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Francesc Homs,
ponente de la reforma del Estatuto y diputado de CiU en el Parlamento
de Cataluña
"MARAGALL
ESTÁ SOLO Y
SOBREPASADO POR LA SITUACIÓN"
Pertenece a la generación de jóvenes convergentes que tomaron
las riendas de la dirección de CiU tras la marcha de Pujol. Miembro
del equipo más cercano a Artur Mas, a sus 36 años ha sido
el hombre clave en las duras negociaciones con PSC y ERC para alumbrar
el proyecto de reforma de Estatuto que esta semana inicia su
debate en el Congreso de los Diputados. Asegura que CiU está dispuesta
a negociar, aunque recuerda la promesa de Rodríguez Zapatero respecto
a su defensa del Estatuto que aprobase el Parlament de Cataluña,
y no confía mucho en Maragall, a quien percibe políticamente
aislado. Pese a su fama de radical niega ser independentista y no tuvo
problemas en posar para EL SIGLO en la castiza plaza de Chamberí.
En las próximas semanas vendrá muy a menudo a Madrid.
Por I.S.
Acaban
de pedir que se disuelva el Parlament y haya elecciones anticipadas, ¿por
qué?
Primero porque hay una crisis institucional en Cataluña sin
precedentes. Pero lo que nosotros pedimos en primera instancia fue que
el President Maragall hiciera lo que quería hacer y que para eso
nosotros dábamos los respaldos si hubiera sido necesario. Esto
fue lo primero. Luego que presentara, como segunda opción, una
moción de confianza. Y, finalmente, como tercera opción:
si era incapaz de reconducir esta crisis le dijimos una cosa un poco más
matizada que como usted la formula: que de aquel compromiso al que llegamos
antes de aprobar el Estatuto por el cual no se convocarían elecciones
anticipadas mientras durase el proceso de negociación en Madrid,
pues que se sintiera, digamos, libre, para incumplirlo. Si es incapaz
de reconducir esta crisis por él mismo sería razonable aplazar
cuatro meses o cinco, los que fueran necesarios, la negociación
del Estatut en Madrid. y recomponer la situación en Cataluña.
También votaron, en solitario, que el Estatuto se defendiese
en el Congreso de los Diputados hasta la última coma. ¿No
es una forma de bloquear su futuro, de impedir que salga adelante?
No, hay que matizar un poco lo que votamos. Nosotros proponíamos
y proponemos, la defensa del Estatuto en su integridad. Esta es nuestra
predisposición en la negociación. Nosotros vamos a estar
en la negociación. En el Parlament estábamos diciendo con
qué actitud se tenía que ir a negociar en Madrid, simplemente.
Esto no quiere decir que no se pueda mover ni una coma. En ningún
caso hemos dicho eso ni lo vamos a decir. Pero sí es verdad que
la actitud negociadora, a nuestro entender, tiene que ser ésta,
la de defender íntegramente el texto que ha salido del Parlament
de Cataluña.
¿Es que no ve esa actitud en PSC y ERC?
Bueno, yo lo que constato es lo que han dicho, particularmente el
PSC: tres días después de haberse aprobado el Estatut ya
hablaban de errores y de la necesidad de enmiendas. Yo insisto y creo
que no es la mejor forma de enfocar una negociación. Es decir,
si yo a este vaso de agua le pongo de precio diez euros para inmediatamente
decir que si me ofrece menos también se lo voy a comprar, entonces
seguro que nunca me dará los diez euros. Mal resultado de negociación
podrá haber con esta actitud.
¿En el margen de negociación que ustedes admiten
entra el término "nación" o es irrenunciable?
Yo creo que cuando uno se toma en serio un proceso de negociación
no puede poner encima de la mesa aspectos irrenunciables. Tenemos que
ver. Para nosotros es irrenunciable todo el texto, pero como actitud,
no como posición final.
¿Y con el sistema de financiación, sería capaz
de explicarle a un extremeño o un andaluz, que no le va a perjudicar?
Evidentemente es imposible, no nos vamos a engañar. Yo no
sé si les va a perjudicar o no. Creo que les ha beneficiado durante
muchos años y de esto me alegro porque poder ejercer la solidaridad
seguro que es mejor que tener que recibirla. Pero sí es verdad
que si Cataluña reclama y tiene todo el derecho- a disponer
de algunos más de los recursos que la misma Cataluña genera
-y no estamos pidiendo dinero a otro-, será porque este dinero
deja de ir a alguna parte. Será en Extremadura o será en
servicios centrales del Estado español en Madrid. No sé.
Yo creo que hay recursos en España suficientes como para poder
hacer un equilibrio de los mismos sin que ningún territorio salga
perjudicado, de esto estoy convencido. Es una cuestión de administrar
mejor lo que se tiene y de reconocer que la solidaridad ejercida durante
muchos años ha sido beneficiosa. Ya hay quienes por así
decirlo, metafóricamente, no literalmente, pueden empezar a andar
solos, y esto debería de ser un motivo de orgulo, no de preocupación.
¿No tienen miedo de que tal y como se está planteando
el debate se esté generando un ambiente anti-catalán que
hacía tiempo que no se vivía en España?
A mí lo que me da miedo es que hagamos el ridículo
y creo que estamos en ello.
Hemos comprado todos los números que estaban en venta para hacer
el ridículo. Esto es lo más preocupante. Tengo la impresión,
totalmente subjetiva, de que hace un tiempo Cataluña era envidiada,
pero al mismo tiempo respetada. En estos momentos no es ni envidiada ni
respetada, y ahí estaría un poco la necesidad de recuperar
esta autoestima que teníamos los catalanes hasta hace no mucho
tiempo.
¿Qué espera CiU de Zapatero, de lo que diga el próximo
día 2?
En términos generales mi obligación es esperar que
cumpla su palabra. Además, sí tengo la impresión
de que esta palabra juega a favor de los intereses que defiende CiU. Si
no es así nos tendremos que adaptar todos. También él,
supongo, y tendrá que dar las correspondientes explicaciones.
¿Y de Maragall? ¿Cómo ve al President?
Lo veo solo, francamente solo, y además sobrepasado por
la situación. Esto me preocupa porque es el President de mi país
y es mi presidente.También parece que no se lleva muy bien con
los suyos. Esto no es que sea muy tranquilizante.
¿Si el Estatuto finalmente sale adelante después
de una dura negociación, quién va a sacar mayores réditos
electoral?
Dependerá de cómo vaya todo. Creo que es un error
plantearse el resultado del proceso del Estatuto como algo que da réditos
a nivel electoral. Si lo hubiéramos hecho así por parte
de Convergencia i Unió, por poner un ejemplo, nunca hubiéramos
votado a favor de un texto estatutario en Cataluña porque, según
el manual, cuando uno está en la oposición no está
para dar salida a los proyectos del que está en el Gobierno. Sin
embargo, lo hemos hecho. Y vamos a hacer en Madrid lo mismo que en Cataluña.
Nos vamos a centrar en los contenidos y en que el resultado de la negociación
sea lo más óptimo para Cataluña y no en las consecuencias
electorales. Hay que recordar, también, que el statuto, finalmente,
no se aprueba en Madrid. Se aprueba en Cataluña, en un referéndum
en el que CiU tendrá que dar la cara y sus argumentos, en un sentido
u otro. Esto es lo que va a marcar, realmente nuestra posición
política.
¿Le molesta que le llamen "joven tali bán",
a usted y al grupo de jóvenes dirigen tes que hicieron el relevo
generacional el CiU tras la marcha de Pujol?
Profundamente.Ya dije hace tiempo, incluso antes de que fueran conocidos
los talibanes de Afganistán, que si alguien volvía calificarnos
de talibanes lo metería en lo juzgados. ¿A que no sería
de recibo que uno lo llamasen hitleriano?
No era mi intención ofenderlo. Sin embargo sí es
cierto que la actual Convergencia no es la misma que cuando gobernaba
Jordi Pujol.
Yo creo que es la misma. Habrá gente más joven. Jordi
Pujol está en CiU y nosotros estamos en CiU. No veo más
diferencias que las que trae como consecuencia un relevc generacional.
Nuestro planteamiento es catalanista, nacionalista y no rupturista. Nunca
lo ha sido. No somos independentistas proclamados. La vía del Estatuto,
para nosotros es una vía confortable porque está dentro
de la Constitución y no es de ruptura, sino de relectura. Es la
misma tesis, con formato y con mecanismo de trabajo diferente pero exactamente
la misma de Jordi Pujol.
¿Con qué Cataluña sueña usted? Con
una Cataluña que prospera, que vive en pa -que ya es así-
que vive en convivencia -que ya es así- y que puede decidir por
ella misma las cosas dentro de un mundo globalizado e interdependiente.
Una Cataluña, al fin y al cabo, con ilusión para vivir y
con proyectos de futuro.
¿Una
Cataluña dentro de España?
Y dentro de Europa. Dentro del Estado español, dentro de
la Unión Europea y del mundo. Esto es un mosaico cada vez más
complejo.
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