Nº 565
21/7/2003

José Bono, presidente de la Junta de Castilla-La Mancha

"ZAPATERO TIENE MÁS APOYOS
DE LOS QUE TENÍA FELIPE GONZALEZ "

Satisfecho por la renovada mayoría absoluta que acaba de conseguir en Castilla-La Mancha, se esmera en manifestar su lealtad a Zapatero y su nula ambición por sustituirle al frente de la Secretaría General del PSOE, pese a lo que digan
aquellos que le colocan en la carrera "mal intencionada e imprudentemente". José Bono reconoce que el PSOE ha tenido un traspiés en Madrid, pero señala que hay otros que le han puesto la zancadilla y espera que el electorado lo tenga en
cuenta en la repetición de los comicios, aunque vaticina que tanto PSOE como PP van a pagar por ello en las urnas. El presidente castellano-manchego añade que Aznar, que le recibió la semana pasada en Moncloa, se equivoca si piensa que los tránsfugas le van a ganar las próximas elecciones generales.

Sus resultados en Castilla-La Mancha han vuelto a ser de los pocos trofeos que puede exhibir el PSOE en relación a las autonómicas...

No hay que olvidar que, hemos ganado las elecciones municipales por más de 100.000 votos. La verdad es que, en C-LM, hemos obtenido un resultado muy satisfactorio, porque 58,5% de los votos es el resultado más abultado de la historia de la democracia española. Estoy satisfecho de haber obtenido esa confianza, que responde a un trabajo y a un equipo magnífico.

-¿Es usted inmune al desgaste que suelen sufrir todos los gobiernos o esos resultados tienen que ver con la elección de sus rivales?

-Siempre hemos subido, fuese quien fuese el adversario. Creo que es la respuesta a unos principios en los que se basa nuestra acción política: la cercanía al ciudadano, la transparencia, la autonomía de los medios de comunicación, de los sindicatos, de¡ partido al que se pertenece... los ciudadanos han percibido que el gobierno de Castilla-La Mancha cumple, lo que jura, que no es más que defender los intereses no del PSOE, sino de una CC AA a la que nadie había defendido antes.

-Dijo usted que era la última vez que se presentaba a las elecciones autonómicas ¿lo mantiene?

-Dije la vez pasada que no iba a presentarme, expresé un estado de ánimo y me equivoqué. Ahora no quiero volver a equivocarme. Y aquí acaba la respuesta, porque no quiero abrir ningún tipo de expectativas.

-¿Tiene claro, al menos, si va a terminar esta legislatura siendo presidente de Castilla-La Mancha?

-Eso sí, si Dios quiere y me da salud, esa es mi disposición.

-Se lo digo porque, cuando hay crisis en el PSOE, algunos vuelven la vista hacia usted, como posible relevo de Zapatero...

-El único líder que tiene el PSOE es Rodríguez Zapatero y, en estos momentos, tiene redoblada mi lealtad, afecto y consideración personal. Estoy donde quiero estar y no donde malintencionada o imprudentemente me quieran poner.

-¿Y qué tiene que decir a quienes murmuran que, tal vez, es necesaria su mano dura más que ese talante amable de Zapatero?

-El PSOE está más unido que nunca entorno a Zapatero. Tiene más apoyos de los que tenia Felipe González. Zapatero ha conseguido unir al partido y pasar de una situación calamitosa a ganar las últimas elecciones municipales. No soy tan ingenuo como para pretender que no hay problemas en el PSOE, pero confío en la capacidad de Zapatero para resolverlos bien. Quien debe decidir la estrategia a seguir es la dirección de mi partido. Quien quiera dañar al PSOE usando mi nombre, que cambie de rumbo. Un día ofrecí mi candidatura a la Secretaría General y a la presidencia de¡ Gobierno de España, pero eso ya forma parte del pasado. Ahora yo no tengo la más mínima duda en apoyar el resultado democrático del congreso.

-¿No debería el PSOE hacer algún gesto contundente para que el electorado compruebe que se han asumido responsabilidades? ¿Dimisiones, quizá?

-La situación en Madrid es grave y sus consecuencias son importantes. Por ello, el PSOE debería trabajar para convencer a los ciudadanos madrileños de que, pese a haber tenido un traspiés llevando a dos personas que no merecían estar en nuestras listas, otros nos han puesto la zancadilla. Tengo la esperanza de que los electores castigarán más la zancadilla, que el traspiés.

-Da la sensación de que el electorado de izquierdas no sólo castiga con más dureza estas conductas, sino que, en el caso de Madrid, no parece que esté satisfecho con las medidas tomadas por el PSOE hasta ahora...

-He oído algunos comentarios dentro mi partido de quienes reclaman sangre propia para expiar nuestros pecados. Yo apoyaré la decisión que tome el secretario general, sea cual sea. Pero no podemos hacer que el PP diseñe nuestra politica.

-¿Qué opina de la actitud del PP ante todo este embrollo y las implicaciones de algunos de sus militantes?

-Confunden el estado de la nación con el estado de Madrid. Párece que Aznar está satisfecho y confiado en que Tamayo, Sáez y Balbás le van a ganar las elecciones generales. Pero creo que se equivoca. En las proximas generales, el Gobierno tendrá que expiar culpas no expiadas por la guerra, el Prestige, el decretazo, Gescartera... El pueblo español suele metabolizar con lentitud algunas crisis.

-La lectura del PP es que esos temas ya han sido juzgados en las urnas en las recientes elecciones y que no les ha ido nada mal...

-No han sido estas unas elecciones primarias, pese a que Ias expectativas que tenía el PSOE para algunos no se han visto colmadas. Pero insisto: hemos ganado. El traspiés de Madrid ha sido muy significativo y está permanentemente en el escaparate. Y debe resolverse cuanto antes con unas elecciones. Pero Aznar no debería pensar que las elecciones se las van a ganar los tránsfugas. las personas desvergonzadas no deberían ser utilizadas por nadie. Nosotros tuvimos la desgracia de meterles en nuestras listas y ellos se están beneficiando de nuestra desgracia. Probablemente PP y PSOE pagarán peaje electoral por este asunto.

-¿Y ese peaje se extenderá también a las elecciones generales de 2004?

-Podemos ganar las elecciones de 2004. Pero no se ganan unas elecciones ni en el triunfalismo, ni en la convicción de que los méritos propios valen menos que los errores ajenos.

-¿Cree que la identidad del sucesor de Aznar tendrá mucha influencia en el resultado final?

-A la ecuación electoral le falta una variable, que es el nombre del candidato del PP. El peso que esa variable tenga en la ecuación no es despreciable, pero desde luego, tampoco es definitivo.

-¿Cuál es el candidato más temible para el PSOE?

-Todo parece indicar que quien tiene mejor valoración entre el electorado moderado es Ruiz-Gallardón, pero quizá es más querido entre el electorado que entre quienes han de designar al candidato.

-¿Cabe la posibilidad de que le veamos, algún día, formar parte del Gobierno de España?

-No me planteo ni ese escenario ni ese horizonte. Cualquier respuesta con un sí o un no, no definiría ni mi estado de ánimo ni mis aspiraciones.

-¿No pensará pasar toda su vida en la presidencia de Castilla-La Mancha?

-Para mí es un orgullo. Ya llevo media vida. Evidentemente, tengo otros proyectos cargados de ilusión y entusiasmo: mi familia, ver crecer a mi hija Sofia ... Y para ganarme la vida, con un Código Civil y si es preciso un Código Pena¡, quizá encontrara empleo fuera de la política. Porque además me gusta mi profesión de abogado.

-¿Eso significa que cuando deje de ser presidente de Castilla-La Mancha abandonará la política activa?

-Muy probablemente, sí. Nunca imaginé que iba a ser presidente de mi Comunidad y siento colmadas todas mis aspiraciones vitales, en el ámbito de la política. Un día quise ser secretario general de¡ PSOE, que no optó por mi proyecto. De ello he sacado una experiencia provechosa.

-¿Qué le pareció la actitud agresiva de Aznar en el reciente debate sobre el estado de la nación?

-Me produjo tristeza ver cómo Aznar, que no podía decir "Váyase, señor González", decía "Váyase, señor Zapatero". Vi a un Zapatero firme frente a un Aznar bronco e incluso excesivamente sanguinario, desde el punto de vista político.

-Pese a esa firmeza de Zapatero, se sigue diciendo que le falta equipo para llegar a la Moncloa...

-¿Y quién imaginaba a Aznar, el del pelo engominado hacia atrás, al inspector de Hacienda de Logroño, que escribía contra la Constitución, convirtiéndose en el presidente del Gobierno? Probablemente, ni él mismo se lo creía. Pero el hábito hace al monje. Y a Zapatero sólo le faltan los votos para llegar a La Moncloa. En cuanto los tenga, nos parecerá más presidente del Gobierno que Cánovas y Sagasta juntos.

-¿Habría que celebrar un congreso previo a las elecciones para reforzar ese equipo?

-A la vista está que yo, de congresos, no entiendo Isonriel. En lo único que puedo ser útil es en el asunto de los votos.

-Otra de las carencias, ésta según el PP, es la falta de un discurso único sobre el modelo de España dentro del PSOE. Ya sabe, que Maragall dice una cosa y usted e ¡barra otra, que Zapatero no manda...

-Es una consigna que repiten con insistencia, porque saben que no es cierta. Hace unos dias estuve con Maragall y tenemos un elevado grado de coincidencia. En el PSOE no impera la disciplina castrense. No respondemos a la voz de ¡firmes!, como si no fuéramos capaces de pensar. Hay más discrepancias en el PP, por ejemplo, a la hora de tomar decisiones sobre la crisis de Madrid. Gallardón es un ejemplo.

-¿Le habló de la reforma del Estatuto de Cataluña, que él defiende?

-No, no hablamos de ese tema. No soy yo quien para decidir el tenor literal de un Estatuto de Autonomía de una Comunidad que no es la mía, pero me siento con autoridad para decirle que, sea cual sea el articulado de un estatuto, estoy en contra de cualquier reforma estatutaria que vaya en la dirección de premiar económicamente a aquellos territorios que sean más ricos o paguen más impuestos. Estoy en contra de cualquier reforma que pretenda dividir la común riqueza de España. No me interesa la España de los Reyes Católicos, sino la de nuestros hijos. Todos los que quieren apartarse de la mesa común es que quieren comer más.

-¿Está en contra del federalismo asimétrico?

-Yo soy profesor de Derecho Político y, entre los temas que explicaba a los muchachos cuando daba clase, no figuraba el federalismo asimétrico.

-¿No le preocupa, en cualquier caso, que el mensaje de la "jaula de grillos' socialista haya calado en buena parte del electorado?

-Claro, pero a fuerza de controlar medios de comunicación y de reiterar consignas, también se pudo en España hacer creer que en Europa no nos querían porque éramos mejores. Pero cuando llegó la libertad, nos dimos cuenta de que no era así.

Hemeroteca Inicio