Nº 548
24/3/2003

Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores del PP

 

"ESTA GUERRA ES NECESARIA PARA EVITAR OTRA PEOR"

Convencido de que la ofensiva armada contra Irak es la única forma de evitar otra guerra mucho peor, Gustavo de Arístegui, apuesta por una pronta recuperación de las maltrechas relaciones entre los países miembros del Consejo de Seguridad, de la UE y de la OTAN. También se muestra convencido de que, con el PSOE, habrá que bajar el diapasón del enfrentamiento y recomponer relaciones en política exterior. Un PSOE que -está convencido- hubiese actuado igual que el PP ante el conflicto, pero siendo menos explícito. En cuanto al posible impacto electoral de la actitud del Gobierno del PP, Arístegui asegura que todavía queda mucho tiempo para convencer a los ciudadanos delbuen criterio y la buena fe gubernamentales.

Por qué era inevitable esta guerra?

-Según Naciones Unidas, el cumplimiento parcial de las resoluciones de la ONU se considera incumplimiento. Además, los inspectores que fueron brutalmente expulsados de Irak, en noviembre de 1998, sabían que Irak seguía en posesión de importantes arsenales no convencionales (ántrax, gas sarín, gas mostaza, agentes bacteriológicos ... ) y que tenia medios para enviarlos. Esa sospecha seria y fundada de Naciones Unidas debiera haber sido suficiente toque de alarma. Pero es que además, hay evidencias que saltan a la vista: Irak reconoce tener 8 bombas R400, mientras que en el 92 reconocía tener 1.200 y en el 95, 1.550. ¿Qué es lo que tenemos que creer?

-Tampoco parece que las pruebas aportadas por Colin Powell ante el Consejo de Seguridad mereciesen una gran credibilidad...

-Entiendo que se manifieste cierto escepticismo ante algunas pruebas. Pero no se podían hacer públicas las pruebas más contundentes, porque eso implicaría demostrar qué es lo que no sabían y cómo habían averiguado lo que conocían. Además, algunas de las pruebas presentadas eran los laboratorios móviles, que puede haber ocho o más. Resulta increíble el argumento que esgrimen de que los utilizan para testar la calidad de los alimentos, teniendo en cuenta que el régimen de Sadam somete a las más graves penurias alimentarias y sanitarias a su pueblo.

-¿Para liberar al pueblo iraquí del tirano Sadam es necesario castigar con una guerra a esa misma población civil?

-No tenemos ninguna evidencia de que eso se vaya a producir. lo que sí es cierto es que el castigo de la población civil es el régimen al que ha estado sometido durante 20 años. la población iraquí estaría mucho más desahogada desde el punto de vista alimentario y sanitario si su régimen hubiese cumplido las resoluciones que se le habían impuesto.

-Parece que EE UU, Reino Unido y España quieran culpar también de la guerra a Francia por su inflexibilidad en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas...

-Nosotros no estamos diciendo eso. Respetamos profundamente las posturas de otros gobiernos. Discrepando como discrepamos de sus posturas, respetamos a Francia y Alemania y pedimos el mismo respeto. Pero lo que decimos es que, a lo largo de los años, no sólo en el caso del conflicto con Irak, se han producido notables fracasos en el Consejo de Seguridad. Ocurrió en Kosovo y en otras cuestiones. Muchas personas de relevancia internacional se han planteado la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y las estructuras M orden internacional, para adaptarlas a la nueva realidad.

-¿Eliminar, por ejemplo, el veto con el que amenazó Francia?

-Tal como está diseñado, el veto es una institución propia de la guerra fría. Y hoy tenemos que buscar una situación más equilibrada. Hoy, con la situación tan en caliente, tras el fracaso, no es el mejor momento para acometer esa reforma. Pero, una vez superemos el conflicto, ya en frío, desde posiciones más reposadas, tenemos que buscar el consenso, tendiendo puentes y, en definitiva, tendremos que reconstruir nuestras relaciones en el seno de¡ Consejo de Seguridad, en la UE y en la OTAN.

-¿No suena extraño proponer desde España reconstruir las maltrechas relaciones del Consejo de Seguridad, cuando han saltado por los a¡res después de que los tres países reunidos en las Azores decidiesen actuar al margen de este órgano?

-Nosotros somos coherentes. Las interpretaciones jurídicas son opinables, pero tan legítimas son las de mis colegas y buenos amigos M PSOE, como la mía o la del PP. Para nosotros, estamos ante la continuación de un conflicto no resuelto desde hace muchos años. No sólo me refiero al desarme, también el dar a conocer el paradero de cerca de 700 personas desaparecidas, que eran prisioneros de guerra. El caso es que el discurso de Francia se aproxima poco a poco. Ahora están valorando incluso la posibilidad de participar en las tareas de desarme posteriores. En política exterior los logros se consiguen a menudo tras los mayores fracasos de la diplomacia. Deberíamos aprovechar este momento para tratar de ver dónde estaban nuestras divergencias y buscar un terreno de entendimiento. Estoy seguro de que, al final, acabaremos teniendo una actitud responsable todos. Además, no todo es tan lineal como parece. En Francia ha habido posturas claramente discrepantes con Chirac dentro de su mismo partido.

-Entre la ciudadanía española, esta guerra se percibe mayoritariamente como desproporcionada e injusta. ¿No debería hacer autocrítica el PP, por no haber sabido trasladar esas buenas intenciones y el sentido de la responsabilidad al que apelan?

-Yo creo que hemos hecho autocrítica. Pero cuando nuestro esfuerzo de comunicación estaba adquiriendo velocidad de crucero, se había pasado de los argumentos a los sentimientos. Y contra los sentimientos es muy difícil razonar. Uno de los problemas que ha tenido Occidente ha sido el de demostrar la realidad y la inminencia de la amenaza. Eso ha ido cambiando y, si vemos las encuestas, es cierto que casi el 80% está contra la guerra, pero nadie dice nunca que esté a favor. Yo, el primero, porque perdí a mi padre en la guerra del Líbano y seria un mal nacido si ahora me convirtiera en un belicista. No lo soy. Pero estoy firmemente convencido de que esta guerra es necesaria para evitar otra peor. Además, pese a estar contra la guerra, más del 60% de los españoles están convencidos de que Sadam Hussein tiene armas de destrucción masiva, más del 50% cree que está en contacto con el terrorismo internacional, cerca del 55% creen que es un riesgo para la paz y la estabilidad en la región, e incluso, entre el 47 y el 48% creen que puede ser una amenaza para España. Eso significa que algunos de los argumentos esenciales del Gobierno han empezado a hacer mella. Pero es que, salvo IU, que está muy encasillada en sus posiciones, el resto de fuerzas políticas estamos de acuerdo en las cuestiones básicas. Y PP y PSOE tendremos que volver a encontrarnos en un futuro inmediato en política exterior.

-Escuchando los debates entre Aznar y Zapatero no da esa impresión...

-No veo por qué no... Nuestra crítica al PSOE no ha sido menos dura de la que nos han dispensado ellos. En todo caso, hay que bajar el diapasón, actuar de una forma más responsable, y tener en cuenta que el PSOE algún día gobernará España. Estoy convencido de que, si el PSOE gobernase, hubiera hecho lo mismo pero siendo menos explícito.

-¿Corre España algún riesgo de ataque exterior a raíz de su postura y su alineamiento con las tesis de EE UU?

-No hay riesgo de que podamos ser atacados por un misil iraquí y no es serio pensarlo. El riesgo real es incendiar la zona de Oriente Medio, plantar la inestabilidad durante muchos años y destruir para siempre el proceso de paz. Y eso nos preocupa a todos (populares y socialistas) por igual. Ellos dicen que si entramos lo estaremos provocando, nosotros creemos que si -entramos en conflicto armado, lo evitaremos. Además, no podemos dejar de ejercer nuestra responsabilidad por temor a que haya una represalia terrorista. Sería hacer dejación del Estado de Derecho. Además, España ha ejercido un importante papel de moderación en todo este conflicto.

-¿La postura de España ante el conflicto ha sido una apuesta personal de Aznar?

-No sólo una apuesta personal de Aznar, sino de un presidente del Gobierno que ha hecho un análisis serio y que ha visto claro el riesgo de no adoptar la decisión y la posición que hemos adoptado. las voces críticas que ahora se escuchan se darán cuenta, en unas semanas, de que teníamos razón.

-Los detractores de Aznar apuntan que espera alguna contrapartida por su actitud...

-Eso es no conocer a Aznar. Es un hombre de profundas convicciones y principios y está actuando desde la convicción. No estamos buscando el G-9, ni petróleo, ni su puestas concesiones en la lucha contra el terrorismo, porque en esta materia, nuestro aliado principal es Francia.

-¿Tene el PP asumido el desgaste electoral que va a tener que asumir a causa de su actuación ante la guerra?

-Quedan todavía semanas para las elecciones municipales. Y en política, una semana es mucho tiempo. En todo caso, el debate de las municipales debería centrarse en la gestión de los alcaldes y presidentes de Diputaciones y CC AA. Hay mucho tiempo antes de las generales para convencer a los españoles de que hemos actuado desde la sensatez, la responsabilidad y en defensa, desde la buena fe, de los intereses de los ciudadanos.

-Volviendo a la opinión pública, también parece que es mayoritaria la opinión de que tras esta guerra se oculta un afán de EE UU por controlar las reservas de petróleo...

-No. Existen riesgos geoestratégicos y geopolíticos. la carrera armameátistica es un riesgo geoestratégico claro. ¿Cuál sería la consecuencia de-una guerra general no convencional en Oriente Medio? Daría al traste con todo intento de reforma viable en Irak; supondría una perturbación grave para la paz, seguridad e integridad territorial de las pequeñas provincias petrolíferas del Golfo. la inestabilidad añadida podría desestabilizar el régimen de Arabia Saudí y que acabase cayendo en manos de un régimen islamista radical, lo que sería catastrófico para la región y para el mundo. Por otra parte, es aventurado decir que no hay conexiones entre el régimen iraquí y el terrorismo...

-¿No es igual de aventurado decir que las hay?

-No se ha probado ni una ni otra cosa. Hay investigaciones en curso sobre la participación directa de Irak en ciertos atentados terribles en Amman. Y lo que sí es cierto es que Irak ha estado financiando a las familias de los terroristas suicidas palestinos, con cantidades que oscilaban entre 25.000 y 50.000 dólares, en función de la barbaridad o la carnicería que producían. No hay que despreciar la posibilidad de que estos Estados criminales, como Irak o Corea del Norte, acaben convirtiéndose en los suministradores de armas no convencionales, de destrucción masiva, a grupos terroristas.

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