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| Rafael
Simancas, candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid
"SI
SOY PRESIDENTE IRÉ A LA MONCLOA A EXIGIR Sabe que todos los ojos están puestos en Madrid y aventura la posibilidad de que su partido consiga la mayoría absoluta en la Comunidad y llegue a gobernar en el Ayuntamiento. Presiente que el 25-M va a empezar a generarse una ola que acabará por colocar al PSOE en el gobierno de España, en 2004, y advierte que será un presidente reivindicativo. Entre sus primeras actuaciones como tal, Simancas advierte que exigirá a Aznar la refinanciación de los traspasos competenciales que fueron muy desfavorables para Madrid y que jamás fueron reclamados por Gallardón. El candidato socialista dice sentir tristeza al escuchar el discurso del PP de que vienen los rojos" y reivindica la legitimidad de los mismos, aunque evita entrar en detalles de su posible entendimiento futuro con IU. La batalla de Madrid está centrando gran parte del interés de esta campaña electoral. ¿No le supone a usted, como secretario general de la FSM y candidato, una enorme responsabilidad? -Desde luego es una gran responsabilidad, porque están todos los focos del país centrados en Madrid. En Madrid está la capital de España y las sedes de las principales instituciones. El caso es que José María Aznar decidió poner a Esperanza Aguirre en la candidatura por la Comunidad, a Gafi~n para la alcaldía y a Ana Botella de número 3 en esa misma lista. Así que las políticas y actitudes de José María Aznar se van a contrastar en Madrid el próximo 25 de mayo. Por ello, entre otras razones, la batalla de Madrid es tan importante. -¿Le es dificil enfrentarse a Esperanza Aguirre, cuyo grado de conocimiento entre la población es superior al suyo, por haber sido ministra o presidenta del Senado, entre otras cosas? -Yo vivo esta campaña con un doble sentimiento: mucha ilusión, por un lado, y una gran responsabilidad, porque ¡hay tantas expectativas puestas en un nuevo gobierno progresista en Madrid ... ! Es cierto que Esperanza Aguirre es conocida en Madrid, pero... (sonríe) creo que el ser conocida no la beneficia a ella, sino a mí. Todo el mundo sabe que, cuando fue ministra de Educación, redujo considerablemente el gasto educativo, todo el mundo conoce su insigne papel como ministra de cultura y sus célebres meteduras de pata... Todo el mundo sabe que fue partícipe de las políticas de Álvarez M Manzano, que ahora hasta sus propios compañeros critican. El hecho de que sea muy conocida no es un problema para el PSOE, sino una ventaja. -El PP está alertando contra la "coalición socialcomunista", que tiene muchas probabilidades de materializarse en Madrid, ¿qué siente cuando escucha esas advertencias de Aznar y otros dirigentes populares? -Siento tristeza. El diálogo, los encuentros y los acuerdos forman parte de la cultura democrática de este país. El PP pactó con el PNV; en 1996, ha pactado recientemente en la Asamblea General de Cajamadrid, dejando fuera al PSOE. Y, precisamente en Madrid, el PP (entonces AP) pactó con el CDS y con Ramón Tamames (candidato del PCE a la alcaldía) para arrebatar la alcaldía al socialista Juan Barranco, a través de una moción de censura. ¿Qué cultura democrática exhiben quienes descalifican los acuerdos cuando los suscriben otros partidos y los avalan siempre que les den poder? Hacen gala de una cultura democrática bastante cuestionable. Recuerdo también a un José María Aznar en perfecta sintonía con Julio Anguita. Es triste que un presidente del Gobierno, que tiene el deber institucional de coser y no descoser, de tranquilizar y no crispar, se dedique a insultar y descalificar de esta manera. -¿Tiene que el discurso de "que vienen los rojos" haga, en cualquier caso, mella en el electorado? -Creo que la inmensa mayoría de los ciudadanos contemplan el escenario político con absoluta naturalidad y no se tragan eso de "qué miedo, que vienen los rojos". Creo que lo rechazan. Pero Aznar está buscando, con esas llamadas, el voto más reaccionario de este país. -¿Qué ha sido entonces del centro reformista hacia el que se dirige el PP? -Hace tiempo
que les quedó lejos. Durante el primer mandato, cuando el PP no
tenía mayoría absoluta, hicieron un esfuerzo por disfrazar
sus verdaderas intenciones y actitudes. Pero, ya con mayoría absoluta,
se han quitado las máscaras y actúan sin complejos: apoyando
una guerra inmoral e injusta, contra el criterio y la voluntad de la mayoría
de los ciudadanos; intentando recortar derechos laborales; yéndose
a cazar cuando se estaba hundiendo el Prestige.. Han mostrado su
verdadera faz en este segundo mandato. El centro, para el PP, es una quimera. -Gallardón ha sido el más pragmático de todos los políticos del PP. En Madrid, él asumió un rol acorde con la mayoria de votantes. Pero eso ha durado lo que han durado sus aspiraciones regionales. Ahora, que pretende hacerse con la alcaldía, no tiene ningún problema para abrazar la doctrina y la fórmula Aznar: autoritarismo, insensibilidad social... e incluso incluir en su candidatura a Ana Botella, como número 3. -¿Suma o resta votos al PP la presencia de Ana Botella? -Yo creo que clarifica la candidatura del PP al Ayuntamiento. Queda claro que lleva el marchamo de la calle Génava y de José María Aznar. Hoy votar PP es dar por buena una actitud de gobernar en contra de la voluntad y el sentimiento mayoritario de la gente. -En el caso de Gallardón, ¿no cree que pesa la gestión y algunos logros, como la construcción de Metrosur? -Gallardón ha centrado toda su capacidad política y acción propagandística en una sola acción: la construcción del metro. En muchas otras cosas, Gallardón ha fracasado estrepitosamente: el acceso a la vivienda, la calidad del servicio sanitario, la siniestralidad laboral... Su gestión no ha sido buena. El caso es que los madrileños no necesitan prioritariamente el metro, sino otros servicios, como estos. -En caso de convertirse en el próximo candidato a la Comunidad de Madrid, ¿cuáles serían las actuaciones que consideraría prioritarias, de urgente ejecución? -Lo más urgente tiene que ver con las preocupaciones de los ciudadanos: convocar el acuerdo entre organizaciones empresariales y sindicatos; elaborar un plan para crear vivienda protegida en Madrid y, finalmente, un plan urgente para mejorar la calidad de los servicios sanitarios. El gobierno de la nación tiene una factura pendiente con la Comunidad de Madrid. las transferencias educativas han llegado a Madrid con una dotación muy inferior a la necesaria; lo mismo ocurre con la justicia, cuyo presupuesto es insuficiente, no ya para financiar,la, sino para, cuando menos, dignificarla. Yo no he oído a Gallardón reclamar. Si soy presidente, tras el 25 de mayo, iré a la Moncloa a exigir que el gobierno central pague la cuenta que tiene pendiente con Madrid. -¿Qué le hace pensar que Aznar será más generoso con un presidente socialista de lo que fue con Gallardón? -Quizás Aznar no fue generoso, porque nadie se lo pidió. Yorio he escuchado a Gallardón exigir una refinanciación de las transferencias sanitarias. En cualquier caso, yo tengo el compromiso de Zapatero, de que, si es presidente, se renegociarán las transferencias competenciales. -¿Cree que la FSM va a ser uno de los arietes que abra camino a Zapatero en la Moncloa? ---En1979, el triunfo socialista en las municipales fue premonitorio. Abrió las puertas a la Moncloa y ahora puede ocurrir algo parecido. El triunfo el 25 de mayo puede generar un ambiente de cambio generalizado en toda España. -Vamos, que estamos ante unas primarias de las generales de 2004... -Yo no lo veo así. Se van a dilucidar y poner en cuestión actitudes y talantes del PP, pero los ciudadanos españoles son muy maduros. Saben qué es lo que se está votando y cuáles son las tendencias políticas que están en juego. Está en juego buena parte de las políticas que tienen que ver con la vida cotidiana de los ciudadanos: vivienda, seguridad, servicios sociales, justicia... -Se dice que el posible gobierno del PSOE en la Comunidad de Madrid vendrá dado por la movilización masiva del voto de izquierdas en el cinturón rojo madrileño. ¿Es más el efecto de los méritos de socialistas o de los deméritos del PP? -Se produce un doble fenómeno: el rechazo al PP y, además, una identificación con el proyecto socialista. -¿Han valorado la posibilidad de morir de éxito? Porque da la sensación de que ustedes piensan arrasar en estas elecciones. Qué ocurrirá si no arrasan? -La decisión la tienen los ciudadanos y nosotros aceptaremos los resultados democráticamente, como siempre. Seguiremos trabajando en la campaña con humildad e intentaremos convencer al electorado de que estamos en un momento muy importante, en el que es necesario un cambio. -¿No le parece excesiva la presencia de Aznar y Zapatero en esta campaña? -No, en absoluto. Tanto para Trini como para mí es un orgullo poder contar con Zapatero en nuestra campaña. Distinto es el caso de José María Aznar y su apoyo a Gallardón y Esperanza Aguirre, que no creo que sea muy bueno... -Sinceramente, ¿agradecen ustedes esa presencia de Aznar en la campaña? -Clarifica mucho la campaña, tanto como la presencia de Ana Botella... (sonríe) -Decía el líder de IU y candidato a la presidencia de Madrid, Fausto Fernández, que la fórmula de acuerdo con el PSOE pasa por un gobierno de coalición, en el que a su formación le gustaría ocuparse de la política de viviendas, educativa, o de sanidad... -No hemos hablado de ese asunto, ni hay nada pactado. Hay que esperar a ver qué dicen los ciudadanos en las urnas, pero lo que sí adelanto es que yo, en el, discurso de investidura, pediré el apoyo de todos los progresistas de izquierdas. -Se le ve muy convencido del triunfo, ¿cuál es su pronóstico del 25 de mayo? -Creo que el PSOE va a ganar las elecciones, por delante del PP, en la Comunidad de Madrid, y con serias posibilidades de obtener la mayoría absoluta. Además, creo que gobernaremos también en el Ayuntamiento. lo digo con total h.umildad, pero es lo que siento. A partir de ahí, hay que esperar a ver qué dicen los madrileños. |