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| Antonio
Gutiérrez, candidato del PSOE al Parlamento
"A RAJOY LE IMPORTAN MAS SUS INTERESES PARTIDISTAS QUE LA LUCHA ANTITERRORISTA" Casi cuatro años después de dejar la Secretaria General de CC OO, Antonio Gutiérrez ha aceptado la propuesta de José Luis Rodríguez Zapatero de ocupar el número cinco en las listas a Madrid porque el proyecto socialista es "el que más necesita España". Entra, o regresa, según se mire, a la política con Ilusión y sin buscar un rotagonismo especial -"esa parte de la vanidad personal creo que la tengo bastante amortizada" pero sí con la confianza de poder contrarrestar a un PP que ha virado "hacia los valores más rancios de la derecha española de siern¡pre" y que ha pretendido hacer creer una estabilidad económica que el ex sindicalista niega de plano. Por Vera Castelló Dice que ha aceptado ir en las listas del PSOE a propuesta directa de Rodríguez Zapatero. ¿Qué le ha atraído del líder socialista? Antes que ninguna fascinación personal lo que me ha parecido es que el proyecto que representa él y el Partido Socialista es el que mas necesita España. Que el Gobierno del PP en vez de ir hacia el centro haya virado hacia más la derecha hace que el 14 de marzo no sea una simple oportunidad, sino una necesidad. Y como no me basta el fracaso de quien gobierna, sino las propuestas, las alternativas, que sean convincentes y decentes, pues he encontrado la propuesta del PSOE la más adecuada. Además, lo de otra manera de hacer política es algo que ha demostrado José Luis Rodríguez Zapatero, con absoluta responsabilidad, desde el primer momento que asumió su manclato al frente del PSOE. La democracia en España necesita personas como él, capaz de debatir cabalmente las ideas sin entrar en la permanente descalificación, que es lo que ha hecho el Partido Popular. -En la primera legislatura, estando usted en CC 00, el Gobierno no le parecía tan mal ¿Tanto ha cambiado el PP en estos últimos cuatro años para que ahora eche pestes? -Yo siempre he sido un hombre de izquierdas y cuando ganó el PP no me gustó, pero una vez que había llegado la derecha al poder, en contra de mi voluntad y de mi voto, obviamente, hubiera preferido una derecha tendente a homologarse con la europea, que es respetuosa con los usos y costumbres de la democracia, sin embargo, en esta segunda legislatura ha virado hacia los valores más rancios de la derecha española de siempre. -¿En qué campos centra sus críticas? -Han propiciado una involución en el funcionamiento de la democracia que tanto nos costó forjar en España. Sustituir el debate por la bronca y la descalificación, la utilización de la Constitución para imponer criterios excluyentes o encizañar a los españoles y a las Comunidades Autónomas, delimitando la unidad de España que tanto proclaman, es muy grave. En política exterior, lejos de sacarnos del rincón de la historia del que habíamos salido con nuestra incorporación a la Comunidad Europea, nos ha llevado a una posición esquinada en Europa, que es lo más parecido a ser una especie de Pepito Grillo de la Administración republicana de Estados Unidos en el seno de Europa, ya estar perdiendo todo el papel relevante que jugó España en la concepción europea. Y lodo esto se empieza a pagar en proyectos de inversión y lo vamos a pagar todavía más cuando haya que discutir los nuevos fondos que sustituyen a los de cohesión. En tercer lugar, hay que negar el gran espejismo que ha querido crear el PP y que muchos se han tragado, que es el de simbolizar la estibilidad económica. Al contrario, el modelo de crecimiento que ha auspiciado la derechi lejos de darnos el empleo que podíamos haber tenido, nos ha hecho desaprovechar potencial de crecimiento y mejora del empleo, perdiendo productividad. Si España hubiera mantenido el nivel de productividad que ten íamos hasta el 1996, en vez de reducirlo del 1,5%, al 0,5%, hoy seríamos diez puntos más ricos en términos relativos dentro de la UE. España no es ya atractiva para actividades de escasa transferencia tecnológica y tampoco para proyectos de inversión que van a marcar el futuro de los países desarrollados. Y todo esto se ha hecho alejándonos en equidad social respecto a Europa y sustituyendo la concertación social por el decreto o el decretazo. Es insostenible y debe cambiarse el 14 de marzo. -¿Cree que el ciudadano percibe estas apreciaciones cuando ETA irrumpe en campaña? -El PP ha hecho algo inaudito en democracia. Para desviar a la ciudadanía de su inquietud principal, que sigue siendo el paro y la precariedad laboral, ha utilizado el incidente, absolutamente injustificable, que ha protagonizado Carod-Rovira. Ha demostrado con ello que le importan más sus intereses partidistas que la lucha antiterrorista, que pasa por ¡,a unidad de los demócratas y no por su utilización torticera contra otros demócratas y, en este caso, contra los primeros que propusieron el pacto antiterrorista, que fueron los socialistas. -Usted ha participado en la elaboración del programa electoral socialista ¿Qué propuestas reconoce como suyas? -Precisamente en lo que no quiero entrar es en asignación de individualismos en la elaboración del programa. En esto ha habido incluso un exceso, por parte de algunas interpretaciones periodísticas, que han inducido hasta una más artificiosa que real confrontación entre distintos responsables de¡ programa electoral. Yo, por el contrario, lo que quiero es que mis aportaciones queden difuminadas por encima de cualquier planteamiento individual en lo que ha sido un trabajo colectivo, en mi opinión, excelente. -Seguramente se refería a Miguel Sebastián y a su propuesta fiscal. ¿Cómo valora esa propuesta que no ha gustado a toda la izquierda? -Ese precisamente es uno de los aspectos del programa electoral en el que ha habido la mayor incorporación de aportaciones diversas durante su confección. Creo que finalmente es más que una propuesta, es un nuevo modelo fiscal para España después de los destrozos que ha hecho el Gobierno del PP. No entramos en una subasta para ver quién va a bajar más los impuestos, sino que nos vemos en la obligación de demostrar, como creo que ya está percibiendo la gente, que este Gobierno no ha rebajado los impuestos si no que se los ha terminado subiendo a la inmensa mayoría de la ciudadanía por las vías más injustas posibles. Por los impuestos directos, volatilizando las supuestas rebajas al no acompasar la tarifa a la inflación, por lo que han sido las rentas más modestas las que han visto cómo han terminado pagando más y, sobre todo, mediante el aumento de la imposición indirecta que incide en mayor medida en las rentas bajas y medias. Hemos concebido un nuevo modelo de sistema fiscal que parte de la idea fuerza de que una fiscalidad empieza siendo progresiva si trata con equidad a las rentas del trabajo. Por lo tanto, queremos transmitir que aquellas personas que viven de lo que ganan trabajando y que declaran y cumplen sus obligaciones fiscales, sean asalariados o emprendedores, van a tener del Gobierno socialista un trato justo y equitativo. Las empresas también han sido objeto de discriminación por parte del PP, ya que el 50% de todas las deducciones se las llevan un grupo reducido que representan el 0,7% de las empresas y queremos que tributen de verdad por el tipo que se va a poner, que va a ser del 30%, para las pymes, que son las que aportan el 90% del volumen de empleo que tenemos en España y del 35%, para las grandes empresas. Nos vemos en la necesidad de hacer un nuevo modelo fiscal que atesore la fuente de riqueza mas miportante que tiene un país que es su propia fuerza de trabajo. -¿Es posible crear los dos millones de empieos que promete Mariano Rajoy? -En el caso de quien gobierna y lleva mandando ocho años hay que remitirse a las pruebas, y la creación de empleo en España no ha hecho más que perder fuelle desde 2001 y, al mismo tiempo, no ha hecho más que incrementarse la temporalidad que habíamos podido combatir con acuerdos autónomos entre empresarios y sindicatos, como el que se firmó en 1997. Partiendo de eso y con el modelo de crecimiento que ha mantenido este Gobierno, lo que tendremos no es pleno empleo, ni muchísimo menos, sino decrecimiento del empleo y aumento de la precariedad laboral. -Cuando dejó la Secretaría General del sindicato se le achacó una mayor beligerancia con el PSOE de Felipe González que con José María Aznar. Pasados cuatro años, ¿ha echado de menos alguna huelga general más al PP? -Yo jamás he hecho huelgas ni generales ni parciales, ni por razones ideológicas ni muchísimo menos como si fuera una fiesta. En general, siempre he considerado que en democracia el conflicto es la expresión de un fracaso, de quienes gobiernan y de quienes teníamos responsabilidades sociales y no pudimos resolver las cosas mediante acuerdos. Yo hice huelgas, o me opuse a políticas muy puntuales de los gobiernos de Felipe González que, mira por dónde, son las que más ha aumentado y agravado el Gobierno de la derecha. Ojalá el PP no hubiera dado motivos ni siquiera para la huelga general del 20 de junio, que los dio sobradamente, sino que hubiéramos estado en la tesitura de ofertar a los españoles una perspectiva de futuro superadora de logros que hubiera obtenido el PP. Para mí es lamentable que un Gobierno, del color que sea, provoque conflictos sociales como el del 20 de junio de 2002. -¿Cómo llevaría que le hicieran una huelga general al PSOE en el Gobierno? -En primer lugar, con gran talante de mocrático. Y eso pasa por un profundísimo respeto a la autonomía de los sindicatos y al derecho de huelga que está consagrado, afortunadamente, en nuestra Constitución. Acto seguido me preguntaría en qué me he equivocado, en que nos hemos equivocado, en el caso del PSOE, para ver cómo y lo antes posible se pueden restañar los daños y retomar el diálogo y la negociación. -Ha dicho que no le gustaría encasillarse en temas sociolaborales. ¿Ha salido escaldado del sindicalismo? -No. Precisamente por respeto a sindicatos y patronales es por lo que he dicho tal vez mis tareas futuras podrían versel ciertas prevenciones por parte de esos agentes sociales. La etapa de la que me siento más orgulloso es la que me procuraron compañeros de Comisiones Obreras al elegirme en su día secretario general. -¿Irá el próximo mes de abril al congreso de CC 00? ¿Cómo valora esta la primera legislatura de José María Fidalgo? -Espero asistir, ya que el cupo de invitados a nuestro congreso ha sido siempre numeroso y muy respetuoso con lo que viene siendo la historia del sindicato. Pero, res to por respeto, yo me abstendré de enjuiciar a la dirección actual, puesto que quienes nen que hacerlo son los militantes actuales de CC 00. Soy afiliado de base, pero me autoimpongo ese límite de respeto para meterme en la vida interna del sindicato -¿Ha gustado al sindicato que se presentara por el PSOE? -Ni me he preocupado ni, mucho menos, he buscado una opinión oficial del sindicato. Sí he observado una gran simpatía y muchos ánimos por parte de afiliados de CC 00, pero lo entiendo más que como afiliados, como ciudadanos de la izquierda. -Para el Ministerio de Economía hay tortas, y si no quiere Trabajo, ¿qué elige? -Me gustaría que ganásemos las elecciones del 14 de marzo. En este momento de mi vida, los cargos ya no me aportan absolutamente nada. Esa parte de la vanidad personal creo que la tengo bastante amortizada. Lo único que quiero es que esas ideas, esos valores, ese proyecto para España que encarna José Luis Rodríguez Zapatero y el PSOE puedan ganar el 14-M. Y después, a seguir trabajando en lo que entre todos se considere que puedo aportar más. |