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Soraya Rodríguez, secretaria ejecutiva de Medio Ambiente
de¡ Partido Socialista Obrero Español
"ES
MÁS FÁCIL PREVENIR UN INCENDIO QUE APAGARLO, Y MÁS
EFICAZ"
Diputada
en el Congreso y miembro de la Ejecutiva Federal de¡ PSOE, Soraya
Rodríguez ha sustituído a Cristina Narbona -la actual ministra
del ramo- al frente de la Secretaría Ejecutiva de Medio Ambiente
del Partido Socialista. Cuando todavía humean zonas del monte alcarreño
en el que lamentablemente perdieron la vida once personas que trabajaban
en los trabajos de extinción, hace un análisis de las causas
de la imparable proliferación de esta plaga en nuestro país
y también repasa la situación medioambiental en España,
desde la gestión de¡ agua hasta el estado de la aplicación
del Protocolo de Kioto.
Por P.A.N,
Con el recuerdo
aún muy vivo de las víctimas M devastador incendio forestal
que se produjo la semana pasada en la provincia de Guadalajara, y desde
el máximo reconocimiento a la labor de quienes ponen en riesgo
su integridad física para combatir ese mal endémico, la
secretaria de Medio Ambiente de la Ejecutiva Federal del PSOE aborda la
situación de la ecología en nuestro país y las tareas
pendientes en esta materia.
- ¿Cuáles son las prioridades durante esta legislatura en
materia medioambiental?
- las prioridades
han quedado diseñadas este primer año. Teníamos un
compromiso en nuestro programa electoral de apostar por un crecimiento
sostenible, que implica que la política medioambiental sea transversal.
Ya no es posible conseguir objetivos desde una visión sectorial
o desde un único ministerio. Debe estar de forma transversal en
todas las políticas. El segundo elemento clave es el de los objetivos
del Protocolo de Kyoto, que, pese a estar suscrito por nuestro país,
no había puesto los instrumentos necesarios en marcha. Otra cuestión
es la política de aguas, sobre todo desde la perspectiva
de que España es el país más árido de la UE
y cuenta con un problema de gestión, de política de aguas,
en la que había un gran déficit de planificación.
También una estrategia nacional sobre biodiversidad, que incluye
el tratamiento de los bosques y los suelos y la preservación de
una de las biodiversidades más ricas de Europa.
- Cuando
han regresado al poder, ¿qué situación se han encontrado
en este campo?
- La herencia
en materia medioambien¿ha sido muy pobre. Por ejemplo, no se había
puesto en marcha ningún instrumento para conseguir los objetivos
de Kyoto. De hecho, España no sólo no había reducido,
sino que había incrementado sus emisiones de C02 un 42 por ciento
con respecto al año de referencia. En política de aguas,
el PP había basado todo en una política hidráulica
centrada en un único trasvase, que había generado una política
de confrontación territorial. Si hay algo que se demuestra necesario
en estos momentos, es una política de gestión. Tenemos sequías;
son fenómenos naturales que sabemos que cíclicamente se
producen. Si has tenido una gestión mínimamente adecuada
del recurso, estás en condiciones de abordar este fenómeno
natural. Ahora estamos entrando en otro periodo de sequía, en una
situación muy difícil, porque no ha habido una gestión
previa que nos colocara en una buena situación. El Plan Hidrológico
Nacional -de¡ que sólo se ha modifícado una parte,
la relativa al trasvase del Ebro y los anexos de algunas obras-, establecía
la necesidad de que la Administración central tuviera redactados
planes especiales de sequía. El Gobierno del PP se comprometió
a que esos planes estarían publicados en el Boletín Oficial
de¡ Estado en junio de 2003. Cuando hemos llegado al Gobierno, hemos
descubierto que esos planes no existían, no estaban redactados,
y hemos tenido que comenzar a elaborarlos, ya dentro de un periodo de
sequía. La política de obra pública de regulación
superficial -que es la única que acometió el PP- es una
parte de la gestión, pero hay otras muchas; hay que hablar de la
reutilización del agua, de un uso eficiente, de la regulación
de las aguas subterráneas. Y contemplar otras actuaciones para
generar más recursos. Somos el cuarto país del mundo en
número de presas -más de mil-, lo que ha multiplicado por
diez nuestra capacidad de utilización de agua, pero, dicho esto,
ésta no es la única solución, porque seguimos teniendo
problemas. Parece mentira que haya sido objeto de confrontación
el uso de desaladoras. Tampoco es la única solución, pero
es un elemento más que en España está infrautilizada
de dar un resultado muy satisfactorio a comunidades autónomas como
la valenciana o la murciana.
- ¿Las desaladoras sustituyen con eficacia a los trasvases con
un coste razonable?
-Lo que sucede es que el precio del litro de agua obtenido en una desaladora
es mi transparente, porque sabes lo que cuesta la producción, mientras
que el coste de un trasvase es menos transparente y variable en función
de muchos factores. La desalación no es la solución, pero
es un recurso que no debernos tener infrautilizado.
- Los trasvases generan tensiones territ riales, incluso entre dirigentes
de un mism partido, según en la comunidad autónoma en que
se encuentren. El Gobierno acaba d aprobar un trasvase de Castilla La
Mancha Murcia, que está generando esas tensiones.
- El Gobierno ha tenido que tomar la decisión sobre la cantidad
de agua que se iba a trasvasar, porque la propia ley de trasvase establece
que cuando el agua embalsada en cabecera esté bajo unos mínimos,
la decisión ya no la toma el órgano de cuenca, sino el Consejo
de Ministros. Hemos asistido a un problema entre territorios, y la decisión
que ha tomado el Ejecutivo no es la que deseaba Castilla La Mancha, ni
la que quería Murcia. La decisión está fundamentada
en elementos técnicos.
- ¿Qué garantías hay de que ese agua no va a los
campos de golf? ¿No habría que plantearse cambios en los
cultivos de regadío si las zonas en las que están no producen
el agua suficiente para mantenerlos?
- Creo que tenemos que hacer un debate serio y profundo sobre los usos
del agua. Pero dicho esto, el sector agrícola murciano es
importante, productivo, con un mercado en la UE; es un sector -el de frutas
y hortalizas- no subvencionado, y es un elemento muy importante en el
PIB y en el desarrollo económico de esta comunidad. Es verdad que
hay una demanda de agua importante, pero también es cierto que
el esfuerzo realizado por la agricultura en el levante español
ha sido enorme; los mecanismos de riego por goteo, el riego hidropónico.
La eficacia
en la utilización de¡ agua es notable, y racional.
- ¿Por qué sufrimos tantos incendios forestales?
- Porque hay un problema en la gestión del monte, que es la mitad
de la superficie española. Hay causas estructurales que aumentan
los riesgos de incendios. Más allá de este mal año
hídrico La gestión M monte se hacía por parte de
la gente que vivía en el medio rural; se utilizaba como un generador
de materias primas, se limpiaba, había actividad ganadera, que
también limpiaba el monte, y eso se ha ido perdiendo porque también
se ha perdido población rural y su actividad. Paralelamente se
da un mayor uso de esparcimiento de ese medio rural, con mucha gente en
momentos concretos. La asignatura pendiente es la prevención. Es
más fácil prevenir un incendio que apagarlo, y más
eficaz. También es importante la adecuada política de reforestación.
Tenemos mucha repoblación a base de pinos -material muy combustible-,
y debemos potenciar la reforestación autóctona y la silvicultura
preventiva.
¿No hay demasiado incendio relacionado directamente con el lucro
privado?
- Las causas son diversas: negligencias, intereses de expansión
urbanística. Este Gobierno ha aprobado una medida de prohibición
de cambio del uso del suelo en zonas afectadas por incendios. En toda
Europa es también así. Así nos protegemos contra
incendios intencionados que tengan como fin el cambio de la calificación
del suelo. Pero también hay muchos incendios no intencionados producidos
por descuidos. La medida aprobada por el Consejo de Ministros de prohibir
el encendido de fuego en todo el monte durante el periodo estival, va
a servir para que la gente comprenda la necesidad del uso racional del
medio rural. Hay que hacer un esfuerzo de concienciación.
-¿Sehizo todo lo que se debía en el incendio de Guadalajara?
- La Comunidad autónoma de Castilla La Mancha ha iniciado una investigación
como se hace en todos los incendios-, otra abierta por el juez de instrucción,
la Guardia Civil... Pero lo que sé hasta este momento es que se
obró de forma razonable y poniendo a disposición todos los
medios que se tenían en ese momento.
- ¿Cómo
paramos la imparable desertización?
-Tenemos que trabajar en muchos ámbitos; en todos los que tienen
que ver con el uso del suelo. Y aquí está la agricultura,
como un primer elemento. La producción ¡ntensiva que existe
en Europa desde los años 50 genera importantes problemas de desertización
por el uso de insumos (fertilizantes, pesticidas). Hemos de trabajar en
métodos más respetuosos con el medio y también con
la calidad del producto. Hay una agricultura más integrada que
podemos poner en marcha, que rebaje el uso de insumos. La segunda actividad
que influye es la urbanistica. Debemos analizar hasta qué punto
podemos seguir en esta expansión urbanística. También
hay que hacer una politica de regeneración del suelo.
- Greenpeace ha hecho público un informe sobre el estado del litoral,
especialmente la construcción sin límites. ¿Se hace
necesario cambiar la Ley de Costas o, simplemente cumplirla y hacerla
cumplir?
- El Gobierno ha enviado un mensaje claro, cuando se propone que el Estado
comprará terreno para protegerlo. Se debe imponer un criterio de
racionalidad. La ley hay que cumplirla. Se desarrollará un plan
de actuación, revisar dónde ha habido incumplimientos. La
situación de las costas requiere mucha firmeza y mejorar las normas
que proporcionen una mayor protección.
- ¿Qué relación tiene el Gobierno con las asociaciones
ecologistas?
- Con este Ejecutivo han dado un giro de 180 grados. Antes había
una sensación de agresión. La Administración se "defendía"
de los planteamientos de los colectivos ecologistas. Ahora el grado de
diálogo y colaboración ha mejorado de modo muy importante.
El ministerio ha dejado claro que en este ámbito es necesario el
diálogo, la colaboración y la transparencia. Las organizaciones
ecologistas son muy serias.
- ¿Las declaraciones de Bush en la reunión del G-8 suponen
el fin de Kyoto?
- No, el cambio climático es una realidad que debe ser afrontada.
El protocolo era un instrumento limitado al no ser firmado por EEUU, pero
estamos en la senda. Kyoto ha introducido el asunto en la agenda internacional.
España pondrá toda la voluntad política para cumplir
los plazos.
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