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Manfred
Weber, director general de la Asociación Federal de Bancos
Alemanes
"EL BAJO CRECIMIENTO ALEMÁN ES UNA PESTE"
l Este martes, 22 de noviembre, Angela Merkel será oficialmente
la octava canciller de Alemania y el nuevo gobierno de coalición
entre demócrata cristianos y socialistas iniciará su legislatura
después de unas duras negociaciones. En este contexto, EL SIGLO
ha hablado en exclusiva con Manfred Weber, director general de la Asociación
Federal de Bancos Alemanes, cúpula institucional de la banca del
país, que representa a 248 bancos privados y a once asociaciones
regionales que generan el 40% del negocio crediticio de Alemania y cuentan
con 200.000 trabajadores. Fundada en 1901, hoy cuenta con los asesores
y expertos más prestigiosos del mundo. Manfred Weber nació
en 1950 en la Baja Baviera y ocupó puestos de responsabilidad en
el Bundesbank entre 1986 y abril de 1992, momento en el que se convirtió
en director general de la Asociación Federal de Bancos Alemanes,
ocupando también, a partir de 1997, un lugar en su Consejo de Administración.
Por Juana
Vera (Berlín)
Mejorarán
las posibilidades de crecimiento de la economía alemana con este
gobierno?
La economía alemana está plagada de problemas. Lo
que quiero decir, es que la persistencia de la debilidad en nuestro crecimiento
económico es una peste. Las condiciones generales, políticas
y económicas que tenemos ahora dificultan por otro lado la consecución
de un crecimiento anual mayor del 1,5%. Para lograr una mejora sustancial
de nuestro mercado de trabajo y de nuestro sistema público de finanzas,
muy deficitario, necesitamos conseguir mayores índices de crecimiento.
¿Qué puede hacer la banca privada alemana en este
sentido?
Nosotros recomendamos el inicio de las reformas. La agenda 2010,
presentada por el anterior gobierno y todavía en marcha, contiene
reformas de tipo social, laboral y económico. Algunas de ellas
ya están en mar-cha y podemos ver los efectos positivos que han
tenido. El nuevo gobierno de coalición ha anunciado su voluntad
de continuar enel camino de las reformas. Pero está por ver si
estas medidas supondrán una apertura real de nuestra economía.
Personalmente me gustaría ver un progreso rápido en la reestructuración
del mercado de trabajo y del sistema de la Seguridad Social, algo que
parece improbable. Sin embargo, no hay alternativa. Si queremos que la
economía alemana sea fuerte, tenemos que cambiar estas estructuras.
La Constitución Europea ha fracasado en algunos países
de la Unión Europea. ¿Cómo contempla usted el crecimiento
económico de la Unión en este contexto político?
Al igual que en Alemania, en Europa son necesarias reformas fundamentales.
Me refiero a las reformas de los mercados laborales y a la flexibilización
de los mismos, con el fin de situarnos en la senda que nos lleve hacia
adelante, es decir, hacia el crecimiento económico, no hacia atrás.
En este sentido, la banca puede ser útil, a través de una
mayor eficiencia en su organización interior. Una eficiencia que
se traduzca en una mejora real en su modo de enfrentarse a la competencia
internacional.
¿Ayudarán estas reformas a evitar la deslocalización
empresarial en Alemania y en Europa?
Para evitar la deslocalización es esencial que las compañías
y los inversores tengan, sobre todo, un sistema impositivo sencillo y
transparente que les permita ser competitivos internacionalmente. También
tienen que contar con un mercado laboral más flexible, con buenas
infraestructuras y con una dirección bien estructurada.
Recientemente el primer ministro chino ha visitado Alemania y también
España. ¿Cuál será la influencia geopolítica
del gigante asiático en los próximos años?
China ha tenido y tiene una fuerte influencia en la economía
y en la política mundiales. Puedo anticipar que su importancia
continuará creciendo a causa de su poder económico. Sin
embargo, debe implicarse de modo más estrecho en la coordinación
política internacional. Si no lo hace, esto podría jugar
en su contra.
¿Cómo contempla usted, a medio plazo, la evolución
de los tipos de interés en Europa?
Pienso que los directivos del Banco Central Europeo son conscientes
de la subida de los precios y de la fuerte y expansiva necesidad de dinero
en la zona euro. Como consecuencia, el riesgo de inflación es muy
alto. De hecho, está creciendo en la actualidad en algunos países
de Europa. Por ello, una subida en los tipos de interés por parte
del Banco Central Europeo no puede ser llevada a cabo en los próximos
meses. Así mismo, es esencial tener en cuenta que la política
empresarial puede jugar un papel esencial en el incremento o descenso
de los tipos de interés en la zona euro. Acuerdos empresariales
para lograr una flexibilización del mercado laboral con salarios
más moderados ayudaría al Banco Central Europeo a mantener
los tipos de interés bajos.
¿Cómo afectaría una subida de los tipos de
interés a la economía española?
Desde luego, una subida de los tipos de interés en los préstamos
bancarios podría amortiguar, hasta cierto grado, el boom del mercado
inmobiliario español. En mi opinión, esto podría
ser deseable siempre y cuando promoviera el crecimiento sostenido de España.
La economía española se mueve. El consumo interno
es fuerte en España. Sin embargo, más de catorce millones
de españoles están hipotecados. ¿Supondrá
esto un lastre para el crecimiento económico español de
los próximos años? ¿Cuáles son los augurios
para la economía española?
La economía española ha sido, desde hace mucho tiempo,
uno de los pilares del crecimiento de la zona euro. El extraordinario
crecimiento inmobiliario y el aumento del empleo han provocado un fuerte
crecimiento de la demanda y consumo internos. Al mismo tiempo, el alto
índice de inflación y el fuerte aumento de los salarios
en el pasado golpeó la competitividad de las compañias españolas.
Las consecuencias de ello se reflejan ya en el aumento del déficit
de la balanza por cuenta corriente. El próximo año, de alguna
manera, el crecimiento económico español, probablemente,
se relajará debido a la disminución moderada de la demanda
interior en el sector inmobiliario y al constante crecimiento del déficit
mencionado. A pesar de ello, el crecimiento debería revitalizarse,
tanto en España como en la zona euro, a partir del año 2006.
Recientemente, el Banco Unicredito de Italia ha adquirido el Hypovereinsbank
alemán, y en España, el Banco Santander Central Hispano,
el Abbey de Gran Bretaña. ¿Se reestructurará la banca
europea a través de las fusiones y de las adquisiciones?
El panorama bancario europeo continuará caracterizándose
por su diversidad. Pienso que sería erróneo que todos los
bancos siguieran la misma estrategia de expansión. Por otro lado,
no todos los bancos tienen que tener, necesariamente, una presencia internacional.
Las instituciones regionales pueden seguir manteniendo sus mercados. Sin
embargo, considero importante que sigamos adelante con la consolidación
del sector bancario europeo. Si no lo conseguimos, si no presionamos y
trabajamos en esta dirección, habremos fracasado en algo que nos
interesa a todos: la explotación de los beneficios de nuestro mercado
interno. En otras palabras, correremos el grave riesgo de situarnos, en
este sentido, tras nuestros competidores norteamericanos y asiáticos,
lo cual sería muy lamentable.
¿Cómo podemos avanzar en esta direc ción en
un momento de grave crisis política en Europa?
Cada banco tiene que decidir por sí mismo qué modelo
de expansión se adapta mejor a sus características y expectativas
de crecimiento. Sin embargo, las condicione para la realización
de operaciones más alli de las fronteras de cada país han
de ser me joradas en general. En este sentido, doy la bienvenida a las
iniciativas de la Comisión Europea y del Ecofin de estudiar los
obstáculos potenciales para las fusiones en el sector bancario
europeo. Por otro lado, piens, que un mercado financiero amplio y único
sería una oportunidad para Europa porque mejoraría los equipos
bancarios, fortalecería nuestra posición en el contexto
de la competencia global y aumentaría los beneficios de nuestros
clientes. Crear o no este mercado es una cuestión que está
sobre la mesa.
¿Cuáles son las barreras políticas má
importantes para las fusiones y las adquisi ciones bancarias en Europa?
El número de barreras legales directa para las fusiones y
adquisiciones es relati vamente pequeño. Sin embargo, aunque pe
queñas, estas barreras pueden ser un problema muy serio. Tomemos
como ejemplo la posibilidad que tienen los supervisore bancarios de evitar
la adquisición de un hol ding apoyándose en el Artículo
16 de la Directiva Bancaria Europea. En este sentido, e necesaria una
mayor transparencia. Pero todavía son más numerosos y más
significativos los obstáculos indirectos. Por ejemplo el inadecuado
nivel de armonización en de terminadas leyes bancarias. Las diferentes
le gislaciones nacionales dan a entender que muchas fusiones y adquisiciones
no puede llevarse a cabo porque son perjudiciales. En un mercado financiero
europeo integrado esto no sucedería.
¿Apuesta usted por un sistema bancario paneuropeo?
Sí, pero esto no significa que todos lo bancos tengan que
tener una presencia pa neuropea. La clave es crear un único mer
cado de servicios financieros en Europa. Po eso tenemos que trabajar en
una mayor in tegración de los mercados al por menor, as como en
la integración de las estructuras de supervisión.
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