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Enrique Múgica
Herzog, Defensor del Pueblo
"PUEDO
ELEVAR UN RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD CONTRA EL ESTATUT"
El Parlamento volvió a otorgarle su confianza el pasado mes de
junio. Es el primer caso en que un Defensor del Pueblo es reelegido para
un segundo mandato de cinco años. El total acuerdo
entre PSOE y PP ha permitido que Enrique Múgica Herzog continúe
desempeñando su labor hasta el año 2010. Ex ministro socialista,
diputado en todas las legislaturas (hasta su primer nombramiento para
el actual cargo), fue propuesto por primera vez para desempeñar
esta función por el PP en 2000. Preocupado por la violencia doméstica,
la inmigración, la telebasura o la educación, advierte de
su disposición a poner en marcha un recurso de inconstitucionalidad
contra el proyecto de reforma del Estatuto catalán si no se modifica
de su actual redacción el punto que establece competencias exclusivas
de la Generalitat en materia de Defensoría del Pueblo Sindic
de Greuges.
Por Pedro
Antonio Navarro
Es la primera
vez que un Defensor del Pueblo es reelegido para un segundo mandato.
Para mí ha sido un estímulo haber sido propuesto simultáneamente
por el partido en el Gobierno y el primer partido de la oposición.
En alguna comunidad autónoma ya se había dado el caso, pero
sí es la primera vez que sucede con el Defensor del Pueblo de España.
Eso significa que tienen confianza en mí, y yo trato de corresponder
a esa confianza con mi independencia y la total disposición hacia
los ciudadanos y la defensa de sus derechos.
La institúción del Defensor del Pueblo, junto a la
Justicia, es una de las que más solicitudes y reclamaciones recibe.
Sí. El año pasado recibimos alrededor de 30.000 quejas.
Las distintas administraciones prestan ahora más atención
al Defensor del Pueblo porque comprenden que es una instancia útil.
Defendemos una serie de derechos, que no es que sean conculca-dos por
la Administración, sino que no son atendidos suficientemente.
Visto desde dentro, ¿qué efectividad tiene la institución
que usted representa?
Bastante. Hay que tener en cuenta que, normalmente, el 62 ó
el 63 por ciento de las reclamaciones que recibimos son atendidas en sentido
positivo por la Administración Central, las administraciones autonómicas
y las locales.
¿Cuáles van a ser las prioridades para estos cinco
años?
Fundamentalmente, los problemas que afectan a la gente. Dar una
respuesta positiva a los problemas vinculados a la enseñanza, a
la sanidad, a la inmigración, a la violencia doméstica;
problemas del medio ambiente, asuntos ligados a la ordenación del
territorio. Esos problemas que hoy llenan los medios de comunicación.
Lagente viene a nosotros buscando nuestro apoyo y una solución.
Ha comentado recientemente que le preocupa mucho el incremento
de la violencia en los centros educativos.
Se está incrementando notablemente el nivel de violencia
en los centros escolares. Antes éramos más optimistas, porque
nuestros niveles en ese aspecto estaban muy lejos de los que se producían
en países de nuestro entorno próximo, como Francia o Alemania,
pero ahora ha crecido mucho en nuestro país. Ahí está
el triste ejemplo del caso de Jokin, ese muchacho que se suicidó
ante la presión del acoso de sus compañeros, o el caso de
esa muchacha que fue asesinada por unas compañeras de clase, porque
querían saber qué se siente al matar a alguien. Publicamos
un informe sobre la violencia escolar en el año 2000, en el que
nos mostrábamos relativa-mente optimistas. Pero esos datos de entonces
han cambiado. Ahora hemos adquirido un compromiso para estudiar y analizar
lo que está ocurriendo y para proponer soluciones No digo que soy
pesimista, pero hay facto res como la existencia emergente de ban das
organizadas de jóvenes, la falta de disciplina en las aulas...
¿Hay una influencia de la televisión e todo esto?
Sí. Y también de Internet. Los valore que se transmiten
muchas veces en un medio incontrolable como ése... Tampoco la televisión
que tenemos es la más adecuada para los jóvenes. Realizamos
un informe soba peligros televisivos.
Se llegó a firmar un acuerdo de conte nidos entre las diversas
cadenas de televisión para mejorar la calidad de la programación
y adecuar los horarios a la audiencia infantil y juvenil.
Sí. Se firmó un protocolo entre la vicepresidenta
primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega
y las cadenas, pero su influencia y los cambios sólo se han percibido
con claridad en los canales públicos, nacionales y autonómicos.
También se ha notado, aunque menos, en las privadas. Pero la cuestión
está también en el número de televisiones locales,
en casi todos los pueblos y ciudades de España, en un ámbito,
digamos alegal. Habrá que controlar esto de alguna forma. La libertad
de expresión es lo fundamental, pero hay que hacer compatible esta
libertad con la racionalización, con criterios de ordenación
de las televisiones y de sus programas. Hay una serie de derechos fundamentales,
pero también una serie de deberes.
Ha comentado que le preocupa mucho el problema de la inmigración.
¿Qué medidas piensan adoptar al respecto desde su institución,
en un momento especialmente dramático en este asunto?
Hemos acudido con nuestro personal a las ciudades españolas
del norte de Africa donde se han producido los últimos acontecimientos
para seguir de cerca lo sucedido. Hemos visitado los centros de internamiento
de inmigrantes: Hemos conseguido que algunas deficiencias en estos centros
sean corregidas, que el tratamiento que reciben estas personas sea mejorado.
Hemos denunciado algunas actitudes de algunos letrados encargados de la
asistencia jurídica a los inmigrantes. No podemos estar a favor
de la entrada masiva e indiscriminada, pero debemos estudiar cada caso
y cada necesidad. Quiénes son esas personas, cómo se llaman,
cuál es su país de origen, para poder ofrecer todas las
garantías en cada caso.
Los medios de comunicación denunciaron que, recientemente,
se había producido la expulsión de suelo español
de seis personas solicitantes de asilo político.
Hay que diferenciar claramente la inmigración ilegal de la
solicitud de asilo. Los que solicitan asilo suelen hacerlo porque las
condiciones políticas en sus países de origen ponen en peligro
sus vidas o las de sus familiares o las amenazan seriamente. Tenemos que
hacer un esfuerzo por delimitar esto muy claramente estudiando en profundidad
cada caso.
Asistimos a una ola de violencia doméstica que no cesa.
La violencia doméstica no cesa porque viene de una herencia
lamentable que considera a la mujer inferior. Es la cosificación
de la mujer. Si la mujer se convierte en cosa, la violencia se desata.
Se ha aprobado, prácticamente por unanimidad, en el Parlamento
una ley integral contra la violencia de género. Es necesario aplicarla
inmediatamente, pero, para poder hacerlo, hace falta lo de siempre; hacen
falta medios. Si la ley no cuenta con medios suficientes para su inmediata
aplicación, se queda en papel abstracto.
Ha denunciado estos días la inconstitucionalidad del proyecto
de estatuto catalán en lo que atañe a la figura del Defensor
del Pueblo.
He enviado una carta a los grupos parlamentarios, al presidente
del Congreso, al presidente del Senado, a la vicepresidenta del Gobierno
y a otras instancias advirtien do de que el proyecto de reforma del esta
tuto catalán invade las competencias atribuidas al Defensor del
Pueblo por el artículo 54 de la Constitución española,
ya que otorga al Sindic de Greuges (la figura equivalente al defensor
del pueblo en Cataluña) las competencias exclusivas y, por tanto,
excluyentes, en esta materia. Nosotros aten demos numerosas peticiones
que nos llegan desde Cataluña por muchas causas, lingüísticas,
sobre aspectos de la educación sobre la sanidad. En estos días
pasado he mos visitado las cárceles catalanas, como lo hacemos
habitualmente con los centros penitenciarios a lo largo del país.
Si este proyecto de estatuto sale adelante, tal y como está redactado,
en las Cortes Generales, en Cataluña desaparecen las competencias
de Estado. Aunque creo que, finalmente, se im pondrá el buen sentido
y será modificado. He recordado en mis cartas que la institu ción
del Defensor del Pueblo es una de las instancias con potestad para elevar
un recurso de inconstitucionalidad contra una ley. En esta cuestión
concreta del proyecte de estatuto, en su momento, ya el propio Consejo
Consultivo de la Generalitat advirtió a los redactores del texto
de la inconstitucionalidad de este punto. Los derechos dE los ciudadanos
que estoy obligado a defender por imperativo legal, además de por
profunda convicción, los voy a defender hasta el final.
¿Considera que, además de este aspes to concreto,
el proyecto de nuevo estatuto para Cataluña vulnera otros puntos
de la Constitución?
Siendo una institución legitimada para interponer recursos
de inconstitucionalidad, permítame que ahora no me pronuncie sobre
ello. Lo haré cuando el texto definitivo del estatuto salga de
las Cortes Generales.
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