en materia de seguridad, ¿planteará objeciones
al proyecto socialista?
-No lo sé, pero no se lo vamos a poner fácil en cuanto planteen
objeciones. Creo que el Partido Popular no ha tenido una política
de seguridad. Sobre todo ha descansado en la policía privada, dejando
que ocupara los espacios de policía pública. A amenazas
como las mafias organizadas, la criminalidad supranacional, o e¡
fundamentalismo islámico el PP no les ha prestado atención.
Además, ha permitido un descenso de efectivos de la Poi icía
y la Guardia Civil, que no se han repuesto suficientemente. Hasta ahora
no ha habido política de seguridad porque los delitos en España,
en el tiempo de mandato del Partido Popular, han aumentado de forma muy
sustantiva.
-¿Qué es lo peor que ha hecho el Gobierno del PP en materia
de seguridad? ¿Se trata precisamente de esa dejadez?
-Creo que sí. No lo ha visto como un servicio público que
había que desarrollar y ampliar. En esa política general
del PP de ir hacia una decadencia y desfallecimiento de lo público,
esta ha sido una cosa más. Ha dejado que se vaya deteriorando y
ha terminado por ser la izquierda quien hiciera bandera de la seguridad.
-En el PP acusaron al PSOE de querer cargarse a la Guardia Civil con
la propuesta del mando único. ¿Ve al Gobierno de Zapatero
más o menos enamorado de la Benemérita, como se dijo en
su día de Felipe González?
-La Guardia Civil es un cuerpo de seguridad fundamental en España.
Ha sido siempre el pivote central del orden público y la seguridad.
En la lucha contra el terrorismo ha sido también muy importante
y lo sigue siendo. A ninguna persona sensata le cabe en la cabeza que
lo que hay que hacer es acabar con la Guardia Civil. Nuestra propuesta
desde luego no lo menciona en absoluto.
-¿Qué cambios sustanciales, además de los ya citados,
pretende otorgar el PSOE al hasta ahora Ministerio de Interior?
-Nosotros lo vamos a llamar Ministerio de la Seguridad porque creemos
que debe tener una dimensión muy amplia de la seguridad como gran
objetivo de servicio público. No sólo en lo que respecta
al orden público, sino también a otras dimensiones.
-Por ejemplo, el tráfico, la mayor causa de muertes en este país.
No podemos soportar como una especie de maldición que haya todos
los fines de semana decenas de muertos. Por otra parte, el tema de la
seguridad gana mucha importancia no sólo en el Ministerio llamado
de la Seguridad. En otros aspectos como la Seguridad Social o la siniestralidad
laboral otros ministerios se van a ocupar de eso. La seguridad es algo
que atraviesa transversal mente todo nuestro programa porque nos parece
un valor relacionacio con nuestra concepción de libertad. Consideramos
que las amenazas que haya contra la seguridad no se pueden combatir con
menos democracia, porque uno de los objetivos de la amenaza terrorista
es hacer disminuir las libertades.
-¿Qué le parece la elección de un magistrado como
José Antonio Alonso para asumir la cartera de Seguridad?
-Todavía hablamos de las quinielas que aparecen en los periódicos,
pero José Antonio Alonso tiene, sin duda, las dotes para ser un
buen ministro. Tiene formación sobre la legalidad, lo cual es importante
y pone de manifiesto que para nosotros la seguridad, la legalidad y la
libertad no están en contraposición, de ahí que pueda
dirigir perfectamente el Ministerio de Seguridad un magistrado. Por qué
no, ya lo hizo en su día Juan Alberto Belloch. De todas formas,
esto es todavía una hipótesis, quizá cercana a confirmarse,
pero en estos momentos no conozco explícitamente que Rodríguez
Zapatero haya dicho cuál va a ser su Gobierno.
-¿Y usted? Va a asumir la Secretaría General del Grupo
Socialista en el Congreso de los Diputados.
-La Ejecutiva me ha propuesto para ser secretario general del Grupo Parlamentario
y por eso es también la Secretaría General del Senado y
del Grupo Parlamentario europeo. Está claro que ya no voy a estar
en el Gobierno.
-¿Cuál debería ser la estrategia del PSOE en las
europeas? ¿Estas elecciones van a ser la reválida del partido
socialista o cree que el electorado no responderá de la misma forma
que el 14-M?
-Nosotros vamos muy tranquilos a las elecciones europeas. Creemos que
vamos a tener unos muy buenos resultados, pero vamos a trabajar en ellas.
Habrá que compararlas no con el 14 de marzo, como parece que alguien
en el PP pretende hacer, sino con las anteriores europeas de hace cinco
años. Creemos mucho en Europa como hemos demostrado en el trabajo
de la Constitución europea, como ha demostrado el partido socialista
desbloqueando su aprobación, Vamos a ir con un discurso muy europeísta
porque muchos de los retos que tiene nuestro país y nuestra ciudadanía
no pueden ser resueltos si no se afrontan desde Europa. En nuestro programa
electoral dijimos que el primer desafío que tiene España
para el siglo XXI es que lidere Europa, que esté entro los países
dirigentes sin, por supuesto, marginar a otros, estando entre los grandes
de la Unión aportando lo mejor de nuestra fuerza. Este es el momento
no sólo desde el punto de vista de la seguridad sino de la economía,
de la sociedad, de la cultura. Tenemos que dar un impulso a Europa porque
si no avanza, todos los países retroceden. Hay que empezar ya a
hablar de interés general europeo como algo que nosotros, como
europeos, tenemos que defender.
-¿El Gobierno socialista de Zapatero nace cohesionado, por encima
de las distintas familias que componen el partido?
-La idea de las familias está superada ti partido socialista se
ha vuelto hacia el exterior, hacia ¡os ciudadanos, y eso es lo que
se ha percibido el 14 de marzo en España. La bandera de la renovación
que se esgrimió en el 35 congreso se ha llevado a la práctica
y, sobre todo, ha sido revalidada por quien tiene que hacerlo, el ciudadano.
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