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Xavier Trias, portavoz de CIU en el Congreso de los Diputados
Por Ana Pardo de Vera Qué balance hace de estos cuatro años al frente del Grupo Catalán? -Ha sido una legislatura complicada en el ámbito de Cataluña y, por tanto, en el de Madrid. Se ha logrado en parte nuestro principal objetivo, pues el nuevo sistema de financiación es mucho mejor que el que teníamos y, aunque no es lo que pediamos, es el mejor que hemos tenido. Sería deshonesto no reconocer que ha sido una buena etapa, en general, en el terreno económico, pues España ha logrado situarse por encima de la media europea. Sin embargo, esta legislatura se ha visto influida, y sobre todo en los dos últimos años, por una agresión directa del PP -de la que el PSOE ha hecho completo seguidismo- hacia el nacionalismo vasco, extendida finalmente a todo el nacionalismo. Esto ha generado una situación muy difícil, alimentada por una actitud personal y beligerante del señor Aznar, que ha dado por zanjado el proceso autonómico y ha concluido que ahora hay que fortalecer el Estado. El PP ha actuado con total deslealtad hacia nosotros, como ha demostrado con los presupuestos generales, que echaron atrás los acuerdos adoptados a raíz del Plan Hidrológico. Será muy difícil recomponer las relaciones con ellos, pues reina un clima. de absoluta desconfianza. Y, encima, esta situación de escisión constante con nosotros se ha visto acompañada por otras como la creada por el Prestige o una guerra de Iraq absolutamente incomprensible, desde nuestro punto de vista. -¿Se ha repuesto CiU del batacazo de las autonómicas de noviembre? -No creo que haya sido un batacazo... -Digamos un batacazo posterior a las urnas. -Ganamos estas elecciones con cuatro escanos por encima del PSC, una situación positiva en un contexto complicado de cambio de líder. Pero se han puesto de acuerdo para que no siguiéramos gobernando y esto nos ha dejado tristes, para qué nos vamos a engañar. Ahora estamos en una fase nueva, de asunción de que perdimos la Generalitat y de ponernos a trabajar con todas nuestras fuerzas, eso sí, explicando a la gente con todo rigor lo que ha sido un error gravísimo de ERC. Ahora no pueden decirnos que no podemos protestar, porque derecho al pataleo lo tiene cualquiera, aunque ha de ser un pataleo mirando al futuro, al de dentro de cuatro años. -Entonces siguen molestos con ERC, convencidos de que les han traicionado al pactar con el PSC y no con CiU... -ERC ha hecho lo que le interesaba y ha engañado a los electores, pero yo no digo que nos hayan traicionado, porque Esquerra nunca dijo que nos fuera a votar. -Pero Convergència sí dijo que ERC tenía previsto pactar con el PSC desde el principio. -Siempre he estado convencido de que Esquerra no nos iba a apoyar, porque lo que quería era echarnos. He discutido mucho con gente de mi porpio partido que decía: "Éstos de Esquerra son como nosotros", y se han cumplido los pronósticos pesimistas. Peo a mí me gusta mirar siempre en positivo y lo ocurrido nos sirve para saber dónde está y a qué juega cada uno. Ahora se trata de rabajar para ganar las elecciones, para obener complicidades que nos permitan gobernar con el apoyo de Esquerra, de los socialistas o de quien sea. -¿Y con el PSC? ¿Vieron realmente factible un pacto con Pasqual Maragall? -Lo propusimos, dijimos que lo lógico era un pacto entre CiU, PSC y ERC, pero los socialistas no lo quisieron. Lo entiendo, pues ellos son de la opinión de que la única posibilidad que tenía el señor Maragall de ser presidente catalán es la solución que han adoptado. Uno podría pensar que ERC no llegaría a esto, pero así ha sido, y es que en la vida las cosas no son tan bucólicas. la gente actúa con dureza por intereses de partido, aunque en ocasiones nos parezca incomprensible. -¿Por qué ha sido buena la colaboración entre CiU y PP y no lo será la de PSC, ERC e ICV, según los pronósticos de quienes no están en el tripartito? -También ha sido buena nuestra colaboración con el PSOE, porque siempre hemos querido que sea así con el partido que gobierna en el Estado, con mayoría absoluta o sin ella, para luego intentar lograr cosas positivas para nuestro país. Pero tras cuatro años de PP con mayoría absoluta, ya sabemos en dónde está cada uno y tenemos claro qué cosas no debemos hacer o debemos hacer de una manera distinta. -¿Qué futuro le augura al tripartito, entonces? -Creo que
van a hacer que gobiernan durante cuatro años. Entonces deseo que
pierdan, gane Convergéncia y, si es necesario, busque alianzas
con otros partidos que ya decidiremos. -Siendo como somos. Hay ex votantes de CiU que han creído que apoyando a ERC, ésta serviría para presionarnos, pero se ha demostrado que no es así. En esa parte del electorado podemos incidir. Otra gente ql e siempre había votado a Convergéncia no lo ha hecho porque está triste y debemos volvera traerla a casa y también habrá quien se dé cuenta de que las politicas sociales que hace el tripartito no lo son tanto y nos acabarán dando la confianza. -Algún mea culpa habrá de entonar CiU... -El PP nos ha puesto las cosas muy dificiles y hemos de aprender que a veces, el exceso de responsabilidad, como hacer una apuesta por la gobernabilidad de España, tiene un coste sin sentido. El caso más claro es que hemos trabajado por un Plan Hidrológico que no era el del PP, alcanzamos un pacto que nos hizo votar a favor de éste y los populares, con los presupuestos generales, lo rompieron. Hemos aprendido que hay gente de la que no te puedes fiar. -Duran i Lleida dice que están dispuestos a entenderse con el partido ganador de las elecciones de marzo, Estatut mediante, pero parece complicado. Un PP gobernante no aprobaría -al menos, a día de hoy- su reforma y un PSOE en el poder está irremediablemente unido a ERC por su pacto en Cataluña. ¿Cómo abordarían entonces esa colaboración futura? -No lo sé, pero si hay alguien que apruebe y esté dispuesto a impulsar un nuevo Estatut que se parezca el máximo posible al que nosotros promulgamos, que está escrito y publicado, le apoyaremos. Si no, no pasa nada; no habrá apoyo y quien gobierne se habrá de acostumbrar a que nuestra manera de incidir en la gobernabilidad del Estado sea punto por punto, día a día y cosa por cosa. Tampoco está mal. -Los socialistas -catalanes y andaluces, de momento- también se han subido al tren de las reformas estatutarias... -Cada uno tiene derecho a desear lo que quiera para su comunidad autónoma. De lo que estoy convencido es de lo que queremos nosotros, de lo que quiere Cataluña, que no es lo que quiere el señor Chaves, por ejemplo. Nuestro planteamiento no es mimético de los demás. -¿Cree que, frente a la postura inmovilista del Gobierno, la monarquía hará o podria hacer algún gesto que favorezca un cambio constitucional? -Creo que la monarquía no hará nada. -Se le ve muy convencido... -No es su papel; la política la hacemos los políticos y los gestos a los que usted se efiere ya los ha hecho el Rey en el 25 Aniversario de la Constitución, con un discurso que considero positivo. -¿Qué opina de la propuesta programática del PSOE de descentralización de Hacienda? -Lo de la Agencia Tributaria que cada uno lo vea a su manera, pero tiene una gran lógica cuando se tiene una autonomía financiera cada vez superior, como tienen las comunidades autónomas, y el participar en la agencia tributaria cada vez depende más del esfuerzo fiscal, aunque cada comunidad lo considerará a su manera. Yo no lo veo sólo como una acción de gestión administrativa, que podría serlo, sino también como una importante herramienta de poder político. -¿Y de que los Tribunales Superiores de justicia sean la última instancia? -Creo sinceramente que el PSOE debe meditar lo que plantea y lo que hace, pues de la situación actual son corresponsables los socialistas por haber firmado un Pacto por la justicia con el PP en el que no se quiso a los demás partidos y que ha sido el error más grande de esta legislatura a cargo del PSOE. Una vergüenza. -¿A dónde va el plan lbarretxe? ¿Habrá cambios en la estrategia del PNV con la llegada de Imaz al liderazgo? -No creo que los haya. Este proyecto irá siguiendo sus pasos y está en manos del PNV decir qué hace. Lo lógico es que se pueda llevar al Parlamento y que sea discutido, independientemente del resultado que dé. Se puede estar de acuerdo o no con el plan Ibarretxe, pero creo que podría convertirse en un importante instrumento de diálogo de los partidos en el País Vasco. -¿Cree que con Mariano Rajoy es posible ese diálogo? -Me gusta ser optimista y decir eso de que el señor Rajoy es muy distinto del señor Aznar en carácter y manera de hacer. Espero y deseo que tenga la habilidad suficiente para abrir vías de diálogo con todo el mundo y especialmente, con el nacionalismo vasco. -¿Dónde está el futuro político de Xavier Trias? -En el Ayuntamiento de Barcelona, claro. Quiero ser alcalde de Barcelona y voy a dedicar los próximos años de mi vida a intentarlo, para, una vez logrado, hacer que mi ciudad, de una manera muy especial, sea la mejor del mundo desde el punto de vista social. |