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Daniel Fernández, coordinador de los diputados y senadores del
PSC
"SI
EL ESTATUTO NO SALE,
SALDREMOS PERDIENDO TODOS"
Todavía
es casi un desconocido parlamentario socialista que estrenó escaño
en las últimas elecciones. Pero pronto dejará de serlo.
Daniel Fernández es el diputado de confianza del ministro Montilla,
de quien fue jefe de gabinete durante años en la Diputación
de Barcelona, y por cuya decisión aterrizó en Madrid para
coordinar a todos los diputados y senadores del PSC. En estos días
intenta explicar a sus otros compañeros del PSOE las bondades del
Estatuto que está convencido saldrá adelante sin rebelión
de voto alguna en las filas socialistas. Asegura que todo se puede hablar
y negociar, incluído el término "nación",
pero que Cataluña necesita mejorar su financiación. Que
su modelo es solidario y que nunca un socialista catalán habría
votado un cupo como el vasco porque va contra su ideología.
Por Inmaculada
Sánchez
Hace
unos días, en la primera reunión del grupo socialista después
de que el Estatuto catalán entrara en el Congreso, usted se dirigió
a sus compañeros diputados en una reunión a puerta cerrada.
¿Qué les dijo?
Básicamente, les comenté los contenidos fundamentales
del Estatuto. Más allá de eso intenté explicar lo
que se conoce menos fuera de Cataluña. Esto es, el contexto: cómo
nace el actual proceso de reforma estatutaria, cuál ha sido históricamente
la postura de los partidos catalanes, explicar el proceso de negociación...
Y tratar de transmitir un mensaje: para que el Estatuto llegue a buen
puerto es fundamental que se mantengan y fortalezcan los niveles de cohesión
de la sociedad española, por tanto del socialismo catalán
y el conjunto del socialismo español.
¿Y
le creyeron?
Creo que fue una reunión positiva. Todas las intervenciones
que hubo fueron constructivas, sin excepción, y se me escuchaba
con atención. A partir de ahí pienso que es-tamos en el
inicio del proceso.
No
obstante son varios los dirigentes socialistas que se han manifestado
abiertamente en contra de la actual redacción del Estatuto. También
dentro del grupo parlamentario hay quien lo critica. ¿Tienen contabilizados
a estos diputados? ¿Les preocupan?
Yo no tengo esa percepción de que exista un número
amplio de diputados socialistas que estén en contra. Es evidente
que hay algunos sectores del PSOE preocupados y así se han manifestado.
Otros, antes de fijar su posición, tienen necesidad de tener más
información. Tenemos por delante unos meses apasionantes de diálogo.
¿No
teme que pueda haber diferencias de voto cuando haya que votar el Estatuto?
Creo que no las va a haber. Soy optimista. Creo que habrá
Estatuto, que el Estatuto de 2006 será bueno para Cataluña
y para España. Como para que salga adelante tiene que contar con
el apoyo de todos los diputados del PSC y del PSOE no contemplo que pueda
haber diferencias de voto. Si esto ocurriera significaría que hemos
fracasa-do, y eso no va a pasar. Vamos a conseguir una postura común
en la que todo el mundo se sienta cómodo, sabiendo que todo el
mundo va a tener que renunciar a algo.
¿Estaría
dispuesto el PSC a renunciar a la palabra "nación"?
Nosotros vamos a defender el Estatuto tal como ha llegado al Congreso.
Eso no quiere decir que no vayamos a buscar soluciones. En cuanto al término
"nación" estamos dispuestos a hablar. Pero tal como lo
re-coge el articulado ahora no implica ninguna consecuencia jurídica
ni política. Si es necesario que eso quede más claro estamos
dispuestos a hablar.
¿Entonces
cree que el presidente Zapatero va a conseguir esa fórmula mágica
que pueda contentar a todos?
Lo que es evidente es que llega la hora de la altura de miras y
de los grandes consensos. Y ese gran consenso lo va a liderar, en España,
el presidente Zapatero, y en Cataluña, el presidente Maragall.
Históricamente, además, los grandes avancen en la autonomía
de Cataluña, que han coincidido con avances en la España
democrática, se han dado gracias a la alianza entre el catalanismo
progresista y el socialismo español. Esto fue así en la
República y también en la Transición. A nosotros
nos gustaría que el PP de hoy jugase un papel parecido al que jugó
la UCD en la Transición. Lamentablemente, todo parece indicar que
no va a ser así.
¿No
cree que han puesto a Zapatero entre la espada y la pared?
El presidente Maragall ya ha dicho que es consciente de la dificultad
del reto. Pero también hay que recordar que el proyecto que lidera
el presidente Zapatero tiene una serie de elementos nucleares: cambio
en la política exterior, economía más productiva,
nueva dimensión de la política social, nueva ciudadanía...Y
junto a ellos no hay que olvidar que en el propio programa electoral del
PSOE hay un quinto, el avance hacia la España plural. El impulso
a las reformas para poner el Estado de las autonomías al día
forma parte del programa del socialismo español y no es ajeno al
proyecto político de José Luis Rodríguez Zapatero.
La reforma de los estatutos está en el programa electoral del PSOE,
como también la reforma del Senado, que para nosotros es fundamental.
¿No
entienden desde Cataluña que Zapatero ya ha incumplido la promesa
que les hizo de apoyar un Estatuto que viniera avalado por una amplia
mayoría en el Parlamento catalán?
En el PSC radicalmente no. Desde algún otro partido a lo
mejor están sugiriendo eso. Si hay, en estos momentos, una coincidencia
masiva respecto a Zapatero es que cumple sus compromisos. Desde el PSC
no tenemos ninguna duda de que también va a cumplir esta promesa
que hizo. Ahora bien, si alguien quiere interpretar la promesa como que
lo que ha llegado del Parlamento de Cataluña ha de salir de las
Cortes generales sin tocar una coma o no quiere que haya Estatuto o, simplemente,
tiene un desconocimiento radical de cómo funciona el sistema institucional
de este país. Zapatero va a ser un motor, y lo está demostrando
estos días, para que ese acuerdo llegue a buen puerto.
Y
para que ese acuerdo pueda llegar, ¿Sería capaz de explicarle
a un extremeño o un andaluz que el Estatuto no les perjudica financieramente?
Sí, naturalmente...
Con
pocas palabras...
Eso ya es más difícil. Lo fundamental es que se entienda
que con el nuevo modelo de financiación lo que pretendemos es aumentar
nuestra capacidad de autogobierno. Lo que no tiene sentido es que hayamos
constituido un Estado de las autonomías en el que la autonomía
política haya alcanza-do un nivel más que razonable y, en
cambio, la autonomía fiscal sea tan limitada. Porque, al final,
lo que conseguimos con este modelo es que los gobiernos autónomos
no sean responsables de la parte que tiene que ver con el ingreso, y sólo
lo sean de la que tiene que ver con el gasto. Lo lógico es que
cada nivel de gobierno, ayuntamiento, autonomía y Estado tenga
responsabilidades sobre el gasto y también sobre el ingreso, para
que luego los ciudadanos en las elecciones decidan. Además, este
modelo que proponemos ha de poder ser generalizable a otras comunidades.
Esto no tiene nada que ver con el concierto vasco, porque no hay cupo
y porque mantiene el principio de solidaridad. Además, los socialistas
catalanes jamás habríamos votado un modelo de concierto
económico. Y no porque la Constitución lo haga imposible,
que lo hace imposible, sino porque no forma parte de nuestra ideología
ni de nuestra visión de lo que es España. Queremos mantener
un modelo en el que el principio de solidaridad, que está en la
Constitución se mantenga. Pero también queremos pactar un
modelo que nos permita dar respuesta a un problema: en estos momentos
la sociedad catalana tiene una serie de necesidades, fruto de su especificidad,
por ejemplo, el nivel de inmigración que hemos alcanzado y que
nos obliga a dar una respuesta en políticas sociales que otras
autonomías no necesitan, que precisa una mejora en su financiación.
Creemos que esa mejora es compatible con un modelo pactado en el que nadie
salga perdiendo. Estamos convencidos de ello. Además hay un dato
positivo. En la medida en que este país está creciendo al
3,3 por ciento del PIB esto va a ser posible.
¿Cree
que el PP puede llegar a participar en algún acuerdo?
Lo lógico sería que en un asunto de tanta importancia
para la arquitectura institucional del Estado el PP tuviera una un papel
relevante. Los socialistas catalanes creemos que es negativo que nuestro
futuro Estatuto tenga en contra en España al primer partido de
la oposición. Nosotros no queremos dejar al PP fuera de juego.
En Cataluña hemos intentado hasta el último momento que
participara y el presidente Maragall ha tenido una especial deferencia
con Josep Piqué. Pero ha tomado la decisión de no estar
y otra aún más grave, la de convertir el Estatuto en un
arma arrojadiza contra el Gobierno socialista y su presidente. Lamento
que el PP de hoy se parezca más a la AP que no votó el Título
Vlll de la Constitución que a la UCD que la hizo posible.
Pero
supongo que sabrán que, según diversos sondeos, hay una
mayoría de españoles que apoya esta posición del
PP ¿No cree que les han dado en bandeja una baza contra el Gobierno?
Nos preocupa que pueda parecer que las encuestas reflejen un apoyo
a estas tesis. Por eso estamos lanzando una campaña de explicación
del Estatuto en toda España. Nosotros explicamos, no dividimos.
¿Qué
tiempo le da a la negociación?
El objetivo razonable sería que el Estatuto fuera aprobado
en las Cortes antes del verano próximo. Y que el referéndum
en Cataluña pudiera ser en julio o en septiembre.
¿Aceptarán
desde ERC las mismas rebajas que el PSC en la negociación?
Esquerra sabe que el Estatuto hay que negociarlo y no tengo ninguna
duda de que, como está tan comprometida con él como nosotros,
va a hacer todo lo posible para negociar aunque tenga que renunciar a
algún planteamiento.
¿No
se sienten prisioneros de ERC?
En absoluto. Si queremos Estatuto éste tiene que ser apoyado
por el conjunto del socialismo español. Esto es así. Quien
no quiera verlo será que no quiere Estatuto.
Si
, finalmente, las Cortes aprueban un nuevo Estatuto para Cataluña,
¿quién será el gran triunfador?
Cataluña y España en su conjunto. Aunque suene a retórica.
Estoy convencido.
Y
si no logra salir adelante, ¿quién pierde más?
Saldremos perdiendo todos.
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