Nº 538
13/1/2003
Manuel Marín, responsable del Área de Internacional del PSOE

"LA INFORMACIÓN DEL GOBIERNO SOBRE IRAK

ES NULA"

Con una dilatada carrera en política exterior a sus espaldas, iniciada de la mano de Felipe González, en un PSOE recién llegado a la Moncloa, Manuel Marín seincorporó a la Ejecutiva socialista el pasado viernes, para sustituir a Trini Jiménezen el Área de Internacional. Ya desde su nuevo cargo, Manuel Marín critica el mimetismo con el que -entiende- actúa Aznar con respecto de George Bush y lapolítica exterior del Gobierno del PP, basada en "echar pulsos a todo el mundo" y ser "arrogante". Con todo, asegura que, de materializarse la posibilidad de queAznar se convierta en presidente permanente del Consejo Europeo, contará con el apovo del PSOE.

-Parece que el año va a empezar con, una guerra en lrak, pese a que los inspectores de la ONU no han encontrado todavía pruebas de la existencia de armamento químico. ¿Tienen Bush y Aznar información que la propia ONU desconoce?

-Lo razonable es esperar a ver las conclusiones del informe de los inspectores de la ONU, que se presentarán la última semana de enero. Entonces podremos juzgar si realmente no hay pruebas, porque el régimen de Sadam Husein ha conseguido esconder sus arsenales o porque los pretendidos y temibles arsenales de armas químicas y bacteriológicas son menos preocupantes de lo que aparentemente se señala.

‑No parece que Bush necesite esas conclusiones para formar criterio sobre el armamento y la necesidad de atacar Irak...

‑Eso es otra cosa. Es evidente que, si EE UU ha decidido hacer la guerra, las conclusiones de los inspectores tienen un valor muy relativo para el Gobierno estadounidense. Si EE UU decidiera hacer una guerra unilateral, sin tener en cuenta a los inspectores, sería un golpe mortal a la ONU. Estaríamos ante otro escenario internacional diferente, un derecho internacional distinto, en el que se habría consolidado la capacidad de hacer una guerra fuera del marco de la ONU, el principio de la guerra preventiva y unas posibilidades de futuro en las que se reinventaría el sistema del protectorado.

‑¿Adolece el Parlamento de información sobre el conflicto con Irak?

‑Hemos discutido esto en cuatro proposiciones no de ley en las que los grupos de la oposición han votado pidiendo calma y prudencia y, sistemáticamente, el PP se ha opuesto, aunque no se refleje en los medios.

‑Me refería a la información del Gobierno a la Cámara

‑La información del Gobierno sobre Irak es nula. El ministro Triformal ni informalmente ninguna petición norteamericana de capacidades militares españolas ante una eventual guerra. Y parece ser que, en el mes de diciembre, el Gobierno español recibió una comunicación del Gobierno de EE UU solicitando una serie de capacidades militares. Está mal que el Gobierno no nos informe de nada, pero espero que, además, no haya negociado la puesta a disposición de EE UU capacidades militares españolas a espaldas del Parlamento y, lo que es más grave, a espaldas de la opinión pública española. Si ha pasado, se terminará sabiendo.

‑¿Se va a volver a reabrir el viejo debate sobre la obligación del Ejecutivo de plantear ante el Congreso la decisión de participar o no en una guerra?

‑Según la Constitución, no es necesario que lo haga. Pero si el Gobierno no acude al Parlamento, al menos podría informar de forma bilateral a los líderes de la oposición.

‑Dice usted que hay que esperar a ver los informes, pero el Gobierno español ya ha dado toda su credibilidad a Bush...

‑Es que el Gobierno español se siente complacido por la posición norteamericana. El gran éxito electoral de Bush se fraguó sobre el patriotismo, la necesidad de defender los intereses de EE UU y un discurso totalizador de que la vida de la comunidad norteamericana empieza y termina en el terrorismo. Con sus matices, el Gobierno de Aznar va a hacer lo mismo en los próximos meses: reducir la vida política al tema de la defensa de los intereses nacionales, de la patria, defender su posición política empezando y terminando con el terrorismo y haciendo también un discurso totalizador, la lucha contra el terrorismo y el amor a la patria. Aznar repite el esquema de Bush. No me extraña que exista esta conexión entre la posición de EE UU y el Gobierno español.

‑Pero el PSOE también se ha convertido en socio fiel al PP en la lucha contra el terrorismo...

‑El PP quiere llevar hasta el paroxismo la lucha contra el terrorismo. Y Aznar ya ha dicho que acometerá reformas con o sin consenso, porque el PP presenta ahora este discurso por necesidad política. Nosotros, para sorpresa M PP, no nos oponemos a consensuar la lucha contra el terrorismo, pero queremos modular y ajustar a la realidad política española y a la realidad constitucional los mecanismos.

‑Da la sensación de que el PSOE no va más allá en sus matices por miedo a tener un coste electoral...

‑No, no nos engañemos. la realidad es que el PP, lo que más desearía ahora sería recrear. la anti‑España, los nuevos enemigos y la irresponsabilidad frente a los intereses patrióticos. Es un discurso rancio y antiguo.

‑Pero al PP le ha dado buenos resultados hasta la fecha...

‑Por eso el PP piensa que esta nueva ofensiva le va a permitir recuperar la iniciativa poi ítica. Y en eso estamos... El PSOE analizará la situación e intentará modular los planteamientos del PP.

‑Con España ocupando un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU, ¿EE UU va a tener un amigo incondicional o una voz independiente y analítica?

‑Todo hace pensar que la posición de España en el Consejo de Seguridad de la ONU va a ser muy cercana a los intereses de Washington. Pero ya lo veremos...

‑España tendrá que pronunciarse en este órgano sobre el Sáhara Occidental. En este punto, el PSOE ha variado sensiblemente su discurso inicial...

‑‑‑Conrespecto a las relaciones con Marruecos, tenemos bastante claro que el Gobierno produjo una situación de tensión con nuestro vecino, con errores de presentación y de tono muy notables, de algunos problemas que existen y que hay que resolver. Es obvio que, para el PSOE, es de un enorme interés recuperar un buen nivel de relaciones con Marruecos. Uno de estos problemas es el futuro del Sáhara y cómo resolver esta cuestión. Dijimos y mantenemos que este conflicto debe resolverse entre las partes y en el marco de la ONU. Vamos a esperar a ver la propuesta final de )ames Baker y cómo se presenta en el Consejo de Seguridad. Tanto el Gobierno como el PSOE tenemos la misma posición.

‑¿Se puede deducir que la recomposición de relaciones con Marruecos bien vale darle la espalda al Frente Polisario y sus reivindicaciones?

‑La recuperación de las relaciones con Marruecos sería mucho más fácil en la medida en la que España cambiara su posición con respecto al conflicto M Sáhara y se alineara con EE UU, Francia y el Reino Unido partidarios de la integración M Sáhara en Marruecos con un sistema autonómico, a negociar entre el Frente Polisario y el Gobierno marroquí. Pero en España tenemos un problema muy serio de opinión pública y una responsabilidad específica, por la des colonización y sus circunstancias. Es una he rencia de¡ régimen franquista que no hemos sido capaces de resolver ni de arbitrar en los 25 años de democracia.

‑¿Ha perdido España demasiados "amigos" en los últimos años?

‑Siempre ha habido conflictos con m  uchos países, pero jamás hemos llegado a niveles de enfrentamiento como los que hemos vivido en los últimos años. Tuvimos problemas con Francia, pero se pasó del santuario etarra a una cooperación. Con nuestros vecinos portugueses, también tuvimos graves problemas que se resolvieron con diálogo y pedagogía. Y con Marruecos, que se resolvieron, alcanzando un clima de estabilidad.

‑¿Quiere decir que el Gobierno de Aznar es especialmente torpe en política exterior?

‑Creo que tiene un problema generalizado de presentación y de tono, pero sólo con algunos vecinos. Después, con el Reino Unido, por ejemplo, la negociación sobre Gibraltar se va al garete y, tras anunciar que eso traería consecuencias, no ha ocurrido absolutamente nada. la trayectoria de esta legislatura, en términos de política exterior, sólo ha producido el alineamiento total con Washington, un debilitamiento de las relaciones con Londres, después de ver en qué ha quedado ese "broche histórico", que decía Piqué, del acuerdo sobre Gibraltar, que no se ha producido, el alejamiento de la política con América Latina y un debilitamiento de la posición española en el debate europeo.

‑No negará que España está llevando la iniciativa europea en materia de terrorismo...

‑No, claro. Es cierto y es muy importante todo lo que se está consiguiendo, pero sólo tenemos iniciativas en materia de lucha antiterrorista. Y no se puede hacer del terrorismo el alfa y el omega de una política exterior. Nuestros planteamientos se han desvanecido.

‑Sí con Aznar se ha desvanecido la presencia española en Europa ¿no resulta una ironía que Aznar pueda terminar siendo presidente permanente del Consejo Europeo?

‑Sí Aznar tiene posibilidades de ser presidente del Consejo Europeo, estaremos a favor, porque, pese a los discursos grandilocuentes de Aznar sobre la grandeza de España, somos un país mediano y, como tal, debemos ser un país muy participativo y facilitar compromisos. Esa era la línea de la política exterior española. Pero el PP lo ha cambiado, se dedica a echarle pulsos a todo el mundo y comportarse de forma arrogante. Cuando haces algo así terminas creándote enemigos, siendo muy antipático o siendo la comparsa de otro.

‑¿Entonces, la política exterior de Aznar que no quieren para España sí la votarían para Europa?

‑Apoyaremos a Aznar, porque España tiene capacidades limitadas de tener a un ciudadano español en un puesto relevante europeo. Y hay que promover cuanto más puestos, mejor. Además, dudo mucho que Aznar pudiera trasladar automáticamente su voluntad y su ideología a un Consejo Europeo. En él hay otros países que no están en su línea.

‑¿Piensa que el Prestige ha dañado las relaciones entre España y Francia?

‑No, tampoco. Es cierto que ambos Gobiernos han adoptado posturas muy distintas para afrontar la catástrofe. Y que, a juicio de la mayoría de los españoles, el Gobierno del PP la ha abordado con mucha frivol ¡dad. Pero ahora lo que tienen que hacer ambos Gobiernos es hacerse fuertes en la UE y exigir que se respete la libertad de navegación, pero que por encima estén la seguridad y la protección del medio ambiente.

‑Cuando Chirac anuncia que llevarán a todos los responsables de la catástrofe del Prestige a los tribunales ¿cree que piensa también en el Gobierno español?

‑Sinceramente, no lo creo. Además, en España hay un juez investigando todo este asunto. Habrá que esperar a ver qué es lo que concluye.

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