Nº 542
10/2/2003
Eduardo Zaplana, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales

"ESTARÍA ENCANTADO DE SEGUIR EN EL GOBIERNO EN 2004"

Defiende con uñas y dientes la gestión del Gobierno, del que forma parte y en el que le gustaría seguir tras la marcha de Aznar. Niega tener aspiración sucesoria alguna, guarda celosamente sus preferencias por el sucesor y desmiente tajantemente que en el PP haya "puñaladas por la sucesión". Con respecto a su gestión como ministro, Eduardo Zaplana rechaza las acusaciones formuladas desde distintos ámbitos que le vinculan con algunos escándalos y es meditadamente ambiguo al referirse a las intenciones del Gobierno de modificar el cálculo de las pensiones.

Piensa el gobierno cambiar el cálculo de las pensiones, contabilizando toda la vida laboral, como se ha apuntado, en esta legislatura?

- El Gobierno no tiene más interés en hacerlo del que puedan tener los sindicatos.

.Usted ha sido el artífice de lo que el PP llama "consenso" y la oposición "rectificación' del llamado decretazo...

- El Gobierno, desde 1996, ha mantenido una actitud de diálogo permanente, que le ha llevado a firmar 17 acuerdos sociales. Hubo un paréntesis, desde abril a julio, producto de una decisión errónea de los sindicatos, que se negaron a hablar con el Gobierno. El tiempo demostró que, de haber hablado, nos hubiéramos ahorrado alguna que otra tensión. Yo he reconducido esa situación, porque los sindicatos han querido hablar. Se ha dado la sensación de que ha habido una rectificación por parte del Gobierno, gracias a la célebre frase de Cándido Méndez de "8 a 7". No merecía la pena entablar además una polémica, porque lo importante era el acuerdo alcanza~ do, pero lo cierto es que no responde a la verdad. El espíritu de la reforma sigue vivo.

¿Pidió usted manos libres para replantear la posición aparentemente inamovible del Gobierno, cuando Aznar le propuso ser ministro?

- No fue necesario. Quien conoce a Aznar sabe que deja trabajar bien, escucha muchísimo y siempre ha defendido el diálogo. Quienes cambiaron fueron los sindicatos.

‑También ha alcanzado el reciente acuerdo sobre el PER con los presidentes de Extremadura y Andalucía por un cambio de actitud de ellos?

- Es que es muy dificil que nos digan que no se quiere luchar contra el fraude ni crear empleo. les hemos presentado un sistema en el que hay cobertura para el que lo necesita, pero acaba con situaciones localizadas de fraude e incentiva el empleo.

A su predecesor, luan Carlos Aparicio, le atribuyen la frase "¡así gobierna cualquiera!, tras conocer las modificaciones en siete de los ocho puntos de la reforma laboral...

- Tiene algún motivo para sentirse defraudado, porque los sindicatos no le permitieron hablar, pese a su talante dialogante.

En julio usted pasó en 48 horasde se presidente de la Comunidad Valenciana, con una fácil reelección por delante, a ser minis tro ¿qué le impulsó a hacerlo?

- ‑No fue una decisión mía, sino del presidente Aznar. Fue él quien me llamó y me ofreció formar parte de su Gobierno. No lo dudé. Me siento muy orgulloso de haber sido presidente de la Comunidad valenciana, pero cuando Aznar te llama, también es un honor formar parte del Gobierno de España. Quiero colaborar a que las cosas vayan lo mejor posible en esta última etapa de mandato de Aznar.

‑Precisamente porque Aznar se va se desatan las suspicacias, también sobre la posibilidad de que usted aspire a sucederle ¿está usted disponible, como Rato?

- No, no... la sucesión está muy bien establecida y limitada a los nombres que aparecen en estos momentos. lo contrario sería perjudicial para el partido. Me alegra que hablen de mí de vez en cuando, pero no porque tenga la más mínima ambición sucesoría, que no la tengo. Me alegra porque es señal de que nb lo he debido de hacer mal... De todos modos, la esencia de todo este debate sucesorio es el acto de generosidad sin precedentes de Aznar, que ha dado un ejemplo a la vida política y al conjunto de la sociedad española. Tiene muchas consecuencias positivas y alguna negativa, como el hecho de que ustedes nos tengan que preguntar por esto.

¿Que el PP no tenga candidato da ventaja a Zapatero?

- Si Zapatero jugara solo, sin rival, tampoco ganaría. Es un especialista en desperdiciar ocasiones, por sus excesivas ganas de llegar al poder, por desmesura. Si hubiera ejercido una crítica razonada en el asunto del Prestige, por ejemplo, las cosas le hubieran ido mejor. Pero ha sido tan torpe y tan desmesurado que han acabado tirándole huevos a él.

‑Bueno, a él... pero sobre todo al Gobierno.

- Eso el Gobierno lo daba por descontado [sonríe] Es el responsable de todos los males del mundo mundial ante los ciudadanos. Pero el caso de Zapatero es curioso: este chico se ha creido que de verdad puede ganar y las ganas le van a privar. le está pasando lo mismo con el conflicto de lrak: ¡es tan desmesurado y, en ocasiones, tan desleal! Se apunta a la huelga con los sindicatos, a las protestas de los rectores.:. da igual cuál sea el colectivo. Pero él no tiene una sola idea que ofrecer para solucionar esos conflictos.

‑¿Se equivocó Aznar con ese calendario sucesorio? Porque da la sensación de que ahora mismo hay puñaladas en el PP...

- No hay puñaladas por la sucesión. Pero no podemos evitar que se hagan determinados tipos de análisis. Si Aznar no hubiera dicho que se iba, mucha gente le estaría afeando la conducta por no cumplir su palabra. Todos los escenarios presentan problemas, pero éste es el menos malo. la ventaja vendrá a posterior.

‑¿Le gustaría a usted seguir en el Gobierno tras la marcha de Aznar?

- Primero tienen que darse muchas circunstancias, pero, si gana las elecciones un candidato con el que me entienda y él quiere contar conmigo, yo estaría encantado de seguir en el Gobierno después de 2004.

¿No pesará sobre el sucesor la herencia de Aznar, la permanencia de las personas que ha situado en su último Gobierno?

- ‑El sucesor tendrá toda la libertad y toda la autonomía y le acompañará el liderazgo suficiente para tomar las decisiones que estime oportunas. Además, todos le apoyaremos.

De los tres (Rato, Rajoy, Mayor Oreja) ¿cuál es el candidato que cuenta con su apoyo y con el que se entiende mejor?

- No tengo un favorito, pero si lo tuviera, no lo diría.

‑¿Le preocupa que, pese a que Aznar diga que 'no toca', Rato se haya lanzado a postularse como sucesor?

- Si te preguntan, algo tienes que decir. Si dice que no, parece que se está excluyendo.

Si dice que sí, malo también, porque se postula. Me parece muy decoroso que Rato diga que está a disposición del partido.

‑¿Qué tal hacerse el gallego, como Rajoy?

- Si a Rajoy le insisten, terminará diciendo "estoy para lo que se decida'. Y creo que Jaime Mayor ha dicho también algo así. No se puede decir otra cosa.

‑El actual Gobierno, considerado el de más peso, ha sufrido un importante desgaste en poco tiempo, según las encuestas ¿es el efecto Prestige o que a los ciudadanos no les gusta ese talante autoritario y poco amable que denuncia la oposición?

‑- La gente tiene una excelente opinión del Gobierno. Eso se demuestra en las expectativas de voto que reflejan las encuestas. Lo que ocurre es que hay ciclos más bajos que otros. Blair, por ejemplo, ganó las elecciones holgadamente y, un año antes, las encuestas le diagnosticaban su momento más bajo. Es normal que a la gente le preocupe la catástrofe del Prestige, pero, cuando las valoraciones se hacen con serenidad y desde la distancia, el resultado no puede ser malo para nosotros.

‑Párece ya una constante: cada vez que las cosas no van bien, el Gobierno pone en marcha una ofensiva contra el terrorismo y su entorno...

- ElGobierno está para gobernar, para cumplir sus compromisos electorales. Y esas medidas no se toman de la noche a la mañana; el Gobierno lleva mucho tiempo trabajando.

‑El cumplimiento íntegro de las penas lo llevaba en su programa electoral el PP en el 96 ¿están rescatando propuestas que quedaron olvidadas tras sus pactos con nacionalistas, para recuperar a su electorado tradicional, que estaba enfadado con ustedes?

- No, no. Aznar llegó"al Gobierno en el 96, cuando había otros problemas muy urgentes: enderezar la situación económica, entrar en el euro o sacar de la quiebra el sistema público de pensiones. Ahora, la mayoría parlamentaria nos permite poner en marcha otras cosas también muy importantes.

‑Recientemente se le vincula con una serie de escándalos como la contratación de una campaña publicitaria sobre las pensiones a la empresa que preside el ex portavoz de¡ Gobierno, Miguel Ángel Rodriguez, o el intento de crear un holding mediático en la Comun ¡dad Valenciana...

- Cuando a uno le disparan tanto... es que a uno le consideran importante.

‑¿Intentan acabar con alguna aspiración suya?

.¡‑‑No, no. Eso hay que interpretarlo más en clave valenciana. El principal aval que tiene el PP allí es nuestra gestión de ocho años. los que tan desaforadamente se meten conmigo, si después de ocho años de gestión en una Comunidad importantísima, todo lo que tienen que decir es que le pedí a un señor que comprara una televisión local, cosa que además no es verdad, lo vestirán como quieran, pero me siento orgulloso de la tarea realizada y no pierdo medio minuto en esas cuestiones.

‑¿Tampoco en el contrato publicitario con Carat?

‑Media hora después de conocerse la adjudicación en cuestión, todos los medios tenían en su poder el expediente encima de su mesa... ¡Qué todas las que me tengan que venir sean así! Pero no le quepa la menor duda de que algunos me tienen muchas ganas.

‑Y, visto lo visto ¿volveria a contratar exactamente igual o evitaría problemas?

‑Siempre mantengo los criterios cuando estoy convencido de algo. No se me doblega fácilmente, salvo con argumentos.

‑Parece que España intervendrá con todas las consecuencias en la guerra contra Irak ¿le preocupa al Gobierno que eso suponga un nuevo desgaste, dado que la opinión pública es mayoritariamente contraria a ello?

‑Todos somos antiguerra, aunque tengo mis dudas de que la mayoría de la sociedad española sea antiamericana. Si tengo que elegir entre las indicaciones de Naciones Unidas y un dictador que atenta incluso contra su propio pueblo, desde luego no me quedo con Saddam. Hay que buscar soluciones dentro de la paz y llevamos doce años intentándolo. Pero no nos equivoquemos: los buenos no son los de Saddam.

‑¿Ve a José María Aznar como presidente permanente del futuro Consejo Europeo?

‑No sé si él tiene el más mínimo interés en ello, pero yo creo que seria un excelente presidente por su experiencia y su capacidad de liderazgo internacional.

‑Algunos de sus colegas europeos se han molestado por significarse tan proamericano, ¿le resta posibilidades para ese futuro puesto?

‑‑‑No. Aznar es una persona tremendamente reconocida y admirada. Tiene una excelente relación con todos los países de la UE.

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