Nº 558
2/6/2003
Jorge Fernández Díaz, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes

"EL PP NO HABÍA PERDIDO LA CONFIANZA DE LA GENTE"

Más que satisfecho por el reciente resultado electoral, convencido de que el responsable del mismo es en gran medida Aznar, además de una estrategia errónea de PSOE e IU de sustitución de la democracia representativa por una "democracia pancartera", Jorge Fernández Díaz califica de "contra natura" acuerdos de gobierno como los que, previsibiemente, suscribirán PSOE e IU para gobernar en Madrid, en lugar del PP. Tras haber vivido intensamente la crispación reflejada en, el Congreso de los Diputados, el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes espera y desea que ésta desaparezca de la vida política ahora que ya han pasado las elecciones.

Parece que el PP se deja llevar por una gran euforia por los resultados electorales, que aunque han sido mejores de lo esperado, demuestran un cierto retroceso...

-Yo creo que no hay euforia, sino alegría. Y hay motivos para estar alegres ¿por qué negarlo? Para el PP, en cualquier contienda electoral, el listón está muy alto. Pero, en este caso, las circunstancias eran muy adversas. El PP se ha visto sometido a una política de descalificación sistemática, por asuntos como el Prestige o la guerra. Todo ello podía hacer creer que el PP había perdido la confianza de la gente. Y hemos comprobado que eso no es así. Por todo ello, son unos magníficos resultados.

-¿No es excesivo calificarlos de "magníficos", cuando el PSOE, tras diez años de quedar por debajo de¡ PP, ha obtenido más de 100.000 votos más?

-Más allá de los análisis sesudos están el instinto y el sentido común. Y atendiendo a ellos, cualquiera puede ver que el PP ha obtenido unos resultados magníficos y el PSOE, ni de lejos, ha obtenido lo que esperaba. iY no digamos IU! En 1999, PP y PSOE quedaron empatados, con una diferencia escasísima de votos y un año después el PP le sacó diez puntos al PSOE en las elecciones generales. Si en esta ocasión el PSOE le ha sacado cuatro décimas al PP y tenemos en cuenta que PSOE e IU tenían unas expectativas muy superiores a los resultados obtenidos, no es para estemos muy deprimidos, digo yo.

-¿Quiere usted decir que los socialistas han muerto de éxito?

-No es una mala definición... Me recuerda a la célebre dulce derrota [sonriel. Dijeron que habían sufrido una dulce derrota en 1996 y llevamos siete años en el gobierno. le pongo un ejemplo: en mi ciudad, Barcelona, hemos pasado momentos muy difíciles en los últimos meses. Pero las urnas han acabado haciéndonos subir un concejal, con respecto al 99. Sin embargo, el PSC ha perdido casi doce puntos porcentuales en Barcelona. Que cada uno reflexione sobre estos datos, pero yo deduzco que los ciudadanos no quieren radicalismos, ni extremismos y que el PP ha demostrado ser la fuerza tranquila. Otros, no son ni fuerza, ni tranquilos.

-¿No detecta usted siquiera un cambio lento de tendencia en los votantes?

-No estoy en la conciencia de cada uno de los votantes. El PSOE ha estado por encima en votos, pero el PP mantiene más concejales. Y quiero recordar que el portavoz de IU en el Congreso dijo desde la tribuna de oradores que el PP había perdido la batalla de la calle y de la opinión pública. También intentaron ganar la batalla del Parlamento, intentando provocar la ruptura de la disciplina de voto. IU y PSOE utilizaron una estrategia muy peligrosa de deslegitimación institucional U Gobierno, y los ciudadanos, cuando han podido hablar, han votado en conciencia y han dicho que no quieren rad-icalismos y que siguen confiando en el PP.

-Aznar ha sido el principal protagonista de esta campaña... ¿Hasta que punto se puede considerar que esa presencia activa ha dado la vuelta a una situación de retroceso profundo que marcaban las encuestas previas a las elecciones?

-Aznar ha hecho un servicio extraordinario al partido. Hay que ver el acoso y la presión a los que se han visto sometidos el Gobierno y el partido. Frente a eso, él asumió el liderazgo y la responsabilidad de la campaña, de forma tan personal izada. Quiso responder a quienes le atribuían una responsabilidad especifica en la toma de la decisión que se adoptó frente al conflicto de traq. Aznar ha querido estar a las duras y a las maduras y los liderazgos se ganan así.

-Otra de las personas que ha despertado un gran interés en esta campaña ha sido Alberto Ruiz-Gallardón, ¿cree que su gesta madrileña le hace merecer ser sucesor?

-La respuesta a esa pregunta tiene su trámite. Y, obviamente, no la voy a responder. Sé que usted piensa que yo estoy pensando...

-Que está haciendo un juego de palabras...

-Si, sí... En todo caso, lo que queda claro es que estas elecciones han mantenido e incrementado la confianza a multitud de alcaldes del PP. Qué duda cabe que, entre ellos, destaca, por supuesto, Alberto RuizGallardón, que brilla con una especial intensidad. Por eso lo designó Aznar, precisamente. Pero el reto lo estableció José Luis Rodríguez Zapatero, cuando designó a Trini Jiménez y trató de convertir estas elecciones en una especie de primarias entre él mismo y José Maria Aznar. Los retos hay que mantenerlos hasta el final. Y, con todos mis respetos hacia Trinidad Jiménez, Zapatero ha fracasado al convertir el duelo por la alcaldía de Madrid en un reto personal y en un primarias para llegar a La Moncloa. ¿Alguie duda de que, si Trini Jiménez hubiera sid elegida alcaldesa, Zapatero hubiera aparcido como el gran triunfador de las elecciones? Pues ha ocurrido lo contrario.

-Por ese mismo razonamiento, el triu;fador de la batalla de Madrid es Aznar, por haber nombrado a Gallardón candidato, ¿no?

-Muy inteligentemente, el propio Gallardón dijo la noche electoral que su elección fue una gran decisión, como sin duda lo ha sido también la elección de Esperanza Aguirre como candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Ha obido un excelente resultado. Lo que ocuIr es que, por desgracia, el PP en Madrid, tiene que ganar por mayoría absoluta para kder gobernar. Otros, con coaliciones po,selectorales, establecen acuerdos que son democráticos, pero que no son tan lineales ep la elección como lo son los votos en las Úmas. Esas son las reglas del juego y hay que respetarlas, pero eso no impide reconocer el extraordinario resultado obtenido por Esperanza Aguirre.

-Hablando de mantener apuestas y, aunque rehuye usted hablar de la sucesión, no me resisto a preguntarle si Aznar mantendrá su decisión de aparcar ese debate hasta septiembre...

-Sé lo mismo que usted de esa cuestión. Aznar no me consulta esas decisiones, pero todos sabemos que es un hombre que siempre cumple su palabra. No tengo ninguna duda de que la mantiene, a las duras y a las maduras. Es un gran activo que tiene Aznar y que ayuda a recuperar la credibilidad en la clase política.

-¿A qué atribuye el voto oculto que se ha demostrado que tiene el PP?

-No parece que sea muy sorprendente que, con la que estaba cayendo, hubiese voto oculto M PP. En Cataluña, por ejemplo, no podíamos hacer actos públicos. Y eso du~ ró varias semanas. Si en esas circunstancias te pregunta un entrevistador, es muy probable que no le digas si vas a votar al PP. Cuando presenté la encuesta deli CIS, antes de las elecciones, ya dije que los resultados demostraban que el suelo electoral del PP era de hormigón armado. Y es que el PP es un partido que genera confianza y no juega al regate en corto. Es un partido predecible y, cuando la gente le vota, sabe qué puede esperar de él.

-¿Cree que los previsibles pactos PSOE-IU generan desconfianza?

-Tanto Zapatero-como Pasqual Maragall han puesto como ejemplo de pactos el modelo balear. Bien, pues los ciudadanos se lo han cargado a la primera ocasión. Ese modelo no es más que entonar el "pongárnonos todos de acuerdo para expulsar al PP". la gente quiere principios y programas claros y, últimamente, algunos partidos se están convirtiendo en excesivamente nebulosos.

-¿No deberían ustedes reflexionar también sobre el motivo por el cuál ningún partido quiere pactar con el PP y sí entre ellos para evitar que gobierne? Incluso sus pactos con PNV, CiU y CC se han ido rompiendo con más o menos celeridad...

-El PNV es un caso aparte. Pero en relación a Canarias, es previsible que se renueve el pacto de gobierno en la Comunidad. Es evidente que nosotros no podemos pactar cosas que están fuera de la Constitución. No son negociables ni el modelo de Estado ni aspectos que afectan a la cohesión nacional, como puede ser el Plan Hidrológico Nacional. A nadie le cabe en la cabeza, por ejemplo, que un dirigente del PP estuviese hablando de federalismo asimétrico como modelo de España. Y nuestra coherencia en este terreno limita, de alguna manera, las buenas relaciones que habíamos mantenido hasta ahora con los nacionalistas. Por otra parte, los momentos políticos también hacen que nos pasen estas cosas. la cercanía de las convocatorias electorales ha propiciado alguna que otra ruptura...

-No fue así en el caso del PAR, que pasó de ser su socio del Gobierno en Aragón para apoyar en el Gobierno al PSOE, que no fue la lista más votada en las elecciones del 99

-Así le ha ido...

-Tampoco le ha ido bien al PP, precisamente...

-De acuerdo, pero nosotros respondemos de nuestros propios actos. No podemos responder de los pactos de los demás. Además, en muchos casos, no nos son necesarios los pactos, porque hemos obtenido una mayoría suficiente.

-¿No es un poco peligroso centrar su estrategia en el "todo o nada"?

-No. Nosotros no estamos en la mayoría absoluta o nada. Pero existe una coalición socialcomunista que nos impide gobernar, por ejemplo, en Madrid, habiendo recibido un apoyo de los ciudadanos muy superior al de resto de partidos. Esos pactos no demuestran más que la debilidad de las otras opciones políticas, que no pueden ser alternativa por sí mismas y necesitan de pactos que, sin exageración, se pueden calificar de //contra natura' y cuyo único objetivo es hacerse con el poder a cualquier precio.

-Dice el dicho que "muerto el perro, se acabó la rabia". Pasadas ya estas elecciones... ¿se acabó la crispación?

-Ojalá...

-No le veo muy optimista...

-No. Creo que sí va a desaparecer, porque la oposición se ha dado cuenta de que, no por chillar mucho, se obtienen réditos electorales, ni se lleva la razón...

-Hombre, Aznar no se ha quedado atrás... ha tenido un discurso muy duro durante toda la campaña...

-Si, pero no es comparable con la campaña de descalificación que ha sufrido el PP, los ataques a nuestras sedes, el hecho de que se nos haya tachado de asesinos... Una cosa es parecer más o menos duro en la dialéctica parlamentaria y otra cosa es llevar el, pulso a la calle. PSOE e IU han intentado deslegitimar al Gobierno. Han querido sustituir la democracia representativa por una democracia pancartera.

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