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| Anxo
Quintana, líder del BNG
"EL
TECHO ELECTORAL DEL NACIONALISMO Se
sometió a dos procesos internos y salió elegido portavoz
de los nacionalistas gallegos y candidato a la Presidencia de la Xunta
de Galicia. Haciendo gala de una moderación inusual en su antecesor,
el controvertido Xosé Manuel Beiras, el nuevo líder del
Bloque Nacionalista Galego (BNG) blande el diálogo "con todos"
como Por Ana Pardo de Vera - Qué tal ha ido su desembarco en el liderazgo del BNG? -Hemos hecho un proceso de renovación muy importante y tranquilo. asido ejemplar, democrático ytransparente, demostrando que somos una fuerza p0tica en la que los militantes deciden. Estamos francamente satisfechos. -¿Habrá continuidad con respecto a la etapa de Xosé Manuel Beiras? -Son papeles políticos diferentes para etapas políticas distintas. Cada una tiene sus ritmos y en el BNG optamos por la renovación para sumar, no para restar. Beiras logró que el Bloque pasara de una situación muy minoritaria a ser la segunda fuerza política del país. Ahora estamos en la etapa de utilizar este capital político para conseguir liderar la sociedad. Y ahí entra mi papel. -El BNG aspira a formar Grupo Parlamentario propio después del 14-M. Atendiendo a unos sondeos que les dan prácticamente los mismos resultados que en 2000, ¿no son ustedes muy optimistas? -Hay una mayoría social en Galicia que quiere, sobre todo, que este país sea lo primero y se le respete. Esos ciudadanos tienen que tener una fuerza política nacionalista, como el BNG, capaz de diseñar su actuación sin depender de estrategias foráneas. Creo que el techo electoral del nacionalismo está por descubrir y para estas generales, hay una voluntad férrea en la sociedad gallega de superar la indefensión en la que Galicia siempre ha estado en la política estatal. Todas las encuestas coinciden en que hay casi un 70% de ciudadanos que contempla con buenos ojos que el BNG tenga una fuerte representación en el Congreso. Nuestra posición está muy consolidada y, trabajando, podemos llegar a mejorarla. -Sin embargo, con la crisis del Prestige latente y el 90% de la población gallega manifestándose en las calles al grito de "Nunca Máis", las municipales volvieron a dar la victoria al PP gallego en mayo de 2003. -No debemos dejarnos psicotizar por la propaganda de] PP, que presenta su adverso resultado electoral como una gran victoria. En las últimas municipales, el Partido Popular bajó en Galicia cuatro puntos más que en el resto de[ Estado, mientras que las fuerzas de la oposición, el BNG -que sacó más votos y tiene más alcaldías que nunca- y el PSdeG sumaron, por primera vez en la historia, más votos que aquél. Por supuesto, todos querríamos más, pero los procesos sociales tardan en trasladarse a los electorales. -Habla de conseguir alcaldías y la última impresion a ese respecto es que PSdeG y BNG, por no salvar sus diferencias, le regalaron la alcaldía de Vigo al PP. -No estamos en absoluto satisfechos con lo sucedido en Vigo, pero, al menos, nos queda el consuelo de haber hecho todo lo que estuvo en nuestra mano para evitar un Gobierno del PP y, sobre todo, para respetar la voluntad mayoritaria de los vigueses. Hubo un acuerdo entre el Partido Socialista y el BNG y el alcalde de aquél, unilateralmente, expulsó del Gobierno a los concejales del Bloque, que retiraron su confianza a Ventura Pérez Mariño. Ofrecimos a los socialistas que propusieran a otro candidato para apoyarlo, pero no quisieron, y propiciaron el acceso en minoría de una regidora del PP, -Asegura que Galicia saldrá reforzada si el BNG tiene peso en Madrid, ¿cómo? -Aspiramos a participar en la gobernabil ¡dad de¡ Estado, pero no estamos en Madrid para crear problemas, sino para ayudar a solucionar los de gallegos y gallegas. Las razones de Estado, muchas veces, son inconi patibles con los intereses de Galicia, por los que nosotros optamos. Como cuando se aduce a supuestas razones de Estado para aceptar un marco legal europeo que recorta las posibilidades de faenar de la flota pesquera gallega o permitir la construcción naval civil en algunos astilleros españoles y, en cambio, prohibir la misma en los públicos gallegos de Izar-Fene e Izar-Ferrol. -Precisamente desde A Toxa (Pontevedra), Rajoy lanzó un mensaje al BNG: no por ser nacionalistas son más gallegos que él. ¿Beneficiaría a Galicia tener a un nativo ¡¡derando el Gobierno central? -No es un problema de DNI. En Gaiicia somos tan gallegos los del BNG como los de PP o PSOE, pero si queremos que nuestro país salga beneficiado en la política estatal, no basta con ser gallego, hay que ejercer como tal. Ni los diputados populares ni los socialistas se decantan por los intereses de Galicia cuando hay razones de Estado por el medio. Eso es lo que nos diferencia de ellos. -Zapatero se ha comprometido a no gobernar si no obtiene la mayoría de votos. -En el PSOE reina un ambiente de pesimismo y derrota que sus dirigentes exteriorizan con demasiada facilidad y, en ese anuncio, se mezclan un poco de estrategia electoral y otro tanto de derrotismo. En cualquier caso, cada uno marca su estrategia y a nosotros la del PSOE no nos afecta. -¿No respaldarían un Ejecutivo socialista si el PP no obtiene la mayoría absoluta? -No planteamos nuestra participación en la política estatal como complemento del PSOE, sino para intervenir en la gobernabilidad de manera que, gobierne quien gobierne, tenga que contar con Galicia. Estamos dispuestos a dialogar con todos, pero una cosa es hablar y otra, llegar a acuerdos. Éstos que, además, han de ser en clave programática, pues no aceptamos que vayan sólo con el propósito de desbancar a alguien. Nuestro corpus programático está muy distante del PP, así que un acuerdo con éste se presenta muy difícil. Nunca apoyaríamos a un Gobierno que dejó las costas gallegas indefensas, como hizo el PP con el Prestige, pero tampoco a quien dejó nuestra construcción naval desprotegida, como hizo el PSOE. -¿Actuó bien Carod-Rovira al reunirse con ETA? -Él mismo calificó su iniciativa de error y creo, francamente, que lo es y no pequeño. Yo, como presidente de la Xunta, no lo haría, pero hay más cosas a analizar que la actuación de Carod-Rovira. Lo que han hecho PP y PSOE no es un error, sino una actitud consciente y premeditada que ha demostrado que, en boca de ambos, esa idea de la España plural y del respeto institucional se queda en eslogan. Si cumplieran, Zapatero no diria en los medios al presidente de la Generalitat, que no lo es del PSOE, lo que tiene que hacer, y el PP no acosaría y demonizaría al Gobierno catalán, perfectamente democrático. -¿Es partidario el BNG del diálogo con la banda terrorista? -Hay que hacer caso a los que más saben de estas cuestiones, es decir, las fuerzas políticas vascas. lo más atinado que he oído estos días ha sido la declaración de Josu Jon Imaz, asegurando que él nunca aceptaría que ETA marcara la agenda política de Euskadi, ni que intentara un diálogo político condicionante. Ése es el camino. -El liderazgo de Imaz en el PNV, ¿propiciará algún cambio en la política vasca? -Tanto el PP como el PSOE han intentado hacer del caso vasco un chivo expiatorio para ocultar vergüenzas propias. Esta visión no es la mía, pero cada etapa politica tiene sus ritmos y sus protagonistas. Imaz imprimirá, sin duda, su carácter a la política del PNV y, seguramente, también a la vasca. -El PNV, que es, junto a CiU, su socio en la Declaración de Barcelona. ¿En qué punto se halla ésta? -Este documento hacía hincapié, primero, en la necesidad de que, tras años de Constitución ' avanzáramos democráticamente hacia una transformación del Estado.espaMi en plurinacional. Y segundo, en la necesi, dad de implantar en la política estatal la cultura del diálogo como herramienta para avanzar. Ambos requisitos siguen vigentes, pero una declaración, para ser un instrumento útil, debe ir acompañada de estrategias conjuntas y las de CiU, PNV y BNG han sido diferentes. Tal vez un escenario de ausencia de mayoría absoluta en el Estado propicie la coincidencia. Lo sabremos pronto. -Asistimos a unas generales en las que se plantean las reclamaciones de autogobierno más exigentes, ¿cuáles son las suyas? -Bastante antes de que lbarretxe presentase su plan y las fuerzas políticas catalanas sus propuestas, nosotros hemos planteado otra de profundización en el autogobierno de Galicia. Habría que ejecutar el Estatuto de Autonomía actual, pues aún hay 41 competencias sin cumplir, y abordar, a medio o a largo plazo, una reforma estatutaria en un ámbito de cambio constitucional y de camino hacia el Estado plurinacional. Galicia tiene derecho al autogobierno no sólo porque es una nación y, como tal, le corresponden sus derechos nacionales, sino porque, ante todo, estamos convencidos de que autogobierno es sinónimo de bienestar. -Fue una sorpresa ver al ex vicepresidente gallego con el PP, Xosé Luis Barreiro, en una comida organizada por el BNG en Santiago. -Barreiro tuvo la gentileza de aceptar una invitación del BNG para un acto en el que leímos un manifiesto por un mayor peso político de Galicia en el Estado después de marzo, que,hoy reclama una mayoría de ciudadanos, al margen de ideologías más a la derecha o a la izquierda. El BNG está haciendo un gran esfuerzo para convertirse en su representación política. -Fraga ha dejado caer la posibilidad de volver a presentarse a unas autonómicas. -No sé si lo hará y no me importa demasiado. En Galicia está en marcha un ciclo político en el que los ciudadanos piden un cambio pensado y hecho desde este país para lograr sus intereses. Con Fraga o sin Fraga, eso es lo que tenemos por delante. -Beiras se fue del liderazgo del Bloque habiendo restablecido las relaciones con el presidente de la Xunta. ¿Qué planes tiene al respecto Anxo Quintana? -Sólo entiendo la política como diálogo y participación. A día de hoy, ni en la agenda de Fraga ni en la mía está como prioridad un encuentro. Esto no significa que, por mi parte, no haya la mejor disposición para dialogar con todas las fuerzas políticas. -Dos alcaldes gallegos fueron condenados por abusar de dos mujeres. ¿Cómo se resuelve la cerrazón de un regidor que no dimite aun siendo expulsado de su partido? -Contra la violencia de género, sólo cabe una actitud: tolerancia cero, y las fuerzas políticas debemos tener el mayor grado de unidad en este sentido. No es bueno convertir este tema en un arma electoral, como tampoco pueden ser positivas declaraciones que intenten amparar a los agresores y no a las víctimas, pues sólo fomentan la permisividad social de estos delitos. -¿Cuál es el objetivo primero del BNG para después de las generales? -En un escenario sin mayorías absolutas y con una fuerte representación del Bloque, entraremos en un periodo de diálogo para conformar una mayoría en la Cámara que permita dar estabilidad a un Gobierno. E intentar, por supuesto, que Galicia esté presente con fuerza en esa gobernabilidad. |