Hemeroteca Esta semana
Nº 671
21/11/2005

Manfred Weber, director general de la Asociación Federal de Bancos Alemanes

"EL BAJO CRECIMIENTO ALEMÁN ES UNA PESTE"


l Este martes, 22 de noviembre, Angela Merkel será oficialmente la octava canciller de Alemania y el nuevo gobierno de coalición entre demócrata cristianos y socialistas iniciará su legislatura después de unas duras negociaciones. En este contexto, EL SIGLO ha hablado en exclusiva con Manfred Weber, director general de la Asociación Federal de Bancos Alemanes, cúpula institucional de la banca del país, que representa a 248 bancos privados y a once asociaciones regionales que generan el 40% del negocio crediticio de Alemania y cuentan con 200.000 trabajadores. Fundada en 1901, hoy cuenta con los asesores y expertos más prestigiosos del mundo. Manfred Weber nació en 1950 en la Baja Baviera y ocupó puestos de responsabilidad en el Bundesbank entre 1986 y abril de 1992, momento en el que se convirtió en director general de la Asociación Federal de Bancos Alemanes, ocupando también, a partir de 1997, un lugar en su Consejo de Administración.



Por Juana Vera (Berlín)

Mejorarán las posibilidades de crecimiento de la economía alemana con este gobierno?
—La economía alemana está plagada de problemas. Lo que quiero decir, es que la persistencia de la debilidad en nuestro crecimiento económico es una peste. Las condiciones generales, políticas y económicas que tenemos ahora dificultan por otro lado la consecución de un crecimiento anual mayor del 1,5%. Para lograr una mejora sustancial de nuestro mercado de trabajo y de nuestro sistema público de finanzas, muy deficitario, necesitamos conseguir mayores índices de crecimiento.

— ¿Qué puede hacer la banca privada alemana en este sentido?
— Nosotros recomendamos el inicio de las reformas. La agenda 2010, presentada por el anterior gobierno y todavía en marcha, contiene reformas de tipo social, laboral y económico. Algunas de ellas ya están en mar-cha y podemos ver los efectos positivos que han tenido. El nuevo gobierno de coalición ha anunciado su voluntad de continuar enel camino de las reformas. Pero está por ver si estas medidas supondrán una apertura real de nuestra economía. Personalmente me gustaría ver un progreso rápido en la reestructuración del mercado de trabajo y del sistema de la Seguridad Social, algo que parece improbable. Sin embargo, no hay alternativa. Si queremos que la economía alemana sea fuerte, tenemos que cambiar estas estructuras.

—La Constitución Europea ha fracasado en algunos países de la Unión Europea. ¿Cómo contempla usted el crecimiento económico de la Unión en este contexto político?
—Al igual que en Alemania, en Europa son necesarias reformas fundamentales. Me refiero a las reformas de los mercados laborales y a la flexibilización de los mismos, con el fin de situarnos en la senda que nos lleve hacia adelante, es decir, hacia el crecimiento económico, no hacia atrás. En este sentido, la banca puede ser útil, a través de una mayor eficiencia en su organización interior. Una eficiencia que se traduzca en una mejora real en su modo de enfrentarse a la competencia internacional.

—¿Ayudarán estas reformas a evitar la deslocalización empresarial en Alemania y en Europa?
— Para evitar la deslocalización es esencial que las compañías y los inversores tengan, sobre todo, un sistema impositivo sencillo y transparente que les permita ser competitivos internacionalmente. También tienen que contar con un mercado laboral más flexible, con buenas infraestructuras y con una dirección bien estructurada.

— Recientemente el primer ministro chino ha visitado Alemania y también España. ¿Cuál será la influencia geopolítica del gigante asiático en los próximos años?
— China ha tenido y tiene una fuerte influencia en la economía y en la política mundiales. Puedo anticipar que su importancia continuará creciendo a causa de su poder económico. Sin embargo, debe implicarse de modo más estrecho en la coordinación política internacional. Si no lo hace, esto podría jugar en su contra.

—¿Cómo contempla usted, a medio plazo, la evolución de los tipos de interés en Europa?
— Pienso que los directivos del Banco Central Europeo son conscientes de la subida de los precios y de la fuerte y expansiva necesidad de dinero en la zona euro. Como consecuencia, el riesgo de inflación es muy alto. De hecho, está creciendo en la actualidad en algunos países de Europa. Por ello, una subida en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo no puede ser llevada a cabo en los próximos meses. Así mismo, es esencial tener en cuenta que la política empresarial puede jugar un papel esencial en el incremento o descenso de los tipos de interés en la zona euro. Acuerdos empresariales para lograr una flexibilización del mercado laboral con salarios más moderados ayudaría al Banco Central Europeo a mantener los tipos de interés bajos.

— ¿Cómo afectaría una subida de los tipos de interés a la economía española?
— Desde luego, una subida de los tipos de interés en los préstamos bancarios podría amortiguar, hasta cierto grado, el boom del mercado inmobiliario español. En mi opinión, esto podría ser deseable siempre y cuando promoviera el crecimiento sostenido de España.

— La economía española se mueve. El consumo interno es fuerte en España. Sin embargo, más de catorce millones de españoles están hipotecados. ¿Supondrá esto un lastre para el crecimiento económico español de los próximos años? ¿Cuáles son los augurios para la economía española?
—La economía española ha sido, desde hace mucho tiempo, uno de los pilares del crecimiento de la zona euro. El extraordinario crecimiento inmobiliario y el aumento del empleo han provocado un fuerte crecimiento de la demanda y consumo internos. Al mismo tiempo, el alto índice de inflación y el fuerte aumento de los salarios en el pasado golpeó la competitividad de las compañias españolas. Las consecuencias de ello se reflejan ya en el aumento del déficit de la balanza por cuenta corriente. El próximo año, de alguna manera, el crecimiento económico español, probablemente, se relajará debido a la disminución moderada de la demanda interior en el sector inmobiliario y al constante crecimiento del déficit mencionado. A pesar de ello, el crecimiento debería revitalizarse, tanto en España como en la zona euro, a partir del año 2006.

—Recientemente, el Banco Unicredito de Italia ha adquirido el Hypovereinsbank alemán, y en España, el Banco Santander Central Hispano, el Abbey de Gran Bretaña. ¿Se reestructurará la banca europea a través de las fusiones y de las adquisiciones?
—El panorama bancario europeo continuará caracterizándose por su diversidad. Pienso que sería erróneo que todos los bancos siguieran la misma estrategia de expansión. Por otro lado, no todos los bancos tienen que tener, necesariamente, una presencia internacional. Las instituciones regionales pueden seguir manteniendo sus mercados. Sin embargo, considero importante que sigamos adelante con la consolidación del sector bancario europeo. Si no lo conseguimos, si no presionamos y trabajamos en esta dirección, habremos fracasado en algo que nos interesa a todos: la explotación de los beneficios de nuestro mercado interno. En otras palabras, correremos el grave riesgo de situarnos, en este sentido, tras nuestros competidores norteamericanos y asiáticos, lo cual sería muy lamentable.

— ¿Cómo podemos avanzar en esta direc ción en un momento de grave crisis política en Europa?
— Cada banco tiene que decidir por sí mismo qué modelo de expansión se adapta mejor a sus características y expectativas de crecimiento. Sin embargo, las condicione para la realización de operaciones más alli de las fronteras de cada país han de ser me joradas en general. En este sentido, doy la bienvenida a las iniciativas de la Comisión Europea y del Ecofin de estudiar los obstáculos potenciales para las fusiones en el sector bancario europeo. Por otro lado, piens, que un mercado financiero amplio y único sería una oportunidad para Europa porque mejoraría los equipos bancarios, fortalecería nuestra posición en el contexto de la competencia global y aumentaría los beneficios de nuestros clientes. Crear o no este mercado es una cuestión que está sobre la mesa.

— ¿Cuáles son las barreras políticas má importantes para las fusiones y las adquisi ciones bancarias en Europa?
—El número de barreras legales directa para las fusiones y adquisiciones es relati vamente pequeño. Sin embargo, aunque pe queñas, estas barreras pueden ser un problema muy serio. Tomemos como ejemplo la posibilidad que tienen los supervisore bancarios de evitar la adquisición de un hol ding apoyándose en el Artículo 16 de la Directiva Bancaria Europea. En este sentido, e necesaria una mayor transparencia. Pero todavía son más numerosos y más significativos los obstáculos indirectos. Por ejemplo el inadecuado nivel de armonización en de terminadas leyes bancarias. Las diferentes le gislaciones nacionales dan a entender que muchas fusiones y adquisiciones no puede llevarse a cabo porque son perjudiciales. En un mercado financiero europeo integrado esto no sucedería.

—¿Apuesta usted por un sistema bancario paneuropeo?
—Sí, pero esto no significa que todos lo bancos tengan que tener una presencia pa neuropea. La clave es crear un único mer cado de servicios financieros en Europa. Po eso tenemos que trabajar en una mayor in tegración de los mercados al por menor, as como en la integración de las estructuras de supervisión.

Hemeroteca Esta semana